Artículos

Por Carlos Hermida | Octubre nº 89

Tras el fracaso de la ocupación de fábricas en 1920, la burguesía italiana pasó a financiar ampliamente a los grupos fascistas. Contando con amplios medios económicos y con la connivencia del aparato del Estado, los fascistas llevaron a cabo durante 1921 sistemáticos actos de violencia contra las organizaciones obreras: asesinatos de militantes de izquierda, incendios de locales sindicales, destrucción de periódicos e imprentas, etc. En su libro “El nacimiento del fascismo”, escrito en 1938 en el exilio, el socialista Angelo Tasca denunció la ola de barbarie perpetrada por el fascismo contra los trabajadores italianos:

“la expedición de castigo se convierte, a finales de 1920, en el método habitual de expansión del fascismo… La expedición de castigo parte, pues, casi siempre, de un centro urbano y se difunde por el campo circundante.

Por Julio Calafat | Octubre nº 89

El resultado de las elecciones del día 20, si algo ha dejado claro, algo que ya es mucho, es que los partidos, digamos clásicos, hacen agua, se hunden por más que se esfuercen sus gloriosos dirigentes en mantenerlos a flote. Ni el tristiño Rajoy, ni el lenguaraz Sánchez, han logrado ninguno de sus propósitos: ninguno de los dos hasta ahora, han logrado obtener los apoyos necesarios para formar gobierno, en esta España sin ventura. No ha sido por falta de medios, que los tenían todos. ¿Qué ha sucedido, pues?

Por un lado sus rencillas a navajazos traperos han mostrado la miseria de esas fuerzas; por otro los indecentes casos de corrupción, de robo puro y simple, en los que ambas organizaciones, una más que la otra, pero las dos, están enfangadas. Han hartado a su propia militancia y apoyos de los que antes gozaban.

Por David García

Desde que surgieron las primeras crisis económicas del sistema capitalista, a principios del siglo XIX, salieron a la palestra distintas interpretaciones sobre sus causas; interpretaciones que han reflejado las posiciones de las distintas clases en presencia, reflejo de sus propios intereses. Pero aquí nos interesa detenernos en las posiciones de dos clases castigadas duramente por las crisis que vivimos: la pequeña burguesía y el proletariado. El diagnóstico sobre la crisis y las alternativas para salir de ella son distintas.

La pequeña burguesía ha diagnosticado siempre que el origen de la crisis está en el alto nivel de desigualdad en la distribución de la riqueza y en la baja capacidad de consumo de las masas, y ha propuesto medidas legales para nivelar estas desigualdades.

Por Carlos Hermida | Octubre nº 88

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Italia se encontraba en una situación de crisis generalizada, económica, social, política y moral. La guerra trajo consecuencias desastrosas para las clases populares, pero proporcionó gigantescos beneficios para los grandes grupos empresariales: Ansaldo, Ilva y Fiat, entre otros.  La desmovilización del Ejército provocó un rápido incremento del paro, debido a que la economía era incapaz de absorber a la masa de hombres que volvía de los frentes de batalla. El creciente desempleo, combinado con una fuerte inflación originada por el desabastecimiento, desembocó en múltiples conflictos sociales y huelgas, tanto entre los trabajadores industriales como entre los obreros agrícolas. En 1919 hubo 1.871 huelgas en las que participaron 1,5 millones de trabajadores.

Por P. Recife | Octubre nº 88

Es innegable que el desarrollo de las nuevas tecnologías y la irrupción de Internet desde la mitad del siglo pasado han modificado nuestras relaciones, comportamientos y actividad cotidiana.

Ya en 1984, en una de las primeras charlas del TED, Negroponte (uno de los primeros y más notables gurús de las nuevas tecnologías, conocido por fundar el Media Lab del MIT, la revista Wired y la asociación One Laptop per Child) se atrevió a realizar varias predicciones sobre la comunicación del futuro. Y acertó de lleno, adelantando la debacle de la prensa escrita, el auge de los dispositivos táctiles y la importancia de las nuevas tecnologías en el entorno educativo.

Por Julio Calafat | Octubre nº 88

El atentado en París, crimen que nada justifica, está teniendo «daños colaterales», cuales son un aumento de las posiciones derechistas y hasta nazis, no sólo en Francia, también en España, Alemania, etc. con una alarmante y atizada fobia anti musulmana que puede desembocar en una oleada de pogromos. Monsieur Hollande, cual revivida Juana de Arco , y émulo de Bush (el del trío de las Azores) llama a la guerra contra el Daesh, trata de convencer a sus compinches como Cameron, Merkel, a Obama, Putin, y otros (bajo cuerda presiona al Tancredo Rajoy) para montar una autentica coalición guerrera de asesinos contra una banda de asesinos.

Una vez más, se pone de manifiesto que hay víctimas de primera y de segunda. Los 130 muertos de París no se pueden justificar, repetimos.

Por Jesús Anero | Octubre nº 88

A mediados de los años veinte, la economía soviética era, en gran medida, una economía campesina. En 1925, aproximadamente la mitad de la renta nacional se generaba en la agricultura, que ocupaba a más del 80% de la fuerza de trabajo, la producción industrial per cápita era 16 veces inferior a la norteamericana.

Sin posibilidades de obtener financiación internacional y con una reducida capacidad de exportación para cubrir nuevas importaciones, la industria soviética disponía de márgenes muy limitados para su desarrollo.

Se carecía de materias primas y de combustible suficiente, el abastecimiento alimenticio era insuficiente, la infraestructura presentaba graves problemas, y la gestión administrativa de las empresas era deficiente. El atraso tecnológico, la organización del trabajo y el resto de problemas citados incidían negativamente sobre el comportamiento de la productividad.

Por Marcial Tardón | Octubre nº 88

La cita electoral del próximo día 20 de diciembre cada vez se encuentra más próxima y los partidos políticos que concurren a la misma van afianzando sus programas y ya han cerrado las listas electorales tanto al Congreso como al Senado. Donde mayor frenesí ha provocado la búsqueda de candidatos con nombre, ha sido en los dos partidos que dicen querer conquistar el espacio progresista de este país, me refiero a PSOE y Podemos, la carrera que inició el partido de los “socialistas” con la incorporación de la otrora azote del partido del puño y la rosa, la diputada por UPyD, Irene Lozano, no dejó a nadie indiferente, incluidos los propios militantes del partido centenario, que ya no saben cuál será el próximo esperpento de la cúpula de la calle Ferraz.

Por J. Romero

Hace apenas año y medio, se desarrollaba en España una movilización general que había colocado al bipartidismo contra las cuerdas. Dispersa, sí, sin objetivos políticos claros, también, pero generalizada. Hoy, sigue la dispersión y la falta de claridad en los objetivos políticos, algunas de aquellas mareas continúan por inercia, pero debilitadas en extremo; en definitiva, la paz social parece haberse impuesto.

Y todas las energías de la izquierda se centran en las elecciones del próximo mes de diciembre que cerrarán un largo ciclo electoral, iniciado en Andalucía. En este año y medio hemos asistido a un a veces grotesco baile de “convergencia”, que en realidad no pasaba de ser una pelea por la redefinición interna de fuerzas en la izquierda institucional; una pelea, en la que un sector de cuadros jóvenes (y no tan jóvenes que han tenido la “habilidad” de nadar a favor de corriente) comprometidos con el modelo institucionalizado y reformista de sus predecesores,

Por A. Bagauda | Octubre nº 87

La burguesía ha abierto dos nuevos frentes, uno aquí y otro en Europa, contra la clase obrera. Por una lado la patronal (CEOE y CEPYME) y por el otro la Unión Europea del Capital. La primera quiere, entre otras cosas, abaratar los despidos aún más. La segunda, más recortes con el pretexto del déficit. Veamos.

La patronal ha enviado a todos los partidos políticos un documento (“Quince reformas para consolidar la recuperación”) de cara a las elecciones generales de diciembre, en la que plantea una serie de propuestas entre las que destacan: 1) abaratamiento del despido: “reducir el coste del despido objetivo”; 2) “Flexibilizar las condiciones de jornada y salario” y “Eliminar las rigideces y la judicialización de los despidos colectivos”; 3) “vincular la prestación del paro al seguimiento del proceso de empleabilidad”; 4) rebaja de las cotizaciones a la Seguridad Social; 5) adelantar la implantación de la edad de jubilación a los 67 años y cálculo de la pensión utilizando toda la vida laboral; 6) “Configurar el turismo como prioridad política”.

Por J. Romero | Octubre nº 87

Aunque probablemente se desinfle del todo con la misma rapidez con la que surgió, lo cierto es que ha sorprendido, y mucho, la velocidad con que la pequeña burguesía ha conseguido inocular el “populismo ciudadano”, hasta dominar el campo popular. Entre las características más peligrosas de esta corriente, como ya hemos señalado muchas otras veces, están su tendencia a la dispersión de los objetivos, junto a su reformismo.

La cuestión es que si han podido condicionar la agenda del movimiento popular, apagar las movilizaciones y llevar la acción política al terreno del electoralismo más pacato, ha sido debido en gran parte a la debilidad del campo comunista que, dominado desde hace años por todo tipo de corrientes ajenas al movimiento obrero, se ha impregnado de su ideología.

Por Efrén H. | Octubre nº 87

Es frecuente escuchar a muchos periodistas y tertulianos que Rajoy no tiene un proyecto político para España, a diferencia de Suárez, Felipe González o Aznar (¡ojalá no lo hubieran tenido!). Llevados quizás por la estulticia del presidente y su mediocridad intelectual, no advierten que Rajoy sí que ha diseñado una estrategia política que no le está dando malos resultados.  Se le acusa de no tomar decisiones y dejar pasar el tiempo para que los problemas se soluciones por si solos, pero ese laissez faire, laissez passer  presidencial es en sí mismo un proyecto político.

En lo más duro de la crisis, cuando las movilizaciones sociales arreciaban y el sistema político parecía a la deriva, Rajoy consideró simplemente que el temporal amainaría. Se trataba de resistir hasta que la tempestad remitiese. Y en buena medida es lo que ha sucedido. El bipartidismo no se ha hundido, como algunos analistas poco perspicaces pronosticaban, aunque el panorama político se ha hecho más complejo.

[...] Así pues, con la proclamación de la República se generaron amplias expectativas sobre la importación y exhibición de esta renovadora, impetuosa y estética filmografía. «Popular Film», haciéndose eco de un significativo sector de la intelectualidad cinematográfica, no dudó, tan sólo dos semanas después del advenimiento republicano, pronunciarse sobre la asignatura pendiente del cine soviético: «La fenecida monarquía española con su legión de censores, elegidos entre lo más torpe y cerril de la burocracia nacional, puso el veto al cine ruso, tan aleccionador, tan pleno de enseñanzas históricas y sugerencias sociales [...]

Es de suponer que el Gobierno Provisional de la República no se oponga a la libre entrada y proyección en nuestros locales de films soviéticos, por audaz que sea su intención social. Debe tenerse en cuenta que el cinema ruso es, por encima de todo, pedagógico y educativo:

Por J. Romero

Que se acelera la pelea sorda (silenciada más bien), pero evidente, entre las diversas potencias imperialistas, es algo que venimos denunciando desde hace meses. Lo que está en juego es el reparto de áreas de influencia entre ellas en tiempos de aguda crisis capitalista.

El traslado de la tensión internacional al área Asia-Pacífico es parte del movimiento geopolítico que acompaña esta pelea, junto al incremento de conflictos militares, golpes de Estado, etc. en los que, de una u otra forma, directamente o no, están involucradas las potencias. Incluso al borde de las fronteras de Europa.

V.I. Lenin (Pravda, 1 de marzo de 1913)

«...Lancemos una ojeada a las vicisitudes de la doctrina de Marx en cada uno de estos períodos. En los comienzos del primer período, la doctrina de Marx no era, ni mucho menos, la imperante. Era sólo una de tantas fracciones o corrientes, extraordinariamente numerosas, del socialismo. Imperaban unas formas de socialismo afines, en el fondo, a nuestro populismo: incomprensión de la base materialista del progreso histórico, incapacidad de discernir el papel y la importancia de cada una de las clases de la sociedad capitalista, encubrimiento de la esencia burguesa de las reformas democráticas con ayuda de diversas frases seudosocialistas acerca del "pueblo", la "justicia", el "derecho", etc....»

Joan Comorera

Artículo publicado en Nuestra Bandera, año III, número extraordinario (julio de 1942).

Traducido del catalán por el PCE (m-l).

La unificación política en toda España

El partido político único de la clase obrera catalana se desarrollaría y estaría en condiciones de cumplir su misión histórica en el curso de la guerra y después, en la medida en qué fuera de verdad un partido nacional, dirigido fundamentalmente por los hijos de Cataluña; en que supiera ser el intérprete fiel de los sentimientos y de los intereses nacionales de Cataluña y vencer sobre la marcha lo pequeño y lo negativo del problema nacional, levantando bien alta, sin reservas, la bandera del internacionalismo proletario; en qué entendiera y hiciera entender que en Cataluña como en cualquier otro país la clase obrera es la columna vertebral de la nación.

 Joan Comorera

Artículo publicado en Nuestra Bandera, año III, número extraordinario (julio de 1942).

Traducido del catalán por el PCE (m-l).

El 6 de octubre de 1934, el pueblo de Cataluña se levantó contra el Gobierno filofascista de Lerroux y Gil Robles. En la noche de este día casi todos los pueblos de Cataluña proclamaron el Estado catalán como parte integrante de la República española. La Generalitat fue la dirigente oficial del movimiento. El mayor volumen de fuerza organizada y popular estaba en manos de la Generalitat. La Alianza Obrera, minada desde dentro por las provocaciones trotskistas, carecía de la fuerza necesaria para tomar la dirección del movimiento en el curso mismo de la lucha y sobre todo cuando se produjo la caída vertical y fulminante de la Generalitat.

Por Javier Pérez Galindo

«Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa, y por eso nos pasa lo que nos pasa», escribía en 1922 José Ortega y Gasset en su obra La España invertebrada. Esta afirmación, rotunda en su complejidad, sigue siendo hoy tan cierta como cuando fue escrita, aplicable a la sociedad en general pero en particular a la clase trabajadora. 

 Lo que le pasa a la clase trabajadora es que no sabe que lo que le pasa es consecuencia de una dinámica social compleja resumida en el sonoro nombre de “lucha de clases”, y por eso le pasa lo que le pasa.

Por Marcial Tardón

El panorama político actual carece de actores y programas que rebosen valentía para el momento crucial en el cual estamos inmersos, si bien es cierto que ciertos partidos y personas batallan a diario para llevar propuestas dignas que otorguen el poder a la mayoría social. Pero, insisto de nuevo, estos son una pequeña estrella en el firmamento de la política actual.

La mayoría de las organizaciones que se presentan como portadoras del cambio, se consideran radicales o en ocasiones las más osadas de las mismas se denominan de izquierdas, son un triste fotograma de aquella escena de Los Santos Inocentes (1984) de Mario Camus, película basada en el libro homónimo de Miguel Delibes.

Filósofo materialista de la antigua Grecia, discípulo de Leucipo, «primera mente enciclopédica entre los griegos» (Marx). Lenin consideraba a Demócrito como el defensor más brillante del materialismo en la Antigüedad clásica. Demócrito es uno de los fundadores del atomismo. Admitía dos elementos primarios: los átomos y el vacío. Consideraba que los primeros, es decir, las partes indivisibles de la materia, eran invariables, eternos, se hallaban en movimiento constante y se diferenciaban entre sí únicamente por su forma, magnitud, situación y orden. Tales propiedades como sonido, color, sabor, etc., no son propias de los átomos, sino que existen sólo eventualmente, «no por la naturaleza de las cosas mismas».

Comunicado número 22

Las recientes declaraciones del ministro Morenés, en abierta contradicción con las declaraciones de otros miembros del Gobierno, ponen en evidencia la crisis terminal de un régimen incapaz de gestionar políticamente una crisis institucional que le desborda.

Todo parece indicar que el Sr. Ministro de la Guerra (imperialista y global), anteriormente relacionado con una fábrica de bombas de racimo y minas antipersonas, ambas prohibidas actualmente por su extrema crueldad, sucumbe ante la irresistible presión de los halcones del Ejército dando a entender una posible intervención armada en Catalunya.

O Colectivo Revolucionario Benigno Álvarez rememora na nosa última asamblea o 40 aniversario dos últimos asasinados pola ditadura franquista, tres militaban no FRAP (co cal compartimos moitos aspectos en común) e dous en ETA, con este breve comunicado:

Por Baena Alonso! Polos antifascistas do FRAP e mais ETA!

Os poderes do réximen fascista nos últimos meses de vida de Franco preparaban a seu novo marco de opresión á clase traballadora en forma de Monarquía Parlamentaria asasinando cruelmente a aqueles militantes da esquerda rupturista que defendían a democracia popular e unha saída republicana para darlle o poder non a oligarquía se non a unha maioría social que reclamaba plenas liberdades.

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