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Podemos y la folletinización de la política: Pablo González o Felipe Iglesias

octubre 6, 2014 por  
Publicado en: Artículos

felipe iglesiasPor Ángeles Díez* |

Los últimos acontecimientos políticos -la creciente conflictividad social, el ascenso de una fuerza política inexistente hasta las elecciones europeas, la abdicación del rey Juan Carlos en su hijo y el despliegue del Escudo antimisiles estadounidense en la base militar de Rota-, evocan la máxima marxista de que los hechos y personajes de la historia aparecen primero como tragedia y luego como farsa . Aunque en el Estado español tragedia y farsa parecen entrelazarse sin mediar apenas un suspiro y las farsas, ¡ay las farsas! parecen darse de dos en dos.

pablo-felipeEl ascenso de Podemos no deja de recordarnos la meteórica ascensión del PSOE, también en una época en la que la conflictividad social iba in crescendo, lo viejo no acababa de morir, lo nuevo no acaba de nacer, la continuidad del régimen estaba en cierta forma amenazada por la deslegitimación del sistema político y los intereses geoestratégicos del imperio estaban poco confortables en un escenario tan inestable.

No soy la primera que, percibiendo las analogías, habla de una Segunda Transición aunque la mayor parte de los discursos que interpretan los acontecimientos actuales en esa clave suelen hacerlo a modo de justificación de la necesidad de renovar, de nuevo, el sistema político para garantizar la paz social, es decir, la estabilidad (económica y política) que nos saque de la crisis y nos lleve, de nuevo, al imaginario paraíso socialdemócrata: más consumo, más clase media, más trabajo, más… Son pocos los que trascienden el discurso exitoso de la renovación del régimen de la primera transición, ni siquiera desde posiciones de izquierdas.

Las analogías, que no identidades, son muchas pero lo que interesa analizar es el grado de locura de una sociedad como la nuestra a la que se le ofrecen las mismas respuestas a idénticos problemas y espera resultados distintos.

Esta nueva entrega de Transición cuenta con personajes renovados, más jóvenes, más guapos y mejor preparados. Un guión fiel a las profecías de las encuestas del CIS (Centro de investigaciones sociológicas) y en sintonía con la cultura preformativa postmoderna de unos jóvenes “sobradamente preparados”. No en vano, cuajada de jóvenes profesionales en precario, la propuesta política de Podemos elabora un producto a la medida de los resultados de las investigaciones sociológicas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, utiliza las asambleas de los círculos a modo de “grupos de discusión” para su campaña de publicidad y los debates y críticas para ajustar el discurso y la puesta en escena. Del mismo modo, saca partido de mercancías tecnológicas como Appgree que monitorean las redes sociales y que ya mostraron su gran eficacia en crear ilusión participativa en el programa de televisión Gran Hermano.

Desde la eclosión de las movilizaciones que arrancaron en el 2003 con el No a la guerra hasta el estallido del 15 de Mayo del 2011, lo que está en juego en España es la legitimidad del sistema político en su conjunto. No de un partido en concreto, ni de una casta política o económica. La confluencia de una crisis de legitimidad política y la necesidad de un cambio de modelo económico hacia mayores cuotas de explotación dan lugar a que todas las fuerzas conservadoras se dirijan a garantizar la estabilidad. Especialmente en el ámbito político que es donde se juega la legitimidad, es decir, la aceptación o no del modelo de explotación. Sin esa estabilización parece difícil controlar a una población que históricamente se ha decantado bien por la revolución bien por el fascismo. De modo que, en estos momentos, del mismo modo que ocurrió en la primera Transición, todas las fuerzas del mal se ponen a la tarea la estabilización o de la paz social.

Un sistema político, como un barco, puede desarrollar una estabilidad estática (cuando las aguas están tranquilas) o dinámica (cuando hay olas y viento). Cuando esas aguas son turbulentas, como en el momento actual, la mejor opción parece ser cabalgar las olas, o las mareas. Esta opción supone apropiarse del discurso, es decir, contar historias porque, en un mundo civilizado, todos saben que convencer es más eficaz que vencer (reprimir). La dictadura franquista aun sin ser civilizada no renunció a contar historias a través del NoDo, noticiero con el que recreaba un país ficticio; Felipe González no escatimó en recursos narrativos prometiendo sacarnos de la estructura militar de la OTAN (aunque con lengua de serpiente). Ahora RTVE (Radio Televisión Española) toma el testigo del NoDo y el líder de Podemos nos cuenta que sin ser de izquierdas ni de derechas se pueden cambiar las relaciones de poder.

En el mundo de la política los relatos son los principales elementos de estabilización. Incluso si no son verosímiles basta con que se reconozca la sinceridad del que los emite o con apreciar que se trata de una buena actuación. El cinismo se hace consustancial al discurso político, pero también al discurso académico, y especialmente al mediático.

Hoy la vida política está dominada por los storytelling o la “folletinización” que permite a la clase política (la consolidada y la aspirante) conjurar la amenaza de muerte que los pueblos dictan en su contra desde el mismo momento en que son elegidos. Apropiarse del relato, de la lectura de los acontecimientos, es el principal pilar de la dominación. Pero también, la mejor forma de despejar las calles y llevar de nuevo a las personas al sillón de su casa delante del televisor. Como dijera la delegada del gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes –refiriéndose a Podemos-, si ya los antisistema han aceptado el sistema, bajará la conflictividad social y la gente no tiene por qué manifestarse.

Ciertamente la política contemporánea es apenas otra versión del intercambio de mercancías, los políticos se venden como marcas (la imagen) y los electores se asemejan a los consumidores a los que se les venden los productos (partidos políticos) con relatos exitosos en folletos publicitarios (programas electorales). Ganar unas elecciones es pues tan complicado o tan sencillo como acertar en la campaña de marketing y conseguir los recursos necesarios para lanzarla. Esto lo sabía ya Felipe González y lo saben aún mejor los jóvenes expertos de Podemos.

Los estadounidenses son especialistas en esta “folletinización” de la vida política. No en vano las empresas de relaciones públicas -que es el nombre que reciben las empresas de comunicación que diseñan tanto campañas electorales como campañas de guerra-, junto con las empresas de armas son las que mueven más dinero en el mundo. La competencia en el mercado de la política se disputa en el campo de la comunicación y como han demostrado James Carville (director de la campaña de Bill Clinton), Karl Rove (el cerebro de Bush) y David Axelrod (conocido como el Narrador de Obama) la clave está en “conquistar la narración del mundo” En este campo no cabe duda de que las enseñanzas de Hollywood son dignas de tener en cuenta y nos sirven, a título de hipótesis, para entender el éxito electoral (presente y futuro) de Podemos y para comprender por qué, con el objetivo de la “estabilidad necesaria”, todas las fuerzas políticas se aproximan al patrón mediático de éxito que será también el del éxito electoral, y que los publicistas estadounidenses resumen en: 1) Contar una historia, 2) ser breve, 3) ser emocional .

De la misma forma que en la primera Transición el marketig electoral vino de la mano de Julio Feo, directivo de una empresa de publicidad norteamericana, los nuevos tiempos también tienen como referencia las campañas estadounidenses. En este caso, en la campaña de Obama de 2008 donde se consolidaron las claves de lo que ya son las campañas electorales de Europa, tal y como profetizaba el escritor Christian Salmon: dominio de la retórica, poder de escenificación, arte del relato y nuevas tecnologías digitales.

En esta segunda entrega de la Transición el nuevo partido, Podemos, extiende idénticas recetas: inevitabilidad de la aceptación de las reglas del juego político, pragmatismo, desideologización (ni de izquierdas ni de derechas) y oportunidad. Sólo resta por perfilar el difícil equilibrio entre la violencia que supone reconocer el conflicto y apostar por la paz social.

Es probable que la conflictividad social de finales de los setenta llevara el germen de una verdadera revolución socialista –así lo atestigua la inquietud de las instancias de poder, los viajes de Prado Colón de Carvajal (administrador privado del rey durante 20 años) a EEUU, etc. En cualquier caso, en ese momento, como entonces, la contención social implicaba un maquillaje político creíble, una figura joven y un proyecto emocional. Se daba la necesidad de contener el conflicto social tanto por la derecha como por la izquierda. Por la derecha se neutralizaría a los sectores fascistas con la figura del rey Juan Carlos –elegido por Franco y personalmente interesado en la continuidad del modelo-, por la izquierda, el PSOE se presentaría como la opción más realista para conjurar los demonios de una segunda guerra civil. El príncipe Felipe convertido en Rey supone ahora un intento, precipitado, por relegitimar la monarquía, la ampliación del tratado de utilización de las bases de Rota y Morón se saca de todas las agendas mediáticas para no mentar la bicha del “No a la Guerra” o “No a la OTAN” y los tecnoexpertos de Podemos despiertan, de nuevo, la ilusión de la renovación política.

Siguiendo con las analogías, tras la eclosión de las movilizaciones masivas del 15M, las mareas, las marchas, el cuestionamiento de organizaciones sindicales, partidos políticos, etc. hacían vislumbrar la posibilidad de una ruptura de efectos imprevisibles. Sin embargo, las dificultades para que toda esa movilización se convirtiera en organización, la paradoja de una sociedad indignada pero no lo suficiente como para romper la baraja, han creado las condiciones propicias para el triunfo de una tercera vía posibilista.

El votante-espectador quiere salir del shock pero sin coste, sin el inmenso esfuerzo de ser él el protagonista, el sujeto que es parte y toma partido, el sujeto que no elude el conflicto y asume riesgos. Felipe González o Pablo Iglesias son figuras intercambiables de ese deseo. Como entonces, se establece el par ilusión-desafección. El público elude el conflicto real, prefiere verlo representado, de ahí el éxito de las Tertulias. Pero además la magnitud de la crisis hace urgente que algo cambie.

Para unos, la situación personal es ya crítica, para otros, los jóvenes, presas del mal de la impaciencia y del mito edulcorado del mayo del 68 es la oportunidad que no se puede desaprovechar, es el aquí y ahora. La gente, dicen los promotores de Podemos, quiere “ganar ya”. Vivimos en un mundo virtual e instantáneo. El aquí y ahora se imponen sobre la durabilidad de los cambios, lo que Bauman llama el síndrome de la impaciencia. Igual que ocurre con el consumo de la comida precocinada se compra lo que antes había que hacer. Es decir, se opta por los atajos. La cultura postmoderna es la cultura del espectador, del mínimo esfuerzo y del camino más corto.

Los jóvenes contemporáneos, educados y formados para desplegar las virtudes del consumidor (el consumo aparece como la tabla de salvación de la economía) son caracterizados a la perfección por Bauman :“Hoy, las ansiedades de los jóvenes y sus consecuentes sentimientos de inquietud e impaciencia, así como la urgencia por minimizar los riesgos, emanan por un lado de la aparente abundancia de opciones, y por otro del temor a hacer una mala elección, o al menos a no hacer “la mejor disponible”; en otras palabras, del horror a pasar por alto una oportunidad maravillosa cuando aún hay tiempo (fugaz) para aprovecharla” . Este es el tipo mayoritario de jóvenes que se decantará por la nueva opción electoral.

Por otro lado, en el caso de las generaciones que vivieron la primera Transición emerge el sentimiento de “su última oportunidad”; conocen, porque la sufrieron, la experiencia del PSOE pero su momento vital les lleva a buscar-desear desesperadamente que ahora sea diferente. En este sentido Podemos funciona como un antibiótico de amplio espectro proporciona alivio a varias generaciones.

No creo en las conspiraciones, ni que la realidad sea el resultado prefijado de quienes teniendo en sus manos los hilos del poder nos mueven como marionetas. Tampoco creo que los sujetos que, en determinado momento son convertidos en protagonistas, tengan un plan más allá de perseguir sus propios intereses, o tal vez sus deseos. Pero sí se que, una mirada atenta y desprejuiciada nos permite encontrar un hilo narrativo, una explicación coherente de por qué pasan las cosas, quienes son los más interesados en que pasen de la forma en que pasan, cómo se promocionan y alimentan determinados procesos mientras que otros son bloqueados, silenciados y eliminados.

¿Por qué se vuelve tan relevante para la vida política y los medios de comunicación españoles un fenómeno como Podemos y por qué dejan de ser importantes las movilizaciones de miles de personas en todo el Estado el 22 de Marzo? ¿Por qué es más relevante cualquier actuación mediática del líder de Podemos que el genocidio palestino? Preguntas como estas nos ayudan a encontrar la lógica interna que explica el devenir político-social más allá de los dimes y diretes del show tertulítico.

Como señaló también Marx en el 18 Brumario. Hoy, la sociedad parece haber retrocedido más allá de su punto de partida; “en realidad, lo que ocurre es que tiene que empezar por crearse el punto de partida revolucionario, la situación, las relaciones, las condiciones, sin las cuales no adquiere un carácter serio la revolución moderna” .

Crear un punto de partida no puede hacerse desde la aceptación de las reglas del juego, tampoco desde la emoción etérea, ni siquiera desde la pura retórica, menos aún desde la butaca de nuestro salón que es donde están, en estos momentos, la mayoría de los futuros votantes de Podemos. Esperemos que los cientos de mujeres y hombres comprometidos y bien intencionados que se han prestado a filmar, producir, actuar y participar de diversas formas en esta nueva entrega de la Transición sean capaces de sobreponerse a la frustración y la impotencia, y que en algún momento, ojalá sea pronto, pueda retomarse la construcción de un punto de partida que, si pretende resolver los problemas planteados será dando soluciones distintas, es decir, revolucionarias.

Madrid 28 de septiembre 2014
* Dra. en Ciencias Políticas y Sociología, profesora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)

Madrid: Homenaje ante la tumba de R. Garcia Sanz y jornada de memoria

octubre 3, 2014 por  
Publicado en: Multimedia, Noticias

El acto que el 28 DE SEPTIEMBRE, a propuesta del Cté de Madrid del PCE(m-l), fue convocado y apoyado por más de treinta organizaciones políticas, PCM,IU,IR,IZCA,IC,PTE; organizaciones republicanas: RPS, UCR, ARCO, JER, Juntas Republicanas y Ateneos de diversos barrios y pueblos, SOMOS,  Foro por la memoria, Coordinadora para la Memoria Histórica y Democrática de Madrid, Plataforma contra la impunidad del franquismo y de organizaciones de solidaridad con Cuba (coordinadora estatal y 26 de julio), Brigada internacional Simón Bolívar, colectivo boliviano MAS-IPSB y el apoyo internacionalista del FDL de Palestina y Vía Democrática de Marruecos.

Decenas de banderas rojas y republicanas rodearon la tumba de Ramón García Sanz y se dejó un espacio abierto a la intervención  de las organizaciones presentes.

Mercedes, en nombre de Federación Republicanos (RPS), hizo una emocionada intervención resaltando el valor de esos jóvenes que hace 39 años, a una edad próxima a la suya, dieron ejemplo de compromiso, de firmeza, de VIDA.

Se sucedieron intervenciones de Pastrana por UCR, Julián Rebollo de Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, Sergio de SOMOS, Marcos Palomo por PTE, Gabriel por FDLP, Isabelo Herreros en nombre de IR e IU.

Todos ellos denunciaron la impunidad del franquismo, la necesidad de recuperar la memoria histórica e hicieron homenaje a los compañeros del 27 de septiembre y a todos los represaliados y asesinados por el franquismo.

Por último, Lola Val cerró las intervenciones ligando el recuerdo a nuestros camaradas y a todas las víctimas del franquismo con la situación actual y la necesidad de la lucha por avanzar hacia un frente popular que consiga acabar con el régimen y los intereses que defiende.

Con la internacional se terminó el acto que la lluvia respetó; fuimos dispersándonos por el cementerio, depositando flores en la placa conmemorativa en la tapia de la fosa común, en las tumbas de Julián Grimau….

Intervención de nuestra Camarada Lola Val:

Mis camaradas Baena, Sanchez Bravo y García Sanz no eran bandidos, ni fanáticos terroristas, ni locos aventureros. No, eran jóvenes militantes comunistas, miembros del FRAP cuyo presidente fue nada menos que Julio Álvarez del Vayo. Eran jóvenes llenos de entusiasmo, con conciencia clara y consecuente de lo que hacían, de por qué luchaban, de lo que significaba la palabra LIBERTAD Y REPÚBLICA.

Aquellas muertes, aquellos cinco asesinatos (no olvidamos a Otegui y a Txiki) mostraron lo que muchos “demócratas “ocultaban, que la dictadura mantenía su naturaleza bárbara y daba un aviso de muerte para los que se opusieran a la pactada y consensuada transición ya en cierne.

Hace 39 años de aquel 27 de septiembre y este crimen sigue impune por que no se ha producido una ruptura real con el franquismo. La transición creó un marco de impunidad.  Ni olvido ni silencio. Recuperar la memoria histórica de la que forman parte los miles de asesinados por el franquismo…Julián Grimau, Cipriano Martos, Puig Antich y tantos que perdieron la vida en una lucha desigual contra la tiranía, por la libertad.

Recuperar la memoria histórica exige, entre otras, la anulación de la Ley de Amnistía y la derogación de la actual Ley de Memoria que no declara ilegales los consejos de guerra del franquismo.

Los consensos impuestos en  la transición no han arreglado nada esencial.

Este año se ha puesto en evidencia el desprestigio de la institución monárquica. Las fuerzas de la oligarquía y  los poderes fácticos han impuesto la abdicación en el heredero más joven, sin el historial delictivo y corrupto, conocido, de su padre, que provocó un amplísimo rechazo popular de los que nos negamos a ser súbditos. Esta monarquía sigue siendo heredera del franquismo y por tanto carece de legitimidad democrática.

En estos momentos de aguda crisis política y económica, a  millones de familias, de jóvenes, su   sufrimiento,  les ha hecho a comprender que el sistema político y económico actual está al servicio de la oligarquía y de los intereses de las grandes corporaciones multinacionales, y que el régimen de la monarquía es la cobertura del podrido sistema.

Se ha puesto también de manifiesto el desenmascaramiento del bipartidismo y la irrupción de nuevos actores políticos que han despertado expectación en amplios sectores populares.

La convulsa situación precipitó el recambio en la corona…En respuesta a las ansias de cambio sacan la represión, la ley mordaza…y también una ofensiva ideológica contra la organización política, sindical, popular y particularmente contra los comunistas.

Este año el PCE (m-l) celebramos el 50 aniversario de su fundación y quiero dar mi homenaje a la camarada Elena Ódena (enterrada aquí al lado) que junto a Raúl Marco fueron los fundadores de mi partido, que pese a muchos problemas yG seguramente, errores, hemos sido defensores de los principios marxista leninistas e impulsores, en todas las circunstancias de nuestra historia, de esa unidad popular tan necesaria.

El año que se avecina, de múltiples citas electorales, nos exige a todas las organizaciones de izquierda claridad, firmeza y generosidad para avanzar hacia candidaturas de unidad popular con el objetivo de ruptura con el régimen corrupto, sostenedor de una oligarquía depredadora y sumisa a los intereses del imperialismo y de la Unión Europea.

POR UN FRENTE POPULAR

POR LA REPUBLICA POPULAR Y FEDERATIVA

POR EL SOCIALISMO

 

Ciudadanía, unidad y ruptura democrática

septiembre 25, 2014 por  
Publicado en: Artículos, Destacado

Por J. Romero. La Unidad Popular por la que nuestro partido trabaja desde hace años va camino de tener al menos una primera expresión electoral para las próximas municipales y autonómicas, en la forma de Plataformas Ciudadanas, sobre todo en las grandes ciudades y Comunidades Autónomas, aunque aún es pronto para asegurar sin lugar a dudas que esta tendencia se ha consolidado.
Nuestro Partido  siempre ha defendido la necesidad de unir a la izquierda en torno a un programa común de mínimos, por eso, allá donde sea posible, impulsaremos estas y otras formas de unidad que  permitan lograr ese objetivo. Pero insistimos en que para que ese programa sea posible, la ruptura con el régimen monárquico que sustenta el poder de la oligarquía empresarial y financiera debe ser un eje fundamental. Dicho de otra forma: quien, apenas un mes después de que el régimen haya probado su absoluto desprecio a la soberanía popular  imponiendo la sucesión de Felipe VI en dos semanas, pretenda que la unidad de la izquierda se realice sin romper con la monarquía continuista, contribuye objetivamente a sostener el statu quo y a evitar que la lucha popular se imponga a la miseria política reinante.
Decimos esto porque, a rebufo de esta tendencia hacia la unidad de la izquierda, estamos asistiendo al resurgir de una serie de corrientes oportunistas, que podemos agrupar bajo el término general de “ciudadanistas”  que presentan como primera característica común, que debemos desenmascarar, el interclasismo, cuya consecuencia en términos políticos es la renuncia a llevar la lucha contra el régimen hasta sus últimas consecuencias1. con el argumento de que en las elecciones Municipales y Autonómicas debe hablarse únicamente de problemas ciudadanos, no de modelos políticos generales.
El término “ciudadano” resume el sujeto de su acción política. Y no es un término neutro. Ya no existen clases. O mejor dicho, bajo un término como ese que pretendidamente unifica los intereses inmediatos de las distintas clases y sectores populares, se quiere evitar que la clase obrera mantenga su independencia ideológica y pueda llegar a dirigir la lucha democrática planteada en España.
Quienes bienintencionadamente, apuestan ahora por el “ciudadanismo” como la máxima expresión de la tendencia unitaria de la izquierda,  olvidan que el régimen que ahora se descompone, pudo consolidarse precisamente porque se aparcaron las principales reivindicaciones democráticas del movimiento popular y se apartó al proletariado de su papel como dirigente político.
La consolidación de la monarquía se tradujo en la institucionalización de la izquierda que ignoraba la lucha de clases, la consolidación del bipartidismo entre dos fuerzas igualmente dinásticas y sometidas a los intereses de la oligarquía y la desarticulación de las organizaciones populares que enlazaban las luchas sociales en barrios, centros de estudio, etc., a las que se especializó en  la “gestión” de las demandas concretas, separando éstas de los objetivos políticos generales. Como consecuencia, la movilización social se convirtió en un ritual. No tenía otro objeto reconocido que el de reforzar en la calle el peso de sus representantes en las instituciones, en las que todo se reconducía según los principios del consenso interclasista propios de una constitución que nosotros denunciamos como limitada desde el principio. Durante más de treinta años hubo pocas excepciones a este marco general. Se crearon así las condiciones para un paulatino debilitamiento ideológico y político del proletariado y de sus organizaciones. Solo ocasionalmente, cuando afloraban las contradicciones, se producían explosiones caracterizadas siempre por la falta de relación entre los objetivos concretos y los políticos generales. Estos esporádicos estallidos se daban en general en el movimiento obrero, con movilizaciones muy combativas, pero aisladas y dispersas (contra la destrucción del sector siderúrgico o naval durante el proceso de desindustrialización, por ejemplo) o convocatorias de Huelga General cuyo objetivo era meramente defensivo o economicista (entonces, también, lo prioritario era la movilización y la reivindicación social; las cuestiones de principios ideológicos o políticos se aparcaban: ahora vemos las consecuencias de este abandono de la lucha de clases)
Mucho ha llovido desde entonces; la sucesión borbónica a la carrera, es el último acto de un largo proceso de degradación del régimen continuista. Hoy, la movilización social es fuerte,  como consecuencia de una presión brutal de la oligarquía que ha roto su pacto con la izquierda institucionalizada y aplica sin concesiones un programa de recortes cuyas consecuencias sociales son abrumadoras: ha arrojado al paro a más de seis millones de trabajadores, degradado las condiciones de vida y proletarizado muchos sectores de la pequeña burguesía.
El caso es que repunta la movilización social; y precisamente porque repunta  y amplios sectores sociales empiezan a percibir las causas políticas de la situación de alarma social que vivimos, es preciso no perder de vista los objetivos generales. Los “ciudadanistas”, sin embargo, consideran que sin establecer claramente los objetivos de la clase obrera en la lucha de clases entablada, es posible ganar la batalla democrática. Pero, el pueblo se enfrenta a un Estado que, como señala acertadamente PODEMOS en su borrador de ponencia política: “…no ha visto mermada su capacidad de ordenar el territorio y monopolizar la violencia…no vive importantes fisuras en sus aparatos y…no parece que vaya a sucumbir por acometidas de movilización social más o menos disruptiva”. Esa es la cuestión, no es posible hacer avanzar las demandas populares sin cambiar los cimientos del modelo político; únicamente se puede derrotar al común enemigo de clase, enfrentándose a él en términos políticos, arrebatándole el instrumento del que se vale para imponer su dominio: el Estado. Y eso no se logra con indefinición, sino, bien al contrario, planteando claramente el problema en sus términos políticos y no solo en las cuestiones formales democráticas. Por eso mismo, nosotros afirmamos que la experiencia histórica del proletariado  prueba contra toda duda que crear falsas ilusiones sobre la posibilidad de articular un “contrapoder” popular obviando las contradicciones de clase y la expresión histórica concreta de la lucha de clases, únicamente lleva a la derrota de quien no tiene el poder efectivo y real, que se mide en términos de control de los medios de coerción y violencia, la estructura jurídica, administrativa y política, los mecanismos del Estado que permiten (esa es la razón de ser del Estado) el dominio de una clase sobre las demás, aunque sea una minoría tan clamorosa como lo es en España. Y, por eso mismo decimos que ocultar ese objetivo supone, no solo debilitar el papel central de la clase obrera en la lucha, sino llevar la propia lucha democrática a un callejón sin salida. Cierto es que nosotros hemos sido los primeros en combatir las posiciones doctrinales de algunos radical oportunistas y hemos defendido la necesidad de acuerdos tácticos entre las distintas clases y sectores populares, frente a un enemigo común. Pero lo que decimos es que estos acuerdos presuponen la independencia orgánica y política del proletariado, y no deben darse a costa de olvidar el objetivo de superación del capitalismo y construcción revolucionaria del socialismo, que supone la meta del proletariado. Ese empeño tiene en España una expresión táctica común a la de los sectores de la burguesía interesados también en acabar con el dominio de la oligarquía, que no es otra que la necesidad de poner fin y superar el régimen que da sustento a ese dominio, la monarquía continuista para constituir una República Popular y Federativa.
Algunos sectores de la pequeña burguesía han entrado con fuerza en la lucha política aprovechando el desgaste de la izquierda institucional (a la que, hasta ahora han apoyado con pocos “matices”). Y lo hacen con decisión e inteligencia, pero con la indeterminación política que caracteriza a su clase, que bascula siempre entre el proletariado y la burguesía. Y es en este sentido en el que las corrientes oportunistas del “ciudadanismo”, aún reconociéndose de una forma más o menos ambigua, según los casos, como progresistas o de izquierda, practican una especie de “deconstrucción” de los objetivos políticos, con la excusa de articular así “los desconciertos y las identidades colectivas”. Se trataría de dar solo respuestas técnicas a las necesidades inmediatas de las clases populares en los barrios y ciudades, dejando de lado los objetivos generales, por no ser, a su juicio, prioritarios. Este ocultamiento de los objetivos políticos tiene distinta graduación. En ocasiones, es claro; es el caso, por ejemplo, del Círculo de Podemos en Huesca, que rechazó la propuesta de participar en una Plataforma electoral unitaria en la que están IU, CHA, EQUO y RPS, con argumentos como estos: <<…”la unidad popular” va mucho más allá que la unión de organizaciones, siempre subordinada a objetivos políticos fundamentales, pues en otro caso no sirve…y para lograrla son irrelevantes los dogmas, las banderas y doctrinas que cada cual levante>>. Claro que, quienes esto afirman recurren a una monstruosa falsificación histórica al afirmar en su escrito que: <<…”formulaciones” como los “frentes populares”,…, actuaron abiertamente como mantenedores del capitalismo>>.
Incluso, algunos “marxistas” que abrazan ahora con fervor el “ciudadanismo”, para justificar su renuncia a que el proletariado intervenga con sus propias posiciones en la lucha democrática, se escudan en la actitud de Lenin, de la que resaltan su capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes, frente a la actitud de los doctrinarios socialdemócratas que terminaron traicionando y vendiendo la revolución.
Pero esta posición no es más que una impostura antimarxista, pues aunque una de las claves de la revolución soviética fue efectivamente la capacidad de análisis de los bolcheviques que siempre supieron determinar los cambios en la situación política para adaptar la táctica a ellos, ni Lenin, ni los bolcheviques ocultaron nunca sus objetivos revolucionarios; de hecho, Lenin siempre previno al proletariado frente a las mixtificaciones de los oportunistas que embellecían continuamente el capitalismo, engañando al proletariado con frases sobre la democracia absoluta y defendía la dictadura del proletariado frente a las posición de los Kautsky y cia, quienes afirmaban cosas como esta: “La dictadura del proletariado era para Marx una situación que resulta necesariamente de la democracia pura si el proletariado constituye la mayoría” (La cita de Kautsky está tomada de “La revolución proletaria y el renegado Kautsky” de V-I. Lenin)
En definitiva, la pregunta es: ¿qué es prioritario precisamente ahora, sino un cambio radical del modelo de Estado? Lenin escribía en “Dos Tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”: <<…La transformación del régimen económico y político en Rusia en el sentido democrático- burgués es inevitable e ineluctable…Pero de la combinación de la acción de las dos fuerzas en presencia, (a saber, la burguesía y el proletariado) creadoras de esta transformación, puede resultar dos desenlaces…Una de dos: 1) o las cosas terminan con la “victoria decisiva de la revolución sobre el zarismo, o 2) no habrá fuerzas suficientes para la victoria decisiva y las cosas terminarán con un arreglo entre el zarismo y los elementos “inconsecuentes” y “egoístas” de la burguesía”
No son las mismas circunstancias, ni en España hay realmente una “revolución” democrática en curso, pero lo que queremos resaltar con esta cita es la necesidad de entender que en la lucha democrática que tenemos entablada, si no logramos articular la unidad de los sectores interesados en ella, en torno al objetivo político de la ruptura, si las organizaciones que deben organizar la defensa de los intereses de clase del proletariado, renuncian a ella, para reclamar “una rebelión cívica que apueste por la democracia radical, el bien común y la justicia social”2 sin arrebatar los instrumentos para conseguirlo a la minoría oligárquica que nos explota,  todo puede terminar en un acuerdo formal que cambie algo, para que todo siga igual.
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1.- El “ciudadanismo” ha llegado incluso al núcleo del oportunismo sindical de derechas. Así, por ejemplo, el Consejo Regional de Madrid de la FSC de CCOO (por cierto una federación cuyos máximos dirigentes han apoyado todos los pactos de la mayoría confederal, incluido el pensionazo de 2.012 y que se distingue por su constante represión contra los sindicalistas de clase y mantiene abierto el expediente para expulsar a 11 cuadros críticos, del sector ferroviario) acaba de aprobar un informe en el que reclama la convocatoria de una Huelga General con dos únicos objetivos: la renta Básica y la vivienda.

2.- Estos objetivos, tomamos del llamamiento de “Ganemos Murcia”, son un ejemplo de los conceptos místicos, idealistas y pequeño burgueses que encontramos en la mayoría de las corrientes “ciudadanistas”.

Dos varas de medir y mucho cinismo e hipocresía

septiembre 25, 2014 por  
Publicado en: Artículos

por Raúl Marco. Quien esto escribe participó activamente en el apoyo a la lucha del pueblo argelino, en la guerrilla del EPL (Colombia)¸ con el Malalik, guerrilla del Frente de Liberación del pueblo de Tigré (Etiopía). En varias ocasiones he coincidido con periodistas, médicos sin fronteras, en fin, con personas a veces ajenas a mi ideología, otras no.
En todo momento en nuestros contactos prevaleció el sentido de la justicia de ayudar a pueblos que se rebelan contra la opresión social, colonial, contra la represión, tantas veces cruel y despiadada; denunciábamos la hambruna, qué sigue azotando a millones de seres en África, en América , en Asía, el  Próximo, Mediano y Lejano Oriente,  ( y ya también en países de Europa, véase por ejemplo el caso de los niños en España, donde uno de cada cuatro pasa hambre)  miseria que contrasta con la indecente opulencia y ostentación de las castas dominantes enfeudadas, en muchos casos, a los todopoderosos grupos financieros. Lejos, muy lejos de mí, justificar el asesinato del periodista estadounidense Foley; mi condena, sin paliativo alguno, contra los yihadistas del llamado Estado Islámico, fanáticos religiosos, retrógrados y oscurantistas. A lo largo de la Historia, la religión ha sido utilizada como justificación, de guerras de conquista y colonización, de matanzas, de tropelías… Y en esas seguimos, mas no solo por los fanáticos del E. Islámico.
El “horror” que manifiesta ese Nobel de la  Paz, Obama, por el brutal asesinato del periodista suena a burla cruel, a cinismo cómplice. EE.UU. lleva más de veinte años interviniendo militarmente en Iraq, sumió al país en el Medievo, bombardeó y organizó matanzas utilizando la mentira, falsas pruebas para justificar su agresión. Lo que hay hoy en Iraq es obra suya y de sus cómplices. Clama al cielo Obama con cinismo sólo igualado, a veces superado, por sus predecesores en la Casa Blanca. Mas ante la barbarie llevado a cabo en desde julio a agosto por el gobierno de Netanyahu contra el pueblo palestino el presidente de EE.UU., no sólo mira para otro lado, dice lamentar la situación, pero aumenta aún más la ayuda militar y económica a Israel. Poco le importan las decisiones de la ONU (Israel no ha respetado ninguna) Y sus “aliados” o quizá sea más justo decir “súbditos”, llámense ahora Cameron, Hollande, Rajoy…se inclinan ante el emperador yanqui.
Los nazisionistas de  Israel cometen asesinatos desde hace decenas de años, ocupan tierras, expulsan a sus habitantes palestinos, destruyen casas, incluidos los colegios y hospitales bajo protección de la ONU; practican la tortura como método de investigación, al igual que hiciera la Inquisición, los nazis, los franquistas, y muchas de las mal llamadas democracias.
Ya no estamos en la Edad de las cavernas, pero al ver la actuación del Estado de Israel parece como si retornásemos a ella. Las actuaciones y declaraciones no sólo de los dirigentes sobre Palestina y los palestinos son reveladoras: El rabino Eli Ben-Dahan declaró en un programa radiofónico “Creo que los palestinos no merecen vivir, no son más que criminales” (“Punto final” agosto de 2014) Estas declaraciones las hizo el piadoso rabino para justificar los bombardeos que el Ejército sionista llevaba a cabo, a diario, contra la población de Gaza. En esos mismos días Martín Sherman dirigente del Instituto Israelí de Estudios Estratégicos afirmó con soberbia y odio mal contenido, “La única solución duradera requiere el desmantelamiento de Gaza  (léase destrucción y ocupación), la reubicación humanitaria de la población árabe no beligerante, y la extensión de la soberanía israelí sobre la región”. Está muy claro no hay para los nazisionistas más solución que la de ocupar toda la región, no sólo Gaza, para que la Palestina ocupada y la no ocupada quede en manos de Israel, un Estado nazi sionista; expulsar a sus habitantes no beligerantes (¿y a los beligerantes?), más de lo mismo, pues la expulsión de los palestinos se mantiene como limpieza étnica desde 1948; la ocupación y colonización de tierras palestinas ídem de ídem.
El alto el fuego “indefinido” acordado a finales de agosto, es uno más a lo largo de los últimos decenios, Hamás lo presenta como una “victoria de la resistencia”, y el gobierno de Netanyahu como un duro golpe asestado a los palestinos. Lo cierto es que la franja de Gaza, según cifras de la ONU, necesitará unos 4.500 millones de euros (que saldrán de la ayuda internacional, no del gobierno sionista), para reconstruir sólo lo destruido por Israel. En la agresión sionista han muerto cerca de 2.500 palestinos, unos 600 niños y miles de heridos. Del lado israelí 64 militares, un  niño, y un centenar de heridos.La disparidad de estas cifras no impide que tanto el nobel de la paz, Obama y sus  socios Cameron, Hollande, Merkel, Rajoy, etc., etc. hablen  como si se tratase de enfrentamientos en igualdad de condiciones, como si no hubiese agresores y agredidos, usurpadores y usurpados, víctimas y verdugos.
Como señala el periódico Opción de Ecuador, “…la precaria pacificación que a veces se vive en esta región se parece al silencio de los cementerios después de la nueva invasión y de la matanza colectiva, pública y ampliamente tolerada y apoyada por las potencias capitalistas mundiales“.
Los imperialistas, no solo los sionistas, tratan de  confundir, por ejemplo afirman que el problema es Hamás, cuando la realidad es que el problema es el nazisionismo de Israel. Hamás es una organización más que busca la unidad de acción con las otras fuerzas palestinas. Son los  gobiernos de Israel, los que aplican un colonialismo activo y continuado, una limpieza étnica a cámara lenta, un terrorismo de Estado apoyado por sus propias leyes, como es la tortura, el asesinato selectivo, los bombardeos de población civil.
Las fuerzas palestinas, plantean internacionalmente, la recuperación de su país, con Gaza y Cisjordania y como capital Jerusalén Este, es decir volver a las fronteras de 1967. Necesitarán todo el apoyo y solidaridad de los pueblos del mundo.
Desde el anuncio por la Autoridad Palestina de su intención de constituir un gobierno de unidad nacional y la reunificación de Gaza y Cisjordania, el gobierno de Israel ha puesto todo su empeño en socavar la reconciliación entre palestinos y la reunificación política de los territorios, ha anunciado la construcción de más colonias israelíes en Cisjordania y Jerusalén  y amenaza con  incrementar los ataques contra la población palestina.
La solidaridad de los pueblos de España con la justa causa se desarrolla y es activa. Es preciso denunciar al gobierno que continúa realizando negocios con el Estado sionista , incluida la venta de armas, armas que son utilizadas contra la población palestina, algo que Rajoy hoy, como ayer Zapatero, Aznar, González, sabían perfectamente. Hay que exigir que cese ese comercio criminal. Y lo mismo a esos gobiernos de las autonomías, como Cataluña, Extremadura y Andalucía que practican esa política contra el pueblo palestino.

Constituida en Madrid la Asamblea Ciudadana Pro Referéndum sobre Monarquía o República

julio 28, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

referendumEn la ciudad de Madrid ayer 24 de julio de 2014 se constituyó la Asamblea Ciudadana Pro Referéndum (sobre Monarquía o República) de Madrid, siguiendo los pasos de la Asamblea Ciudadana Pro Referéndum Estatal, que había acordado el día 8 de julio constituir Asambleas Ciudadanas en todos los ámbitos territoriales del estado, incluidos los municipios y localidades.
El objetivo es contribuir a la campaña estatal con la recogida de al menos 75.000 firmas en Madrid que contribuyan a lograr las 500.000 firmas que son necesarias legalmente antes del 6 de diciembre para presentar ante la Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados la solicitud de convocatoria de un Referéndum sobre el modelo de estado que abra la posibilidad de un nuevo proceso constituyente republicano en nuestro país.
En dicha reunión se distribuyó el Llamamiento para la constitución de Asambleas Ciudadanas Pro Referéndum en los diferentes barrios y localidades, se repartió el logotipo de la campaña y las primeras cajas de pliegos para la recogida de firmas a las asociaciones que integran desde hoy la Asamblea Ciudadana Pro Referéndum de Madrid
Las entidades que acudieron al llamamiento efectuado por la Asamblea Ciudadana Pro Referéndum estatal en el día de ayer y que constituyeron la Asamblea Ciudadana fueron la Junta Republicana de Madrid (así como diversas Juntas Republicanas locales: Moratalaz, Móstoles, Fuencarral, Fuenlabrada, Villaverde y otras), IU-CM, Los Verdes, EQUO, Alternativa Socialista, PCM, Izquierda Republicana, Unidad Cívica por la República (UCR), Republicanos, PCE M-L, UJCE y la Tertulia Republicana de Cienpozuelos. Asistieron como invitados algunas entidades como la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAAVV de Madrid) o Marea Verde de Madrid, que tienen que debatir internamente el tema con sus directivas o asambleas. Creemos que serán muchas más entidades las que en septiembre se unan a la causa de este Referéndum.
En la reunión las entidades debatieron sobre la hoja de ruta que se han planteado para esta campaña, que pondrá mesas para la recogida de firmas en todas las ciudades y pueblos de la Comunidad de Madrid y realizará diferentes actividades de cara a la movilización ciudadana y a la sensibilización social respecto a la importancia de este tema. Entre otras actividades se debatió la posibilidad de presentar la campaña en todas las Universidades Públicas de la Comunidad de Madrid, organizar un Festival o Concierto con artistas y cantantes que públicamente se identifiquen con los objetivos de la campaña y que sirva para el impulso de la misma, y se dejó libertad a las organizaciones para organizar actos públicos a favor de la República como modelo de estado y del derecho a decidir del pueblo español el modelo de país que quiere.
La Asamblea Ciudadana de Madrid piensa que ese derecho a decidir el modelo de estado, hoy por hoy y tras la abdicación de Juan Carlos de Borbón, le ha sido hurtado al pueblo español al habérsenos impuesto de forma acelerada una sucesión exprés en la monarquía (con el apoyo del bipartidismo del PP y del PSOE), pero sin que los ciudadanos hayan tenido la posibilidad de pronunciarse de forma democrática y plebiscitariamente. Teniendo en cuenta que el 75% de los ciudadanos españoles de 2014 no han tenido la posibilidad de votar la Constitución de 1978, no puede decirse que en nuevo rey Felipe VI haya sido aceptado por el pueblo.
Es por esto que necesitamos un referéndum, es por esto que vamos a lograr sobradamente más de 500.000 firmas para lograr un Referéndum que decida el modelo de estado futuro de este país.
ASAMBLEA CIUDADANA PRO REFERÉNDUM DE MADRID

ALTO AL GENOCIDIO EN GAZA, SOLIDARIDAD CON PALESTINA

julio 15, 2014 por  
Publicado en: Comunicados, Convocatorias

MANIFESTACIÓN, DE PLAZA DE CÍBELES A PUERTA DEL SOL, JUEVES 17, 20H

ALTO AL GENOCIDIO EN GAZA, SOLIDARIDAD CON PALESTINA

#17JSOSGaza

Cartel 17J Madrid 1El pasado 12 de junio, Israel lanzó una campaña de castigos colectivos en la que mató a 15 palestinos y arrestó a más de 500, en una operación de búsqueda de 3 jóvenes israelíes que habían sido secuestrados al lado de una colonia en Cisjordania. 2 semanas más tarde, Israel anunció que su ejército había encontrado los cuerpos de los colonos. El Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu afirmó que se vengaría del Hamas al que culpó del triple crimen, a pesar de que este partido negó rotundamente desde el principio estar involucrado en el secuestro. Mientras el gobierno israelí incitaba a la represalias, los lemas racistas y ataques contra la población palestina se extendieron en los medios y en la calles de Israel, lo que resultó en el asesinato de un adolescente que fue quemado vivo en Jerusalén por unos israelíes ultras.

El martes 7 de julio, Netanyahu inició una operación militar de gran envergadura contra la Franja de Gaza, satisfaciendo así las exigencias de su Ministro de Exteriores. A lo largo de toda la semana, los bombardeos han sido constantes y han sacudido día y noche todo el territorio de la Franja de Gaza. Los blancos del Ejército israelí han sido los barrios más poblados, golpeando cientos de casas, hospitales, ambulancias, una mezquita a la hora del rezo, un hospital geriátrico, un centro destinado al cuidado de personas discapacitadas, el sistema de saneamiento y de distribución de agua, etc.

Han sido asesinadas cruelmente 175 personas, un 80 por ciento de ellas niños y niñas, mujeres y personas mayores. Hay 1250 personas heridas, con graves quemaduras, miembros seccionados y metralla en todo el cuerpo. Médicos palestinos e internacionales han denunciado que el Ejército de Israel esté utilizando armas de plomo fundido y bombas DIME, que provocan amputaciones y heridas de mucha gravedad. Más de 10.000 personas han sido desplazadas a la fuerza y alojadas en escuelas, mezquitas y edificios públicos.

Las masacres civiles se repiten cíclicamente en Gaza. Recordamos con horror la operación denominada Plomo Fundido en la que murieron más de 1400 personas o la de Pilar defensivo en la que hubo 170 víctimas mortales. A pesar de las evidencias, ninguno de los responsables israelíes por estos crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad ha sido procesado. Condenamos estos crímenes atroces contra una población indefensa, así como los ataques racistas del Ejército, policía y colonos israelíes contra las palestinas y palestinos de Cisjordania, Jerusalén Este e Israel.

Esto no es una guerra, es una operación de castigo colectivo por algo que no ha cometido la población de Gaza. Esto no es una operación defensiva contra los cohetes del Hamas, es un genocidio contra el pueblo palestino. No se puede equiparar al ocupado con el ocupante. No se puede obviar que Israel incumple decenas de resoluciones de Naciones Unidas y viola sistemáticamente el Derecho Humanitario Internacional y los Derechos Humanos del pueblo palestino, incluyendo su derecho a la autodeterminación. Israel suspendió las conversaciones de paz lideradas por Estados Unidos y no ha parado de construir colonias ilegales en Cisjordania y Jerusalén Este, utilizando a su población civil con fines de anexión territorial. Israel mantiene a más de cinco mil presos palestinos en sus cárceles, muchos de ellos sin cargo ni juicio.

Condenamos la inacción, el silencio, el doble rasero y la complicidad de los dirigentes españoles y europeos que en vez de presionar eficazmente a Israel para que ponga fin a sus crímenes y violaciones de la legalidad internacional, han convertido a Israel en un socio privilegiado en los ámbitos comercial, académico, militar y de innovación. Nuestros gobiernos no han cumplido sus obligaciones establecidas por el Dictamen del Tribunal Internacional de Justicia contra el Muro del Apartheid del 9 de Julio 2004. No han puesto fin al Muro ni a las colonias israelíes en territorio palestino. Cada arma comprada por España a Israel es un arma probada contra los niños y niñas de Gaza. Cada arma vendida a Israel es un arma que será utilizada contra población civil en clara violación del Derecho Internacional Humanitario. Basta de complicidad.

También condenamos la falsa asimetría establecida por aquellos medios de comunicación que equiparan la artillería de uno de los Ejércitos más poderosos del mundo con los cohetes artesanales fabricados por milicias y abrazan los argumentos israelíes del “derecho a defenderse contra Hamas”.

Hoy, la ciudadanía está movilizada para poner alto al genocidio del pueblo palestino y acabar con la complicidad de nuestros gobiernos en Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Girona, Granada, Pamplona, Málaga, Sevilla, Palma, Santander, y Madrid. En muestra de solidaridad con el pueblo palestino, las organizaciones convocantes y las personas aquí reunidas pedimos al gobierno español y a los gobiernos locales y autonómicos que:

  • Condenen enérgicamente a Israel por los crímenes cometidos contra la población civil de Gaza y exijan que pare de inmediato esta ofensiva militar,
  • Presionen eficazmente a Israel para que detenga los ataques racistas contra los palestinos y palestinas en Cisjordania, Jerusalén Este e Israel y cumpla con su obligación legal de acabar con la ocupación de Palestina.
  • Envíen ayuda humanitaria y exijan que Israel cumpla con el derecho internacional humanitario y que, junto con Egipto, abran los pasos para permitir los movimientos de personas y garantizar el acceso de la ayuda de emergencia y de reconstrucción a la Franja de Gaza.
  • Garanticen el levantamiento del bloqueo criminal a Gaza que constituye un castigo colectivo a un millón setecientas mil personas.
  • Pidan la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel como medida de presión para que este Estado cumpla la legalidad internacional.
  • Suspendan la venta de armas y la colaboración en materia militar con Israel. Cada arma comprada a Israel es un arma probada contra población civil palestina.
  • Apoyen la ratificación del Estatuto de Roma por la Autoridad Palestina para que se puedan llevar a los responsables de los crímenes de guerra contra el pueblo palestino a la Corte Penal Internacional.

Sobre el Centralismo Democrático, por Raúl Marco

julio 7, 2014 por  
Publicado en: Artículos

3congreso10cmEl centralismo democrático, (CD) es fundamental para el funcionamiento de los partidos comunistas. El CD exige para su buen funcionamiento y aplicación armonizar ambos conceptos, democracia y respeto a los organismos dirigentes con el objetivo esencial del desarrollo organizativo político e ideológico del Partido. Los reaccionarios, derechistas, fascistas, revisionistas y  socialdemócratas lo discutan, lo tergiversen y, faltaría más, lo condenen.

¿Empero, en el partido, en nuestras filas, se entiende  correctamente? Veamos la práctica y la teoría, pues una es  prueba esencial de la otra. No es fácil, mas es necesario entenderlo y hacerlo entender a los camaradas, a todos los niveles para que puedan orientarse ante los problemas que se nos plantean  a menudo:
«El punto de vista de la práctica debe ser el punto de vista primero y fundamental de la teoría del conocimiento. Y conduce infaliblemente al materialismo, desechando desde el comienzo las interminables invenciones de la escolástica magisterial.[…] Si lo que confirma nuestra práctica es la verdad única, última y objetiva, de ello se desprende el reconocimiento de que el único camino conducente a la verdad es el camino […] de la ciencia.»  (Lenin, “Materialismo y Empirocriticismo”)
Teoría y práctica. Cuán manidas son estas palabras, y que mal, algunas veces, interpretadas…
El CD legítima la discrepancia, no sólo la admite,  para garantizar la diferencia de opiniones y su discusión razonada y argumentada. Esto  no se puede obviar, impedir, o dificultar. La opinión de cada camarada, y más aún  si se trata de un grupo de militantes, ha de ser escuchada, tenida en cuenta, respetada, discutida en su organismo ya sea la célula, comité de base, Cté. Territorial, e igual en todos  los organismos  de dirección: Comité central, Ejecutivo y Secretariado  que tienen la obligación de asegurar el cumplimiento de lo decidido por el Congreso, (con la necesaria posibilidad de enriquecer y tomar medidas adecuadas al desarrollo de las situaciones)  lo que no evita que si durante la discusión  esa o esas opiniones equivocadas o erróneas sean  desechadas.
El no respeto del CD, la tergiversación, el no aplicarlo, bajo cualquier pretexto, suele tener  consecuencias negativas, errores a veces graves, que se enquistan y que es caldo de cultivo para el liberalismo, y todo lo que conlleva de indisciplina en unos casos, de burocratismo y prepotencia en otros, lo que es grave en ambos sentidos. Saber rectificar, sobre todo en los dirigentes es necesario y consecuente con el CD. Encastillarse en posiciones discutibles, anteponer el prurito personal,no aceptar que el error es posible, que nadie, ningún  organismo está libre de equivocarse, es negar la esencia del Centralismo Democrático por el que tanto batallaron Lenin y Stalin.
En la clandestinidad, (desde los años sesenta hasta años después de la muerte de Franco) no era posible aplicar plenamente el CD por razones comprensibles. Sin embargo, nuestra experiencia demuestra que supimos asegurar un funcionamiento correcto, dentro de lo  que las circunstancias permitían. Claro que hubo  errores, equivocaciones, etc., etc. Unos se hubieran podido, quizá, evitar, otros no. Téngase en cuenta las circunstancias en las que teníamos que luchar.
En los Estatutos del Partido, vigentes hasta el próximo congreso, se define en el artículo 5 los deberes de los miembros del Partido, y el último párrafo de ese artículo, especifica: «Criticar los errores que se cometen en el trabajo del Partido, reconocer y corregir sus propios errores, luchar contra las tendencias negativas como el autoritarismo, el liberalismo, el servilismo y otras.»
Queda perfectamente claro que los deberes de los miembros del Partido son para todos los militantes, independientemente del cargo o responsabilidad de su competencia. Insistimos en esto, pues una de las experiencias de estos cincuenta años de nuestro Partido, y también internacionalmente,  es la de rechazar la infalibilidad de los «dirigentes máximos». Someterse a esa infalibilidad es  propio de seguidistas, de dogmáticos, pero nunca de un auténtico comunista.
No siempre se entiende bien el CD, en toda su profundidad. El centralismo es la supeditación de los organismos inferiores a los superiores. Pero eso no da patente de corso a los organismos superiores sobre los inferiores. Ahí entra en liza la discusión para mejor entender los problemas y cómo actuar. Y el otro elemento del CD que no se puede olvidar, ni deformar, es el de la democracia en el Partido, pero, como señalamos al principio, esos dos aspectos, centralismo y democracia, han de estar armonizados, de forma que ninguno de ellos anule al otro, pues, como se ha dicho repetidamente, el centralismo sin democracia equivale a un «ordeno y mando» o imposición. Y también, se ha de tener en cuenta que la democracia entendida como un todo único, es decir, negando o tergiversando el centralismo, conduce a la anarquía organizativa. Tres reglas rigen la marcha y desarrollo del Partido: el centralismo democrático, la dirección colectiva y la disciplina consciente.  Estas tres reglas,  a cual más importante, han de entenderse de forma viva, dialécticamente, para evitar el dogmatismo, el liberalismo y ese cáncer que se llama burocratismo.
Elena Ódena, en uno de sus artículos sobre el liberalismo, señala:
«El Partido (…) no puede estar en condiciones de cumplir su misión histórica si en sus filas prevalece un estilo y un método de trabajo carente de disciplina partidaria, de sentido de responsabilidad, sin una comprensión real de lo que significa el centralismo democrático en todos los terrenos de la militancia, tanto en lo que se refiere a la comprensión y cohesión política e ideológica, como a los aspectos prácticos, concretos de la ejecución de las tareas.( … ) En la lucha contra el liberalismo uno de los elementos decisivos es el reforzamiento de la disciplina partidaria, disciplina libremente consentida sobre la base de nuestra ideología…»
No creo que haya camarada consciente que rechace lo anteriormente expuesto.
Algo sobre la dirección colectiva que, a veces no se comprende bien o se malinterpreta. En todo colectivo, desde la célula hasta el secretariado, el resultado de las discusiones es obligatorio para todos sus componentes, incluso para los que no hayan estado de acuerdo. Los camaradas tienen la obligación de aplicar lo acordado, e insistimos también el o los que no estén de acuerdo. Se trata de la «supeditación de la minoría a la mayoría.» Mas, si el camarada en desacuerdo considera que es una cuestión importante política, ideológica u organizativa, tiene el derecho a referirse al organismo superior, siempre con  respeto a los cauces. Empero, mientras el organismo competente decide, la obligación del camarada (o camaradas) es la de aplicar lo acordad en su organismo. Pongamos un ejemplo: En la reunión regular del Cte. Ejecutivo después de las discusiones pertinentes sobre un tema, se adopta una decisión por mayoría, pues no se ha logrado la unanimidad. Todos los miembros del C.E, tienen la obligación de aplicar lo decidido en la reunión, hasta la siguiente reunión, donde se hace balance de las tareas realizadas, y donde el desacuerdo anterior, si se cree importante, se puede volver a discutir. Es más, esos miembros del CE, cuando se celebre el Pleno del CC tienen derecho a exponer sus desacuerdos, pues el CC es un organismo superior al CE y ante el cual este debe rendir cuentas, y el CC puede ratificar o rectificar decisiones del CE.

El CD ha de ser aplicado «de abajo a arriba y de arriba abajo». Véase el  capítulo IV de nuestros estatutos.  La dirección máxima del Partido es el Congreso, en el que se analiza el trabajo realizado desde el anterior congreso y  se trazan las líneas maestras de la política del partido, se aprueba la Línea Política, los Estatutos, y se elige al Comité Central, el cual, entre Congreso y congreso es el organismo superior, cuando se reúne en el Pleno; el CC elige al Comité Ejecutivo, que entre pleno y pleno del CC , asume la autoridad colectivamente, no individualmente, y a su vez elige al Secretariado que asume la responsabilidad entre CE y CE. A veces, por razones equis no se puede cumplir la  regularidad deseable de reunión del CC y del CE. Lo que dificulta un buen y eficaz funcionamiento de la dirección colectiva que ha de asegurarse a todos los niveles. Por ello, el secretariado rinde cuentas al CE, el cual aprobará o rectificará. Y también por la misma razón, el CE rinde cuentas al CC, informa de las medidas tomadas, hace propuestas etc. El CC debe pues, aprobar, rectificar, criticar, en su reunión plenaria al CE. Y el CC ha de llevar al Congreso todo lo referente a la marcha del Partido desde el anterior congreso, propuestas, planes de trabajo, etc., etc. Y como ya se ha dicho, será el congreso el que fije las líneas centrales de la actividad del partido (art. 18).
Suponemos que queda claro que es deber todo militante, organismo, comité, etc., velar por el respeto de tres aspectos esenciales, la dirección colectiva que debe garantizar el centralismo democrático y la disciplina militante que debe asegurar las dos primeras. Y si hay dudas, puesto que nos dirigimos al Congreso, máximo organismo del Partido, es el momento de discutir, debatir para mejorar nuestro funcionamiento. Que falta nos hace.

Cárcel contra los sindicalistas

junio 16, 2014 por  
Publicado en: Movimiento Obrero, Noticias

En este mundo al revés, los sindicalistas son condenados a cárcel por violar “los derechos de los trabajadores”

Ana y Tamara han sido condenadas a tres años y un día de cárcel. Ana está embarazada de tres meses y puede que su hijo tenga que nacer en prisión. ¿Su delito? Formar parte de un piquete de medio centenar de personas donde alguien -no está probado que fuesen ellas- lanzó pintura a una piscina durante una huelga en el 2010. En primera instancia, las dos mujeres fueron condenadas a una multa y seis meses de cárcel. Como no tienen antecedentes, no habrían entrado en prisión, pero la Fiscalía recurrió y pidió la pena máxima por un «delito contra los derechos de los trabajadores»: tres años y un día. La Audiencia Provincial de Pontevedra ha dado a la Fiscalía la razón.


Ana y Tamara no están solas, y no hablo de las miles de personas que están reclamando su indulto al Gobierno. En España, año 2014, hay más de 40 procesos penales abiertos contra sindicalistas por hechos ocurridos durante las últimas huelgas generales. En total, las penas solicitadas por la Fiscalía contra estos piquetes suman 140 años de cárcel.

Hay que remontarse al proceso 1001, cuando el franquismo agónico juzgó a la dirección de Comisiones Obreras, para encontrar un momento en la historia de España en el que más sindicalistas se jugasen la entrada en prisión. Aquellas condenas del Tribunal de Orden Público en 1973 fueron muy duras, pero poco después el Tribunal Supremo de la dictadura las rebajó: seis años de cárcel para Marcelino Camacho; cinco para Nicolás Sartorius. Hoy la Fiscalía pide ocho años contra los sindicalistas de Airbus que participaron en un piquete durante una huelga general.

No hay precedentes en democracia de una persecución así y es estúpido pensar que tal vez se deba a que los piquetes se han vuelto más violentos. No hay protestas hoy de una crudeza comparable a la que se vivió con la reconversión industrial de los 80, con el cierre de los astilleros o con los conflictos del carbón.

Los sindicatos creen que este endurecimiento de la Fiscalía contra los piquetes responde a una estrategia superior. Su sospecha no parece alocada. Llega al mismo tiempo que la reforma de la ley de seguridad ciudadana con la que el Gobierno quiere recortar el derecho a la manifestación.

En este mundo al revés, los sindicalistas son condenados a cárcel por violar “los derechos de los trabajadores”. ¿Y los empresarios? Es raro de ver. En mayo del 2009, el dueño de una panificadora abandonó cerca de un hospital a un trabajador sin contrato y sin papeles que había perdido un brazo en una máquina de amasar; el patrón escondió el brazo en la basura para borrar pruebas, por lo que no se pudo reimplantar.  La sentencia acaba de llegar: un año y un día por contratación ilegal y otros 11 meses por un delito contra los derechos de los trabajadores -más 130.242 euros de indemnización, que pagó el seguro-. En total, menos de dos años, por lo que los dos dueños de la panificadora no entrarán en prisión. Al parecer, lanzar pintura en una piscina es un delito de una gravedad mayor que tirar a la basura el brazo de un trabajador.

Publicado ayer en El Periódico

Vía Democrátic​a apoya las luchas populares por la III República

junio 11, 2014 por  
Publicado en: Comunicados, Internacional

Vía Democrática apoya la iniciativa de la izquierda militante hacia la instauración de la Tercera República, así como las luchas de los pueblos del Estado español y de sus fuerzas vivas para llevar a cabo un proceso de autodeterminación a través de un referéndum libre y popular.

El pasado lunes, 2 de junio de 2014, se produjo la renuncia al trono del rey Juan Carlos I en favor de su hijo, el príncipe heredero Felipe. La decisión se produce en el marco de un nuevo intento de las clases dominantes para salvar el sistema surgido de la denominada “transición democrática” que ya ejecutaron en la segunda mitad de la década de 1970.

En medio de la severa crisis económica y grave corrupción política que vive el país, se están produciendo numerosas manifestaciones populares tras la quiebra del sistema y su puesta en evidencia tras los recientes resultados en las elecciones europeas (el declive electoral de los dos “grandes” partidos, en comparación con el ascenso de la izquierda: Izquierda Unida, Podemos, Izquierda Republicana, Izquierda catalana, Izquierda Abertzale, entre otros) unido a la baja popularidad de la Casa Real tras los sucesivos escándalos en los que se han visto inmersos miembros de la familia real en casos de corrupción, los safaris del rey a África en pleno apogeo de la crisis, etc..

En respuesta a esta maniobra, las fuerzas de la izquierda política junto a los movimientos sociales han convocado manifestaciones para exigir la celebración de un referéndum sobre el modelo de estado (monarquía o república). Decenas de miles de personas salieron a la calle ondeando banderas de la Segunda República, reivindicando el establecimiento de la República y exigiendo el derecho de los pueblos a la libre determinación.

Vía Democrática en el marco de su tradición revolucionaria e internacionalista, anuncia lo siguiente:

  1. Consideramos que estas manifestaciones son la continuación de aquellas luchas populares protagonizadas en los países del centro contra la dictadura del capital y auspiciadas, en buena parte, por los procesos revolucionarios acontecidos en el 2011 en algunos países del Magreb y el mundo árabe.
  2. Apoyamos la iniciativa impulsada por la izquierda combativa para la reinstauración de la República. Asimismo, respaldamos las luchas de los pueblos del Estado español por su derecho a la autodeterminación a través de un referéndum, para elegir el sistema político que mejor se adapte a sus legítimas aspiraciones de libertad, dignidad e igualdad.
  3. Hacemos un llamamiento al gobierno español a someterse a la voluntad popular y el cumplimiento de la misma.
  4. Hacemos un llamamiento a todas las fuerzas democráticas y solidarias existentes en Marruecos para que extraigan las lecciones necesarias sobre el fracaso del modelo de la “transición democrática”, tal como es concebido y promocionado por el imperialismo y que se ha instaurado ampliamente en nuestros respectivos países al objeto de servir para reprimir las luchas de los pueblos y su sometimiento, debilitando a sus movimientos sociales para garantizarse la continuación de la supremacía de las clases dominantes bajo un nuevo formato.

Via Democrática, Secretariado nacional

Rabat, a 4 de junio de 2014

Comunicado del Sector Crítico de CCOO sobre la abdicación de Juan Carlos I

junio 6, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

Ante la noticia de la abdicación de Juan Carlos I e inicio del proceso de sucesión, el Sector Crítico de CCOO quiere hacer las siguientes consideraciones:

Resulta Inaceptable que trascurridos 39 años desde la proclamación de Juan Carlos I como rey por las cortes franquistas, se pretenda cerrar la sucesión en la persona de su hijo Felipe de Borbón, en un proceso que, al igual que la modificación del artículo 135 de la Constitución de 1978, no permite un debate democrático adecuado, ni la consulta a la ciudadanía sobre el modelo de Estado.

Tras las elecciones del pasado 25 de mayo, ha quedado constatado que el PP no dispone ya  de la mayoría parlamentaria para dirigir ese proceso, ni en solitario, ni uniendo sus fuerzas con PSOE.

Pretender resolver una cuestión de tanta trascendencia en apenas un mes y apoyándose en una representación hoy superada en las urnas y en las constantes movilizaciones, es un nuevo e inaceptable atentado antidemocrático que se suma a la imposición constante de recortes laborales, sociales y de los derechos democráticos.

No se trata solo de la figura de un Jefe de Estado no electo por el pueblo: lo que los trabajadores y la ciudadanía ha puesto en cuestión estos años con las movilizaciones masivas, es la anacronía de un modelo, de un marco político, social e institucional que no responde a sus necesidades. Los constantes casos de corrupción, los recortes sociales, la permanente    degradación de los derechos democráticos conquistados por los trabajadores (más de 147 sindicalistas de CCOO, están procesados con peticiones de cárcel, por ejercer el derecho a la Huelga), señalan la necesidad de recuperar el control democrático de las instituciones del estado.

Por todas estas razones, manifestamos nuestro apoyo:

1  A la exigencia expresada por numerosas organizaciones políticas y sociales, de convocatoria de un Referéndum vinculante y con suficientes garantías, que permita a los ciudadanos optar entre monarquía y República como forma de Estado.

2.  A la convocatoria que en tal sentido ha efectuado la Junta Estatal Republicana y que el próximo 7 de junio se concreta en la celebración de Manifestaciones en todas las capitales de España.

Animamos, a los afiliados y afiliadas de CCOO y al conjunto de la clase trabajadora a participar activamente en todas las acciones convocadas para reclamar la celebración de un Referéndum sobre el modelo de Estado con las suficientes garantías. Y llamamos, a las organizaciones sociales y políticas progresistas y de izquierda a trabajar unidas por la apertura de un proceso constituyente que permita a la mayoría social recuperar la soberanía que se le pretende hurtar.

Junio 2014

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