Artículos

David García

“Para el imperialismo es sustancial la rivalidad de varias grandes potencias en su aspiración a la hegemonía, esto es, a apoderarse de territorios no tanto directamente para sí, como para el debilitamiento del adversario y el quebrantamiento de su hegemonía”. V.I. Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo.

La explosión en el año 2008 de una crisis de sobreproducción del capitalismo globalizado, seguida de grandes problemas en el sector financiero como consecuencia del decaimiento de la producción y el aumento de los prestamos impagados, empujaron a las oligarquías financieras hacia la especulación y a los bancos centrales a tomar medidas para estimular el crecimiento de la economía productiva, mediante estímulos monetarios que dieran de nuevo el empujón. Para lograrlo, bajaron los tipos de interés interbancarios (abaratando el precio del dinero ) , o comprando deuda pública de los gobiernos a intereses muy bajos cercanos a cero.

Agustín Bagauda

En una sociedad dividida en clases, como la nuestra, toda ley es la expresión normativa de su correlación de fuerzas. De igual manera, el carácter de clase de las instituciones (entre ellas, las que dictan esas leyes) viene dado por aquélla.

Esto, obviamente, también es aplicable a la Carta Magna. La Constitución de 1978 es el resultado del desequilibrio de fuerzas a favor de las de la reacción: mantenimiento de la monarquía impuesta por Franco, preeminencia de la sacrosanta propiedad privada…. El paso a la limitada democracia burguesa, los avances y conquistas que en ella se recogen se debieron al empuje del movimiento obrero y popular, a las luchas de nuestros pueblos.

La reforma laboral (RL) aprobada por el Gobierno de Coalición y sancionada en las Cortes in extremis y de carambola no escapa a esta realidad: es manifestación de esa correlación de fuerzas, muy débiles las de la clase obrera, muy fuertes las de la burguesía, de la patronal. Veamos:

C. Hermida

El 5 de marzo de 1953 murió Iosif Visariónovich Dzhugashvili, conocido mundialmente con el sobrenombre de Stalin. Su persona y su gestión política, desde sus inicios en el Partido Bolchevique hasta su fallecimiento, han merecido los peores calificativos. No ha quedado ni una sola parcela de su gobierno que no haya sido juzgada con los términos más duros y la más absoluta de las descalificaciones. Desde la extrema derecha hasta el anarquismo, pasando por socialistas, trotskistas y liberales, difícilmente se encontrará un personaje histórico que concite el odio de sectores políticos tan diversos, unidos todos ellos en identificar a Hitler y Stalin bajo la etiqueta del totalitarismo, absurdo concepto teórico que sirve para amalgamar el fascismo y el comunismo y condenar al unísono dos sistemas políticos, económicos y sociales absolutamente antagónicos.

Los elogios desmedidos de los que fue objeto en su momento tampoco han ayudado demasiado a valorarlo en su justa medida .Afortunadamente, la apertura parcial de los archivos soviéticos a partir de 1991 y la aparición de nueva bibliografía nos permiten a estas alturas tener una visión mucho más objetiva del personaje.

Lola Val

Mi recuerdo de Carlos Álvarez es indisociable al de su amigo Raúl.

Los recuerdo ilusionados, cuando, después de haber pasado la noche en casa, con los preparativos de una semana de vacaciones en Sicilia, los acerqué al aeropuerto. Era el verano de 2013.

Recuerdo a Carlos en la cama, en uno de los primeros ingresos de hospital; estaba como ausente de la vida, era el día de su cumpleaños, puse una rosa roja en su mesilla, con un beso le dije: es una rosa roja como tu corazón. No respondió ni con un gesto, pero meses después, ya recuperado, me dijo que recordaba una flor.

La última vez que nos vimos fue en el acto de homenaje a Raúl Marco en el Ateneo de Madrid. Le había pedido unas palabras suyas para el acto. Le expliqué que desearíamos que él pudiera estar en la mesa pero entendía que, en la situación que estaba, no era posible. Lo pensó breves momentos y me dijo: quiero ir y quiero estar en la mesa del acto.

¡Cómo agradecí que el 16 de octubre estuviera a mi lado, su calor y sus palabras!

En la preparación del acto en el cementerio civil, participó en la selección de poemas. Le pedí que escogiera uno suyo para leer ante la tumba.

J. Romero

La Rusia de Putin es una potencia cuya mano aparece detrás de muchos de los conflictos que se suceden en diversas partes del mundo, particularmente en las  zonas que fueron parte del mismo estado, la URSS, antes de que la degeneración revisionista acabara con el que fuera primer estado proletario de la historia. La ubicación geoestratégica de aquellos países en Europa oriental y Asia Central, donde confluyen las dos grandes potencias que pugnan por el control de la economía imperialista y sus principales aliados, convierten a Rusia, lo mismo que a la Europa imperialista, en peones de China o EEUU respectivamente en la pelea por la hegemonía, aunque con intereses propios que en ocasiones provocan contradicciones internas en cada  bloque.

Tras la desintegración de la URSS en 1991, la mayoría de las repúblicas exsoviéticas europeas se pasaron con armas y bagajes al campo del imperialismo occidental, entrando en la UE y en la OTAN (de hecho, el actual conflicto en Ucrania tiene su origen en la intención de este país de integrarse en el bloque militar capitaneado por EEUU).

J. Romero

Cuando los de arriba hablan de paz / El pueblo llano sabe que habrá guerra. / Cuando los de arriba maldicen la guerra / Ya están escritas las hojas de movilización. (Bertolt Brecht)

En la crisis actual entre la Rusia de Putin y Ucrania, no están en juego los intereses de los respectivos pueblos. Las amenazas de la OTAN de intervenir en el conflicto no pretenden tampoco salvaguardar los intereses de los pueblos europeos, sino reforzar la posición de EEUU como primus inter pares entre las potencias imperialistas (respecto a otros aspectos del conflicto remitimos al comunicado de los partidos hermanos y de los partidos europeos de la CIPOML).

Cada bando exhibe sus razones formales, pero este conflicto forma parte de la pelea entre EEUU, China, Rusia y la UE por imponer los intereses de sus respectivas oligarquías financieras en un periodo de crisis del imperialismo. Hasta ahora era EEUU quien marcaba la ley y controlaba las principales instituciones que agrupan a las grandes potencias imperialistas, coordinando y disciplinando sus relaciones en el campo económico, politico y militar.

Por Carlos Hermida

El 22 de febrero de 1939 falleció en la localidad francesa de Colliure Antonio Machado, poeta español y universal. A finales de enero había cruzado la frontera junto con cientos de miles de españoles que marcharon al exilio ante la ocupación de Cataluña por las tropas franquistas.

Machado no fue solo un extraordinario poeta, sino que constituye el paradigma del patriotismo republicano, de una forma de entender España desde una posición radicalmente diferente al nacionalismo de la derecha, que identifica lo español con el catolicismo y el imperio del siglo XVI.

En la izquierda había un patriotismo que demandaba en primer lugar una profunda transformación del país y denunciaba con amargura el atraso económico y cultural de nuestro país. A lo largo del siglo XIX y primer tercio del XX se crea ese sentimiento nacional unido a la necesidad de un profundo cambio. Va tomando forma el patriotismo republicano, que no reniega de España, como afirmaba y afirma la derecha, sino que desea otra España y se identifica con lo mejor de nuestro pasado.

 

Carlos Hermida

Stalingrado. 2 de febrero de 1943. El mariscal Von Paulus, 24 generales y 90.000 soldados se rinden  al Ejército Rojo. Eran los restos del 6º Ejército alemán.  El 19 de noviembre de 1942, después de varios meses de batalla defensiva, las tropas soviéticas tomaron la iniciativa y cercaron a  330.000 soldados alemanes. En conjunto, durante la ofensiva soviética, los alemanes y sus aliados italianos y rumanos perdieron 800.000 hombres, 2.000 tanques y 3.000 aviones de combate.  

 Fue el principio del fin de los criminales planes de dominación mundial de Hitler. El heroísmo sin límite de las Fuerzas Armadas de la URSS, el inmenso sacrificio de los comunistas y del pueblo soviético, unido  en torno a Stalin, fueron los artífices de  una  victoria memorable que cambió el curso de la  Segunda Guerra Mundial.

En la derrota del nazismo la Unión Soviética desempeñó el papel decisivo. En el Frente del Este fueron destruidas la mayor parte de las divisiones alemanas, aniquiladas las mejores unidades de la maquinaria bélica hitleriana. Sin la resistencia soviética, Hitler habría ganado la guerra  e impuesto la barbarie racista  en el mundo. Así lo reconocieron en su momento el presidente estadounidense Roosevelt y el primer ministro británico Churchill. Más tarde, la propaganda anticomunista de los años de la “guerra fría” intentó minimizar el papel de la URSS en la victoria, atribuyendo a Estados Unidos el protagonismo fundamental en la derrota del nazismo.

 

Aníbal Bagauda

La medida del progreso histórico se dio precisamente por la afirmación cada vez más acentuada del principio organizativo, en contraposición a la arbitrariedad, al capricho, al vago instinto de la originalidad vacía de contenido concreto, se dio por la formación de sólidas jerarquías democráticas, libremente constituidas con vistas a un fin concreto, inalcanzable si no se tiende hacia él con todas las energías recogidas en haz” (A. Gramsci, “Después del Congreso”, 14/09/1918).

En el anterior artículo analizábamos, desde un punto de vista ideológico y político (análisis que la aprobación de la Reforma Laboral de su Gobierno viene a confirmar), los adelantos del proyecto de Yolanda Díaz y su concomitancia con el ciudadanismo de Podemos, lo que no podía ser de otra forma pues beben de la misma fuente: el novísimo revisionismo.

Entramos ahora en el terreno de la organización y encontramos en dicho proyecto, básicamente, otra característica de Podemos, a saber, su impugnación ideológica a la misma idea de organización y el combate a la misma.

Así de categórica se despachaba la señora Díaz, no sin dar una palmadita en el hombro a las organizaciones políticas:“Los partidos son una cosa muy pequeña en nuestro país, y hoy son un obstáculo. Las construcciones sociales son de la gente y deben ser de otra manera” (público.es, 02/12/21. La negrita es nuestra).

 

Santiago Baranga

El 19 de diciembre ganó Gabriel Boric las elecciones en Chile, y la izquierda global se entusiasmó. No era para menos: se trataba de derrotar a un admirador de la negra dictadura pinochetista como José Antonio Kast; y, al fin y al cabo, ¿quién puede presumir de no tener en su país un fascista olfateando el poder político? ¿Cómo no sentir al menos cierto alivio ante esta nueva pieza de lo que parece un cambio de ciclo, tras la oleada extremadamente reaccionaria y neoliberal que ha sacudido América Latina en los últimos años? El propio ganador lo expresaba de la manera hiperbólica que nos es tan familiar a este lado del Atlántico: «Estamos ante un cambio de ciclo histórico». Sin embargo, bastantes interrogantes planean sobre el nuevo mandatario.

Mucho se ha celebrado el origen “activista” de Boric, aunque no se sabe bien si tal “popularidad” se debe tanto a proceder de los “movimientos sociales” como a su visible aprensión hacia los partidos políticos. De hecho, es precisamente de esas bases de donde proceden las críticas más incisivas, si dejamos de lado las previsibles advertencias de la prensa reaccionaria sobre el «comunismo» acechante tras el nuevo presidente: el del Partido Comunista, es de suponer; el mismo que formó parte del continuista gobierno de Michelle Bachelet entre 2014 y 2018.

 

Entrega XIII de la serie Tecnología y capitalismo: Google, paradigma del control tecnológico de la sociedad (III): Nacimiento de un gigante: buscador, anuncios, web, multimedia

P. Recife

Ya hemos visto en artículos anteriores como la Inteligencia Artificial en combinación con la Big Data es una fuente inagotable de ingresos y control para las grandes empresas tecnológicas. Todas han partido de esa combinación de tecnologías –entre otras- que han depurado e innovado con el tiempo. Saben que la captura y el control de la información es importante, tanto que han hecho que los gobiernos les hayan tenido que hacer leyes exprofeso que frene su ansía de poder. Todas las grandes tecnológicas se aprovechan de ello y todas comenzaron -en su objetivo- como lo ha hecho Google.

El inicio: el buscador, los anuncios y la web

Dos estudiantes de posgrado en ciencias de la computación en la Universidad de Stanford, Larry Page y Sergey Brin, comenzaron Google como un proyecto universitario en enero de 1996. Inicialmente llamaron a su buscador BackRub y en 1997 cambian el nombre a Google inspirados por el término matemático «gúgol» que se refiere al número 10 elevado a la potencia de 100, en referencia a su objetivo de organizar la enorme cantidad de información en la Web.7.

 

Carlos Hermida

Se cumplen 86 años de la victoria electoral en España del Frente Popular. El 16 de febrero de 1936, una coalición integrada por partidos republicanos de izquierda y organizaciones obreras obtuvo la victoria en las elecciones legislativas. El mundo capitalista se encontraba sumido en los años treinta en una crisis económica sin precedentes --“La Gran Depresión”-- y el fascismo se extendía por Europa, destruyendo las instituciones parlamentarias y liquidando las libertades y los derechos civiles. En España, además de la organización fascista Falange Española y de las JONS, existía una derecha fascistizada, representada por la CEDA, Renovación Española y la Comunión Tradicionalista, cuyo objetivo era la destrucción de la República, y que había estado muy cerca de conseguirlo durante los años 1934/1935, conocidos como el bienio negro.

La izquierda supo ver el peligro, se unió y elaboró un programa común. Superando diferencias ideológicas, las organizaciones que integraron el Frente Popular fueron capaces de ponerse de acuerdo en lo que les unía, sobre la base de unos puntos programáticos claros y nítidos: defensa de la República, cerrar el paso al fascismo y reanudar el programa reformista iniciado por el gobierno de Azaña entre 1931 y 1933.

 

Comunicado del Comité de Madrid del PCE (Marxista-Leninista)

LEY OMNIBUS: modernizar la administración como excusa para avanzar en la privatización de lo público

En el lenguaje de Ayuso (continuidad del lenguaje del PP en la Comunidad de Madrid desde hace más de 25 años), modernizar, impulsar, emprender… significa utilizar los fondos públicos para darlos a la empresa privada, es decir, el expolio de servicios y bienes comunes.

El 23 de diciembre, en plena Navidad, el gobierno de la CAM, presentó el Anteproyecto de Ley de medidas urgentes para el impulso de la actividad económica y la modernización de la administración de la Comunidad de Madrid, conocida como “Ley Ómnibus”, que afecta a la práctica totalidad de las áreas de gobierno, dejando solo 10 días, con varios festivos incluidos, para presentar alegaciones.

Este anteproyecto modifica 33 leyes, 5 decretos e incluye 15 nuevas disposiciones. Afecta a ámbitos de hacienda pública, ordenación territorial y urbanismo, medio ambiente, protección de la naturaleza, transportes urbanos y por carretera, juego, deporte, prevención y extinción de incendios y salvamento, agentes forestales, policía local, centros de menores, tribunal administrativo de contratación pública, sanidad…

 

J. Romero

Hoy, el gran capital sigue internacionalizado; el control de los medios de producción se concentra cada vez en menos manos, pero la producción se diversifica a lo largo del mundo, a pesar de los intentos de renacionalizar una parte de la producción industrial, en tanto los fondos de inversión y especulación ganan poder y autonomía respecto de los débiles controles estatales.

Hoy, el capital afronta un proceso de profunda reconversión que intenta resetear el sistema, “partir de cero”, para evitar la profundísima crisis que limita la reprodución ampliada de sus inversiones; una crisis que amenaza con provocar una brutal destrucción de fuerzas productivas cuyo coste pagará (está pagando ya) la mayoría trabajadora.

Ese proceso crea de contínuo tensiones internas entre las diversas capas de la burguesía y agudiza la lucha política entre ellas, pero la batalla política por el control del Estado y el establecimiento de alianzas entre los estados se da en su campo, el campo del capital.

Hoy el proletariado está disperso a nivel internacional y dentro de cada país, la dirección política de sus intereses sigue en manos de una burguesía en el mejor de los casos “bienintencionada” que impone sus prioridades, ajenas cuando no contrarias, a las del proletariado.

En este estado de cosas parece evidente que la prioridad del proletariado y de los comunistas está en recuperar la iniciativa política. Y para lograrlo debe reforzar las organizaciones que puedan agrupar y disciplinar su acción para dirigirla contra el enemigo de clase que sí dispone de estructuras orgánicas (y, entre ellas, la principal, el estado liberal burgués) para imponer sus intereses.

A. Bagauda

Si bien es verdad que el de Yolanda Díaz es un proyecto aún por definir, creemos que hay suficientes elementos como para poder hacer una valoración inicial, oportuna, a nuestro juicio, entre otras razones porque ha despertado simpatías e ilusiones entre distintos sectores sociales.

El bluf de Podemos (recuérdese que iban a “asaltar los cielos”) ha supuesto una traición a las esperanzas que depositaron en ellos cientos de miles de españoles, lo que aumenta el hartazgo y la desesperanza de muchos de ellos, así como la sima entre la izquierda y las clases trabajadoras que fueron, y son, sus principales votantes. Pudiera darse un desplome electoral y la operación “Yolanda” busca evitarlo. Pero con un “Proyecto de país” que anticipa más de lo mismo, que “no es chicha ni limoná” (Víctor Jara, canta). Nada nuevo bajo el sol.

Ese proyecto, que algunos llaman “frente amplio”, se quiere articular en torno al hiperliderazgo de Yolanda, como en su día Podemos gravitó en torno a Pablo Iglesias, a la que se presenta como salvadora, sin la cual nada es posible. Ya hicimos un comentario al respecto en otro artículo (“Organización, política y movimiento popular”, Octubre, nº 148).

 

Sofía Ruiz

La crisis de la década de 1970 conlleva un cambio de circulación de capital desde la esfera de la producción industrial al mercado de la construcción, en el que el declive de beneficios que proporciona la industria es suplantado por el aumento de la especulación inmobiliaria.

Se acelera así el cambio hacia una nueva fase de desarrollo capitalista en la que la ciudad adquiere un papel clave como centro de acumulación de capital. La ciudad deja de ser un lugar donde se produce y pasa a ser una mercancía que crea oportunidades de beneficio: es el cambio de la producción en el espacio a la producción del espacio. La producción del espacio, da lugar a que los centros urbanos pasen, de ser lugares de residencia, a espacios de acumulación de capital. Si para la población local, el barrio es el lugar habitado donde se desarrolla la vida social, para los mercados y los Ayuntamientos es un espacio abstracto del que se pueden sacar beneficios. El conflicto entre este valor de uso al que aspira el residente y el valor de cambio con que los poderes locales gestionan la ciudad, es la contradicción fundamental en la ciudad, la expresión urbana de la lucha de clasesLa ciudad mercancía, Sofía Ruiz.

En la actualidad, la vivienda o el espacio construido, se ha transformado en un anillo fundamental del proceso de valorización financiera del capital. El proceso de financiarización en Europa o en Estados Unidos se ha producido al desmontar la política de vivienda social, (parte importante del Estado de bienestar), sustituyéndola por la mercantilización de la vivienda y su transformación en un activo financiero.

 

P. Recife

Entrega XII de la serie Tecnología y capitalismo: Google, paradigma del control tecnológico de la sociedad (I): Nacimiento de un gigante: recopilación de datos

En el anterior capitulo vimos cómo la Inteligencia Artificial está presente en la sociedad utilizando para ello desde aplicaciones de móvil a otras formas más sofisticadas en combinación con otras tecnologías. Las grandes corporaciones tecnológicas y los gobiernos están detrás de su desarrollo y utilización. La pregunta es ¿controlan Google, Apple, Microsoft, Facebook, Amazon, gobiernos y la inteligencia artificial nuestras vidas?

Esos datos que vamos dejando…

A alguien medianamente enterado del uso de móviles, redes sociales o compras por internet, tiene asumido que multinacionales como Google, Microsoft, Facebook, Amazon o Apple controlan y espían toda nuestra actividad digital. Es sencillo: saben que búsquedas hacemos, qué sitios web consultamos, dónde estamos ubicados, que artículos o géneros nos interesan, cuantos pasos hemos dado, nuestras preferencias musicales, que canales de televisión vemos… y así, una larga lista.

Cierto es que esos datos los recopilan de forma anónima, es decir, que no están vinculados a un nombre, dirección o número de teléfono. Es el negocio del Big Data. Las multinacionales te ofrecen servicios gratuitos pero en realidad te los cobran recopilando esos datos que tú introduces y ellos luego ordenan, analizan y venden a terceros. ¿Es ilegal? Se supone que esto lo vigila la agencia de protección de datos de cada país ya que los gobiernos tratan de llevarse parte de la tajada que supone este mercado.

 

Senén

9 días han bastado para demostrar por dónde crujen las costuras del sistema. Y lo hace ahí donde el capitalismo y ninguno de sus instrumentos de control puede asimilar las luchas, manejarlas y poner las velas a su favor, por muy deterioradas que estén o haya conseguido mantener las condiciones. Nos referimos, obviamente a la lucha de la clase obrera. Descarnada, sincera y sin miedo. Y lo más importante, con voluntad de victoria.

Los obreros del metal de Cádiz, en respuesta a una postura desvergonzada de la patronal, en la negociación del convenio que les toca firmar dijeron basta.

Dijeron basta en un sector atomizado por la precariedad y la temporalidad, dependiente en gran medida de empresas matrices que racanean condiciones de trabajo a las contratas. La situación de decadencia industrial en la bahía de Cádiz viene de largo, con un amplio historial de deslocalizaciones, cierres y regulaciones de empleo que están haciendo de la provincia campeona en los datos de paro a nivel estatal, con permiso de la provincia de Huelva, que le va a la cabeza y aquejada por una situación similar.

La batalla por sus puestos de trabajo son habituales y continúas, así como en el resto del Estado. Coetánea a esta valiente lucha ha sido la de los compañeros de Pilkington en Puerto de Sagunto, los cuales se enfrentaban a un proceso de deslocalización de parte de su producción a países del este de Europa, batalla que también han ganado. Se quedan los puestos de trabajo.

 

Feliks S.

Las cadenas de supermercados regionales Froiz, Lupa, Gadis, Alimerka y La Plaza cuentan en Castilla y León con un convenio colectivo propio. Dicho convenio caducó en 2019 y debido a la pandemia se prolongó durante el 2020 para seguir negociando. En 2021 se retomó la negociación que se vio paralizada por la insistencia de la patronal en ofrecer subidas de sueldo testimoniales.

Ante esto el sindicato mayoritario en el sector, CCOO, decidió simplificar la batería de reivindicaciones en una básica: alcanzar un salario mínimo en el sector de 1200€ mensuales en 15 pagas sin renunciar a ningún derecho vigente.

Para ello se llevó a una intensa campaña movilizadora en forma de asambleas (primero de delegados y después de toda la plantilla) y convocatoria de huelga, la primera en el sector en Castilla y León. La actitud de los trabajadores partía de una indignación por las condiciones que se tenían, pero sin horizonte de como mejorarlas. Poco a poco y gracias al trabajo de muchos representantes y afiliados al sindicato la implicación de los trabajadores fue aumentando, aún siendo muy minoritaria. En las asambleas provinciales en las que se convocó a la huelga sólo participaron en torno al 10% de la plantilla. Sin embargo, la patronal vio algo inédito: una respuesta organizada a sus prácticas abusivas. Es por ello que finalmente las empresas ceden consiguiéndose el objetivo de los 1200€ aunque alargando el plazo para lograrlo en un año más. A cambio se consigue bajar ligeramente la jornada anual para que uno de los sábados de libranza anuales no se tenga que recuperar. Es decir, la mera amenaza de huelga con los trabajadores empezando a movilizarse consigue el objetivo marcado.

 

C.Hermida

El 20 de noviembre de 1975 murió Franco, pero el aparato represivo del estado franquista siguió cometiendo crímenes impunemente. El 24 de enero de 1977, por la mañana, hubo en Madrid una manifestación en protesta por el asesinato, el día anterior, del estudiante Arturo Ruiz a manos de un grupo de extrema derecha. Como siempre, la policía reprimió brutalmente la protesta y la joven Mariluz Nájera resultó muerta por el impacto en la cabeza de un bote de humo. Por la noche, un grupo de pistoleros fascistas irrumpió en un despacho laboralista de la calle Atocha en el que trabajaban abogados de Comisiones Obreras y del PCE, asesinando a cinco personas y dejando heridas a otras cuatro. Acontecimientos trágicos que figuran en todos los libros de Historia que abordan la etapa de la Transición y que muchos españoles recuerdan por su edad o conocen por reportajes de televisión.

Sin embargo, casi nadie se acuerda de Eduardo Serra Lloret, militante del Partido Comunista de España (marxista-leninista), que murió ese mismo día a consecuencia de las secuelas que en su cuerpo dejaron las bárbaras sesiones de tortura sufridas en Valencia durante su detención.

Serra Lloret “Rubén”, militante de nuestro partido en la zona de Xátiva desde 1973, fue detenido a finales de 1975 y conducido a la Jefatura Superior de Policía de Valencia. Allí fue sometido a brutales palizas por Benjamín Solsona Cortés “El Galletas”, jefe de la Brigada Política de Valencia. Trasladado a la cárcel en grave estado y ante la posibilidad de que muriera allí, le concedieron la libertad condicional. Un año después de su detención murió.

Guerra económica

 

J.P. Galindo

La economía es una de las principales armas de la política. Y un arma económica de 23.000 millones de euros es una amenaza formidable. Esa es la escala en la que se mueven los presupuestos de la Comunidad de Madrid que acaban de ser aprobados por el PP y Vox; unos presupuestos mayores que el PIB del año 2020 de países como Guinea Ecuatorial, Albania, Laos o Nicaragua, según datos del FMI.

El PP reconoce sin problema alguno que estos presupuestos tienen por objetivo asentar aún más el modelo (neoliberal y especulativo) que lleva décadas desarrollando en Madrid y que ha convertido a la región en un verdadero laboratorio ultracapitalista. Sin embargo, también se ha asegurado de que sus medios de comunicación resalten que el 88% del total se va a destinar a “presupuesto social”, un eufemismo bajo el que cabe prácticamente todo y que oculta una realidad: la privatización encubierta de gran parte de los servicios públicos madrileños bajo el formato de la gestión concertada, así como la “colaboración público-privada”, que implican que una buena parte del presupuesto público terminará gestionado por entidades privadas.

 

Senen, PCE (m-l) Andalucía

9 días han bastado para demostrar por dónde crujen las costuras del sistema. Y lo hace ahí donde el capitalismo y ninguno de sus instrumentos de control puede asimilar las luchas, manejarlas y poner las velas a su favor, por muy deterioradas que estén o haya conseguido mantener las condiciones. Nos referimos, obviamente a la lucha de la clase obrera. Descarnada, sincera y sin miedo. Y lo más importante, con voluntad de victoria.

Los obreros del metal de Cádiz, en respuesta a una postura desvergonzada de la patronal, en la negociación del convenio que les toca firmar dijeron basta. Dijeron basta en un sector atomizado por la precariedad y la temporalidad, dependiente en gran medida de empresas matrices que racanean condiciones de trabajo a las contratas. La situación de decadencia industrial en la bahía de Cádiz viene de largo, con un amplio historial de deslocalizaciones, cierres y regulaciones de empleo que están haciendo de la provincia campeona en los datos de paro a nivel estatal, con permiso de la provincia de Huelva, que le va a la cabeza y aquejada por una situación similar.

La batalla por sus puestos de trabajo son habituales y contínuas, así como en el resto del Estado. Coetánea a esta valiente lucha ha sido la de los compañeros de Pilkington en Puerto de Sagunto, los cuales se enfrentaban a un proceso de deslocalización de parte de su producción a países del este de Europa, batalla que también han ganado.

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