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[En galego]

Nos manifestamos este 25 de Julio, día de la patria gallega, tras algo más de un año de la pandemia covid19, la cual vino a profundizar aún más la última crisis capitalista. Desde la clase obrera gallega, y estatal, asistimos a un brutal golpe contra nuestros derechos laborales y públicos más básicos. La propagación del virus ha puesto en evidencia los límites del Régimen del 78 y su "Estado de Bienestar", incapaz de dar soluciones a la mayoría trabajadora cuando más las necesita.

En lo económico el desempleo se extiende indiscriminadamente debido a las políticas de desindustrialización de los gobiernos tanto de la Xunta como del Parlamento Español, a la par que los salarios se vuelven cada vez más reducidos. Además, por si esto fuese poco, las escasas y momentáneas ayudas que promueve "el gobierno más progresista de la democracia" no llegan o son insuficientes. La sangría contra empresas como Navantia, Vulcano, Siemens Gamesa, R o Megasa suponen un duro golpe para miles de gallegos y gallegas. Esta situación tiene su origen en la cada vez más clara relación de dependencia de la actual clase política gallega y sus instituciones con respecto al imperialismo europeo, cuyas normas son impuestas para el beneficio exclusivo de una élite parasitaria que vive gracias a nuestro esfuerzo y solo quiere en mantener sus privilegios.

En cuanto a lo social, la sanidad y la educación pública están sufriendo indiscriminados recortes, así como nos encontramos con una ley de administración local que merma la atención directa para la ciudadanía gallega. Las largas listas en los hospitales públicos, la educación ejercida bajo mecanismos telemáticos o la insuficiencia de medios y de personal responden a una estrategia de expolio por parte de los monopolios que operan en los sectores mencionados anteriormente. Por otro lado, y a mayores, sigue adelante la situación de violencia de género, que a quien más perjudica es a la mujer proletaria, ya que sufre en sus carnes una mayor violencia económica; por ejemplo las pensiones de las mujeres gallegas son de las más bajas dentro del Estado Español.

En lo que atañe a la cuestión nacional, cada día se van perdiendo más hablantes del gallego y hay una desertización evidente del ámbito rural, gracias sin duda alguna al impuesto modelo centralizador y al abandono y expolio do goberno del PPdG. Asimismo, nuestro patrimonio natural se ve amenazado por la sobre implantación del modelo eólico, cuyas deficiencias ambientales, sociales y paisajísticas crecen a la par que los beneficios de las macro empresas que lo gestionan.

La hoja del capitalismo español para nuestro país es la anulación de cualquier derecho conquistado de las clases operarias y populares, y para ello recurrirá si hace falta a una apuesta clara por el fascismo y la reacción. Pero no es algo nuevo, la dictadura franquista impuso a la Monarquía Borbónica para perpetuar su dominación oligárquica. El avance de Vox, la cara política más agresiva del actual marco político estatal, se debe en parte debido al hartazgo de una parte de la mayoría social hacia los engaños constantes de la izquierda ciudadanista, más interesada en ocupar escaños que en intentar blindar el bien común.

Mas frente a esta situación, urge dar una respuesta unitaria desde posiciones revolucionarias y rupturistas. La experiencia de la manifestación conjunta contra el fascismo y el capital de este 25 de Julio, donde el Comité Gallego del PCE (m-l) y la Asemblea Republicana Gallega hemos sido determinantes gracias a nuestro compromiso y disciplina, va a abrir una brecha en esta fecha tan señalada, históricamente ocupada por posiciones de la pequeña burguesía nacionalista, señalando que lo prioritario y lo fundamental es la idea de que no hay salida posible para las masas operarias sin crear las condiciones objetivas para un frente común capaz de hacer posible la ruptura democrática y la instauración de la República Popular y Federativa como un proceso ininterrumpido hacia el Socialismo, garantizado así el legítimo derecho de autodeterminación de los pueblos.

En consecuencia, llamamos a construir un bloque rojo y republicano para esta jornada, participando masivamente en la misma y elevando la necesaria presencia de las y los comunistas, así como de las fuerzas republicanas, para por un lado, hacer que la voz de la izquierda consecuente con las tareas del momento sea escuchada cada vez con más rotundidad, y por otro lado para dirigir los procesos democráticos hacia mayores cuotas de combatividad contra el sistema expresada esta en una alternativa antiimperialista, antioligárquica y antifascista.

¡POR UN 25 DE JULIO COMBATIVO!

¡¡POR UNA GALICIA REPUBLICANA, DEMOCRÁTICA Y POPULAR!!

¡¡¡POR UN MAÑANA SOCIALISTA!!!