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TURQUÍA: «El “modelo turco” no es más que el modelo norteamericano aplicado hoy a los países árabes y musulmanes»

julio 16, 2012 por  
Publicado en: Internacional

TURQUÍA: «El “modelo turco” no es más que el modelo norteamericano aplicado hoy a los países árabes y musulmanes». Entrevista al representante del Partido del Trabajo (EMEP)

Durante la estancia de nuestra delegación en Casablanca, estuvimos conversando con Osman Karadag, miembro de la Comisión Internacional del EMEP, sobre las cuestiones más candentes de la actualidad política turca. Asimismo, aprovechamos la entrevista para conocer la visión de los camaradas del Partido del Trabajo sobre el conflicto en la vecina Siria.

Octubre: ¿Podrías explicarnos cuáles son los aspectos más destacables de la actualidad política en Turquía?

Osman Karadag: Una de las cuestiones más importantes que se discute desde hace algún tiempo en nuestro país es la modificación de la Constitución. El texto actual es de 1982 y fue preparado por una Asamblea nombrada por los generales tras el golpe militar. Así pues, es una Constitución profundamente antidemocrática, que no reconoce los derechos fundamentales de los ciudadanos ni la realidad sociológica actual del país; más preocupado por definir las prohibiciones que los derechos.

Esta Constitución ha sido alterada varias veces desde entonces: un centenar de sus 177 artículos ha sido modificado, sobre todo debido a las necesidades de acercarse a la Unión Europea. Pero, aunque todos los partidos han reconocido la necesidad de cambiar de Cosntitución, ninguno lo ha hecho cuando ha llegado al poder. Nuestro partido ha demandado durante muchos años la necesidad de sustituir la carta vigente por otra de contenido democrático, y que reconozca la realidad actual del país. Hoy ya se discute, en las altas instancias del Estado, sobre la necesidad de reemplazar la Constitución, y hay una comisión parlamentaria encargada de preparar el terreno para la modificación en la que participa el BDP, partido kurdo. Sin embargo, las discusiones se ven bloqueadas cuando se trata determinados artículos, como los referidos a la composición del pueblo turco y, por tanto, al pueblo kurdo.

Octubre: ¿Cuál es la posición del EMEP en este proceso?

Osman Karadag: El hecho de que se quiera modificar la Constitución antes de las elecciones de 2015 va a permitirnos emprender una campaña de discusión sobre el contenido que debe tener el nuevo texto. El EMEP está promoviendo la consigna «Por una Constitución democrática y popular», que incluye la exigencia de derogar todas las leyes antidemocráticas relacionadas con la actual Constitución, como la Ley Electoral, que prima los intereses de los grandes partidos burgueses. Exigimos asimismo el reconocimiento de la nación kurda y sus derechos, así como los derechos y libertades democráticas para toda la población de Turquía, como la libertad de prensa y de organización sindical, entre otros.

Esta es la cuestión que ahora mismo está protagonizando la actualidad política del país, y nuestro partido está concentrando sus energías en esta campaña, a través de folletos, artículos, foros y conferencias. El resto del Bloque parlamentario está asimismo muy comprometido con esta campaña, pero hay también otras fuerzas políticas y sindicales implicadas, aunque no formen parte de la coalición electoral en la que está el EMEP.

Octubre: ¿Y en cuanto a la posición de Turquía en el contexto regional?

Osman Karadag: El Estado turco está empeñado en que se hable del país en el ámbito internacional, ya que la burguesía tiene una visión regional e incluso internacional. Su objetivo es convertirse en una de las diez mayores economías del mundo antes de 2023, centenario de la fundación de la República; hoy es la decimoséptima economía, y forma parte del G-20. Pero, además, Turquía está comprometida con las instituciones internacionales desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El Estado optó entonces por formar parte claramente del bloque occidental, y tiene un papel estratégico muy importante, en relación con los EEUU, en el seno de la OTAN. Conservadores, socialdemócratas e islamistas conservadores han mantenido, todos ellos, esta “política de Estado”. Por eso, aunque el gobierno actual utilice la religión en su actuación regional, lo cierto es que está muy implicado en los planes de EEUU para la zona. Debido a su cooperación estrecha con Israel, Egipto y Arabia Saudí, se han producido problemas con otros vecinos, como Irán, Irak y ahora, Siria. El Gobierno ha desarrollado una estrategia de tensión con estos países, pese a que la población no tiene problema alguno con ellos. La política de «Cero problemas con los vecinos» desarrollada hasta hace poco ha fracasado, precisamente, por el compromiso adoptado por el Estado con los intereses del bloque imperialista occidental, y de los EEUU en primer lugar.

Debido a la respuesta dada por las fuerzas militares sirias, Turquía tuvo que frenar su intervención militar en el país vecino; pero no se puede descartar, sin embargo, que se acabe produciendo una escalada intervencionista.

Por último, queremos señalar que lo que suele denominar «modelo turco» no tiene nada de original: se trata del modelo norteamericano aplicado a los países árabes y musulmanes en la situación actual. En realidad, es una nueva variante de la política del “cinturón verde” [que el bloque occidental aplicó durante los años sesenta y setenta, formando un cordón de estados islámicos alrededor de la URSS].

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