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Sobre la abdicación del borbón

junio 2, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

logonuevopñoCon la abdicación de Juan Carlos de Borbón, el régimen ha puesto en marcha la maniobra con la que intenta asegurar la continuidad de la monarquía

La noticia de la abdicación de Juan Carlos de Borbón y Borbón es la culminación del proceso de descomposición del régimen. Aunque no han trascendido, a esta hora, los motivos que aducen la Corona y el Gobierno para tal iniciativa, las causas son claras y era perceptible, desde hace años, que se estaba preparando esta maniobra: el régimen se halla en descomposición, con una crisis inédita que no es sólo económica, sino que se ha convertido en social y, finalmente, política. La desafección creciente de las masas populares hacia el régimen del 78, incluyendo el cada vez mayor apoyo al independentismo en Cataluña y País Vasco, se ha visto refrendada por la enorme caída del voto que los dos grandes partidos de la oligarquía han sufrido en las elecciones Europeas, encendiendo todas las alarmas del capital y sus lacayos.

La crisis brutal que padece nuestro país en todos los órdenes: económico, político e institucional, obliga al bloque dominante a intentar canalizar la indignación y el descontento de millones de ciudadanos, en un proceso que, de nuevo, deje al margen los problemas y reivindicaciones centrales a los que hacen frente la mayoría trabajadora.

Las fuerzas del régimen, quienes han contribuido todos estos años a mantener unas reglas de juego que la mayoría ya no acepta, van a unir todas sus fuerzas para lograr que a Juan Carlos I, un rey ilegítimo impuesto por un dictador, le suceda Felipe VI, igualmente ilegítimo en la medida en que no representa los intereses de la mayoría, de los pueblos de España.

Durante los últimos años, a medida que trascendían los escándalos de corrupción y la vida de desenfreno de la familia real, los medios de comunicación del régimen han tenido mucho cuidado en mantener al margen la figura del heredero borbónico, destacando sus “enormes cualidades” para preparar el recambio en cuanto fuera necesario, y retrasando cualquier retoque constitucional en torno a la monarquía para que no se desatara un debate social que escapara a su control.

Como hemos señalado repetidas veces, el problema no es de personas, sino de la propia institución monárquica, impuesta por el dictador Franco; y, más aún, del entramado jurídico e institucional del que la Corona es la clave de bóveda. La maniobra continuista que ahora se ha destapado busca asegurar este marco para mantener la dominación de la minoría oligárquica, también heredada del franquismo en buena medida, que ha controlado el poder político y económico en nuestro país durante estos treinta y cinco años.

La convocatoria de un referéndum en el que el pueblo pueda optar entre monarquía y república como forma de estado es una primera exigencia democrática. Pero ese plebiscito debe reunir unas mínimas condiciones democráticas para ser legítimo y debe ir acompañado por una renovación completa del marco político: el gobierno, deslegitimado en las últimas elecciones democráticas, no representa las aspiraciones de la mayoría social y debe convocar de inmediato unas elecciones generales que las fuerzas populares deberán aprovechar para agrupar fuerzas, de cara a forzar la apertura de un proceso constituyente que establezca un marco constitucional que permita encarar un plan de medidas contra la crisis y en defensa de un futuro de progreso social y político.

La izquierda debe hacer frente a su responsabilidad y trabajar unida para evitar una nueva frustración como la que evitó la ruptura con el franquismo y sentó las bases de este modelo de estado que se hunde.

Es el momento de que todas las fuerzas de la izquierda social y política encaremos unidas la defensa de la mayoría trabajadora frente al régimen que frena sus aspiraciones; unidas por la III República como expresión de los anhelos y esperanzas de las clases trabajadoras.

Es hora de dar pasos seguros, de una vez por todas, para la formación de un Frente Popular capaz de generar una amplia movilización social y política que haga realidad la definitiva ruptura con el régimen monárquico heredero del franquismo.

¡Abajo el régimen monárquico!

¡Unidad de la izquierda por la Tercera República!

 

Secretariado del Comité Central del PCE (m-l)

2 de junio de 2014

Sobre las elecciones al Parlamento Europeo

mayo 27, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

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Las elecciones al Parlamento Europeo han confirmado el rechazo general a las políticas de recortes de la Unión Europea. La crisis es tan profunda que únicamente en tres Estados (Alemania, Italia y España) las fuerzas en el Gobierno conservan la mayoría, aunque también han sufrido una auténtica sangría de votos. Por otra parte, se ha confirmado el ascenso de las fuerzas ultraderechistas y populistas que en el caso de Francia y Gran Bretaña, han vencido.

En lo que hace a España, lo primero a destacar es el hundimiento de las fuerzas que ha venido alternándose en el Gobierno desde el inicio de la Transición. Derrota sin paliativos del PP y del PSOE que pierden en conjunto 5 millones de votos respecto a 2.009 (el PP 16 puntos porcentuales y 8 escaños; el PSOE 15 y 9, respectivamente).

Rubalcaba reconocía expresamente la derrota de su partido y convocaba un congreso extraordinario para finales de julio. El hundimiento del bipartidismo es patente: por primera vez la suma de los votos de las dos formaciones de la derecha, no alcanza el 50% de los emitidos. Por su parte, la abstención sigue por encima del 50%, aunque no se han confirmado las previsiones de las encuestas que preveían un ascenso aún mayor.

Hay un importante cambio en la correlación de fuerzas políticas. La izquierda ha salido reforzada de estas elecciones. Pero también más dispersa, lo que permite afirmar que si se hubiera logrado la gran coalición que hace unas semanas parecía aún posible, el resultado hubiese sido mucho más espectacular.

Lo más significativo de estas elecciones, ha sido el surgimiento de PODEMOS, que, cuatro meses después de su constitución, ha dado la sorpresa al lograr cinco eurodiputados. Esta corriente electoral, surgida del entorno de Izquierda Unida ha superado en votos a esa coalición en Madrid (donde pasa a ser la tercera fuerza en votos, relegando a IU al quinto puesto) y otras seis comunidades.

Es innegable que PODEMOS ha recogido una parte importante del malestar latente en el campo popular y ha sido la opción de un sector significativo de la juventud que, de otro modo se hubiera abstenido, es innegable, también, que ha despertado ilusión en mucha gente ansiosa de un referente político en el que poder canalizar su descontento y esperanzas. Por ese motivo, su éxito es una noticia positiva en cuanto representa un revulsivo en el átono panorama político español y un corte con la tendencia a encajonar el voto popular en los estrechos cauces de una izquierda institucionalizada y acostumbrada a la rutina parlamentaria sustentada en el consenso.

Por otra parte, su propuesta política es muy similar, como sus propios promotores reconocen, a la de Izquierda Unida y han marcado su diferencia básicamente en aspectos metodológicos y formales relativos a la elección de la lista de candidatos en primarias abiertas (aunque, sorprendentemente era la única candidatura en cuya papeleta se había sustituido el símbolo colectivo de la organización, por la figura de su mediático líder).

Con todo, PODEMOS, además de atraer una parte del voto de Izquierda Unida, ha recogido las inquietudes de movimientos como el 15M que, aunque han ganado en consciencia política, siguen siendo básicamente la expresión del hastío y rechazo hacia las políticas reaccionarias aplicadas por los gobiernos. Un hastío que debe definirse en términos políticos e ideológicos para poder ser una opción capaz de representar a los sectores desengañados o indignados y sobre todo para contribuir al proceso de unidad de la izquierda que debería ser la conclusión de esta primera cita de un largo periodo electoral.

Willy Meyer, candidato de Izquierda Unida, expresaba la noche de las elecciones la disposición de la coalición a trabajar por la unidad de todas las fuerzas políticas y sociales de la izquierda. Compartimos plenamente esa apuesta que debería ser la principal consecuencia de esta jornada electoral en la que ha quedado en evidencia la decadencia de la derecha del régimen, pero también la urgencia de unir las fuerzas de la izquierda con determinación y firmeza.

Izquierda Unida no puede volver a encerrarse en sí misma. Pero, al mismo tiempo, si todo quedara finalmente en una recomposición del campo político de Izquierda Unida, si las expectativas puestas en juego con el surgimiento de PODEMOS terminaran limitándose a una cuestión de formas, de metodología, se habría perdido una ocasión única para avanzar hacia la configuración de un Frente Popular de la Izquierda.

La indeterminación no puede continuar. España está en el corazón de la Europa Capitalista y cualquier intento de cambio que pretenda ir más allá de las declaraciones y lemas retóricos, debe abordar el problema de raíz, que no es otro que la existencia de una estructura política e institucional (algo más que “la casta” de la que habla el líder de PODEMOS) que sustenta el poder de una ínfima minoría oligárquica. Cualquier alternativa, en fin, que no se proponga la ruptura con el régimen monárquico impuesto en la transición, está condenada al fracaso y solo puede terminar provocando más frustración en las expectativas de la clase trabajadora y de los pueblos de España.

Las Elecciones al Parlamento Europeo abren un periodo esperanzador. La derecha ha sufrido un grave revés, pero aún no está derrotada. Para lograrlo se necesita el concurso de toda la izquierda. Llamamos a los trabajadores, a la juventud, a los intelectuales, a todos cuantos comparten estos objetivos, a multiplicar las peticiones, iniciativas y discusiones, en todos los ámbitos, con el fin de hacer realidad lo que es ya una necesidad impostergable para nuestros pueblos.

Esperamos que todos respondamos con la altura de miras que nos exige el momento político, para encarar las elecciones municipales y autonómicas y avanzar hacia un nuevo marco de progreso político y social.

Comité Ejecutivo del PCE (m-l)

Comunicado del PCE(m-l) de Galicia ante el cierre de camas de nuestros hospitales

mayo 26, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

¡ XA NON PODEMOS NIN POÑERNOS ENFERMOS! ¡¡¡ NON Ó PECHE DE CAMAS NOS NOSOS HOSPITAIS !!!
O comité Galego do PCE (m-l) quere mostrar a total repulsa diante do desmantelamento do servizo de camas nos nosos hospitais e centros de saúde, o que supón unha medida antisocial e antidemocrática artellada polo actual Executivo do PP sen ter en conta nin as necesidades reais do noso pobo nin ós representantes sindicais, e polo tanto as traballadoras, dentro do SERGAS.
Debandito ataque contra as maiorías supón, entre outros, os seguintes problemas, mermando así a calidade do noso sistema público de sanidade :
          Incremento das listas de esperas.
          Esforzo aumentado das traballadoras.
          Imposibilidade de atopar prazas para media e longa estancia.
          Graves fallos o xestionar ingresos e altas.
Todas as reformas dos gobernos neoliberais, tanto a nivel galego, como a nivel estatal e europeo, están encamiñadas a privatización dos sectores públicos. A clase obreira e o resto de sectores populares estamos asistindo a un fito histórico, no que o dereito a unha atención sanitaria universal, gratuita e en igualdade de condicións está sendo arrebatado polos políticos, que sumisos, responden ós intereses dun puñado de grandes capitalistas.
Para os comunistas unha sanidade privada únicamente ofrecerá este servizo cando só beneficie económicamente a aqueles mesmos que nos conlevan a miseria e desesperación. Polo tanto, actuando en consecuencia,  debemos en primeiro lugar denunciar e esixir responsabilidades, e nun segundo lugar, chamar a organizar a loita como clase unida contra todo este entramado opresor.
¡¡¡¡ POLA UNIDADE FRONTE OS SEUS ATAQUES !!!!
¡¡¡¡¡¡ POLA DIMISIÓN DO CONSELLEIRO DE SANIDADE !!!!!!
Comité Galego do Partido Comunista de España ( marxista leninista ).
23 de Maio do 2014.

Comunicado del PCE(m-l) y la JCE(m-l) ante la agresión fascista en Valladolid

mayo 19, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

Desde el Partido Comunista de España (marxista-leninista) y la Juventud Comunista de España (marxista-leninista), en Valladolid, queremos manifestar nuestra más enérgica repulsa ante la agresión sufrida la noche del pasado sábado por el Secretario de las Juventudes Comunistas de Castilla y León en la Plaza Mayor de Valladolid.

Como desgraciadamente ya es habitual en nuestra ciudad, un grupúsculo fascista (parece ser vinculado a Democracia Nacional), actuó con total impunidad, esta vez atentando contra un militante comunista, que fue insultado, golpeado y atracado por un grupo de cinco jóvenes de estética neonazi.

Estamos observando cómo, al calor de la crisis, los discursos, manifestaciones y agresiones fascistas son cada vez más profusas, y cómo estos grupos actúan más envalentonados, alentados por las propias declaraciones de dirigentes del partido en el gobierno o de determinados medios de comunicación y por la impunidad de la que gozan unos y otros.

Esta clase de hechos no vienen sino a reforzar nuestro llamamiento a la necesidad de la unidad de la izquierda y la unidad popular y antifascista, estrechando lazos entre las distintas organizaciones democráticas y progresistas que permitan hacer frente a estos grupos pseudoterroristas, que actúan bajo el amparo del sistema, y al avance de las posiciones fascistas.

¡POR LA UNIDAD POPULAR!

¡NO PASARÁN!

Valladolid, 18 de mayo de 2014

PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA (MARXISTA-LENINISTA) en Valladolid

JUVENTUD COMUNISTA DE ESPAÑA (MARXISTA-LENINISTA) en Valladolid

TURQUÍA: La masacre de Soma es culpa de quienes toleran la explotación de la patronal

mayo 17, 2014 por  
Publicado en: Comunicados, Internacional

EMEP_mani2Emek Partisi [Partido del Trabajo] |

Muchos mineros han perdido la vida en Soma, Turquía, en una mina propiedad de Soma Coal Inc. El número oficial de fallecidos esta mañana estaba en 282 . Se espera que el número de muertos aumente y hay un elevado número de víctimas.

Enviamos nuestras condolencias a la clase trabajadora y las familias de los fallecidos , y le deseamos una pronta recuperación a los heridos.

No podemos llamar a lo que sucedió en Soma un accidente, como hacen los representantes de los gobiernos. Por el contrario , el lugar de un accidente o del destino, ¡esta es una auténtica matanza! Según las cifras, durante los 12 años de gobierno del AKP, más de 14.000 trabajadores han perdido sus vidas. La Masacre de Soma se ha convertido en el remate de estos asesinatos. Todos estos asesinatos son el resultado de una política anti-obrera. Las políticas neoliberales del gobierno del AKP, así como las de los que les precedieron; la privatización, la subcontratación, el aumento de la carga de trabajo con la reducción del número de trabajadores, el aumento de la explotación en nombre de un mejor desempeño; éstas son todas las razones de estos asesinatos.

Los diputados de los partidos políticos de CHP, MHP y BDP presentaron en el parlamento una moción para establecer un “Comité de Investigación” debido a las muertes frecuentes en Soma Coal Inc., pero fue rechazada por los diputados del AKP hace sólo 20 días. Levent Tuzel, diputado del HDP por Estambul, planteó la cuestión en el parlamento pero fue prácticamente descartado por el ministerio correspondiente , indicando que los lugares de trabajo son inspeccionados regularmente.

Los directivos de la mina donde la Masacre de Soma tuvo lugar han alabado las virtudes de la privatización, que les permite reducir el precio del carbón en un 60 %. Así debe ser cómo se reduce el costo del carbón: reduciendo el número de trabajadores, lo que aumenta la carga de trabajo, la eliminación de los trabajadores con experiencia para sustituirlos por trabajadores más baratos, con menos experiencia, incorporación de trabajadores inexpertos a través de subcontratas, lo que impide la sindicalización y privar a los trabajadores de sus derechos básicos, la reducción de los gastos en materia de seguridad en el nombre de la reducción de costos, incumpliendo las normas de seguridad de los trabajadores y de la salud, una estrecha relación con el partido de gobierno que lleva a evitar las inspecciones,etc.; éstas son las prácticas de las que se jactan en nombre de la reducción de costos y que llevaron a esta masacre descarada.

Los asesinatos en el trabajo y esta última masacre obviamente no son una cuestión del destino. Los asesinatos en el trabajo se detendrán sólo cuando la patronal, unida para el beneficio y la indulgencia ante la explotación, se detenga. Nuestro partido está trabajando para poner fin a este sistema de explotación. Lo sentimos mucho por los amigos de los trabajadores que hemos perdido. Lo mejor que podemos hacer ahora es unirnos contra la explotación e incrementar la lucha contra ella.

Hacemos un llamamiento al gobierno para que detenga las políticas anti-obreras. Los ministros de Energía y Recursos Naturales y el Ministro de de Trabajo y Pensiones deben ser los primeros en renunciar de inmediato. Los responsables deben ser condenados y recibir las penas más severas.

La legislación, actualmente inadecuada para garantizar la salud y seguridad del trabajador, debe ser revisada; los lugares de trabajo deben ser inspeccionados por expertos en materia de seguridad laboral. Debe haber sanciones graves para los dueños de las empresas que no cumplan con las medidas de seguridad de los trabajadores y de salud necesarios.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores y a los sindicatos para protestar por la masacre de Soma con huelgas y manifestaciones. No debemos permitir que una masacre como ésta quede sepultada bajo mensajes de condolencias. Como país, es el momento adecuado para lanzarnos a la lucha y evitar este tipo de masacres en el futuro.

Partido del Trabajo (Emek Partisi, EMEP )

Turquía, 15 de mayo de 2014

No a la Unión Europea antisocial, antidemocrática y militarista

mayo 1, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

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Declaración de partidos y organizaciones marxista-leninistas de Europa |

No está a la orden del día la recuperación de la economía capitalista mundial. Continuamente nos dicen que esa recuperación es para mañana, mas para la mayoría de los países es estancamiento, e incluso recesión. Los llamados países emergentes están a su vez atrapados por la crisis.

En la Unión Europea (UE), los gobiernos de derecha, los socialdemócratas, los de coalición, imponen brutales políticas de austeridad, y la Comisión Europea se encarga de controlar la estricta aplicación de esas medidas. En la zona euro, esta Comisión ejerce incluso un control a priori de los presupuestos de los gobiernos, para asegurarse de que cumplen los criterios neoliberales de recorte de los presupuestos y del endeudamiento del Estado. El dogma neoliberal de la reducción del endeudamiento de los Estados al 3% del PIB, se ha convertido en la “regla de oro” recogida en el tratado Merkel-Sarkozy (el «pacto fiscal»), auténtico artefacto de guerra contra los logros sociales, la protección social, los servicios públicos.

La ofensiva de los patrones, de los gobiernos y de la Comisión Europea se centra en la reducción drástica de los salarios y el aumento de la productividad que, combinadas, permiten el aumento de los beneficios de los monopolios. La crisis es un formidable pretexto para generalizar la flexibilidad y cuestionar los derechos y logros de la clase obrera y las masas trabajadoras. La política de mega austeridad impuesta por la troika (Banco Central Europeo, Unión Europea y Fondo Monetario Internacional) a Grecia, aplicada por el gobierno de coalición entre la derecha y la socialdemocracia, provoca un desastre social, un retroceso sin precedentes del nivel de vida, un descenso de la esperanza de vida y del nivel de la salud de la población, sin olvidar la gran cantidad de jóvenes y de trabajadores cualificados que han abandonado su país con la esperanza de encontrar trabajo en otro. Pasa lo mismo en España, en Italia, en Portugal, donde el desempleo alcanza porcentajes enormes entre los jóvenes y donde millones de familias viven por debajo del nivel “oficial” de pobreza.

Para los trabajadores y los pueblos, para la juventud, para la mujer de las capas populares, la UE es sinónimo de política de austeridad, de retroceso social, de provocar la competencia de todos contra todos, de dumping social, de desempleo masivo, de miseria. En todos los países de la UE, la clase obrera y las masas trabajadoras encabezan el rechazo de esta política: protestas masivas, huelgas, manifestaciones, movilizaciones que sacan a la calle millones de personas, de trabajadores de la ciudad, del campo, de jubilados… de todas las víctimas, en fin, de esa política. Los medios de «información» controlados por los monopolios y a su servicio silencian estas manifestaciones; la oligarquía financiera y sus gobiernos, la Comisión Europea, temen ante todo que esas luchas, que ese combate que se libra contra una misma política, refuercen a unos y otros, o sea la clase obrera y las masas trabajadoras, y que estas tomen conciencia de su fuerza y de sus intereses comunes y movilicen en la lucha a todas las capas víctimas de la política de austeridad.

Para imponer su política de austeridad y competitividad, la oligarquía financiera, los monopolios, los bancos… no vacilan en colocar gobiernos no elegidos, alianzas gubernamentales que incluyen a partidos de extrema derecha, e imponer normas y directivas europeas con fuerza de ley por encima de los gobiernos, los parlamentos y las instituciones nacionales. De esa forma, en Italia la troika comenzó por imponer un primer gobierno no elegido y ha dado su apoyo a un tercer gobierno, tampoco elegido, dirigido por un liberal reformista que trata de acelerar la aplicación de medidas antiobreras y un sistema presidencial autoritario. Austeridad “rima” con reacción: a más represión contra todos los que se oponen, mayor criminalización de la protesta social.

Todo ello subraya el carácter antisocial y antidemocrático de la UE. El verdadero Poder está en manos de los jefes de Estado y de los gobiernos y de una Comisión Europea no elegida, que decide y elabora directivas que se imponen a los Estados, bajo la presión de representantes de los lobbies de los monopolios. El Parlamento Europeo discute pletórico, pero sus decisiones tienen poco efecto. Sirve de garantía «democrática» a una UE que no lo es.

Una UE que se protege tras un arsenal de leyes, de barcos militares, de barreras, para cazar a los que intentan emigrar, apelotonados en pateras de las que miles se han hundido en el Mediterráneo. Con «Frontex»,[1] los campos de internamiento, como el de Lampedusa, las murallas de alambradas, etc., esta «Europa fortificada» pretende defenderse contra hombres y mujeres que huyen de la miseria, de las guerras de las que es responsable la misma Europa.

Es la UE la que hoy interviene militarmente en Centroáfrica, una intervención decidida y aplicada en primer lugar por el imperialismo francés, que pidió ayuda a sus aliados de la UE. Algunos gobiernos enviaron tropas, otros apoyan logísticamente, pero ninguno ha condenado esta intervención que se convierte en un cenagal, como todas las intervenciones militares imperialistas en África. Su principal objetivo es mantener el dominio neocolonial, el control de las fuentes de materias primas, concretamente los yacimientos de uranio. Las potencias imperialistas más agresivas y belicistas de la UE, concretamente el imperialismo francés, el británico y cada vez más el imperialismo alemán, desempeñan un papel particularmente peligroso y reaccionario para llevar a la UE a dotarse de medios militares para defender “sus” intereses, concretamente en África, considerada como un “coto de caza”. Esta política, aplicada en estrecha colaboración con el imperialismo de los EEUU, engulle miles de millones y empuja hacia la militarización de todos los países de la UE. Es una política dirigida directamente contra la lucha de los pueblos de África que se baten para liberarse de la dominación imperialista y de sus instrumentos, que son las camarillas reaccionarias en el poder.

La Comisión Europea negocia en secreto desde hace meses las formas de aplicar el Acuerdo Transatlántico con los representantes del gobierno, el Ministerio de Comercio y las grandes empresas estadounidenses. Es un tratado de «libre intercambio» neoliberal, que romperá las normas de protección de la calidad de los alimentos y del medio ambiente, y ampliará la apertura de los mercados, particularmente lo público, para satisfacer la voracidad de los monopolios. Esos acuerdos permitirán a los monopolios llevar a los Estados ante un tribunal privado que los puede condenar por dificultar la «libre» competencia. Es un tratado presentado por Obama como una «OTAN» comercial destinada a combatir el potencial económico de China y otros competidores de la alianza EEUU-UE, según la fórmula: «unámonos contra el resto del mundo y vayamos juntos en la guerra económica por la conquista de mercados y el control de las materias primas y de las fuentes de energía». Ese acuerdo es una verdadera máquina de guerra contra los trabajadores y pueblos de todo el mundo, utilizando la competitividad de todos contra todos. Los únicos beneficiarios de la «competencia libre, sin trabas», son los monopolios más poderosos. Es urgente que en todos los países de la UE se desarrolle un amplio movimiento para exigir la retirada de esas negociaciones.

Esta política lleva a la peligrosa situación que existe actualmente en Ucrania y en toda la zona, y amenaza con degenerar en una confrontación militar de gran amplitud.

El origen está en las contradicciones interimperialistas, con la política de expansión de la UE hacia el Este, bajo el impulso del imperialismo alemán, que pretende reforzar su liderazgo en el seno de la UE para aprovechar así, más aún, la competencia entre las potencias imperialistas a nivel mundial.

Ucrania es un país grande, con recursos importantes y una posición geoestratégica esencial para Rusia. Empujar a Ucrania hacia la influencia de la UE, es asestar un duro golpe a las pretensiones de Rusia de convertirse en una gran potencia imperialista. Eso nadie lo ignora; sin embargo, es exactamente lo que han hecho los dirigentes de la UE al apoyar a las fuerzas reaccionarias, incluidas algunas abiertamente fascistas, que mediante un golpe de Estado se han hecho con el poder.

Putin ha reaccionado inmediatamente. El imperialismo de EEUU, abiertamente, ha tratado de gestionar la crisis y de colocarse a la cabeza de sus aliados europeos, que desde hace años tienen lazos económicos con Rusia: el imperialismo francés vende armas a Rusia; el imperialismo alemán depende en buena medida del gas ruso; el imperialismo británico necesita los millones de la oligarquía financiera rusa; y gran parte del gas que consumen los países de la UE llega por los gasoductos ucranianos. Aprovechando esta crisis, la OTAN se despliega al Este, cada vez más próxima de las fronteras de Rusia, lo cual atiza la tensión.

Las grandes potencias imperialistas directamente implicadas en esta cuestión se plantan cara. Hoy ninguna quiere una confrontación militar directa, pero en la región existe una situación de inestabilidad que impulsa la militarización. La UE es cada vez más claramente un bloque imperialista cuyas ambiciones hacen peligrar la paz. Cierto es que no existe unidad total, pero es la marcha que las potencias imperialistas dominantes imponen y desarrollan en nombre de la UE.

Al respecto hay que subrayar la identidad de puntos de vista entre los partidos socialdemócratas y los partidos conservadores. Todos ellos han aprobado el apoyo a la extrema derecha en Ucrania y que la OTAN vuelva a ocupar el primer plano de la escena. Es ilustrativa la forma como ha sido saludado por todas las fuerzas el nombramiento de Stoltenberg, dirigente de la socialdemocracia noruega, como secretario general de la OTAN.

El conjunto de esta política es firmemente rechazado por los trabajadores y los pueblos. La protesta crece por todas partes. Las fuerzas progresistas, revolucionarias, las fuerzas antiimperialistas, los partidos y organizaciones marxista-leninistas tienen el ineludible deber de ponerse a la cabeza de esta protesta que atañe a todas las capas populares, y en primer lugar a la clase obrera. Ponerse a la cabeza de esta protesta conlleva combatir sin cesar la política de austeridad, y a los gobiernos y a la UE, que la imponen. Es apoyar las reivindicaciones y las luchas de los trabajadores y de los pueblos contra el carácter antidemocrático de la UE, contra la naturaleza imperialista de su política y contra la negación del derecho de los pueblos a decidir su futuro.

Las fuerzas reaccionarias, la extrema derecha, grupos y partidos abiertamente fascistas, quieren manipular esta protesta y llevarla por la peligrosa vía del nacionalismo, de la división, de la xenofobia. Para ellos el enemigo no es el sistema capitalista, sino los otros pueblos, o los «extranjeros». Esas fuerzas quieren utilizar las elecciones europeas para reforzarse, para hacer elegir sus diputados y beneficiarse de los medios financieros de la UE para extender su propio trabajo.

Los partidos y organizaciones marxista-leninistas firmantes de esta declaración desarrollaremos nuestro análisis de la naturaleza de la UE y de su política, y daremos a conocer nuestras posiciones con ocasión de las elecciones. Estas elecciones están concebidas a imagen y semejanza de la construcción europea: son una caricatura de democracia.

En los países donde haya fuerzas que se presenten a esas elecciones con posiciones de lucha contra la UE, contra la austeridad, la reacción, la guerra, llamamos a votar por esas listas.

En aquellos países en que no sea ese el caso, en los que la elección está entre fuerzas que apoyan a la UE y las que critican algunos aspectos pero no ponen en duda sus fundamentos ni sus objetivos, y siembran ilusiones sobre la posibilidad de reformarla, no apoyamos ninguna de esas listas y llevaremos a cabo una política activa a favor de la abstención.

En los países en los que fuerzas progresistas luchan por la salida de su país de la UE y cuentan con un apoyo popular, donde participan en amplios frentes que presentan listas sobre esas bases, llamamos a votar por ellas. Haremos conocer esas listas en el plano internacional, sobre la base del derecho de los pueblos a decidir por sí mismos. Denunciamos el chantaje, cualquier tentativa de ocultar su lucha o manipular su naturaleza, su sentido o el objetivo de esas posiciones.

Y en todos los casos, señalamos los siguientes ejes:

Abajo la UE imperialista

  • Alto a la política de austeridad de la UE
  • No a la Europa que criminaliza la protesta popular
  • No a la UE de la austeridad y de la reacción.
  • No a la política guerrera de la UE
  • No al Tratado Transatlántico
  • No al proyecto de los Estados Unidos de Europa
  • No a la Europa imperialista
  • Por el derecho de los pueblos a salir de la UE
  • Sí a la solidaridad entre los trabajadores y entre los pueblos.

 

Alemania, abril de 2014

Alemania: Organización para la construcción de un Partido Comunista Obrero (Arbeit Zukunft).

Dinamarca: Partido Comunista de los Obreros (APK)

España: Partido Comunista de España (marxista-leninista)

Francia: Partido Comunista de los Obreros de Francia (PCOF)

Italia: Plataforma Comunista

Noruega: Grupo Marxista-Leninista Revolución

Turquía: Partido del Trabajo (EMEP)

Conferencia regional europea de partidos y organizaciones miembros de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML)


[1] Agencia de la UE para el control de fronteras.

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1º de Mayo: Unidad de la izquierda para romper con el régimen

abril 20, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

20140501 Cartel 1MayopEl 1º de Mayo es un día de fiesta en el que la clase obrera expresa la conexión internacional de su lucha por la emancipación. Es también una jornada en la que debemos recapitular sobre los objetivos y necesidades políticas de nuestra clase, más aún cuando hacemos frente, desde hace años, a una ofensiva brutal del capital imperialista que amenaza nuestras conquistas y nos arrastra hacia la barbarie de la explotación en sus formas más cruentas.

En todo el mundo crecen las señales de peligro: las potencias imperialistas se enredan, y nos enredan, en continuos conflictos; las declaraciones belicistas se generalizan; azuzan a las fuerzas fascistas, que extienden su mensaje xenófobo, militarista y reaccionario. El capital imperialista habla de democracia, libertad y paz, al tiempo que niega derechos, recorta conquistas sociales y se prepara para la guerra.

En nuestro país, llevamos meses de constante y generalizada movilización que ha conseguido, es cierto, acercar a la lucha a los más amplios sectores populares y limitar alguno de los recortes más duros; pero no recuperar la iniciativa, que sigue en manos de la derecha envalentonada. Hace tiempo que empezamos un periodo político trascendental, en el que el régimen monárquico que nos impuso el franquismo, y que aceptó la izquierda institucional, se descompone a ojos vista, igual que las fuerzas políticas que lo han sustentado. Un periodo en el que es posible sentar las bases de un nuevo marco verdaderamente democrático y de progreso que dé perspectivas de victoria a la movilización social.

Sin embargo, tras dos años de un gobierno Rajoy que, presionado por la movilización popular, actúa cada vez más con formas tiránicas que bordean el fascismo, los dirigentes de los dos grandes sindicatos, Toxo y Méndez, se acaban de comprometer nuevamente, de forma irresponsable, en garantizar la paz social. Y lo han hecho cuatro días antes del 22M, en el que cientos de miles de trabajadores expresaron su disposición a la lucha, en una de las mayores manifestaciones de dignidad y rebeldía.

Por otra parte, cuando más rotundo es el clamor por la unidad y por la ruptura, la izquierda se presenta a la próxima cita electoral más dividida y dispersa. Unos, manteniendo los mismos dirigentes oportunistas que la han enlodado hasta ahora en la política de consenso y compromiso con el sistema; otros, poniendo en cuestión la necesidad prioritaria de luchar organizadamente y con claros objetivos de clase, y negando el carácter político de la lucha social.

En la Guerra entablada entre el proletariado y el capital imperialista no cabe esperar treguas. Por separado somos débiles. Necesitamos aunar con otros sectores nuestro esfuerzo en la defensa de las conquistas sociales y democráticas, frente al enemigo común: la minoría oligárquica que controla los resortes políticos, las instituciones y el régimen que le da cobertura. Pero la unidad no es “neutra”; debe darse para recuperar los objetivos políticos y de emancipación a los que renunció una parte de los dirigentes de izquierda, que se empeñan en mantener el control de las organizaciones.

De igual forma, no basta con defender un programa de medidas concretas, cuya aplicación sabemos que solo es posible si encaramos el problema desde su raíz: la ausencia de un verdadero marco democrático. Lucha sindical y política, reivindicación social y democrática, van indisolublemente juntas.

Los meses venideros van a ser trascendentales para los trabajadores. Es posible y necesario avanzar hacia la unidad de la izquierda por la ruptura; pero, si no se hace esto, también es posible que el ejemplo de movilización de estos años termine traduciéndose en frustración y reforzando, por lo tanto, a la derecha envalentonada.

No debemos desperdiciar más posibilidades, y para ello debemos abrir una lucha sin concesiones por la unidad y contra los dirigentes y las corrientes que se oponen a ella o pretenden limitarla. Esta es la principal conclusión que se plantea ante nuestra clase este Primero de Mayo.

¡¡¡POR LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA!!!

¡¡¡POR LA REPÚBLICA POPULAR Y FEDERATIVA!!!

¡¡¡POR EL SOCIALISMO!!!

¡¡¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!!!

EMEP: Sobre las elecciones municipales en Turquía

abril 9, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

emep_maniEmek Partisi (Partido del Trabajo) |

No han sido una sorpresa los resultados de las elecciones municipales del 30 de marzo en Turquía. El partido gubernamental del AKP, apoyado por los Estados Unidos, ha ganado con el 44’19% de los votos, mientras que el partido nacionalista socialdemócrata del CHP ha logrado tener un 28’66; el partido ultranacionalista del MHP ha obtenido el 15’83% y el Partido Democrático de los Pueblos (HDK-HDP), una alianza política democrática uno de cuyos componentes es nuestro partido, ha logrado el 6’8% de todos los votos.

Con estos resultados, no ha ocurrido un cambio significativo en la distribución de los votos en todo el país, ahora bien, hay algunas diferencias en los gobiernos municipales y provinciales. El CHP ha ganado a grandes rasgos los votos de las clases medias laicas de la costa, mientras que el HDP ha aumentado su resultado en más de 120 municipios del Kurdistán con lo que ha aumentado sus alcaldías en un 20%.

Poco antes de que las elecciones tuvieran lugar, el proceso electoral se centró completamente en los escándalos de corrupción del partido gubernamental del AKP y en las grabaciones telefónicas de las autoridades y del Primer Ministro donde se les escucha hablar sobre estos actos de corrupción. Debido a esto, tuvimos un proceso electoral municipal con un clima de elecciones generales. Es evidente que la discusión sobre quién ha salido reforzado y debilitado de las elecciones durará un tiempo largo. Sin embargo, teniendo en cuenta las expectativas y necesidades del pueblo, y más allá del problema de qué partido ha ganado qué alcaldías, es más útil analizar los resultados políticos de este proceso.

Los resultados han demostrado la realidad de que la democracia no nace de los conflictos entre las fuerzas hegemónicas. También en las recientes elecciones, todos los partidos del sistema han tratado a a la clase obrera y a todos los trabajadores como simple fuente de votos; no han creado programas políticos que pueden responder a su anhelo de democracia o sus necesidades.

La insistencia del Primer Ministro Recep Tayyip Erdoğan de generar una política polarizadora y la preferencia de profundizar esta polarización en la sociedad para poder aglutinar su base electoral a su alrededor, ha introducido una fractura que va causando una peligrosa separación y enemistad en la sociedad. Las elecciones han dado como resultado la profundización de la crisis política en lugar de resolverla. El Primer Ministro, en su discurso de la noche electoral, expresó su intención de seguir luchando contra los sectores disidentes (disidentes contra su gobierno y contra sí mismo), así como también dio muestras del plan de incrementar la tensión con Siria.

El Primer Ministro, quien regularmente señala a la urna como criterio básico de la democracia, ha gastado un esfuerzo especial para no cumplir las reglas más básicas del proceso electoral. Además de los obstáculos ordinarios que encuentran las fuerzas populares y democráticas que se presentan a las elecciones, se produjeron algunos intentos de linchamiento contra el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), antes y durante de las elecciones. Destacó, además, el esfuerzo del AKP por usar todos los recursos públicos y todas las oportunidades como partido del gobierno para impedir la propaganda electoral del HDP.

Es evidente que las urnas y el parlamento no son los únicos medios de establecer y practicar la democracia. A menos que se cumplan las demandas de libertad y derechos humanos de los sectores excluidos de la política, esta lucha deberá ir abriendo nuevos canales y el pueblo seguirá encontrando nuevas vías alternativas para ser escuchado. Como plataforma de alianza para la lucha por la libertad y los derechos humanos de todos los sectores populares y de los trabajadores, el HDP seguirá trabajando para mejorar y desarrollar su desarrollo y organización hasta llegar a ser el centro activo de la lucha por resolver la cuestión de la ausencia de democracia como problema básico de Turquía. En el Emek Partisi (Partido del Trabajo) también somos conscientes de la responsabilidad y la misión política que suponen estos resultados electorales. Por ello, continuaremos con nuestra lucha por crear una fuerte alternativa política del pueblo.

El 22M debe abrir un nuevo ciclo de ruptura

marzo 23, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

20140322 FotoTras largos días de esfuerzos y muestras de solidaridad, las Marchas de la Dignidad han culminado su recorrido con un éxito apabullante, reuniendo a cientos de miles de personas llegadas de todos los rincones del país.

Por su parte, y como no podía ser de otra manera, el régimen heredero del franquismo ha vuelto a demostrar su verdadero rostro con el acostumbrado rosario de amenazas en los días previos, acusaciones disparatadas e identificaciones en las carreteras, tanto antes como durante el mismo día 22, dejando clara tanto su naturaleza de clase como su concepción de los derechos sociales y políticos.

Las marchas han retomado y revitalizado, así, el ciclo de grandes protestas iniciadas en 2010. Pero, además, han sido la expresión de múltiples luchas sociales (obreras, contra los desahucios, por los servicios públicos, por los derechos nacionales, por el derecho al aborto…), cuyos integrantes se han reconocido como defensores de una causa común y enfrentados a un mismo enemigo. La clase obrera, los pueblos de España, han demostrado contar aún con energías inagotables para hacer frente a las agresiones de la oligarquía y sus agentes en los diferentes gobiernos.

Sin embargo, con ser esto importante, lo realmente relevante, lo novedoso, lo constituye un tercer aspecto: los cientos de tricolores enarboladas por los manifestantes, el clamor unánime contra el Gobierno y la determinación de acabar con él partiendo de esta convocatoria; el convencimiento de que la lucha no es sólo por derechos sectoriales, sino contra todo un tinglado político y jurídico. Amplísimos sectores han superado así, con mucho, los objetivos y consignas que la izquierda más timorata, autoerigida en líder del movimiento, ha estado dispuesta a asumir desde el inicio de la preparación del 22M: si esa izquierda se resiste a romper con el régimen monárquico de los especuladores, el pueblo ha demostrado que quiere acabar con él.

De esta manera, y entre la desbordante satisfacción por el éxito de la convocatoria, se muestra al desnudo la profunda contradicción que aún atenaza y paraliza a la mayor parte de la izquierda, sea “institucional”, “radical” o “nueva”: la más completa sordera hacia el sentir de las masas trabajadoras y los objetivos políticos que, como mínimo, estas intuyen ya, y que pasan por la necesidad de romper abiertamente con un régimen caduco, opresor y corrupto. Unos objetivos que por el momento, y para mayor escarnio, ni siquiera cuentan a día de hoy con una opción que les dé expresión concreta en la primera contienda, la de las Europeas, del ciclo electoral que culminará con las Generales de 2015.

La izquierda en su conjunto debe tomar nota del avance cualitativo expresado hoy por sus bases, y actuar con la responsabilidad, la audacia y la contundencia que el momento requiere. Frente a un régimen en manifiesta descomposición, pero lo bastante fuerte aún para seguir asestando golpes a los derechos colectivos, nuestros pueblos están dispuestos a dar la batalla. Urge que quienes aspiran a representarlos se decidan a llevar esa firmeza al terreno político, apostando resueltamente por romper con el régimen monárquico; poniendo por delante los elementos que nos unen al conjunto de la izquierda y que permitan avanzar a las clases populares; y dando pasos efectivos hacia la unidad que dé expresión concreta a todo ello.

Nosotros, desde luego, no eludiremos esta responsabilidad y vamos a hacer cuanto sea necesario para llevarla a término.

Partido Comunista de España (marxista-leninista)

Secretariado del Comité Central

22M: Unificar la lucha social con una perspectiva política

marzo 21, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

22MEste fin de semana, miles de trabajadores convergerán en Madrid, procedentes de todos los rincones del país, para hacer visible la rebeldía de millones con­tra la miseria a la que nos está condenando el Gobierno Rajoy, fiel comparsa de los oligarcas españoles y europeos.

Las Marchas de la Dignidad deben ser un hito importante en la unificación de las diferentes luchas sociales, hoy dispersas tanto geográfica como sectorial y, sobre todo, políticamente. Deben servir para dar coherencia a las iniciativas por el derecho a la vivienda, por los servicios públicos, por los derechos laborales, etc., y también para acercar a los diferentes sectores en lucha. Deben servir para revitalizar la movilización popular, insuflándole nuevas energías y dándole continuidad en el tiempo y en el espacio a través de la constitución de comités o asambleas populares que dinamicen, estructuren y den coherencia a las luchas en los barrios y centros de trabajo. En este sentido, las Marchas y su preparación han potenciado la vinculación de la izquierda con los problemas sociales cotidianos y la recuperación, por tanto, de sus señas de identidad. Es un paso importante para avanzar en la construcción de la Unidad Popular.

Pero, sobre todo, el 22M debe servir para tomar conciencia de que es necesario ser audaces; de que, más allá de las rivalidades políticas, electorales o sindicales, la izquierda tiene que marcarse, como principal e ineludible tarea, el dotar al movimiento popular de objetivos políticos.

La exigencia de dimisión del gobierno Rajoy es un clamor desde hace meses en todas las manifestaciones. Diversas asambleas, en las que trabaja nuestro Partido, han asumido como consigna la necesidad de acabar con la caduca monarquía de especuladores y corruptos. El 22M ha sacado a las carreteras del país a cientos de esforzados activistas, y llenará las calles de la capital de miles de voces contra los recortes, la precariedad y la represión impuestas por el régimen. Hora es ya de ponernos manos a la obra para convertir ese torrente de protesta en una ola que acabe derribando la monarquía y abra el camino a una República que haga posibles mayores cotas de democracia y bienestar para nuestros pueblos.

¡Por nuestra dignidad! ¡Viva la lucha de los trabajadores!

¡Gobierno Dimisión! ¡Abajo el régimen!

¡Por la Tercera República!

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