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El “nobel de la paz” toca tambores de guerra

abril 10, 2014 por  
Publicado en: Artículos, Internacional

J. Romero. En nuestros últimos documentos, hemos venido insistiendo en que la situación internacional se vuelve, conforme se alarga y profundiza la crisis económica, más y más fluida. El surgimiento de nuevos actores en la escena internacional, el incremento de las contradicciones inter imperialistas, la pugna entre las potencias, “evanescentes” y emergentes, etc; todos ellos son fenómenos que marcan claramente la evolución de la política internacional hacia la inestabilidad, el enfrentamiento económico y la guerra.

Se producen cambios en esta tendencia general, desde luego, pero el sentido descrito permanece. En los últimos meses, por ejemplo, hemos asistido a una serie de novedades “sorprendentes “ y en ocasiones contradictorias entre sí: viraje hacia el Pacífico del área de tensión inter imperialista; apuesta aparente por las vías diplomáticas en el próximo oriente (Irán, Siria, etc); vuelta de Rusia de la mano del heredero de Yeltsin,  Putin, al primer plano internacional; declive permanente de la Unión Europea sumida en una crisis interna que parece no tener fin, enfrentada desde hace años a la contradicción de construir una estructura política eficaz y conjugar el interés de las diversas oligarquías nacionales con el del núcleo central, etc.

La crisis en Ucrania ha venido a provocar otro cambio no determinante de la tendencia general, trasladando la tensión de nuevo a Europa. Y es que, la pugna del imperialismo alemán por expandirse hacia el este (el “espacio vital”: lebensraum,  de los nazis) ha sido  causa de carnicerías en Europa, la última provocada por la desmembración de Yugoeslavia iniciada con el reconocimiento unilateral de Croacia y Eslovenia por la UE presionada por Alemania.  Por eso, cuando empezó la revuelta contra el gobierno de Yanúkovich, no era de extrañar el baile de altos cargos del bloque imperialista europeo a Kiev, azuzando la revuelta de Maidan, ni lo es la reacción de la oligarquía mafiosa de Putin, alarmada por la presión en sus fronteras occidentales.

El caso es que los acontecimientos en Ucrania se han utilizado para catalizar el campo del imperialismo europeo y fundirlo con su aliado yanqui en una reedición de la guerra fría, frente a Rusia, cuya lectura va mucho más allá, si tenemos en cuenta que, con sus proclamas guerreras, Obama intenta mejorar su propia posición como indiscutido “primus inter pares” en la arena internacional apoyándose en sus aliados frente a los nuevos competidores.

A veces, solo a veces, la burguesía imperialista expone claramente sus objetivos aunque los adorne con dulces palabras de libertad y democracia. Fue un fogonazo de claridad, solo un fogonazo, que en seguida se ha apagado, pero que ayuda a entrever el devenir de la potencia imperialista del viejo continente, sumida en un constante declive en la arena internacional.

El caso es que, a dos meses de la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo, el editorial del pasado domingo 30 de marzo, de uno de los principales portavoces periodísticos de la clase dominante,  “El País”, no pudo ser más explícito sobre la verdadera “hoja de ruta” que seguirá la UE, atendiendo la “amigable contundencia” (sic) de su amigo americano.

Y es que poco se dice de la Europa que realmente se construye en Bruselas. Por un lado, está la Europa de papel, la de las bellas palabras, las declaraciones de unidad, solidaridad y democracia,  presente en los programas de todas las fuerzas, incluidas aquellas, la mayoría, que las utilizan para ocultar su verdadero  objetivo, que han cumplido (este sí) a rajatabla cuando han estado en el gobierno: más Europa para el capital, menos Europa para los pueblos.

Y por el otro, está la Europa de Hierro, la que cuenta en la palestra internacional, la que se construye en las instituciones que controlan el poder efectivo, marcan la agenda y establecen los objetivos centrales, ritmos y tiempos en la aplicación de las políticas que no suelen aparecer en los programas electorales de los representantes políticos de la oligarquía, pero condicionan las vidas de los trabajadores y los pueblos europeos.

El editorial al que nos referimos viene a cuento de las contundentes declaraciones que el presidente yanqui, Obama, realizó en su reciente gira europea, en relación a la crisis de Ucrania. “El País”, felicitaba al “amigo americano” por sus reproches, recordando las palabras de aquel: “Es preocupante el bajo nivel del gasto en defensa de algunos países de la OTAN. La crisis ucrania nos recuerda que la libertad tiene un precio” *(1) Y agradecía, su “generosa” oferta en materia económica, al comprometerse a suministrar gas “de novedosa extracción”, a cambio de suscribir el acuerdo de libre comercio entre EEUU y la UE, en estos términos: “La Unión debe examinar sus propias fuentes de energía además de ver cómo Estados Unidos le puede suministrar gas. Europa debe acelerar su independencia energética”, advirtió. Además, instó a Bruselas a olvidarse de sus reticencias para firmar el acuerdo comercial transatlántico con EE UU, ya que Obama aseguró que el gas estará disponible una vez se firme dicho acuerdo.*(2)

 

Pero, el editorialista es aún más claro, cuando expone su propio punto de vista, el de la oligarquía española, que, al fin y al cabo, es de lo que se trata en vísperas de unas elecciones “… La atención y la tensión que se habían trasladado al área del Pacífico, retornan, siquiera temporalmente, al Atlántico. Para que este vaivén se convierta en tendencia positiva a largo plazo, Europa debe convertirse en actor políticoEs hora de que los europeos aceleren su compromiso militar…La única receta practicable reside hoy en la contención, …la disuasión…y la amenaza...Si hoy los países del euro no se unen para enfrentarse a la amenaza de Rusia, Europa cesará como jugador en el escenario internacional”. Ç

Es difícil resumir en las líneas de un editorial, tanta carga política. Este sí que es un programa: imperialista, militarista y antisocial, que no se someterá a decisión de los trabajadores europeos., pero que las instituciones antidemocráticas de la UE, aplicarán a rajatabla, si no lo impedimos. Por una vez, solo por una vez, la política de la Europa del Capital y de la Guerra se expresa más allá de los programa electorales, en toda su crudeza.

*(1).- Curiosa “recomendación” si tenemos en cuenta que, sumando el gasto militar de todos los países de la UE, resulta superior a los 200.000 millones de euros anuales. El segundo mayor del mundo tras el de EEUU.
*(2).-El editorial se refiere en tono eufemístico como un gas “de novedosa extracción”, al gas de esquisto que se extrae por el denominado método de fractura hidráulica o fracking que, además de inyectar aditivos químicos altamente tóxicos y de fórmula secreta, provoca la sospecha fundada de inducir seísmos (recuérdese el reciente caso de la planta Castor en Castellón)

VENEZUELA La derecha con el apoyo de los EE.UU. trata de derribar el gobierno de Maduro

marzo 7, 2014 por  
Publicado en: Internacional

Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela (PCMLV). En Venezuela crecen los enfrentamientos y disturbios contra el gobierno de Maduro. Corre la sangre, ultraderechistas aprovechan el descontento del pueblo por las carencias económicas, y crean  el caos.
El objetivo de la reacción venezolana, con el apoyo, sostén y estímulo de altos dignatarios de la Iglesia (como ya hicieron en el pasado contra Chávez), es el de provocar un levantamiento militar o golpe de Estado para derribar el legítimo gobierno de Maduro. Como el gobierno ha denunciado, detrás de esta intentona están los EE.UU del «pacifista »Obama, y, como afirman  algunas fuentes, no confirmadas, grupos paramilitares de Colombia.
El Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela (PCMLV), analizando la situación del país, escribía en el editorial de su periódico «Acero Revolucionario», a primeros de febrero:
«El año que recién comienza deja entrever un cambio en las condiciones de lucha en Venezuela, cambio que se ha venido cultivando desde el año 2013 cuando la burguesía arreció su campaña económica, política e ideológica sobre las masas para generar desesperanza y alejamiento en relación al proyecto bolivariano.[…] Este período seguramente tendrá en 2014 momentos de gran auge de masas y choques abiertos por dos razones fundamentales:  1.- Porque no habrá elecciones, lo que hará que la agudización de la confrontación política se exprese, ya no en el terreno electoral, sino en la lucha económica y de masas con enfrentamientos en la calle.2.-Porque se profundiza el ataque económico por medio de acaparamiento, escasez y especulación para generar penurias para el pueblo.
Debemos entender que la derecha va a arreciar en su ofensiva, lo que puede acarrear grandes niveles de desabastecimiento e incertidumbre entre las masas, la receta del año pasado fue acaparar los productos, generar escasez ficticia, estimular las compras nerviosas y elevar los precios de forma especulativa. A pesar de las dudas el gobierno respondió con  medidas acertadas y enérgicas que pusieron en la calle las mercancías acaparadas, a precios accesibles y con gran apoyo popular. Claros en los efectos positivos de esa política gubernamental firme y justa , que elevó el respaldo popular del gobierno, los burgueses ahora recurren a boicotear la producción, han dado vacaciones colectivas, han disminuido las importaciones y se preparan para momentos de escasez planificada, ahora más complicada, ya que será sin stocks y culpando al gobierno por no haber facilitado los trámites para acceder a los dólares, que fraudulentamente han venido usando. […] el escenario puede ser de gran complejidad, estaremos ante un ambiente caldeado donde la clase obrera y el pueblo debemos estar preparados para participar y dirigir las acciones contra el enemigo de clase, contra la burguesía y el imperialismo, haciendo a un lado las posiciones conciliadoras y reformistas que llevan al pueblo hacia la derrota, capitulando ante el poder económico de la burguesía, poder que le debe ser arrebatado, para poner todas las capacidades productivas de sus oligopolios privados al servicio del pueblo para satisfacer sus necesidades.
En esta compleja coyuntura se requiere organización, movilización y energía revolucionaria para frenar la ofensiva burguesa, derrotarla en la calle, y avanzar sin vacilaciones, con mano de acero, hacia la dictadura del proletariado, período de sometimiento de los conspiradores y de concentración de todas las capacidades para lograr el abastecimiento en todas las áreas de la producción sin el freno egoísta de la burguesía.»
Son sucesos dramáticos los que se desarrollan en Venezuela, sí, pero no se pueden achacar a las fuerzas populares como hacen los reaccionarios y proimperialistas.Lejos de nosotros el defender el populismo, empero contundentemente condenamos los ataques en cualquiera de sus formas, del imperialismo y la reacción contra los pueblos. Y este es el caso ahora de Venezuela. Estamos con  el pueblo venezolano, y con el PCMLV. Por encima de las posiciones populistas, que evidentemente no compartimos, está la solidaridad con los pueblos que enfrentan a la reacción de su burguesía y sufren las agresiones directas o indirectas de las superpotencias.

Comunicado de partidos y organizaciones marxista-leninistas europeos reunidos en Junio en París

julio 9, 2010 por  
Publicado en: Comunicados

En Europa y en el mundo, los trabajadores, los jóvenes, los pueblos, se niegan a pagar la crisis del sistema capitalista

Se prolonga la crisis del sistema capitalista mundial; millones de trabajadores se ven condenados a la miseria, arrojados a la calle. Todas las capas populares, obreros, trabajadores de la ciudad y del campo, pequeños y medios campesinos, artesanos, empleados, activos o en el paro, jóvenes o jubilados… se ven chantajeados por un puñado de ricos, cada día más ricos, por la oligarquía financiera, sus bancos y monopolios. En todos los países capitalistas desarrollados o emergentes, en los países imperialistas y en los países dominados por el imperialismo, la oligarquía quiere hacer pagar su crisis a la clase obrera, a las masas trabajadoras, a las capas populares y a los pueblos: once millones de millonarios en el mundo se enriquecen cada vez más  a costa de millones de mujeres y hombres. Nunca se han producido riquezas tan grandes; jamás tantas personas se han visto privadas de un mínimo vital, jamás se ha visto concentrada tal riqueza en las manos de una clase parasitaria, la burguesa, la de los reaccionarios.

Después de haber exigido a los Estados a su servicio exclusivo que movilizasen miles de millones de dólares, de euros, de yen, para salvar sus bancos e instituciones financieras, esa misma oligarquía financiera exige ahora el pago de las deudas públicas y sus intereses: su  táctica es la de indignarse por el déficit público… que ella misma ha creado.

La política de reducción  del déficit público, un pretexto para imponer los planes de austeridad

El pueblo griego ha sido la primera víctima en Europa de esta ofensiva de gran calado, llevada conjuntamente por la Comisión Europea y FMI, lo que supone un gigantesco plan de austeridad so pretexto de reducir la deuda pública.

En pocas semanas en toda la Unión Europea, los gobiernos de derechas y los gobiernos socioliberales se han lanzado a encarecer las «economías» que quieren imponer en los presupuestos de Estado; son cifras de miles de millones de las que no se libra ningún país. El pretexto es asegurar los mercados financieros y sus «agencias de valoración». El objetivo es realizar otro trasplante de riquezas de gran amplitud, del trabajo hacia el capital, para garantizar los beneficios de los bancos y de los más poderosos monopolios.

El objetivo de esta ofensiva concertada es comprimir los presupuestos sociales, todos los mecanismos sociales conquistados e impuestos por la clase obrera y los pueblos, concretamente después de la Segunda Guerra Mundial.

Las primeras víctimas de estas «redes sociales» son las capas más pobres de la sociedad, las que ya viven en la miseria, la precariedad y el  miedo al mañana. Son esas capas las que soportarán los golpes más duros en los presupuestos sociales. En los países más ricos como Alemania, Francia… millones de hombres y mujeres, jóvenes en busca de empleo, los que sólo encuentran chapuzas como trabajo, los trabajadores pobres, son los amenazados por la más negra miseria, mientras al otro extremo de la sociedad, los ricos brindan con champagne por el crecimiento de sus ingresos.

Los ataques comenzaron mucho antes del estallido de la crisis; las políticas neoliberal y socioliberal habían provocado grandes destrozos, como la privatización de los grandes sectores económicos, iniciar la liquidación de los servicios públicos, de la sanidad, la educación, la protección social, etc. Ahora, la oligarquía aprovecha la crisis para eliminar obstáculos a la libre explotación de la fuerza de trabajo, liquidar los derechos sociales y económicos conquistados por los trabajadores. Trata de incrementar la explotación de los que tienen trabajo, y al mismo tiempo practica el despido en masa, a fin  hacer trabajar más, hasta la extenuación, por salarios cada vez más bajos y por jubilaciones cada vez más pequeñas. Utiliza el ejército de parados como medio de presión para reducir los salarios y empeorar las condiciones de trabajo.

Un objetivo común a los gobiernos de UE para sus planes de austeridad, es el de minar el sistema de jubilación basado en la solidaridad y el reparto. La norma es la de aumentar la edad de trabajo más allá de los 65 años mientras millones de jóvenes no encuentran ocupación. Los bancos y las compañías de seguros se frotan las manos: esperan vender sus sistemas de  jubilación por capitalización a las capas que todavía pueden pagar algo, especulan con el  miedo a la quiebra de los sistemas de jubilación basados en la solidaridad entre generaciones y las cotizaciones sociales.

Para imponer este enorme retroceso social, la oligarquía refuerza los medios de represión, endurece las leyes contra los obreros y trata de fomentar la división entre los trabajadores y los pueblos.

En los momentos más fuertes de la crisis en Grecia, cuando centenares de miles de manifestantes gritaban en las calles de Atenas y las de otras ciudades griegas su rechazo a pagar la crisis del capital, se pudieron oír discursos de responsables políticos que rezumaban odio, discursos ampliamente difundidos por los medios de comunicación, contra los trabajadores y los pueblos del sur de Europa, a los que acusaban de «aprovecharse» de otros países y a los que habría que «castigar». ¡Cuán lejos todo esto de los discursos sobre la armonía europea, sobre la paz y la comprensión que el Euro iba a facilitar!

Los pueblos tienen derecho a salir del Euro y de la UE

Después de varios años de existencia del Euro, los pueblos han «echado cuentas». Esta moneda «única» ha servido esencialmente a las grandes potencias imperialistas dominantes en la UE para reforzar su peso económico y poder político. El Euro ha nivelado a la baja los salarios en la UE. Los «criterios de convergencia» establecidos en el Tratado de Maastricht (Mastrique) son instrumentos de dumping social permanente. Los gobiernos de la UE tratan de imponerlos incluso  a los países que no pertenecen a la Eurozona, como es el caso de Dinamarca, donde mediante referéndum el pueblo se manifestó en contra.

El Euro ha significado un aumento generalizado del precio de los productos de gran consumo, cuyos beneficiarios han sido los grandes monopolios de distribución, de los productos agrícolas, y donde los grandes perjudicados han sido los consumidores de los medios populares, los pequeños y medianos productores agrícolas, los pequeños comerciantes, etc.

El Euro es un mecanismo esencial para la construcción de la Europa que aspira a ser una gran potencia imperialista, una Europa neoliberal que acreciente la explotación de la clase obrera, que participa en el saqueo de las riquezas de África, de América Latina, etc., participa en las guerras y conflictos por el control de las materias primas estratégicas, de las fuentes energéticas y medios de transporte hacia los grandes centros de distribución de los países imperialistas.

El carácter reaccionario de esta construcción europea se confirma: es una «Europa fortificada» que se «protege» contra los inmigrantes expulsados de sus propios países por el hambre y las guerras fomentadas por el imperialismo. Es una Europa de policías que despliega todos los medios, puestos en común, para controlar y reprimir las grandes movilizaciones populares, como en la cumbre celebrada en Estrasburgo, o «sobre el clima» en Copenhague. Además del enorme despliegue policíaco, que se saldó con miles de detenidos, la cumbre de Copenhague ha demostrado hasta qué punto las grandes potencias sólo conciben la protección del medio ambiente como un mercado para sus monopolios.

Estamos junto al pueblo griego y los  de otros países cuando exigen su derecho a salir del Euro y de la UE. Luchamos por desarrollar la solidaridad con todos los pueblos del mundo, sin exclusiones. Tenemos que llevar a cabo luchas comunes con los trabajadores y los pueblos de Europa contra los mecanismos de explotación, contra la competencia entre trabajadores, contra la sumisión de los países «pequeños» a las potencias imperialistas, contra el saqueo organizado de las riquezas de los países dominados. La construcción de la UE y su moneda son los instrumentos de esa política que denunciamos y combatimos.

Impulsar en toda Europa la resistencia contra los planes de austeridad

La resistencia de la clase obrera y de los pueblos contra la agresión del capital ha sido inmediata y se desarrolla por doquier. En diferentes países se han producido varias huelgas generales, jornadas de lucha. Grande es la cólera y la voluntad de luchar para no pagar la crisis del sistema ni las deudas de la oligarquía y sus planes de austeridad.

Esta cólera inquieta grandemente a la burguesía y a los partidos reformistas, que se suman a la política de austeridad y aceptan su aplicación. Hablan de «compartir los sacrificios», empero sólo los aplican a los trabajadores y los pueblos.

Hay que desarrollar esta lucha de resistencia en cada país e internacionalmente. Concretamente en el movimiento  sindical ya hay convocadas citas para el otoño; trabajaremos para dar la mayor resonancia y lograr éxito, para lograr una gran demostración de internacionalismo y de unidad de la clase obrera.

Trabajar por la unidad de la clase obrera es cuestión vital. Es la clase obrera la que produce la plusvalía y la que puede presionar considerablemente al capital. Es ella la columna vertebral del combate contra el capital y por la transformación social. Ha sido la clase obrera la primera que ha resistido masivamente contra los ataques de los patronos, de los gobiernos, de la Comisión de Bruselas, del FMI, etc.

El sindicato es el primer instrumento de resistencia de la clase obrera y de las masas trabajadoras de la ciudad y del campo. El movimiento sindical ha sido dividido y debilitado por la política de colaboración de clases llevada a cabo en su seno. Mas hoy se desarrolla el sindicalismo de clase en la base mediante luchas concretas, a través de corrientes, de sindicalistas y sindicatos empeñados en la lucha de clases.

Defendemos el sindicalismo de clase, llamamos a los trabajadores a organizarse en los sindicatos, a trabajar por la unidad del movimiento sindical sobre posiciones de clase. Denunciamos y combatimos los intentos por expulsar de los sindicatos a los militantes combativos. Trabajamos para desarrollar la solidaridad internacional, y por  iniciativas sindicales que  refuercen la lucha de los trabajadores en cada país e internacionalmente.

Los trabajadores inmigrantes, con o sin papeles, «legales» o «ilegales», forman parte de la clase obrera en cada país. Los monopolios necesitan esa mano de obra que, privada de sus derechos, es explotada sin piedad. En la feroz competencia que libran los monopolios entre sí, y en los sectores en los que no pueden deslocalizar la producción, esta mano de obra es esencial. En este contexto, la victoriosa huelga llevada a cabo en Francia por los trabajadores sin-papeles para obtener su regularización, reviste gran importancia, que anima a todos los que luchan en ese frente. Esta huelga de más de ocho meses ha estado apoyada por los sindicatos, asociaciones de mujeres, organizaciones democráticas y los partidos de izquierda. Ha demostrado concretamente que los inmigrantes son ante todo trabajadores que forman parte de la clase obrera. Ha logrado un gran movimiento de solidaridad en la opinión pública, verdadero antídoto contra las tentativas de división que la oligarquía y la reacción llevan a cabo. Estos trabajadores y trabajadoras ocuparán su puesto en los combates comunes para no pagar la crisis del sistema

Los trabajadores de la función pública, los funcionarios del Estado, las colectividades territoriales (municipalidades, departamentos, regiones, etc.) están particularmente afectados por los planes de reducción de los presupuestos estatales y de las instituciones públicas y semipúblicas. La supresión de puestos de trabajo se cuenta por miles en todos los países, los salarios son rebajados, como en Grecia, donde el gobierno quiere suprimir dos meses de salario. Al luchar contra las privatizaciones, por sus salarios, por los contratos, los trabajadores de los servicios públicos luchan también por los usuarios de los servicios públicos.

Rechazamos los planes de austeridad, la militarización y las guerras imperialistas

La crisis del sistema capitalista e imperialista mundial, agudiza todas las contradicciones que adquieren de más en más un carácter violento .Para imponer los planes de austeridad, la oligarquía refuerza la represión y su arsenal de criminalización de las luchas obreras y populares.

La competencia exacerbada por el control de los mercados y de las fuentes de materias primas, se traduce ya en conflictos y guerra. La guerra que llevan a cabo las potencias imperialistas con su brazo armado, la OTAN, contra el pueblo de Afganistán, tiene como telón de fondo el control de los futuros gaseoductos y los minerales de su subsuelo.

El dinero no debe ir a la guerra y a la militarización, sino a satisfacer las necesidades sociales, educación, sanidad, la protección social de la gran mayoría. Gritamos: «tropas de la OTAN fuera de Afganistán» y «tropas imperialistas fuera de Iraq».

Queremos manifestar nuestra solidaridad con el pueblo palestino y la población de Gaza, que sufre desde hace meses un bloqueo inhumano organizado por el gobierno reaccionario de Israel. Junto a las fuerzas del mundo, condenamos la criminal política sionista y exigimos el levantamiento inmediato del bloqueo. Al mismo tiempo, denunciamos la complicidad de la UE. Apoyamos el combate del pueblo palestino por el reconocimiento, efectivo, de sus plenos derechos nacionales.

Por una alternativa de ruptura con el sistema capitalista imperialista

Los planes de extrema austeridad golpean a todas las capas de la población. La necesidad de trabajar para unir a todas las capas víctimas de esta política de represión social es de rabiosa actualidad. Trabajamos para construir esta unidad mediante políticas ambiciosas frentistas que se concreten en el rechazo a pagar la crisis del sistema capitalista y su política de austeridad. Son los bancos, los accionistas, la oligarquía, los que deben pagar su crisis; nosotros queremos trabajar con todas las fuerzas políticas y sociales que compartan este objetivo para lograr imponerlo con nuestras movilizaciones cada vez más fuertes.

El alcance de esta crisis es tal, que plantea la urgencia de trabajar en la elaboración y puesta en práctica de políticas de ruptura con el sistema. Política que debe apoyarse en medidas sociales y políticas concretas, a exigir desde ya mismo en la lucha mediante una gran movilización. Estas exigencias deben ser la base de programas de ruptura apoyados por coaliciones de partidos políticos, fuerzas sociales, organizaciones de masas. Utilizaremos todo el espacio político y democrático, incluido el terreno electoral, a fin de hacernos oír y avanzar en nuestras posiciones.

En tanto que partidos y organizaciones de la clase obrera, afirmamos nuestra convicción de que la única salida verdadera, durable y efectiva a la crisis del sistema capitalista imperialista pasa por derribar dicho sistema e instaurar el socialismo. En esa perspectiva se inscribe nuestra lucha.

¡Viva la lucha de clase la obrera, de la juventud y de los pueblos para no pagar la crisis!

¡Es la oligarquía quien debe pagarla!

¡Viva la solidaridad internacional!

París, junio de 2010

Partido Comunista del Trabajo de Dinamarca (APK)

Partido Comunista de los Obreros de Francia (PCOF)

Partido Comunista de España (Marxista-leninista) (PCE M-L)

Plataforma Comunista de Italia (Piattaforma Comunista)

Partido  Comunista Revolucionario de Turquía (TDKP)

Organización para la Reconstrucción del Partido Comunista de Grecia (1918-1955)

Miembros de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML)

Observador: Organización para la Construcción del Partido Comunista de los Trabajadores de Alemania

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Communication

from the Paris June 2010 meeting of the Marxist-Leninist Parties and Organisations

In Europe and in the world, workers, young people refuse to pay for the crisis of the capitalist system

The crisis of the world-wide capitalist system is going on, throwing millions of people in the streets, in misery.

All sections of the people, workers, workers of the cities and countryside, small and medium peasants, craftsmen, employees, active or unemployed, young or retired … are shaken down by a handful of rich, always richer by the financial oligarchy, its banks and monopolies. In all capitalist countries, developed or emerging, in the imperialist countries and in countries dominated by imperialism, the oligarchy wants to charge his attack on the working class, the working masses and people : eleven million millionaires in the world, growing richer on the backs of billions. Never the wealth produced has been so great, never so many women and men have been so deprived of the minimum subsistence, this wealth has never been so concentrated in the hands of a parasitic class, the bourgeoisie, class of shareholders.

After demanding states, devoted to its exclusive service, to mobilize hundreds of billions of dollars, euros, yen … to save its banks and financial institutions, the financial oligarchy now requires the payment of public debts and interests. His motto: “Let’s end the deficits”, it has generated and dug itself.

The policies for the reduction of the public deficit : a pretext for imposing austerity plans

In Europe, the Greek people were the first target of these large scale attacks, jointly conducted by the European Commission and the IMF, which has resulted in mega austerity plan, allegedly to reduce the public debt.

Within weeks, throughout the European Union, the right-wing governments and social liberal governments have competed on an escalation in the amounts of “savings” they want to impose on state budgets, they can be counted in hundreds of billions, sparing no country.

The pretext: to reassure the financial markets and their “rating agencies”.

The goal: make a further wide transfer of wealth, from labor to capital, to guarantee the profits of banks and the the most powerful monopolies.

The social budgets are squeezed, all the social mechanisms conquered and imposed by the working class and peoples, especially since the Second World War, are the target of this concerted offensive.

The first victims of the liquidation of the social “nets”, are the poorest strata of the society, those who were already living in poverty, insecurity and fear of tomorrow. They are also those who will suffer the worst from the cuts in social budgets. In rich countries, like Germany, France … there are millions of men and women, young people seeking employment, youth holding odd jobs, poor workers, who are threatened of falling into the blackest misery. At the other extreme of society, the rich continue to celebrate with champagne the growth of their income.

The attacks began long before this crisis, neoliberal and social-liberal policies had already caused extensive damage, privatizing major economic sectors, undertaking the liquidation of public health services, education, social protection … Today, the oligarchy wants to use the crisis to remove obstacles to the free use of the work force, by liquidating the economic and social rights won by workers. It wants to over-exploit those who have jobs, while massively laying off : to make people work harder, longer, until exhaustion, for ever lower wages, for ever lower pensions. It wants to take advantage of the army of the unemployed to pressure on wages and working conditions.

In these severe austerity plan, the questioning of the retirement system, based on solidarity and the social contribution, is a goal shared by all the EU governments.

Working beyond 65 years has become the norm, while millions of young people do not find work. Banks and insurance companies are rubbing their hands: they hope to sell their pension systems based on capitalisation to the few who can afford it, speculating on the fear of the bankruptcy of pension systems based on solidarity between generations and the social contributions.

To impose these massive cuts in social services, the oligarchy strengthens law enforcement, produces stiffer anti-labor and anti-popular laws and tries to divide the workers and peoples.

At the peak of the crisis in Greece, when hundreds of thousands of demonstrators shouted in the streets of Athens and all Greece cities their refusal to pay the crisis of the capital, we heard speeches of hate in the mouths of politicians (widely reproduced and amplified by the media) against the workers and peoples of southern Europe, accused of trying to “take advantage” of other countries; workers and peoples of southern Europe that should be “punished” …

It is far from the rhetoric of European harmony, peace and understanding that the EU had to promote and that the euro would ease!

People have the right to leave euro and the EU

After several years of the Euro, the people did their maths. This  “unique”  currency  has primarily served the dominant imperialist powers in the EU, to strengthen their economic and political power.

The euro has accelerated the race to minimum wages within the EU. The “convergence criteria” of the Maastricht Treaty are an instrument of permanent social dumping. The EU governments are trying to impose them to countries, including non-Eurozone countries such as Denmark, where the people voted against Euro through a referendum.

The Euro has meant an increase of the prices, whose recipients have been the great monopolies of distribution, agro-business, at the expense of popular consumers, small and medium agricultural producers, small traders …

The euro is an essential mechanism for building a Europe that aspires to become a major imperialist power, a neoliberal Europe who exploits the working class and participates to plundering the wealth of Africa, Latin America, etc…  participates to wars and conflicts over strategic raw materials, energy sources and their means of communication and transport to the major production centers in the imperialist countries.

The reactionary nature of this European project gets more and more visible : Fortress-Europe  protects itself against migrants expelled from their country by famine and wars fomented by imperialism. The Europe of police, implements common police forces to monitor and suppress large popular mobilizations, such as during the NATO Summit in Strasbourg or the summit “on climate” in Copenhagen.

Besides the huge deployment of police that has resulted in thousands of arrests, the Copenhagen Summit has also shown that the great powers are only concerned by their interests and that they can only conceive environment preservation issues  as a market for their monopolies.

We stand with the people of Greece and other countries where they claim the right to leave the euro and the EU.

We support the development of solidarity with all peoples of the world. We have common struggles to carry with workers and peoples of Europe, against the mechanisms of exploitation, promoting competition between workers, submission of “small” countries to the imperialist powers, of political domination, the mechanisms that organize the pillaging of the dominated countries. The construction of Europe, the EU and its currency are instruments of these policies that we denounce and fight.

Widening resistance to austerity plans across Europe

The resistance of the working class and peoples to the capital’s attacks was immediate and it grew everywhere. Several days of strike, several general strikes took place in different countries. The anger and the desire to fight to deny the payment of the system’s crisis, the debts of the oligarchy and its austerity plans, are great.

That anger alarmed the bourgeoisie and reformist parties who rallied to austerity policies and agreed to implement them. They talk about “shared sacrifice”, but only to impose them to workers and peoples.

This resistance must develop and grow, in each country but also internationally. Social rendez-vous, including the labor movement, have already been taken for next fall: we will work to give them the maximum extent and success, to build a strong expression of internationalism and unity of the working class.

Working for the unity of the working class is a vital necessity. The working class produces surplus value and is the one who can exert considerable pressure on the Capital. It is the spine of the struggle against capitalism, for social transformation. In all EU countries, it is the working class that has stood first and massively against the attacks of bosses, governments, the Brussels Commission, IMF, etc.

The first instrument of resistance of the working class and the working masses in cities and countryside are the trade-unions. The labor movement has been divided and weakened by the policies of class collaboration that have been developed within it. But today, currents, trade unionists, labor unions are developing the class struggle at the base of concrete struggles.

We defend the class struggle unionism and we urge workers to organize in unions, to work for unity within the union movement on positions based on class struggle. We denounce and repudiate the attempts of exclusion of combative trade union activists. We are working to develop international solidarity for union initiatives that strengthen the struggle of workers in each country and internationally.

Migrant workers, with or without papers, “legal” or “illegal” are part of the working class in each country. It is a workforce needed by monopolies because of their lack of rights, endlessly exploitable. In the stiff competition between monopolies and in sector where the production cannot be delocalized, this workforce is essential. In this context, the successful strike in France led by undocumented workers for their regularization is of great importance and is an encouragement to all those who fight on this front. The strike, that lasted more than eight months, has been supported by trade unions, women’s organizations, democratic organizations and by all parties of the left. It has demonstrated concretely that immigrants, men and women, are primarily workers, part of the working class. It generated a great movement of solidarity in the public opinion, a real antidote to the division attempts the oligarchy and the reaction won’t cease to develop. These workers, men and women will take their place in the overall battle for refusing to pay for the crisis of the system.

Workers in the public services, state offices and local authorities (municipalities, departments, regions …) are particularly affected by the planned cuts in state budgets and all public and semi-public institutions. Tens of thousands of jobs are cut, wages are reduced in all countries, as in Greece, where the Socialist government wants to remove two months of salary. By fighting against privatization, for their wages, for jobs, public services workers are also fighting for popular users of public services. Together they struggle to oppose to policies of dismantling public services.

Let us refuse the austerity plans, the militarization and imperialist wars

The crisis of the capitalist system and imperialist world is exacerbating all the contradictions, which become increasingly violent. To impose severe austerity plans, the oligarchy strengthens its arsenal of repression and criminalization of workers’ struggles and popular struggles.

The hard competition for control of markets and sources of raw materials is already reflected in conflicts and wars. The dirty war lead by the imperialist powers and their military wing NATO against the people of Afghanistan, also has as a background motivation the control of future gaspipes and minerals contained in his soil.

Therefore, we say “we will not pay for your crisis, we will not pay your wars.”

We say that money should not go to war and militarization, but to the satisfaction of social needs, education, health, social protection for the greatest number.

We say “NATO troops out of Afghanistan” and “imperialist troops out of Iraq”.

We also express our solidarity with the Palestinian people and the population of Gaza, subject for months to an inhuman blockade organized by the reactionary government of Israel. With the progressive forces in the world, we condemn the criminal Zionist policy and demand the immediate withdraw of the blockade. We denounce the complicity of UE and support the struggle of the Palestinian people for the recognition of their national rights.

For an alternative to break with the imperialist capitalist system

The severe austerity plans affect all the layers of the population. The need to work to the union of all the categories victims of these policies of social regression is more timely than ever. We are working to build this unity, through ambitious front policies, which incarnate the refusal to pay the crisis of the capitalist system, the refusal of austerity policies. We say that banks, shareholders, oligarchs have to pay for their crisis and we want to work with all forces, political and social, that share this objective, to enforce it effectively, through always stronger mobilizations.

The depth of this crisis poses acutely the need to work on the development and implementation of policies to break with the system. These policies must rely on social measures and concrete policies, to be imposed immediately, in and through the struggle and the mobilization of the masses. These social requirements must be the bases of programs breaking with the system and brought by coalitions of political parties, social forces, mass organizations … We use all political and democratic spaces, including the electoral arena, to make us heard by the greatest number and win the masses to our positions.

As parties and organizations claiming themselves from the working class, we affirm our conviction that the only effective and long-lasting way out of the imperialist capitalist system crisis goes through his overthrow and the establishment of socialism. All our struggles are in this perspective.

Hail the struggle of the working class, youth and people to refuse to pay for the crisis!

It’s the oligarchy to pay its crisis!

Hail international solidarity!

Paris, June 2010

Workers’ Communist Party of Denmark (APK)

Communist Marxist Leninist Party of Spain (PCE m-l)

Workers’ Communist Party of France (PCOF)

Revolutionary Communist Party of Turkey (TDKP)

Organization for the reconstruction of the Communist Party of Greece (1918-1955)

Communist Platform of Italy (Piattaforma Comunista)

Members of the International Conference of Marxist Leninist Parties and Organisations (CIPOML)

Observer: Organization for the Construction of a Workers Communist Party of Germany

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Communiqué

des Partis et Organisations Marxistes Léninistes réunis en juin à Paris

En Europe et dans le monde, les travailleurs, les jeunes, les peuples refusent de payer la crise du système capitaliste

La crise du système capitaliste mondial se prolonge, jetant des millions de travailleurs à la rue, dans la misère. Toutes les couches du peuple, ouvriers, travailleurs et travailleuses des villes et de la campagne, paysans petits et moyens, artisans, employé (e)s, actifs ou chômeurs, jeunes ou retraités… sont rackettés par une poignée de riches, toujours plus riches, par l’oligarchie financière, ses banques et ses monopoles. Dans tous les pays capitalistes, développés ou émergents, dans les pays impérialistes et dans les pays dominés par l’impérialisme, l’oligarchie veut faire payer sa crise à la classe ouvrière, aux masses travailleuses, aux couches populaires et aux peuples : onze millions de millionnaires dans le monde s’enrichissent toujours plus sur le dos des milliards. Jamais les richesses produites n’ont été aussi grandes ; jamais autant de femmes et d’hommes n’ont été privés du minimum vital, jamais cette richesse n’a été aussi concentrée entre les mains d’une classe parasite, la classe bourgeoise, la classe des actionnaires.

Après avoir exigé des Etats à son service exclusif, qu’ils mobilisent des centaines de milliards de dollars, d’euros, de yen… pour sauver ses banques et ses institutions financières, l’oligarchie financière exige maintenant le paiement des dettes publiques et de leurs intérêts. Son mot d’ordre : haro sur les déficits publics, qu’elle a elle-même creusés.

Les politiques de réduction des déficits publics : un prétexte pour imposer des plans d’austérité

En Europe, c’est le peuple grec qui a été la première cible de cette offensive de très grande ampleur, menée conjointement par la commission européenne et le FMI, qui s’est traduite par un méga plan d’austérité, au prétexte de réduire la dette publique.

En quelques semaines, dans toute l’Union européenne, les gouvernements de droite et les gouvernements sociaux libéraux se sont lancés dans une surenchère dans les montants des « économies » qu’ils veulent imposer aux budgets des Etats ; elles se chiffrent en centaines de milliards et n’épargnent aucun pays.

Le prétexte : rassurer les marchés financiers et leurs « agences de notation ».

Le but : opérer un nouveau transfert de richesses de très grande ampleur, du travail vers le capital, pour garantir les profits des banques, des monopoles les plus puissants.

Ce sont les budgets sociaux qui sont pressurés, ce sont tous les mécanismes sociaux conquis et imposés par la classe ouvrière et les peuples, notamment depuis la deuxième guerre mondiale, qui sont la cible de cette offensive concertée.

Les premières victimes de la liquidation des « filets sociaux », qui ont été mis en place, ce sont les couches les plus pauvres de la société, celles qui vivaient déjà dans la misère, la précarité et la peur du lendemain. Ce sont elles qui vont subir le plus durement les coupes dans les budgets sociaux. Dans les pays les plus riches, comme l’Allemagne, la France… ce sont des millions d’hommes et de femmes, de jeunes à la recherche d’un emploi, des jeunes abonnés aux petits boulots, de travailleurs pauvres, qui sont menacés de sombrer dans la misère la plus noire. A l’autre bout de la société, les riches continuent à sabler au champagne le gonflement de leurs revenus.

Les attaques avaient commencé bien avant cette crise ; les politiques néolibérales et social-libérales avaient déjà causé de lourds dégâts, en privatisant de grands secteurs économiques, en entreprenant la liquidation des services publics de la santé, de l’éducation, de la protection sociale… Aujourd’hui, l’oligarchie veut profiter de la crise pour lever les obstacles à la libre exploitation de la force de travail, en liquidant les droits sociaux et économiques conquis par les travailleurs. Elle veut pouvoir surexploiter ceux qui ont du travail, tout en licenciant en masse ; pour faire travailler plus, plus longtemps, jusqu’à l’épuisement, pour des salaires toujours plus bas, pour des retraites toujours plus faibles. Elle veut tirer partie de l’armée des chômeurs pour faire pression à la baisse sur les salaires et les conditions de travail.

Dans ces plans de méga austérité, la remise en cause des systèmes des retraites basées sur la solidarité et la répartition est un objectif commun aux gouvernements de l’UE.

Faire travailler au-delà de 65 ans est devenue la norme, alors que des millions de jeunes ne trouvent pas de travail. Les banques et les assurances se frottent les mains : elles espèrent pouvoir vendre leurs systèmes de retraites par capitalisation aux couches qui peuvent encore payer un peu, en spéculant sur la peur de la faillite des systèmes de retraites basés sur la solidarité entre générations et sur les cotisations sociales.

Pour imposer ce recul social de grande ampleur, l’oligarchie renforce les organes de répression, durcit les lois anti-ouvrières et antipopulaires et essaie de diviser les travailleurs et les peuples.

Au plus fort de la crise en Grèce, au moment où des centaines de milliers de manifestants criaient dans les rues d’Athènes et de toutes les villes de Grèce leur refus de payer la crise du capital, on a entendu des discours de haine, de la bouche de responsables politiques et largement repris et amplifiés par les médias, contre les travailleurs et les peuples du sud de l’Europe, accusés de vouloir « profiter » des autres pays, des travailleurs et des peuples du sud de l’Europe qu’il fallait « punir » …

On est loin des discours sur l’harmonie européenne, sur la paix et l’entente que l’UE devait faire régner et que l’euro devait faciliter !

Les peuples ont le droit de sortir de l’Euro et de l’UE

Au bout de plusieurs années d’existence de l’Euro, les peuples ont fait leurs comptes. Cette monnaie « unique » a essentiellement servi aux grandes puissances impérialistes dominantes dans l’UE, à renforcer leur poids économique et leur pouvoir politique.

L’euro a accéléré le nivellement vers le bas des salaires au sein de l’UE. Les « critères de convergence » du traité de Maastricht sont un instrument de ce dumping social permanent. Les gouvernements de l’UE cherchent à les imposer  y compris à des Pays non membres de l’Eurozone, comme le Danemark, où le peuple s’est prononcé contre par référendum.

L’Euro a signifié une hausse générale des prix des produits de grande consommation, dont les bénéficiaires ont été notamment les grands monopoles de la distribution, de l’agro business, et dont les grands perdants ont été les consommateurs des milieux populaires, les petits et moyens producteurs agricoles, les petits commerçants…

L’Euro est un mécanisme essentiel de la construction d’une Europe qui aspire à devenir une grande puissance impérialiste, une Europe néolibérale qui surexploite la classe ouvrière et qui participe au pillage des richesses de l’Afrique, de l’Amérique latine, etc. et qui participe aux guerres et aux conflits pour le contrôle des matières premières stratégiques, des sources d’énergie et de leurs moyens d’acheminement vers les grands centres de production des pays impérialistes.

Le caractère réactionnaire de cette construction européenne ne cesse de s’affirmer : l’Europe-forteresse se « protège » des migrants chassés de leurs pays par la famine et les guerres fomentées par l’impérialisme. L’Europe des polices déploie ses moyens mis en commun pour surveiller et réprimer les grandes mobilisations populaires, comme lors du Sommet de l’Otan à Strasbourg ou le sommet « sur le climat » à Copenhague.

Outre l’immense déploiement policier qu’il a occasionné, avec des milliers d’arrestations, le sommet de Copenhague a aussi montré à quel point les grandes puissances ne se préoccupent que de leurs intérêts et qu’elles ne conçoivent les questions de préservation de l’environnement que comme un marché pour leurs monopoles.

Nous sommes aux côtés du peuple grec et d’autres pays quand ils réclament le droit à sortir de l’euro et de l’UE.

Nous sommes pour le développement de la solidarité avec tous les peuples du monde, sans exclusive. Nous avons des combats communs à mener avec les travailleurs et les peuples d’Europe, contre les mécanismes d’exploitation, de mise en concurrence des travailleurs, de soumission des « petits » pays aux puissances impérialistes, de domination politique, contre les mécanismes qui organisent le pillage des richesses des pays dominés. La construction européenne, l’UE et « sa » monnaie sont des instruments de ces politiques que nous dénonçons et combattons.

Faire grandir les résistances aux plans d’austérité, partout en Europe

La résistance de la classe ouvrière et des peuples à l’agression du capital a été immédiate et elle s’est développée partout. Plusieurs journées de grève, plusieurs grèves générales, ont eu lieu dans les différents pays. La colère et la volonté de se battre pour refuser de payer la crise du système, les dettes de l’oligarchie et ses plans d’austérité, sont grandes.

Cette colère inquiète au plus haut point la bourgeoisie et les partis réformistes ralliés aux politiques d’austérité et qui acceptent de les mettre en œuvre. Ils parlent de « partager les sacrifices », mais ne les imposent qu’aux travailleurs et aux peuples.

Cette résistance doit se développer et s’amplifier, à la fois dans chacun des pays, mais aussi au plan international. Des rendez-vous, notamment pour le mouvement syndical, sont déjà lancés à l’automne : nous allons travailler à leur donner le maximum d’ampleur et de succès, pour en faire une expression forte de l’internationalisme et d’unité de la classe ouvrière.

Travailler à l’unité de la classe ouvrière est une nécessité vitale. C’est elle qui produit la plus-value et c’est elle qui peut exercer une pression considérable sur le Capital. Elle est la colonne vertébrale des combats contre le capital, pour la transformation sociale. Dans tous les pays de l’UE, c’est la classe ouvrière qui a résisté en premier et massivement, aux attaques des patrons, des gouvernements, de la Commission de Bruxelles, du FMI, etc.

Le premier instrument de résistance de la classe ouvrière et des masses travailleuses des villes et des campagnes, c’est le syndicat. Le mouvement syndical a été divisé et affaibli par les politiques de collaboration de classe qui ont été développées en son sein. Mais aujourd’hui, des courants, des syndicalistes, des syndicats développent le syndicalisme de lutte de classe, à la base, dans les luttes concrètes.

Nous défendons le syndicalisme de lutte de classe et nous appelons les travailleurs à s’organiser dans les syndicats, à travailler à l’unité du mouvement syndical sur des positions de lutte de classe. Nous dénonçons et combattons les tentatives d’exclusion des syndicats des militants combattifs. Nous travaillons à développer la solidarité internationale, pour des initiatives syndicales qui renforcent la lutte des travailleurs dans chaque pays et au plan international.

Les travailleurs immigrés, avec ou sans-papiers, « légaux » ou « illégaux » font partie de la classe ouvrière dans chaque pays. C’est une main d’œuvre dont les monopoles ont besoin, car privée de droits, elle est exploitable à merci. Dans la concurrence exacerbée que se livrent les monopoles et dans les secteurs où ils ne peuvent pas délocaliser la production, cette main d’œuvre est essentielle. Dans ce contexte, la grève victorieuse menée en France par des travailleurs et des travailleuses sans-papiers pour leur régularisation, revêt une grande importance et est un encouragement pour tous ceux et celles qui se battent sur ce front. Cette grève de plus de huit mois a été soutenue par les syndicats, des associations de femmes, des organisations démocratiques et par l’ensemble des partis de la gauche. Elle a fait la démonstration concrète que les immigrés sont avant tout des travailleurs et des travailleuses, faisant parti de la classe ouvrière. Elle a suscité un grand mouvement de solidarité dans l’opinion publique, véritable antidote aux tentatives de division que l’oligarchie et la réaction ne cessent de développer. Ces travailleurs et ces travailleuses vont prendre toute leur place dans les combats d’ensemble pour refuser de payer la crise du système.

Les travailleurs de la fonction publique, les fonctionnaires d’Etat et des collectivités territoriales (municipalités, départements, régions…), sont particulièrement visés par les plans de réductions des budgets des Etats et de toutes les institutions publiques et semi-publiques. Les suppressions de postes se comptent par dizaines de milliers dans tous les pays, les salaires sont amputés, comme en Grèce, où le gouvernement socialiste veut supprimer deux mois de salaires. En se battant contre les privatisations, pour leurs salaires, pour des embauches, les travailleurs des services publics se battent aussi pour les usagers des milieux populaires. C’est ensemble qu’ils doivent lutter pour s’opposer aux politiques de démantèlement des services publics.

Refusons les plans d’austérité, la militarisation et les guerres impérialistes

La crise du système capitaliste et impérialiste mondial exacerbe toutes les contradictions, qui prennent un caractère toujours plus violent. Pour imposer les plans de méga austérité, l’oligarchie renforce la répression et son arsenal de criminalisation des luttes ouvrières et populaires.

La concurrence exacerbée pour le contrôle des marchés et des sources de matières premières se traduit déjà par des conflits et des guerres. La sale guerre que mènent les puissances impérialistes et leur bras armé, l’Otan, contre le peuple d’Afghanistan, a aussi comme toile de fond le contrôle des futurs gazoducs et des minerais contenus dans son sous-sol.

C’est pourquoi, nous disons « nous ne paierons pas votre crise, nous en paierons pas vos guerres ».

Nous disons que l’argent ne doit pas aller à la guerre et à la militarisation, mais à la satisfaction des besoins sociaux, à l’éducation, à la santé, à la protection sociale, pour le plus grand nombre.

Nous disons « troupes de l’Otan, hors d’Afghanistan » et « troupes impérialistes, hors d’Irak ».

Nous tenons aussi à exprimer notre solidarité avec le peuple palestinien et avec la population de Gaza, soumise depuis des mois à un blocus inhumain, organisé par le gouvernement réactionnaire israélien. Avec les forces progressistes dans le monde entier, nous condamnons la politique sioniste criminelle et exigeons la levée immédiate de ce blocus. Nous dénonçons la complicité de l’UE. Nous soutenons le combat du peuple palestinien pour la reconnaissance effective de ses droits nationaux.

Pour une alternative de rupture avec le système capitaliste impérialiste

Les plans de méga austérité touchent toutes les couches de la population. La nécessité de travailler à l’union de toutes les couches victimes de cette politique de régression sociale est plus actuelle que jamais. Nous travaillons à construire cette unité, à travers des politiques ambitieuses de front, qui concrétisent le refus de payer la crise du système capitaliste, le refus des politiques d’austérité. Nous disons que c’est aux banques, aux actionnaires, à l’oligarchie de payer leur crise et nous voulons travailler avec toutes les forces, politiques et sociales, qui partagent cet objectif, pour l’imposer concrètement, à travers des mobilisations toujours plus fortes.

La profondeur de cette crise pose avec acuité la nécessité de travailler à l’élaboration et la mise en œuvre de politiques de rupture avec le système. Elles doivent s’appuyer sur des mesures sociales et politiques concrètes, à imposer dès maintenant, dans et par la lutte et la mobilisation du plus grand nombre. Ces exigences doivent être la base de programmes de rupture portés par des coalitions de partis politiques, de forces sociales, d’organisations de masse… Nous utilisons tous les espaces politiques et démocratiques, y compris le terrain électoral, pour nous faire entendre du plus grand nombre et gagner à nos positions.

En tant que partis et organisations qui se revendiquent de la classe ouvrière, nous affirmons notre conviction que la seule issue véritable, durable et effective à la crise du système capitaliste impérialiste, passe par son renversement et l’instauration du socialisme. Tout notre combat s’inscrit dans cette perspective.

Vive la lutte de la classe ouvrière, de la jeunesse et des peuples pour refuser de payer la crise!

C’est à l’oligarchie de payer sa crise !

Vive la solidarité internationale !

Paris, juin 2010

Parti Communiste des Ouvriers du Danemark – APK

Parti Communiste d’Espagne (Marxiste-Léniniste) – PCE (M-L)

Parti Communiste des Ouvriers de France – PCOF

Parti Communiste Révolutionnaire de la Turquie – TDKP

Organisation pour la reconstruction du Parti Communiste de Grèce (1918-1955)

Plate – Forme Communiste d’Italie

Membres de la Conférence Internationales des Partis et Organisations Marxistes Léninistes (CIPOML)

Organisation pour la Construction d’un Parti Communiste Ouvrier d’Allemagne (Observateur)

Declaración de Casablanca

abril 24, 2010 por  
Publicado en: Comunicados

Las organizaciones de juventud progresistas, presentes en el II Congreso de la Juventud de Vía Democrática celebrado en Casablanca los días 12, 13 y 14 de marzo de 2010, declaramos lo siguiente:

1. Nuestra determinación, ante la crisis que sacude el sistema capitalista mundial y la voluntad de las clases dominantes de hacer pagar la crisis a las clases populares, y principalmente a la clase obrera y a la juventud popular y obrera (despidos, reducción del presupuesto de los servicios sociales, recorte de salarios…), a desarrollar y reforzar la unidad de los pueblos y de la juventud contra el capitalismo senil, enemigo de la humanidad y destructor de la naturaleza. Las organizaciones de juventud progresistas y revolucionarias pueden contribuir activamente a la realización de esta tarea primordial.

Hoy más que nunca, es necesario dar pasos hacia la construcción de una Internacional de los pueblos frente a la internacional del capital y sus lacayos.

2. Nuestra más firme condena de la represión practicada por los regímenes reaccionarios de la periferia (Túnez, Marruecos, Turquía…) y sus amos del centro (Francia, España…) que se ceba con las luchas populares (estudiantiles, obreras, campesinas).

Para nosotros, la solidaridad internacionalista resulta imprescindible y, por tanto, son necesarias campañas comunes y luchas unitarias a favor de las libertades fundamentales y contra la represión.

3. Nuestro apoyo incondicional al combate de los pueblos palestino, iraquí, afgano… por su derecho a la autodeterminación contra el imperialismo estadounidense y el sionismo. Mostramos, también, nuestro apoyo a la legítima causa del pueblo saharaui por su autodeterminación.

4. Saludamos todas las luchas de los pueblos oprimidos que luchan por su emancipación y el progreso en el mundo, cuyo enemigo principal es el capitalismo.

Nos comprometemos a desarrollar el combate común contra el imperialismo, el fascismo y el sionismo y sus regímenes aliados de la periferia.

5. Por último, invitamos a las organizaciones de juventud progresistas y revolucionarias a unir sus fuerzas para hacer triunfar la causa de la lucha por la democracia y el socialismo, con el fin de acabar con la explotación, con el proceso de destrucción de la naturaleza y de la humanidad, con la opresión de los pueblos, de las mujeres y de la juventud popular.

6. El capitalismo senil no nos ofrece más que guerra y destrucción. Derribándolo abrimos la vía hacia el socialismo, es decir, hacia la emancipación, la igualdad y el libre desarrollo de todas y todos como condición para el libre desarrollo de cada uno/a.

Casablanca, a 14 de marzo de 2010

Organizaciones firmantes:

Marruecos:

Juventud de Vía Democrática

Palestina:

Frente Popular para la Liberación de Palestina

Estado Español:

Iniciativa Comunista
Juventud Comunista de España (marxista leninista)
Colectivo de Jóvenes Comunistas
Unión Proletaria
Izquierda Anticapitalista

Islas Canarias:

Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Castilla:

Izquierda Castellana

Países Catalanes:

Maulets

Turquía:

Partido Comunista Turco (TKP)
Partido del Trabajo (Emek Partisi)

Túnez:

Unión de la Juventud Comunista de Túnez (UJCT)
Partido del Trabajo Patriótico y Democrático de Túnez

Francia:

Nuevo Partido Anticapitalista (NPA)

Elecciones entre manipulaciones, trampas y miedos

abril 1, 2010 por  
Publicado en: Artículos

29 de marzo de 2010

Las elecciones no le salieron bien al gobierno y a la oligarquía que, con sus partidos y los medios de comunicación monopolizados, trataron de ponerlas como centro y vía de la solución a los afanes y penurias populares. Fueron elecciones carentes de debates de interés popular y sólo ganaron resonancia el hundimiento de la reelección, la inmoralidad en la composición de las listas como la del Partido de Integración Nacional (narco paramilitares) y la trampa en las urnas que a muchos incrédulos les demostró que “quien escruta elige”.

Las elecciones le salen mal al régimen cuando de 29´853.299 millones de ciudadanos sólo participaron 13´203.762, es decir el 44.23% de la población apta para votar. O sea que la abstención fue de 55.77%, que 16 millones 649 mil 537 ciudadanos colombianos no votaron.

Quitémosle a la cifra de participación los 1´403.913 votos nulos y los 473.351 tarjetones no marcados, el alcance de los resultados electorales se agravan. Fácilmente concluimos que de la minoría que salió a votar a cerca de dos millones (al 14%) el sistema no les permitió expresar su voluntad y muchos más le expresaron su protesta votando por fuerzas distintas a las de Uribe o en blanco (391.456). Y los votos comprados por el narco paramilitarismo y el empresariado, la clientela por puestos y la miseria tratada por el Estado con asistencialismo tipo “Familias en Acción”, son la reproducción vegetativa –pero con más debilidades- de la burocracia del Estado y de las demás instituciones políticas, económicas y sociales de la burguesía pro imperialista. El “uribismo” logra mejor votación pero disminuye las 70 curules del 2006, dato exacto que se tendrá cuando termine el reconteo.

La “irrupción electoral” del partido verde (de los tres ex alcaldes de Bogotá) y del movimiento del ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, ha tenido una gran difusión en medios burgueses e intencionadamente englobada con “encuestas de opinión” como parte de la estratagema para romper el avance del Movimiento de Oposición al Régimen, en general, y del Polo Democrático Alternativo (PDA), en particular. Pero vale mirar que aunque el PDA logra aumentar ligeramente su base social y mantenerse en pié luego de las calumnias de Uribe, sin embargo lo presentan como “desmoronado” y se realza la votación del partido verde que es la mitad de la del Polo. Realmente el PDA mantiene el lugar logrado en el 2006 porque el corrupto PIN es una bien conocida “desagregación táctica” del “uribismo”.

Así las cosas, el Congreso de Colombia elegido el 14 de marzo en medio de ilegalidades y de la ilegitimidad, tiene las mismas características del actual. Esto es, no hay renovación política y mucho menos la depuración ética que tímidamente pregonan líderes de la burguesía y su gobierno. De todas maneras, es necesario tener presente que la elección del Congreso arroja una correlación de fuerzas que no le da la mitad mas uno a ninguno de los partidos derechistas, que deja en aprietos al llamado “uribismo” si se dividen los conservadores y si opera “la silla vacía” por acción penal de la Corte Suprema. Estas situaciones van a incidir mucho en las conductas políticas de las fuerzas burguesas en las elecciones presidenciales y en los procesos unitarios del pueblo.

La burguesía trabajó duro no sólo para asegurar con la escandalosa compra-venta de votos, las amenazas y el clientelismo con el presupuesto del Estado a favor de sus candidatos, también actuó –y con mucha saña- para cerrar espacios en lugares donde la corriente democrática, progresista, de izquierda y los revolucionarios tenían posibilidades de obtener curules. Entre otros sitios, esto se vio en los departamentos de Nariño, Cauca y Norte de Santander; en el último se dieron redadas y detuvieron primero 26, luego a 34, activistas polistas, además se dieron 6 asesinatos y el cierre de la frontera con Venezuela para impedir el paso a votar. El trabajo contra la oposición pasa por la penalización de la protesta social y las amenazas de muerte, incluye calumniar llamando “colaboradores del terrorismo” a destacados dirigentes para iniciarles procesos penales y administrativos con la Procuraduría, entre otros ataques lanzados por el propio presidente Uribe para aterrorizar al pueblo y alejarlo de las filas opositoras. Esa votación por el Polo, que es una de las organizaciones políticas de la oposición, da una señal –desde lo electoral- de la existencia en Colombia de la corriente progresista, democrática y de izquierda que recorre a América Latina y el Caribe.

Pero ni la represión ni la farsa electoral lograron desactivar el momento propicio para el avance del conjunto del movimiento popular en el 2010, como lo indican los aprietos del gobierno por la pelea contra la “emergencia social” que agrava más la salud pública. Persisten las movilizaciones estudiantiles por presupuesto. Los pequeños y medianos transportadores enfrentaron con paros a voraces monopolios. Y cuando otros sectores populares rechazan los nuevos impuestos sobre la vivienda y la canasta familiar, llegaron las noticias sobre los combates de la insurgencia que rompen el mito gubernamental de su derrota.

Crece la Colombia de batalla y “tropel”, no sucumbe ante el engaño, pero no es menos cierto que por razones históricas y políticas los resultados de las luchas de esa Colombia no siempre desembocan en votos en las urnas de las convocatorias del régimen. Si, las elecciones no resumen toda la riqueza de la vida y el momento político que continua marcado con el elemento fundamental de la tendencia al ascenso de la lucha popular.

Es evidente que si los oligarcas pro imperialistas (mafiosos o no) sólo logran la mayoría entre la minoría que votó y la lucha popular tiende al ascenso, no cabe hablar de “derechización o conservatización nacional”. Que si salen exitosas las luchas y se preparan más batallas no se puede hablar de la “indiferencia popular”. Lo electoral no es la única lente para mirar la realidad de Colombia.

Sigue la tarea de construcción desde la base de una fuerza capaz de constituirse en alternativa de poder, sin circunscribirse a lo institucional, priorizando lo extra institucional.

Es posible avanzar hacia la convergencia unitaria de los sectores democráticos y antiimperialistas para derrotar al fascismo y la dominación de nuestra patria, de allí que en la campaña presidencial la tarea clave es construir unidad y acumular fuerza popular sin ilusiones en triunfos de la oposición en este episodio electoral. Tarea a desarrollar sin limitarse al vaivén del discurso y la promoción de la candidatura presidencial de Gustavo Petro, que apoyamos críticamente porque tiene rasgos progresistas pero está plagada de vacilaciones y falta de interés en unirse y sintonizarse con la lucha popular, con la acción de las masas.

Haremos campaña con energía y empeñados en difundir las posturas de la corriente progresista, democrática y de izquierda (en especial las nuestras) ella tiene condiciones para acumular fuerzas para luchar, por distintas vías, por un gobierno táctico y por el poder.

Combatiendo Unidos Venceremos!
Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

FRANCIA: El 21 de Marzo, la derecha ha sido duramente golpeada

marzo 24, 2010 por  
Publicado en: Artículos

Las elecciones regionales han castigado duramente al gobierno de Sarkozy, su política, sus contrarreformas de regresión social. Es él mismo quien escogió a los principales candidatos y envió a sus ministros y viceministros a la batalla electoral; él impuso su estrategia, pero ante la derrota se niega a revisar su política de hacernos pagar la crisis. Al contrario, apelando a la crisis quiere seguir desmontando el sistema de jubilación, continuar suprimiendo servicios públicos, continuar con los despidos y la supresión de puestos de trabajo.

No es solamente un «mensaje» lo que le han enviado los electores: es un grito de cólera. Es el negarse a pagar por los ricos, por los grandes detentores de acciones, por los bancos que se han enriquecido antes de la crisis, y ahora han sido salvados por miles de millones de dinero público. Es el rechazo de un futuro sin perspectivas para los jóvenes, de la intensificación del paro, de la pobreza y la miseria de los ancianos, y de la generalización de bajos salarios.

LA UNIÓN: CONDICIÓN PARA LA VICTORIA

Es también un principio de esperanza: la esperanza lograda por la unidad de las fuerzas de la izquierda de transformación social, de la izquierda de la resistencia, de lucha, de la izquierda que trabaja para desarrollar las movilizaciones en las fábricas y empresas, en la calle, en los barrios, la izquierda que se ha unido para estas elecciones regionales. La izquierda son las fuerzas que se han aliado para presentar las listas «Juntos por regiones de izquierda, solidarias, ecológicas, ciudadanas». No solamente han contribuido al éxito del 21 de marzo, también han hecho avanzar las posiciones de resistencia y de ruptura con la política neoliberal; han asumido las exigencias y las medidas urgentes obreras y populares, como la de la defensa de la jubilación a los 60 años con pleno salario, sin descuentos.

APLICAR LOS COMPROMISOS DE LA CAMPAÑA

Reforzar e implantar este frente político y social, es condición esencial para que las esperanzas, los deseos y las exigencias obreras y populares se tomen, no sólo en cuenta, sino sobre todo para que sean aplicadas con medidas concretas obviadas en esta campaña:

  • Protección social en las regionaes para las capas afectadas por la crisis.
  • Transporte gratuito para los jóvenes, los parados y los trabajadores en precario.
  • Ninguna subvención para las subcontratas.
  • Apoyo a las luchas de los trabajadores por un aumento de los salarios, contra las reestructuraciones, los despidos, la precariedad, la flexibilidad, por la regularización de los trabajadores sin papeles, contra la criminilación de la actividad sindical.
  • Apoyo a la demanda de prohibir los despidos en las subcontratas.
  • Alto a la disminución de los servicios públicos de la enseñanza, de la sanidad, de la energía, transportes, desarrollo de esos servicios en las regiones.
  • Dotar de medios a las masas populares para que puedan organizarse, para que puedan movilizarse.

ORGANIZARSE PARA RESISTIR E IMPONER NUESTRAS DEMANDAS

Duros son los combates que se anuncian: no estamos a salvo de un programa de gran austeridad, como el que el gobierno socialista quiere imponer a los trabajadores, al pueblo griego, a instancias de la Unión Europea y del FMI. Además, aunque la derecha reconoce a regañadientes su derrota política, no cesa en utilizar la crisis para justificar de antemano las medidas que tratará de imponer para hacérnosla pagar.

En una crisis tan profunda del sistema capitalista, el gran capital está interesado en colocar en posiciones avanzadas a los grupos y partidos de la extrema derecha, para así tratar de dividir el rechazo de esa política y poder utilizarlo. Son Sarkozy, Besson, Hortefeux y cía. los que favorecen al FN[1] que en estas elecciones resurge con nuevos bríos.

Celebramos la derrota política propinada a la derecha, derrota a la que hemos contribuido con las fuerzas de las listas «Juntos por las regiones de izquierda». Es un primer paso y un estímulo para movilizarse. Para todas las fuerzas implicadas es un aliento para movilizarse. Es, para todas las fuerzas que han contribuido un compromiso para continuar el combate unidos contra la política reaccionaria de Sarkozy, una política al servicio exclusivo del gran capital, de los bancos y los accionistas.

París, 23 de marzo de 2010

Partido Comunista de los Obreros de Francia-

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CHILE: El Rostro del Neoliberalismo

marzo 21, 2010 por  
Publicado en: Artículos

Eduardo Artés
Primer Secretario del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)

El terremoto del pasado 27 de febrero sus replicas posteriores, han puesto de manifiesto como funciona el país, como este responde, después de casi cuatro decena de años de imposición de la versión neoliberal del capitalismo.

El Estado chileno empequeñecido, a mostrado un triste rostro, fue increíble, ser testigo de como una repartición publica encargada de emergencia (ONEMI) en un país como el nuestro, no solo tenia escaso personal, sino que además pocos y anticuados instrumentos técnicos, así como de la ninguna o escasa coordinación y autoridad que la Marina de guerra le dio al mismo, no obstante estar por ley obligada a ella en situaciones como la del terremoto, el maremoto o tsunami, su no notificación clara y oportuna, asumen la responsabilidad frente a cientos de muertes innecesarias, perfectamente evitables.

Casi como un chiste cruel, la presidenta en ejercicio M. Bachelett, explica un par días después, que la falta oportuna de antecedentes, de comunicación con los lugares amagados, se debió a que ella al igual que todos los chilenos no le funcionaban los celulares ¡QUE EXPRESIÓN MAS ALTA DE DEMOCRACIA!. Hoy las mismas empresas telefónicas, que anotan multimillonarias cifras de ganancias, dicen que es normal que se caiga “el sistema”, cada vez que lo ocupan simultáneamente mas allá del 10% de los usuarios y que para mejorar la calidad habría que subir a mas del triple el costo por cliente, ¡UNA BELLEZA!.

La explicación sobre el apagón del 15 de marzo que abarco prácticamente a todo el país, desde Taltal a Chiloe, le ha tocado darlas al flamante presidente Piñera, el que por cierto es un neoliberal a ultranza. En las horas posteriores al mismo, no tenía que decir, en su gobierno ¡NO SABIAN LO QUE SUCEDIA! Y hoy a 5 días del hecho, solo se atreven a decir que lo más probable, es que se sucedan nuevos apagones durante un tiempo.

Comunicaciones y energía eléctrica, dos áreas estratégicas, que dicen relación con la seguridad productiva, social y la soberanía del país, en manos absolutamente privadas y movidas totalmente por el afán de la ganancia máxima, son la expresión de hasta donde nos ha llevado el neoliberalismo con sus privatizaciones, con el dominio de los monopolios, muchos de ellos imperialistas, incluso en actividades vitales y estratégicas.

Las expresiones de “responsabilidad empresarial” han quedado muy clara, muchos han cambiado su razón social, para así no hacerse cargo de los crímenes cometidos, de los edificios colapsados, inhabitables, de los puentes caídos, de las construcciones educacionales y hospitalarias que han rodado por el suelo. ¡LA EMPRESA PRIVADA HA MOSTRADO SU EFICIENCIA, EN EL ROBO!,¡LINDO NEOLIBERALISMO!.

Pero como todo es parte del negocio, del lucro. El dolor, la tragedia del terremoto, el empresariado la esta asumida como una nueva oportunidad para posesionar marcas, hacer nuevos negocios y ocupar mercado; a las bulladas y publicitas “donaciones”, hoy tenemos los reclamos y presiones oficiales de las grandes empresas, para frenar la entrega gratuita de ayuda en alimentos, agua y artículos de construcción enviados por organismos internacionales y diversos países, así como por entidades “humanitarias” y sociales, con estas últimas de todas maneras están a perdida, porque van de organización social a organización social. LOS MISERABLES “argumentan” que se estaría retrazando la “normalidad”, la “reconstrucción” y la “generación” de empleos y otros etc..

Linda y “solidaria” “reconstrucción” por parte del empresariado, hoy sin ninguna publicidad, ya van en mas de 10 mil los despedidos “legalmente”, aludiendo a la cláusula de “despidos por fuerza mayor” en la zona del terremoto y el tsunami. Estos cara de palo, son quienes han aplaudido de pie a los gobiernos pasados de la “concertación”, por el excelente manejo económico, por las cifras “macroeconómicas” y de grandes ganancias alcanzadas, los mismos que están firmes con Piñera y su gobierno

Y aquí estamos, Piñera, su familia y pirañas asociados, viajan, se toma fotos con el dolor y la esperanza de los damnificados, mucho ruido y nada de soluciones concretas y alcanzables, definitivas y no de parche o limosna.

Chile prácticamente es el reino de lo privado, por lo tanto los recursos para la reconstrucción que según expertos hablan de un costo de 30 mil millones de dólares, deben de extraerse de allí, hay que subir el impuesto a las empresas que en nuestro país es del 17% mientras que en la mayoría de los países “desarrollados” es del 32%. Se debe aumentar el impuesto a la minería o Royalty (esto es en lo inmediato, el objetivo grande es la renacionalización de la gran minería del cobre). LOS QUE TANTO HAN GANADO INCLUSO EN TIEMPO DE SU PROPIA CRISIS ECONOMICA, DEBEN PAGAR EL COSTO DE LA RECONSTRUCION, esto es lo menos que podemos EXIGIR.

No se ve, no se habla del uso del 2% constitucional para catástrofes y menos y esto se debe exigir con mucha fuerza, la repatriación de los más de 11 mil millones de dólares del Estado chileno, depositados en bancos yanquis, ni una palabra en usarlos para empleos, salud, educación, viviendas definitivas y dignas, los empresarios criollos y sus “socios mayores” los imperialistas dueños del Estado neoliberal de Chile, les tiene reservado otros fines, SUS BOLSILLOS.

El neoliberalismo ha mostrado unas ves más, su rostro criminal, no merece existir, es antipopular, antiobrero y antinacional, debemos dar un salto adelante, SUPERARLO, alcanzar otro Estado, que abra pasó a un Chile nuevo, democrático popular y socialista, avancemos tras la ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y LA NUEVA CONSTITUCION.

Solo desde los pueblos organizados superaremos los efectos del terremoto natural y su cómplice neoliberal.

marzo 1, 2010 por  
Publicado en: Comunicados

La naturaleza viva, en movimiento y transformación permanente, se ha manifestado duramente en el territorio de nuestro país, generando destrucción, muerte y dolor al conjunto de sociedad, particularmente en las masas populares; desde el Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC(AP) manifestamos muestra solidaridad a todos y a cada uno de quienes habitamos el territorio de la República de Chile. Fraternalmente y desde el dolor mismo, desde los trabajadores y pueblos de Chile y en cumplimiento con nuestro deber comunista y revolucionario manifestamos:

1.- Que debemos poner en moviendo a las organizaciones sociales, a las juntas de vecinos, comité de vivienda y sin casa, a los sindicatos, centros de alumnos, culturales, etc. y desde allí, generar un amplio de movimiento de solidaridad de pueblo a pueblo, al tiempo que exigir la gestión de los recursos estatales y de ayuda externa, de manera de que estos se focalicen verdaderamente en quienes los requieren y no se trasforme en una nueva y repugnante fuente de corrupción y enriquecimiento en manos de los aprovechadores de siempre, que se anidan en el “sector privado” y publico o estatal.

2.-No permitir que el dolor nos nuble la vista y se oculte la responsabilidad criminal del sistema económico neoliberal, el que con sus componentes “morales”, basados exclusivamente en la “ganancia”, ha quedado al desnudo con la caída de puentes, viviendas, edificios de departamentos nuevos, así como de otros, tan viejos, que desde hace muchos años no debían estar en píe y en los cuales vivan hacinados familias de trabajadores. El “desarrollo” sin planificación de poblaciones y pueblos en orillas costeras, es otro crimen del neoliberalismo. En todo esto, no se puede pasar por alto la responsabilidad de los que han gobernado hasta hoy, así como de quienes se aprestan ha gobernar y que de igual manera son impulsores del mismo sistema económico y social.

3.-Agradecer los ofrecimiento de ayuda desde el extranjero, particularmente de los países que lo hacen respetando la soberanía y dignidad de los pueblos y rechazar la ingerencia y atropello que desde la careta del apoyo humanitario hacen los imperialista. Es grave e indignante que Obama desde su puesto de vocero de los EEUU, en su ofrecimiento de ayuda, haya incluido el de el de “seguridad”; Sr. Obama NO necesitamos sus “marines”. El gobierno de Chile debe contestar y rechazar enérgicamente esta proposición, de cualquier manera desde las organizaciones sociales y populares no debemos permitir un hecho de tal naturaleza.

4.- Es hora que desde el Estado, del gobierno de M. Bachelet y del que asume el 11 de marzo, el de Piñera, debe no solo ocupar el 2% por ciento constitucional para desastres, sino que de una vez por todas, tomar los fondos que se encuentran encajados en bancos yanquis y colocarlos de inmediato a superar los efectos materiales del terremoto al tiempo que crean cientos de miles de puestos de trabajo.

La naturaleza hace lo suyo y esto es así, los seres humanos que también somos parte de la naturaleza, debemos hacer lo nuestro y esto es crear las mejores condiciones para asegurar la vida y su desarrollo, por lo cual socialmente debemos superar el neoliberalismo y avanzar a una sociedad planificada donde el ser humano sea el centro de todo, de manera tal, que las tormentas de invierno, las calores del verano y sus sequías y los terremotos dejen de tener los efectos traumáticos y dolorosos con los que hoy nos golpean, como “maldición del destino.”.

Unidad, fuerza y movilización para superar los efectos del terremoto de la naturaleza y del neoliberalismo.
Unidos en el dolor y en la lucha por la felicidad.

Secretariado Político del Comité Central del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)

28 de Febrero de 2010-02-28

www.accionproletaria.com

Contra el Imperialismo Inglés, junto al Pueblo Argentino

marzo 1, 2010 por  
Publicado en: Comunicados

Las distintas potencias imperialistas están muy activas en nuestra América Latina, se unen y disputan los recursos naturales y la explotación de las masas trabajadoras. Hoy, el imperialismo inglés, en las ocupadas Islas Malvinas, pasando por encima de todos los derechos del pueblo argentino, de su soberanía, saquea los recursos naturales.

Desde Chile, los comunistas nos solidarizamos con los trabajadores y pueblo argentino, con el Partido Comunista Revolucionario de Argentina – PCR – y comprometemos toda nuestra solidaridad internacionalista, para que amplios sectores de trabajadores y pueblos de Chile asuman la hermandad y solidaridad con el hermano pueblo argentino y sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas.

Comisión Nacional de Comunicaciones
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria
PC(AP)

www.accionproletaria.com

48 Años de Bloqueo, ¿o Embargo?

febrero 23, 2010 por  
Publicado en: Artículos

por Arnaldo Hernández García

El 11 de septiembre del año pasado, precisamente en la fecha que recuerda el terror desde el golpe militar fascista contra el presidente Allende en Chile hasta el crimen contra las Torres Gemelas en New York, el presidente Barack Obama le notificó al Congreso, como lo establece la “Ley de Poderes Económicos de Emergencia”, que seguía siendo de “interés nacional para EEUU” ratificar el empleo de la “Ley de Comercio con el Enemigo” contra Cuba. Por supuesto que se aprobó de inmediato y se comunicó a la opinión pública 3 días después. Hoy Cuba es el único país del mundo contra el cual se utiliza esa ley.

Se aplicó una medida concebida para ser utilizada contra países con los cuales EEUU está en guerra, pero ni entonces ni ahora hubo una declaración de guerra de EEUU contra Cuba, ni siquiera una guerra no declarada en el sentido militar. Paradójicamente, esa acción de guerra fue denominada “embargo”.

El autor de estos comentarios era un adolescente de 13 años de edad que regresaba de la campaña de alfabetización y no tenía ropa que ponerse salvo los uniformes. Recuerdo la angustia de mi madre en esos días, caminando conmigo por las desabastecidas tiendas de La Habana.

Realmente las agresiones económicas habían comenzado mucho antes: a pocos días del triunfo de la Revolución el gobierno de los EEUU se negó a devolverle a Cuba los 424 millones de dólares robados al tesoro de la República por Batista y su camarilla, que se llevaron en su huida en la madrugada del primero de enero de 1959. No devolvieron un centavo.

EEUU era el proveedor del 80% de las importaciones cubanas y recibía el 60% de las exportaciones. La población tenía plena conciencia de que cualquier medida en este sentido podía ser desastrosa, sobre todo si era adoptada repentinamente.

Se trataba del principal mercado del azúcar cubana, de manera que la drástica reducción de las compras que fue escalando hasta que la suspendieron por completo en marzo de 1961, constituyó un golpe brutal. Igual pasó cuando suspendieron la venta de petróleo y las refinerías de los consorcios norteamericanos en Cuba decidieron no refinar combustible soviético.

Los fondos cubanos depositados en bancos norteamericanos fueron embargados.

En septiembre de 1960 paralizaron las operaciones de la planta de procesamiento de níquel en Nicaro y comenzaron las presiones para impedir el turismo de ciudadanos norteamericanos en Cuba, que entonces eran los principales clientes en esa rama. En ese mismo mes ordenaron suprimir los créditos concedidos por la banca privada norteamericana.

En octubre prohibieron las exportaciones norteamericanas a Cuba y comenzaron a presionar a sus aliados de Europa y Canadá para que se sumaran a su agresiva política.

No sólo prohibieron la importación de productos cubanos, sino también de productos de otros países que tuvieran componentes cubanos, así como la venta a Cuba de equipos y mercancías producidos en el extranjero que tuvieran componentes norteamericanos, el comercio con Cuba de filiales de empresas norteamericanas establecidas en terceros países y el acceso a puertos norteamericanos de buques que hubiesen entrado a puertos cubanos.

Se realizaron numerosas acciones terroristas contra objetivos económicos de todo tipo, incluyendo cines y grandes tiendas por departamentos en horas de mucha afluencia de público, como “El Encanto”. Entre octubre de 1959 y abril de 1961, víspera de Playa Girón, se efectuaron más de 50 bombardeos aéreos de la CIA contra industrias y campos de caña, incluyendo el ataque de una lancha pirata contra la refinería de Santiago de Cuba.

La audacia y la visión de los dirigentes cubanos, junto a la solidaridad de la URSS y el resto del Campo Socialista, hicieron posible el funcionamiento de la economía nacional y sustituir todo lo que tradicionalmente venía de EEUU por tecnologías distintas, equipos distintos, materias primas distintas y mercancías de amplio consumo.

No siempre fueron las mejores o las que específicamente más nos convenían o interesaban, pero eran las que podíamos adquirir.

Sobre la marcha y muchas veces en condiciones muy dramáticas hubo que realizar ajustes y cambios en los procesos productivos y entrenar a los trabajadores en la nueva técnica.

En esas condiciones el país emprendió la construcción de su socialismo y se alcanzaron logros extraordinarios. Se acabaron el hambre, la miseria y la incultura, se construyó un sistema de salud que cubría a toda la población; se mecanizó y se humanizó la agricultura; se multiplicaron las universidades, los profesionales y los especialistas que sustituyeron a los que en los primeros años se fueron del país tentados por las ofertas del imperialismo. Cuba se llenó de fábricas y talleres y se introdujeron nuevos renglones en la economía a partir del desarrollo científico en la biología y la informatización.

Eso fue en los 80, cuando se restableció e inició un mercado de mercancías de amplio consumo que mejoró notablemente los niveles de vida y acrecentó la expectativa de un futuro mucho más agradable.

No obstante la bonanza, la madurez alcanzada permitió percibir que no todo estaba bien y se inició un profundo proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, cuyo primer paso era revisar críticamente lo que hacíamos e identificar con precisión los problemas a resolver.

Se produjo entonces la disolución del llamado campo socialista y el derrumbe de la Unión Soviética. No es ocioso repetir una vez más que fue un golpe demoledor. El país quedó a merced del bloqueo, intensificado por el odio oportunista de los enemigos de siempre y la traición. Cuba estaba bajo un doble bloqueo, que en muy poco tiempo se complicó todavía más por la agresiva “Ley Torricelli”.

Casualmente por esa época comenzaron a desclasificarse documentos oficiales del gobierno de los EEUU sobre sus planes contra Cuba 30 años atrás, que el Dr. Andrés Zaldívar Diéguez, un estudioso del conflicto de EEUU contra Cuba, los recoge en detallado inventario en su obra “Bloqueo: el asedio económico más prolongado de la historia”.

Por ejemplo, el 17 de marzo de 1960 el Consejo Nacional de Seguridad aprobó un “Programa de Presiones Económicas contra el Régimen de Castro” que formaba parte del plan de acciones terroristas encubiertas que debía preparar condiciones propicias para ejecutar lo que después fue la agresión por Playa Girón.

Apenas 15 días después, el 6 de abril, un año antes de la invasión mercenaria, el Subsecretario del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos, Lester Dewit Mallory, afirmó en un memorando que “…el único medio previsible que tenemos hoy para enajenar el apoyo interno a la Revolución es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas. Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros a Cuba para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Dos meses y medio después, el 27 de junio, en una reunión de los Secretarios de Estado, Tesoro y Defensa, jefes de la CIA y altos funcionarios de la Casa Blanca y del Dpto. de Agricultura, se decidió incrementar todavía más la guerra económica contra Cuba.

El 19 de octubre el Subsecretario Mallory insistió en afirmar que medidas como las descritas “…contribuirán al creciente descontento y malestar en la Isla… apoyarán a los grupos de oposición que ahora están activos en Cuba”.

En mayo de 1961, un mes después de la humillante derrota que sufrieron en Girón, un asesor especial del Presidente Kennedy recomendaba que “las posibles sanciones económicas contra Cuba deben ser cuidadosamente revisadas, no está claro cual puede ser su efecto, o si deben ser aplicadas bajo la ‘Ley de Comercio con el Enemigo’, la ‘Ley Battle’ o un embargo directo”. Ocho meses después, al parecer concluida la “revisión”, Kennedy decidió invocar la “Ley de Comercio con el Enemigo” y calificarla de “embargo”, afectando el significado de la palabra y del término legal.

En agosto de ese año, el grupo de tarea sobre Cuba dirigido por Richard Goodwin encargado de ejecutar la “Operación Mangosta” definió que “las acciones encubiertas deberán ser dirigidas contra la destrucción de importantes objetivos de la economía tales como refinerías e industrias con equipamiento de Estados Unidos… y sugerir objetivos cuya destrucción implique el máximo impacto económico…

Debemos intensificar nuestra vigilancia del comercio cubano con otros países y especialmente con las subsidiarias norteamericanos en terceros países para emplear métodos informales… privando a Cuba de mercados y fuentes de abastecimientos…”.

De las 32 tareas de la “Operación Mangosta”, reconocida por el propio gobierno de los EEUU como un vasto plan terrorista para derribar a la Revolución Cubana después de la derrota en Playa Girón, 15 de ellas, de la 11 a la 24 y la 30, ordenan acciones contra la economía. De las 5780 acciones terroristas registradas durante los 14 meses en que se estuvo ejecutando la ofensiva de terror, 716 fueron contra objetivos económicos.

Había que impedir que la economía cubana funcionara y lo que no se lograra con la guerra económica, debía resolverse con el terrorismo, que hipócritamente denominaban “acciones encubiertas” o “paramilitares” o “métodos informales”. Es el mismo cinismo que encierra el concepto de “daños colaterales”, o “bajas por fuego amigo” cuando se refieren al millón de civiles inocentes muertos por la aviación y los soldados norteamericanos en Iraq.

Es lo mismo que calificar como “embargo” al bloqueo y la guerra económica, comercial y financiera que ejecuta el gobierno de los EEUU contra Cuba desde hace 48 años.

Los sucesores del señor Mallory de fines del siglo XX y principios del XXI trabajan igual que él y creen, como él, que los efectos del bloqueo son los adecuados para alcanzar sus objetivos. Quizá piensan que con el efecto acumulativo del tiempo se acerca la fecha en que alcanzarán sus objetivos. Cuando la historia se repite, una vez es tragedia y otra es comedia. Entonces fueron derrotados, ahora hacen el ridículo.

Ya no es noticia que a lo largo de 48 años el bloqueo haya fracasado y haya sido abrumadoramente condenado por 18 años consecutivos en la Asamblea General de la ONU. Tampoco es noticia decir que la mayoría del pueblo norteamericano lo rechaza y es castigado con la prohibición de viajar a Cuba supuestamente para “no ayudar a Fidel Castro”, el mismo pretexto que utilizan para ocultar el odio con que castigan a todo el pueblo cubano por resistir con éxito a sus planes de dominación.

Una pregunta periodística importante es saber por qué EEUU sigue aferrado al bloqueo si tantos políticos, empresarios, “tanques pensantes”, medios de prensa del “stablishment” y el actual presidente en su campaña electoral han planteado que debe ser cambiado. No es el Congreso el que impide el cambio, ese es el cuento para encubrir el odio obsesivo que sienten contra Cuba y que el poder de la extrema derecha sigue siendo el que manda. Esas realidades y sentimientos que revelan la naturaleza del sistema imperialista son tan repudiables, que la hipocresía, la complicidad y el miedo imperantes no permiten que se les diga.

Periodísticamente hablando, el recuento vale como noticia porque los consorcios mediáticos que dominan la difusión masiva en el planeta evaden referirse a estos hechos que revelan cuán agresiva, injerencista, mentirosa y criminal por sus efectos humanos ha sido la política del gobierno de los EEUU contra Cuba y las responsabilidades de los 11 últimos presidente norteamericanos que la han sostenido.

La noticia más importante es que Cuba resistió exitosamente, que el socialismo concebido por los cubanos -no obstante sus problemas de administración más allá del bloqueo-, ha soportado por sí mismo la más brutal y prolongada guerra económica recogida en la historia de la humanidad en las condiciones de un país pequeño, de muy limitados recursos naturales y alta densidad de población, sin muertos de hambre ni pandemias desoladoras, sin cerrar escuelas ni centros de salud, sin mendigos en las calles.

En un lapso de 30 años Cuba ha perdido en dos oportunidades de manera repentina y dramática sus proveedores de equipos y tecnologías, créditos y mercancías de amplio consumo y de todo tipo, así como de los mercados para colocar sus productos. Eso hace más grande la proeza de los cubanos y de sus dirigentes.

Países mucho más grandes en extensión y recursos, algunos con antecedentes de haber sido potencias coloniales durante siglos, con un desarrollo industrial y agrícola muy alto, no podrían soportar un bloqueo como este durante 48 días. Algunos no hubieran durado 48 minutos. Otros ni siquiera se les ocurriría pensarlo 48 segundos.

Pero Cuba demostró que aún en condiciones tan adversas, el socialismo puede resistir exitosamente el embate del imperio y es una opción viable y sustentable frente al capitalismo. Por eso no es exagerado pensar que Cuba es el mayor desafío ideológico que enfrentan EEUU y sus aliados.


Fuente: La Polilla Cubana

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