Artículos

Por S. Baranga | Octubre nº 91

En el nº 89 de Octubre apuntábamos algunos elementos de la teoría de Antonio Gramsci sobre la hegemonía. En efecto, esta es la aportación teórica más destacada de este dirigente comunista, que la desarrolló guiado por su preocupación de diseñar la táctica más adecuada para llevar a cabo la revolución en Italia: un país de capitalismo “avanzado”, con sus peculiaridades históricas y bajo la bota fascista por aquel entonces. Como diría P. Anderson, en Europa occidental «sólo él encarnó en su persona la unidad revolucionaria de teoría y práctica, tal como la definía la herencia clásica».

Hay que advertir que a Gramsci lo han reivindicado las más diversas corrientes ideológicas, desde la democracia cristiana hasta los consejistas. En su día, sobre todo el revisionismo italiano, con Togliatti a la cabeza, pretendió que su política claudicante era el desarrollo lógico de las tesis del dirigente desaparecido.

Por Carlos Hermida | Octubre nº 91

Los años comprendidos entre 1924 y 1928 se caracterizaron por la estabilidad económica, lograda gracias a las inversiones de capital estadounidense. El gobierno alemán trató, además, de normalizar las relaciones con los países vencedores en la guerra y para ello aceptó un nuevo plan para el pago de las reparaciones económicas (Plan Dawes) y en octubre de 1925 firmó el Tratado de Locarno, por el cual Alemania reconocía las fronteras occidentales fijadas en el Tratado de Versalles, aunque no se garantizaban las fronteras orientales. Francia, Reino Unido e Italia garantizaban el Tratado.

En diciembre de 1924 Hitler fue puesto en libertad y el partido nazi fue de nuevo autorizado A finales de 1925 contaba con 27.000 afiliados, alcanzando los 100.000 en 1928. Sin embargo, sus resultados electorales eran cada vez peores. En las elecciones del 4 de mayo de 1924 los nazis obtuvieron 1.918.000 votos y en las del 28 de mayo de 1928 descendieron hasta los 800.000 votos. Hitler, aunque empezaba a ser conocido, seguía siendo el dirigente de un partido marginal, extraordinariamente violento, pero sin posibilidades reales de alcanzar el poder.

Por Kovaliov | Octubre nº 91

El 5 de marzo de 1953 murió Iosif Visariónovich Dzhugashvili, conocido mundialmente con el sobrenombre de Stalin. Su persona y su gestión política entre 1929, año en que se impuso sobre sus adversarios políticos, y el año de su fallecimiento, han merecido los peores calificativos. No ha quedado ni una sola parcela de su gobierno que no haya sido juzgada con los términos más duros y la más absoluta de las descalificaciones. Desde la ayuda a la España republicana durante la Guerra Civil hasta el Pacto Germano-Soviético, pasando por los planes quinquenales y la colectivización de la agricultura, todo es considerado como una política pérfida y criminal fruto de una personalidad sádica y paranoica. Desde la extrema derecha hasta el anarquismo, pasando por socialistas, trotskistas y liberales, difícilmente se encontrará un personaje histórico que concite el odio de sectores políticos tan diversos, unidos todos ellos en identificar a Hitler y Stalin bajo la etiqueta del totalitarismo, absurdo concepto teórico que sirve para amalgamar el fascismo y el comunismo y condenar al unísono dos sistemas políticos, económicos y sociales absolutamente antagónicos.

Por Marcial Tardón | Octubre nº 91

A fecha de hoy podemos afirmar que la ideología política de izquierdas, en su concepción clásica, se encuentra desdibujada por la acción inducida de las tesis ciudadanistas, que con un neolenguaje al estilo del libro “1984”, de George Orwell, tratan de usar los viejos significados para no decir nada, o si dicen algo es con un sentido engañoso a fin de mentir a la gente y con clara intención de adormecer sus conciencias.

A pesar de los intentos a la desesperada desde el espacio político que se reclama de izquierdas por revertir la situación de atonía y atomización del movimiento con propuestas peregrinas que giran principalmente sobre la base de los principios marxistas (de Groucho Marx: “estos son mis principios y si no les gusta tengo otros”), lo que se está consiguiendo es un descrédito de ciertas organizaciones políticas. De tanto quitar capas al final ya no hay donde rascar. Han sido organizaciones ciudadanistas y sus innumerables secuelas las que están cavando una fosa de la cual va a resultar difícil salir, con la simple inercia de las buenas palabras y de las buenas intenciones.

Por Marcial Tardón

Nuevamente nos disponemos a celebrar otro 14 de abril para recordar el advenimiento de la República por segunda vez en la historia de España. La llegada de la misma no fue de forma casual, ni milagrosa, sino que vino precedida de un camino difícil y tortuoso en el que muchos hombres y mujeres dieron  lo mejor de sí mismos, incluso algunos de ellos dejaron su vida en la consecución de dicho ideal. No era tiempo fácil, ni la situación económica y social era halagüeña, las élites política y económica perseguían con brazo de hierro cualquier disidencia que se alejara del status establecido por la corrupta y caciquil monarquía borbónica instaurada en 1876 mediante otro golpe de Estado contra otro gobierno legítimamente constituido como era el de la I República.

Fueron años en que nadie se amilanó ante las dificultades, ni sindicatos, ni partidos, ni el mundo de la cultura, ni la prensa, todos como un solo brazo actuaron al unísono para conseguir traer un nuevo horizonte que hiciera desaparecer de una vez por todas la miseria, la incultura, la intolerancia y la beatería de un país que secularmente había sido pasto de una élites que lo administraban como un cortijo sin contar con nadie, sometiendo a los habitantes de España a la humillación y al desprecio, y lo que es más grave, la mayoría de las veces a la miseria.

La caza de brujas

Por Felisa Giménez

Nuestro Partido está llevando a cabo un trabajo de elaboración teórica y debate en torno al trabajo que debe realizar la militancia comunista entre las mujeres, en línea con la labor emprendida por la CIPOML. La presente colaboración se inserta dentro de esta tarea de combate ideológico frente a las corrientes pequeñoburguesas y reformistas que, hoy en día, hegemonizan el movimiento de mujeres en nuestro país.

Desde el siglo XV, y, sobre todo, a lo largo de los siglos XVI y XVII, tuvo lugar un conjunto de cambios fundamentales para entender el proceso de construcción del Estado absoluto. Este Estado absoluto, materializado en las monarquías que se imponían sobre los señores feudales, laicos e incluso eclesiásticos, a nivel superestructural, se fundamentó en un cambio estructural de primer orden, es decir, en el nacimiento y desarrollo de un cierto capitalismo inicial.

El nacimiento del capitalismo se relaciona con los procesos de acumulación de capital. Una acumulación que se desarrolló no sólo a una escala territorial, sino a escala familiar. Y, para que este proceso tuviera lugar, fue necesaria la eliminación de aquellos sectores de la población que se resistían a la homogeneización cultural, propia de la monarquía absoluta moderna.

Por S. Baranga

Nuevamente la “civilizada” Europa vuelve a verse golpeada en pleno corazón político por el oscurantismo más salvaje. De nuevo asistimos a las lágrimas de cocodrilo y las cínicas muestras de “solidaridad” de los líderes europeos, que no son sino los padres de la monstruosa criatura ante la que agitan amenazadoramente el puño. Una criatura amamantada por el imperialismo en el mundo arabomusulmán y acunada por el paro y la marginación en el Viejo Continente, como señalamos en nuestro comunicado sobre los atentados de Bruselas.

Por David García

La deuda pública, un lazo con nudo corredizo puesto en el cuello de los pueblos, que estos han de cortar

“Como la deuda pública tiene que ser respaldada por los ingresos del Estado, que han de cubrir los intereses y demás pagos anuales, el sistema de los empréstitos públicos tenía que tener forzosamente su complemento en el moderno sistema tributario...A su vez, el recargo de impuestos que trae consigo la acumulación de las deudas contraídas sucesivamente obliga al gobierno a emitir nuevos empréstitos...El sistema fiscal moderno... lleva en sí mismo, como se ve, el resorte propulsor de su progresión automática... La parte tan considerable que toca a la deuda pública y al sistema fiscal correspondiente en la capitalización de la riqueza y en la expropiación de las masas, ha hecho que multitud de autores...busquen aquí, sin razón, la causa principal de la miseria de los pueblos modernos”. Karl Marx, El Capital, tomo I.

Por Jesús Anero | Octubre nº 90

En 1929 ocurrían dos hechos trascendentales para la historia: se producía el “crac de Wall Street”, consecuencia del cual el capitalismo arrastraría a la ruina a millones de personas, y el “gran viraje” en la economía soviética, que convertiría a un país agrícola y atrasado como Rusia en una potencia económica, llenando de ilusión a sus habitantes y al mundo.

En la década siguiente, los años treinta, los países capitalistas caerían en el negro pozo de la depresión, mientras que la URSS, liderada por Stalin y el PCUS, alcanzaría las más altas cotas en industria y desarrollo, pero también en bienestar social, educación y calidad de vida.

Estas dos circunstancias, la debacle capitalista y el triunfo del socialismo, provocaron la unión de todas las fuerzas imperialistas contra el enemigo común: la URSS.

Por Pokrovski | Octubre nº 90

Se cumple el octogésimo aniversario del triunfo del Frente Popular en nuestro país. Fue un 16 de febrero de 1936 cuando la candidatura que agrupaba a las principales organizaciones obreras –exceptuando a los anarcosindicalistas–, y a la izquierda republicana venció en unas elecciones que se presentaban como decisivas. En un momento de crisis económica internacional, cuando el fascismo avanzaba impetuoso en Europa y la derecha española adquiría tintes claramente fascistas, la izquierda supo unirse en torno a un programa común –volver a poner en marcha las reformas de los años 1931-1933, suprimidas durante el denominado bienio negro– y defender las instituciones republicanas.

Por A. Bagauda | Octubre nº 90

Este artículo pretende contribuir al debate sobre la unidad popular, un concepto político e ideológico de gran transcendencia en el momento presente. Decía Lenin que “Las ideas se convierten en una fuerza cuando prenden en las masas”; se transforman en potencial revolucionario.

Esas ideas y conceptos son, por ello, peligrosos para la burguesía, que dispone de muchas formas de combatirlas. Una, quizás la más refinada, es la adulteración de las mismas. Con ello, se arranca de las manos de las clases trabajadoras las herramientas de lucha por su emancipación. Señalábamos en el artículo ¿Proceso constituyente? que una serie de conceptos políticos e ideológicos han sido arrastrados y deformados por la corriente del “ciudadanismo”. Aparte de aquél, éste, el de la “unidad popular”, es otro de ellos.

Por Julio Calafat | Octubre nº 90

Valle-Inclán no podía sospechar que su vocablo «esperpento», inventado hacia 1920, definiría más de siglo y medio después a tanto birria, facha, persona ridícula, mamarracho, disparate (M. Moliner), como los que actualmente se enzarzan a puñaladas traperas en su pugna por hacerse con el poder o parcelas del mismo, en esta España realmente esperpéntica.

Mariano Rajoy quiere mantener su presidencia de Gobierno y utiliza a sus compadres y comadres en una campaña de mentiras, deformaciones y calumnias disparatadas. Este presidente en funciones (no podemos saber qué será cuando salga este periódico) presenta su gobierno de los últimos años como un dechado de virtudes y éxitos. .

Por P. Recife | Octubre nº 90

¿Cómo es posible que en 1911 una bombilla tuviera una duración certificada  de 2500 horas y cien años después su vida útil se haya visto reducida a menos de la mitad? ¿Por qué los productos electrónicos duran cada vez menos? ¿Qué razón tiene escoger materiales poco resistentes y fabricar productos que no cumplen con la función que dicen hacer? La respuesta se llama obsolescencia programada y, obviamente, está orientada a incrementar la tasa de ganancia y por ende acelerar el proceso de acumulación del capitalismo mundial.

El capitalismo en su afán de acumular más riqueza y concentrar más su poder de explotación, también para su supervivencia como sistema, busca nuevas formas que le sirvan para sus objetivos, sin importarle las necesidades de la Humanidad y menos aun las repercusiones de sus acciones en el mundo.

Por Marcial Tardón | Octubre nº 90

Después de las elecciones municipales, algunos pensaron que sería factible extrapolar la experiencia de las llamadas mareas o «alcaldías del cambio» al ámbito nacional, para intentar expulsar al PP de La Moncloa. Dicho experimento no funcionó, en primer lugar por la falta de objetivos políticos claros y en segundo lugar porque el actor principal que había articulado el anterior proyecto (Podemos) se había convertido en una parte del sostén del sistema monárquico heredado de la Transición y ya solo le preocupaba (como a «la casta» a la que tanto había criticado) alcanzar el poder a cualquier precio.

En este panorama surge la iniciativa llamada en principio “Ahora en Común” y que posteriormente se convirtió en “Unidad Popular”. La misma contó con el beneplácito e impulso de IU, que veía en su constitución una tabla de salvación a sus múltiples problemas, incluidas las peleas cainitas dentro de su seno. No la concebían como un espacio sincero de construcción de verdadera unidad popular, que aunara a todos los sectores populares, tanto políticos, sociales, sindicales, culturales, etc., que habían sufrido el castigo del bipartidismo y del régimen en sus propias carnes, y solo planteaban la ruptura y la República de manera formal.

Por Efrén H. | Octubre nº 90

El Centro Cibeles de Madrid ofrece hasta el 28 de febrero una amplia exposición retrospectiva del pintor ruso Wassily Kandinsky (1866-1944). Pionero del arte abstracto, la exposición muestra a través de un centenar de obras maestras la trayectoria artística del pintor, recorriendo los períodos clave de su evolución estética: Munich (1896-1914); Rusia (1914-1921); Bauhaus (1921-1933) y París (1933-1944). En esta muestra podemos contemplar obras fundamentales como Ciudad vieja II (1902), Molino, Holanda (1904), Amarillo-Rojo-Azul (1925) y Conjunto colorido (1938).

Kandinsky nació en Moscú y compaginó sus estudios de Derecho con las clases de dibujo y pintura. A la edad de treinta años renunció a la labor docente y se trasladó a Munich para estudiar pintura. Entre 1908 y 1910 pintó una serie de paisajes alpinos, pero pronto su arte evolucionaría hacia la abstracción como medio de plasmar sensaciones y sentimientos. Lo fundamental no era la representación del objeto, sino la riqueza cromática y la simplificación formal.

Por Carlos Hermida | Octubre nº 90

En 1918, tras cuatro años de guerra mundial, la situación de Alemania era desesperada. Sometida al bloqueo marítimo por parte de la flota de guerra británica, las privaciones y los sufrimientos del pueblo alemán habían alcanzado una situación límite.  El levantamiento de los marineros de Kiel el 3 de noviembre de 1918 fue el detonante de un amplio movimiento revolucionario.

Los obreros y los soldados formaron Consejos, similares a los soviets de la revolución rusa, el 9 de noviembre el emperador dimitió y se proclamó la república. Sin embargo, lo que podía haber desembocado en una revolución socialista, quedó en una república burguesa en la que el aparato del Estado imperial se mantuvo prácticamente intacto.

Por J. Romero | Octubre nº 91

Tras las elecciones del 20D ha habido compañeros e incluso algún camarada que entraron en una especie de melancolía, al comprobar que en contra de lo que cabía esperar hace unos meses, el régimen salía debilitado pero con capacidad para mantener la iniciativa, mientras que en el campo popular la confusión crecía al imponerse una visión reformista y formal de la lucha política. Todo el galimatías  propio del lenguaje de las fuerzas “emergentes”, se limita a proponer reformas del statu quo actual, manteniendo integra la estructura política e institucional, y partiendo del propio texto que da cuerpo a la dominación de una minoría parasitaria: la Constitución del 78, hecha a la medida para lograr que el poder real siga en manos de ese puñado de familias que imponen sus intereses sobre los de la inmensa mayoría.

Elena Ódena, fundadora del Partido Comunista de España (marxista-leninista) y dirigente comunista reconocida nacional e internacionalmente, fallecía el diez de noviembre de 1985.

Si como persona fue apreciada por todos aquellos que la conocieron, como dirigente del PCE (m-l) fue reconocida nacional e internacionalmente como una gran dirigente comunista.

En tanto que fundadora y dirigente del Partido, como dirigente del FRAP, como persona dotada de una vasta cultura y capacidad de comunicación con los demás, se atrajo lamistad y simpatía de numerosas personalidades del mundo del arte y de la cultura, de la política y de la ciencia, de dirigentes políticos y sindicales de España y el extranjero.

Primera edición en castellano de la obra de D. Tottle Fraude, hambre y fascismo. El mito del genocidio ucraniano de Hitler a Harvard

Nuestro partido está procediendo a la traducción de la conocida obra de Douglas Tottle, Fraud, Famine and Fascism. The ukrainian genocide myth from Hitler to Harvard, publicada en 1987. Según se indica en el libro, «Nacido en Quebec, Douglas Tottle ha pasado la mayor parte de su vida en el Canadá Occidental. Ha trabajado como fotógrafo y técnico de laboratorio fotográfico, como artista de bellas artes, como minero y como trabajador metalúrgico. Activo sindicalista, Tottle editó la publicación del United Steelworkers, The Challenger, desde 1975 hasta 1985, durante cuyo período la publicación recibió más de 20 premios de periodismo sindical canadienses e internacionales.

Descarga aquí los primeros capítulos

Por A. Bagauda | Octubre nº 89

Desde hace varios años algunas fuerzas de izquierda, y de “ni de izquierdas, ni de derechas”, declaran su apuesta por un proceso constituyente. Los “ni-ni”, rápido se aplicaron eso de “donde dije digo, digo Diego”. Pablo Iglesias, en su primer discurso como Secretario General, proclamaba solemnemente que había que abrir el candado de la Constitución de 1978” a través de un “proceso constituyente”. Ahora, un año después, el que abogaba por una constituyente se ha constituido en una de las patas del Régimen heredero del 18 de julio y solo habla de cambios constitucionales, de reforma constitucional (“Si después se sigue  llamando Constitución del 78 reformada nos da igual”). Otros mantienen, al menos formalmente, la apuesta por un proceso constituyente. Como fondo, las pasadas Elecciones Generales que serán un espaldarazo a una más que posible reforma constitucional para cerrar una segunda transición cuyo objeto no es otro que mantener el “statu quo”.

El del “proceso constituyente” es uno de los conceptos que junto con otros, como los de “ruptura” o “unidad popular”, ha sido arrastrado y vapuleado por la corriente del “ciudadanismo” en boga, desvirtuándolo, adulterándolo, vaciándolo, hasta hacerlo irreconocible y transformarlo en una inocente e inofensiva reforma constitucional.

Por S. Baranga | Octubre nº 89

El pensamiento de Antonio Gramsci ha dejado una huella muy importante en el campo de la educación, aunque se trate, frecuentemente, de círculos limitados y no siempre se haga explícita su influencia. En nuestro país, han sido quizá los colectivos orientados a una didáctica crítica –como los que estuvieron integrados en Fedicaria– quienes más y de forma más coherente han concretado las implicaciones de las tesis gramscianas en las prácticas pedagógicas, partiendo de los desarrollos llevados a cabo por la sociología crítica de la educación desde los años setenta.

¿Qué interés tiene preguntarse hoy, en España, por las aportaciones de Gramsci y sus desarrollos posteriores a la teoría sobre la educación? Creemos que uno similar al que en su día tuvo para el gran comunista italiano: el de combatir la ideología de la clase dominante en una de las instituciones fundamentales a través de las que sostiene su hegemonía: la escuela. Y ello, con vistas a construir una nueva hegemonía y un nuevo «bloque histórico» que permita a la clase obrera de nuestro país recuperarse de la derrota infligida por el capital.

Por P. Recife | Octubre nº 89

«Antes, toda la inteligencia humana, todo su genio creaba únicamente para dar a unos todos los bienes de la técnica y la cultura, mientras privaba a los otros de lo más necesario: de la educación y el desarrollo». (V.I. Lenin, Discurso de clausura del III Congreso Panruso de los Soviets, 31 de enero de 1918).

En el anterior artículo comenzamos diciendo que “que el desarrollo de las nuevas tecnologías y la irrupción de Internet  desde la mitad del siglo pasado han modificado nuestras relaciones, comportamientos y actividad cotidiana”. Pero internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías no han sido las únicas que han modificado nuestra forma de comunicación ni las únicas que nos sirven como herramienta revolucionaria.

Desde los comienzos del partido en el año 1964, cuando rompimos con la cúpula revisionista del PCE con S. Carrillo a la cabeza, no había célula u organización del mismo que no tuviera una vietnamita, una “máquina” multicopista algo más elaborada que la que utilizaron los vietminh, y aunque bastante rudimentaria –bastidor abatible, tela para entintar y colocar el cliché, plataforma para el papel y rodillo- se utilizó profusamente para imprimir octavillas de difusión y propaganda, revistas y hasta el periódico.

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