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16 de mayo: los dirigentes oportunistas apuntalan al Gobierno

mayo 19, 2013 por  
Publicado en: Comunicados, Movimiento Obrero

16mayo“Rajoy valora más los hechos que las palabras” Así resumía un medio de comunicación la cita del 16 de mayo entre  el presidente del Gobierno derechista, la patronal y las direcciones de CCOO y UGT.

Y por una vez estamos de acuerdo: las propuestas presentadas por Toxo y Méndez, los compromisos de defender una posición común en las instituciones europeas,  el compromiso de avanzar hacia un “consenso de país”  asumido por los dirigentes oportunistas, no son más que palabras, a menudo propias del lenguaje melifluo del neoliberalismo..

Por encima de estas, están los hechos. Y en una coyuntura marcada por el compromiso expreso del Gobierno Rajoy de mantener sus recortes, en un clima de descontento y hastío crecientes; de movilización generalizada y descrédito del Gobierno, al que una mayoría de ciudadanos consideran con toda la razón ilegítimo y mendaz; cuando millones de personas gritan en las calles que las instituciones de la monarquía no les representan, la nueva foto de de Toxo y Méndez en la Moncloa no puede interpretarse más que como una expresa y suicida renuncia al papel de la  dirección y orientación de la lucha social. Read more

Comunicado del Comité Central

junio 14, 2010 por  
Publicado en: Comunicados

Se ha reunido el Pleno del CC del PCE (m-l) para poner a punto los documentos de nuestro próximo Congreso, una vez examinadas y recogidas las aportaciones hechas por los camaradas, amigos y simpatizantes durante las asambleas precongresuales.

El CC ha constatado la extremada fluidez en que se desenvuelve la situación política actual, con la aparición de desacuerdos de relevancia entre las potencias, en la escena internacional, como es el referido a las sanciones contra Irán. Lo mismo se puede decir de la evolución interna, con un Gobierno desgastado y una “clase política” desacreditada, mientras avanzan las posiciones reaccionarias y fascistoides, como UPyD, pese a sus ropajes “progresistas”.

El Pleno ha comprobado, asimismo, la relevancia que cobran los documentos propuestos, en un contexto de agudización de la crisis económica y de los ataques a la clase obrera y sus organizaciones, a escala interna e internacional. El momento político requiere de posiciones claras y firmes, que contribuyan a orientar a nuestra clase frente a las agresiones del capital: los recortes sociales más duros de las últimas décadas, en busca de la destrucción de un ya magro “Estado del bienestar”, el ataque a las pensiones, las privatizaciones que se avecinan y una reforma laboral que pretende consagrar la negociación individual, para acabar con el sindicalismo, no admiten vacilaciones de ningún tipo. Se trata de millones de trabajadores, ocupados o parados, jóvenes, inmigrantes, pensionistas, que se van a ver abocados a la ruina y obligados a inmensos sacrificios por mor de los privilegios de un puñado de magnates. De ahí que, como señalaba el comunicado de nuestro Pleno del pasado enero, la política fiscal profundamente regresiva del Gobierno y la lucha contra la reforma laboral se están convirtiendo en los elementos centrales que muestran el carácter cada vez más descarnado y abierto que está tomando la lucha de clases en nuestro país.

En este contexto, es urgente defender y reforzar un sindicalismo de clase y combativo: es preciso fortalecer los sindicatos, vincularlos a los sectores de trabajadores que, organizados o no, están siendo lanzados al combate a medida que avanza la crisis; hay que redoblar la presencia e importancia social del sindicato, y propiciar victorias que, aunque parciales, sirvan para fomentar el valor de lo colectivo, de la organización, del movimiento obrero, e insuflen optimismo y esperanza a los trabajadores; en este sentido, y como señalábamos en los últimos comunicados del Partido, es urgente la convocatoria de una huelga general; pero, al mismo tiempo, la lucha empieza a trascender el ámbito interno para adoptar un carácter internacional, por lo que es necesaria una respuesta general del proletariado europeo. Se debe señalar, junto a todo ello, a los verdaderos culpables de la crisis y las alternativas de clase que se presentan, haciéndolas comprensibles a la amplia mayoría y canalizando la indignación popular hacia objetivos políticos que orienten las propuestas concretas y conduzcan a la superación del régimen oligárquico y de la crisis económica sobre la base de la defensa de los intereses de la clase obrera.

Con estos fines, y como manifestábamos en enero, hemos avanzado en los contactos y coordinación con otros sectores de la izquierda política, por el desarrollo de las propuestas comunes desde la firmeza y la claridad de nuestras propias posiciones, que no pierden de vista la necesidad de levantar una alternativa política clara, plural y nítidamente republicana. En este sentido, no se nos escapa la importancia de la próxima convocatoria de elecciones municipales, que se va a dar en un contexto de agudización de la lucha de clases y, por tanto, va a llevar a primer plano las cuestiones ideológicas y de política general. De ahí que cobre particular importancia impulsar la presencia de candidaturas unitarias netamente republicanas, que contribuyan a reagrupar las fuerzas de la izquierda y a poner las bases de una alternativa política amplia y de ruptura con el régimen monárquico.

Se abre, por tanto, un importante período de la lucha de clases en el que va a ser fundamental la unidad de nuestra clase y plantear líneas firmes y claras de actuación, no sólo para defendernos de los ataques, sino para definir objetivos políticos propios que permitan avanzar. Consideramos que nuestro próximo Congreso va a ser un importante hito en este proceso, y el PCE (m-l) va a utilizar todas las energías y el empeño para poner sus resultados al servicio de la clase obrera en esta lucha trascendental.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Comité Central del PCE (m-l)

Madrid, junio de 2010

Responder al capital. Organizar la Huelga.

febrero 14, 2010 por  
Publicado en: Artículos

J. Romero

Los datos conocidos en los últimos días, confirman la catástrofe que vivimos: a finales de Enero, la cifra de paro según la EPA, que es el registro más fiable, superaba los 4.300.000 trabajadores, es decir, el 18,83% de la población activa*(1); 1,2 millones de familias tienen a todos sus miembros activos en paro; el déficit público se ha disparado hasta el 11,4% del PIB, etc.

Días después y por sorpresa, comienza una febril sucesión de amagos, globos sonda, insinuaciones y decisiones del Gobierno y sus ministros, alguna desmentida apenas cuatro horas después de adoptada. Todas ellas, absolutamente todas, en una misma dirección: atacar a la mayoría trabajadora y reforzar los intereses de la oligarquía empresarial y financiera: subida de la edad de jubilación de 65 a 67 años, prohibición de las prejubilaciones, drástica limitación de la jubilación parcial, aumento del período de cómputo; recorte en 50.000 millones de euros del gasto público, a lo largo de tres años, (sólo se salvarían de la quema un puñado de partidas, entre ellas, faltaría más, los gastos de las misiones militares en el extranjero, gracias a los cuales, Zapatero puede asistir como invitado de honor al “desayuno nacional de la oración” en EEUU); reducción del 30% al 10% de la tasa de reposición de efectivos en las Administraciones Públicas, etc. Un programa de recortes, acordados de prisa y corriendo, incumpliendo acuerdos previos, alguno de ellos firmado hace apenas unas semanas.

Sin duda este alocado baile es producto de la torpeza supina de “bambi” y su equipo; pero, hay algo más. Tantas declaraciones y desmentidos seguidos, el continuo sobresalto en la orientación económica del Gobierno socioliberal, ha tenido para la oligarquía la virtud de llevar el debate a su terreno, colocando en el centro las propuestas del Gobierno, la derecha y la patronal (tanto da, porque todas van en el mismo sentido de reducción del gasto público, mantenimiento de la fiscalidad regresiva, fomento de la transferencia de rentas del trabajo al capital y recorte de los derechos sociales y laborales de los trabajadores).

Con esta ofensiva la oligarquía quiere recuperar la iniciativa, hurtando del debate otras propuestas, no sólo posibles, sino absolutamente necesarias y urgentes, para frenar la crisis de una forma racional y eficaz y con una perspectiva de progreso.

En nuestro tríptico de propuestas contra la crisis, publicado en Noviembre de 2.008, (ver en nuestra página Web: www.pceml.info), después de advertir que la única solución definitiva es la superación revolucionaria del capitalismo y su sustitución por un modelo productivo planificado y controlado socialmente, señalábamos una serie de medidas que conformaban un programa de intervención inmediata y urgente en la economía, en un sentido de progreso social y que permitirían paliar los demoledores efectos de la crisis sobre las clases populares. Muchas de las medidas propuestas por los sindicatos en los meses siguientes, coincidían con ellas.

Desde el principio, hemos insistido en que es imprescindible la intervención del Estado en la economía, imponiendo, sí, imponiendo a la oligarquía empresarial y financiera, que ha demostrado sobradamente no estar dispuesta a ceder voluntariamente un ápice de su control, un plan dirigido en primer lugar a mejorar la situación de los parados y los sectores que más sufren las consecuencias de la crisis: inmigrantes, mujeres y jóvenes (restablecimiento de la causalidad en los contratos, subida del Salario Mínimo hasta el 60% del Salario Medio; fomento de la vivienda pública en alquiler, mantenimiento del subsidio de paro a los parados de larga duración; prórrogas en las hipotecas, etc.).

Un programa que asegure, bajo estricto control público, la concesión de crédito a las pequeñas y medianas empresas y a las familias, llegando a la nacionalización de aquellas entidades que se nieguen a contribuir a mejorar la situación; y que obligue a los empresarios a destinar una parte de su beneficio a la creación de empleo e inversión productiva. Tratábamos también de la prioridad de reforzar el empleo, primero el empleo público, desarrollando los servicios y actividades sociales y creando un sector público industrial, financiero y empresarial; prohibiendo el recurso a la contratación eventual sin causa justificada; recuperando la opción por el trabajador, entre la readmisión o la indemnización en caso de despido improcedente, etc.

Como vemos, las medidas que proponíamos y en las que han venido insistiendo con más o menos intensidad los dos principales sindicatos de masas, son todas, medidas que van en un sentido diametralmente opuesto al que quiere imponer el Gobierno, la derecha y la oligarquía empresarial y financiera.

Al punto que hemos llegado, el gobierno socioliberal de Zapatero debe ser combatido con todas las fuerzas. Es cierto que tras el revuelo generado, han desmentido sus últimas amenazas y suavizado su propuesta de reforma laboral, pero nadie puede fiarse de su sinceridad. Más bien al contrario, queda claro que el social liberalismo se ha quitado la careta del talante dialogante, para ponerse la de la “responsabilidad de gobierno”. Nada cabe esperar de él, sino más de la misma política reaccionaria, aderezada con retórica social.

Decíamos en nuestro número anterior que, tras el 12 de Diciembre, la clase obrera debía reforzar su unidad y organización y comenzar a preparar las condiciones para una Huelga General. Los acontecimientos de los últimos días vienen a reforzar este criterio.

Conocidas las últimas decisiones del Gobierno, luego desmentidas cínicamente, como decimos, por sus portavoces, CCOO de Madrid, convocó en dos días una Asamblea General, celebrada en un ambiente de gran combatividad, con la presencia de más de 2.000 delegados, que desbordaban sobradamente el Salón de Actos de la sede de Lope de Vega.

En ella, el Secretario General, Ignacio Fernández Toxo, amenazaba con responder con una contundencia proporcional al ataque del Gobierno y anunciaba la decisión de convocar, conjuntamente con UGT, movilizaciones en todas las capitales españolas, en la semana del 22 al 26 de Febrero. Sin duda eso está bien como respuesta urgente, pero el ambiente general iba mucho más allá.

Al cierre de esta edición la prensa informaba de que la dirección de los sindicatos, consideraba aceptables las nuevas propuestas de Zapatero, para iniciar la negociación de la reforma laboral. En los próximos días se reune el Consejo Confederal de CCOO, y es posible que éste decida no ir más allá de la convocatoria de las manifestaciones anunciadas. Pero la radicalización de la lucha de clases es solo cuestión de tiempo, porque la oligarquía y sus valedores políticos no van a cejar en sus planes.

Por eso, es ya urgente que el movimiento obrero comience a preparar la Huelga General. Antes del 12 de Diciembre, la falta de movilización previa y de agresiones claras del Gobierno (aunque su condescendencia con la gran patronal, es de por sí, una agresión, máxime en época de crisis), junto al miedo a que, a falta de referencias políticas, la movilización terminara reforzando al PP, eran argumentos para retrasar su convocatoria. Hoy no lo son.

El social liberalismo muestra su verdadera faz y se ha rendido sin condiciones, ni matices, a la derecha más dura y, con ello, puede dar por perdidas las próximas elecciones, (si el desarrollo de la crisis, no termina imponiendo un adelanto electoral). En cualquier caso, ellos solos se habrán ganado a pulso la derrota.

Ahora bien, si la clase obrera enseña su fuerza, que es mucha, como demostró en la movilización general de diciembre, el Gobierno, sea el que sea, podrá aprender dos lecciones: la primera, que la oligarquía no puede seguir imponiendo su programa político, sin una respuesta contundente. Y, la segunda, que, aunque la fuerza social y el poder reivindicativo del proletariado no tienen aún una expresión política organizada, eso no significa que sea indiferente a la política que adopte el Estado capitalista.

Tras la Huelga General, seguirá pendiente el problema de construir esa referencia sin la que la lucha del proletariado perderá gran parte de su eficacia, pero hoy es tiempo de actuar. Y cuanto más se tarde en hacerlo, más difícil será recuperar la iniciativa frente a la oligarquía.

¡¡Adelante pues, a organizar la Huelga General!!

*(1).- Si se aplicara la metodología actual, el record de paro anterior, que data de marzo de 1994, el 24,5%, equivaldría hoy al 18,2 %. El País, 31 de Enero de 2.010)

¡Salvemos a Aminetu Haidar!

diciembre 8, 2009 por  
Publicado en: Comunicados

La vida de la activista saharaui, Aminetu Haidar, corre serio peligro, tras veinte días de huelga de hambre. El pasado 14 de Noviembre, Haidar fue expulsada a España desde El Aaiún, su ciudad, por las autoridades marroquíes de ocupación que le retiraron además el pasaporte, tras regresar de EEUU, donde había acudido para recoger un premio a su actividad de defensa de los derechos del pueblo saharaui. El régimen marroquí se niega a devolverle el pasaporte salvo que “pida perdón o acepte la marroquinidad del Sáhara. Desde entonces, Haidar permanece en huelga de hambre, defendiendo dignamente su derecho y el de su pueblo, frente al atropello y la humillación constantes de los ocupantes. Haidar con gran determinación y dignidad, está haciendo frente al régimen de Mohamed VI, al negarse a aceptar sus intolerables exigencias.

No estamos solo ante un grave y urgente problema humanitario. Lo que la lucha ejemplar de Haidar ha puesto sobre la mesa, es ante todo un serio problema político que prueba a las claras el cinismo del imperialismo, principalmente EEUU y la UE; la inoperancia de la ONU; la impotencia cobarde del Gobierno de Zapatero y el cinismo cómplice del régimen continuista español, con el dolor del pueblo saharaui. Un pueblo condenado a vivir, desde hace treinta y cuatro años fuera de su tierra, en condiciones deplorables o a resistir la ocupación extranjera que reprime sus derechos más elementales.

Desde su llegada al trono, a la muerte de su padre, el tirano Hassan II, las potencias imperialistas se han esforzado en presentar el régimen de Mohamed VI como una democracia parlamentaria, cuando no es sino una satrapía, controlada por una casta mafiosa encabezada por la familia real, implicada, como han señalado infinidad de denuncias, en todo tipo de negocios ilícitos: desde el tráfico de drogas, al de personas.

Esta casta, oprime y explota de forma implacable a su propio pueblo. Por ello, miles de marroquíes siguen arriesgando sus vidas en las pateras, para huir de la miseria a la que les condena la monarquía alauita y encontrarse finalmente con la brutalidad de las leyes de extranjería de la “civilizada” Europa del capital, cuyos gobiernos, apoyan sin reservas las atrocidades del tirano, al que consideran su aliado.

En esta crisis, ni EEUU, ni la UE, han hecho nada, más allá de unas falsas protestas verbales, para presionar a Mohamed VI y obligarle a cumplir con el derecho internacional, devolviendo su ciudadanía a Haidar. Tampoco la ONU ha ido más allá de “mostrar su preocupación”, lo que en el lenguaje diplomático del imperialismo sólo tiene el significado de dar carta blanca a Marruecos para que continúe con su atropello.

De hecho, como recientemente ha denunciado el escritor, José Saramago, el régimen marroquí y el nazi sionista de Israel, han ignorado impunemente todas las resoluciones de la ONU y continúan ocupando Palestina y el Sáhara, respectivamente, sin que la llamada “comunidad internacional” haya movido un dedo para impedir sus constantes atropellos.

Pasados 34 años desde la “Marcha Verde”, la pantomima orquestada por Hassan II para llevar a cabo la ocupación del Sáhara; Marruecos sigue ocupándolo e impidiendo la celebración del referéndum de autodeterminación.

Entonces, el régimen franquista, ignorando cobardemente las obligaciones de España como potencia colonial, abandonó a su suerte al pueblo saharaui. Hoy, el Gobierno español, como los que le precedieron, sigue olvidando su responsabilidad en la terrible situación que viven miles de personas en los campos de refugiados de Tinduf y en el Sáhara ocupado.

Es intolerable que Moratinos, el Ministro de Exteriores de Zapatero, haya mostrado ante la dignidad de Haidar, una actitud amenazadora que se torna suplicante y medrosa frente al tirano de Rabat. No, el Gobierno español no puede lavarse las manos ante la suerte de Haidar. Su obligación es la de trabajar activamente para imponer a Mohamed VI el respeto del derecho internacional y la devolución de sus derechos a Aminetu Haidar. No hay otra respuesta aceptable a la actitud criminal y repugnante de las autoridades marroquíes.

Es obligado también denunciar el papel vergonzoso del rey Borbón, impuesto por el asesino Franco, en nombre de quien acudió en 1.975, semanas antes de perpetrarse la traición contra los saharaui, a visitar a las tropas de ocupación españolas. Él, que siempre ha tratado con familiaridad a la casa real de Marruecos, llegando a llamar al tirano Hassan II, su hermano mayor; él, que tuvo la torpe osadía de mandar callar al presidente electo de un Estado soberano: Chávez; guarda ahora silencio ante esta nueva y repugnante fechoría de su “sobrino” Mohamed VI.

Ha quedado claro una vez más que nada cabe esperar de los imperialistas. Únicamente la solidaridad de los pueblos podrá evitar la impunidad de los regímenes títere como el marroquí que, a cambio de defender los intereses del imperialismo, tienen vía libre para avasallar a su propio pueblo e imponer a sangre y fuego sus intereses a otros pueblos.

Nuestro Partido reitera su apoyo a la causa saharaui en su justa lucha, exige la celebración inmediata del referéndum de autodeterminación, expresa su solidaridad con Aminetu Haidar, y llama a apoyar todas las acciones encaminadas a lograr su vuelta a El Aiún y el respeto de sus derechos civiles.

Madrid, 5 de diciembre de 2009-12-06

Partido Comunista de España (Marxista-leninista)

Sobre el genocidio en Gaza

enero 14, 2009 por  
Publicado en: Comunicados, Documentos

Resolución del Comité Central del PCE (m-l)

 

Sobre el genocidio en Gaza

El 27 de diciembre el ejército israelí comenzaba los bombardeos indiscriminados contra la Franja de Gaza, después de año y medio de férreo bloqueo, para después iniciar la invasión terrestre a sangre y fuego, dejando un rastro de muerte y destrucción. Más de 1300 muertos y 5.500 heridos, la mayoría civiles. Casas, mercados, mezquitas, escuelas, hospitales y universidades, incluidos centros de la ONU, han sido objetivo de las bombas, lo que evidencia que la agresión no iba dirigida sólo contra Hamás sino sobre el pueblo palestino y su resistencia. El genocidio perpetrado por el Estado de Israel ha mostrado su naturaleza nazisionista.Ha sido tan manifiesta la acción criminal que la propia ONU, a través de su relator especial sobre la situación de derechos humanos en Gaza, Richard Falk, se ha visto obligada a acusar a Israel de comisión de “crímenes de guerra”.

Pero estos crímenes no hubiesen sido posibles sin el apoyo y sustento del imperialismo, cómplice de quien es en esa región su punta de lanza. EEUU ha sido y es su principal valedor, que ha apoyado explícitamente la agresión sionista alegando que actuaba en “legítima defensa”. La UE, al tiempo que responsabilizaba a Hamas, confirmaba el “acuerdo de cooperación” preferente con Israel días después de iniciada la matanza. Triste ha sido el papel del Gobierno español, cuyas declaraciones no han ido más allá de calificar la agresión militar de “desproporcionada”, al tiempo que defiende ese acuerdo y sigue vendiendo armas a Israel.

Ahora ese imperialismo pretende lavarse la cara prometiendo la reconstrucción de las zonas devastadas por el ejército nazisionista. Los comunistas consideramos que debe exigirse que sea el propio Estado de Israel quien pague los ingentes daños materiales causados por las bombas sionistas y debe exigirse la apertura incondicional de los pasos fronterizos y el levantamiento del criminal bloqueo, permitiendo la libre circulación de personas y mercancías.

Asimismo, el CC del PCE (m-l), frente a la palabrería huera del Ejecutivo de Zapatero, exige la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas del Estado español con el Estado de Israel, así como la suspensión del citado “acuerdo de cooperación” preferente y el establecimiento de sanciones comerciales hasta que el Estado de Israel no cese en su política terrorista contra el pueblo palestino y otros pueblos de la zona y se respeten las fronteras del 67.

Queremos manifestar nuestra solidaridad fraternal con el pueblo palestino y nuestro firme apoyo a su legítima lucha por la libertad y por un estado palestino independiente. Saludamos, por último, la respuesta popular contra la agresión, y la digna respuesta que han dado los gobiernos de Venezuela y Bolivia. Asimismo saludamos, también, las manifestaciones que han sacado a la calle a decenas de miles de israelíes con el mismo objetivo.

Frente a la crisis capitalista

Respecto a la crisis capitalista que está sacudiendo la economía internacional, nuestro Partido ha constatado cómo el colapso ha afectado de manera más profunda y acelerada a la economía española, tal y como habíamos estado advirtiendo desde hace más de un año. En efecto, el carácter especulativo que ha predominado en este período, al amparo de un régimen político diseñado para blindar los intereses oligárquicos, ha servido para ir desmantelando el tejido productivo español, en paralelo a una progresiva depauperación de millones de trabajadores.

Ante esta situación, el Gobierno y la oposición conservadora han cerrado filas para proteger los intereses del capital, con cuantiosas aportaciones públicas, privatizaciones y regalos fiscales.

Sin embargo, el movimiento obrero no ha tardado en empezar a responder con la movilización, si bien centrando aún sus luchas en las reivindicaciones concretas: desde la negociación por los convenios, hasta la oposición a los ERE, pasando por la defensa de los servicios públicos, la clase obrera está logrando forzar a las cúpulas sindicales a dar pasos en la movilización frente a la crisis.

Se abren, por tanto, amplias perspectivas de trabajo de masas para los comunistas, con el objetivo de convertir la lucha social en lucha política.

En ese sentido, y tal como hemos venido señalando en la documentación y prensa del Partido, el Comité Central hace un llamamiento a todos los camaradas, y al resto de comunistas, a priorizar e intensificar el trabajo de masas y la propaganda contra la crisis y la carestía, a reforzar el sindicalismo de clase como medio de fortalecer la organización del movimiento obrero y a convertir el conflicto económico en una lucha política que sirva a los pueblos de España para avanzar hacia la superación del régimen monárquico de la oligarquía y la implantación de la III República Democrática, Popular y Federativa en la perspectiva del Socialismo.

Sobre la represión contra la izquierda independentista vasca

Las recientes detenciones de destacados dirigentes y militantes de la izquierda independentista vasca son una nueva muestra de la actitud antidemocrática y represiva del régimen monárquico español, y de la imposibilidad de resolver la cuestión nacional dentro del marco político actual. Las detenciones están vinculadas al antidemocrática y dictatorial Ley de Partidos, que niega, entre otros, los derechos políticos a decenas de miles de ciudadanos vascos y criminaliza a un amplio sector de la sociedad vasca, pero también a otros movimientos: frente al agravamiento de la crisis, la oligarquía española se ha dotado de un instrumento que le permite reprimir indiscriminadamente a todo aquel ciudadano u organización que intente luchar por la superación del orden político actual.

Por otra parte, la izquierda abertzale se encuentra prisionera de las actividades de la organización armada ETA, que se ha convertido en una fuente inagotable de argumentos para los organismos represivos del Estado español, que le permite justificar la represión permanente sobre el movimiento independentista de masas. No será con bombas indiscriminadas como el pueblo vasco logrará el legítimo derecho de autodeterminación, sino con su lucha organizada, junto a los restantes pueblos del Estado, por una alternativa democrática y popular a la monarquía española. La experiencia ha demostrado sobradamente que el enquistamiento del conflicto en el País Vasco no tiene salida en el marco político actual, y tampoco tiene salida en el reducido ámbito del País Vasco.

Desde el Comité Central del PCE (m-l) manifestamos nuestro rechazo a las nuevas medidas represivas del Estado español contra los dirigentes y militantes de la izquierda abertzale y nuestra solidaridad con los representantes populares reprimidos por el Estado monárquico, e insistimos una vez más en la necesidad de unificar las luchas del conjunto del Estado por la transformación del marco político actual a favor de una República democrática, única garantía del reconocimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos del Estado frente al régimen monárquico represivo actual.

Comité Central del PCE (m-l)                                                       Madrid, Enero de 2009