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12 de Noviembre de 2022 (descargar en pdf)

SITUACIÓN INTERNACIONAL

Desde la invasión de Ucrania por el ejército de Putin, aparentemente hemos entrado en un “bucle” de noticias que se limitan a una sucesión de datos “geopolíticos”, unos en apoyo del imperialismo occidental, otros del ruso y la tesis de un mundo “multipolar” de quienes anhelan que las dos principales potencias imperialistas se repartan las áreas de influencia apoyándose en bloques de aliados satélites. El mundo se queda pequeño para las dos grandes potencias en liza: China y EEUU y el proceso de reparto entre ellas parece de momento ralentizado.

Solo aparentemente, porque en el panorama internacional se están produciendo contínuos cambios, muchos apenas perceptibles, que avanzan hacia un cambio mucho más profundo que busca alterar completamente el statu quo actual asentado tras la II Guerra Mundial, en el que EEUU es el primus inter pares de los estados imperialistas. Ese “orden mundial”, aceptado hasta ahora incluso por sus rivales, China y Rusia, es puesto en cuestión por las nuevas potencias que exigen su parte en el reparto del producto social saqueado al proletariado y a los pueblos. La derecha se escora abiertamente hacia el fascismo y la izquierda con presencia en las instituciones abraza abiertamente a uno u otro campo en liza, renunciando objetivamente al internacionalismo proletario. Desde hace tiempo están trazadas las grandes tendencias de este proceso de las que hemos venido tratando en anteriores informes. Recordemos algunas:

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Comunicado del Secretariado del CC del PCE (m-l)

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El reaccionario régimen de Putin inició en Febrero un conflicto militar en Ucrania cuyas consecuencias son difíciles de prever porque no son los pueblos los que controlan las relaciones entre los países, sino gobiernos que sirven al mismo amo: el capital imperialista.

La explosión, ayer, de un misil en Polonia, según las primeras declaraciones, de fabricación rusa, cerca de la frontera de ese país con Ucrania, provocó durante varias horas una escalada hacia la guerra abierta, al reclamar el gobierno polaco la aplicación del artículo 4 del tratado de la OTAN, paso previo a la entrada en vigor del artículo 5 que hubiera supuesto la declaración de guerra a Rusia. Poco después se desactivó la alarma inicial y se definía el ataque como un error de la defensa antiaérea ucraniana.

El incidente, muestra que la paz en Europa está en manos de Putin, representante y cabeza de la oligarquía gansteril rusa, y de regímenes como el polaco o ucraniano, controlados por fuerzas ultranacionalistas y filo nazis; demuestra también que a la potencia yanqui le interesa azuzar el enfrentamiento en la frontera de Europa, una potencia imperialista aliada y al tiempo rival suya, por lo que cualquier alteración real o ficticia de la situación le ayuda a mantener un estado de alarma permanente favorable a sus intereses.

la revolucion rusa

 

Secretariado del CC del PCE (m-l)

¿Por qué luchamos los comunistas? ¿Cual es nuestro objetivo?

La revista Teoría y Práctica que recogía los documentos de nuestro segundo congreso en diciembre de 2010 incluía en la portada la siguiente cita de Lenin que continúa teniendo plena vigencia: “En realidad-una realidad velada por nuevos rótulos seudocientíficos y charlatanescos, o bajo una mediocre no pertenencia a ningún partido- los dos partidos en lucha son el materialismo y el idealismo

El Partido bolchevique dirigido por Lenin luchó desde el primer momento por la revolución proletaria para acabar con el capitalismo, siempre defendió la unidad del proletariado internacional contra el chovinismo y rompió con la socialdemocracia cuando esta traicionó su compromiso internacionalista votando a favor de los crédito de guerra de la burguesía, implicándose en los gobiernos burgueses. El movimiento comunista que surgió de esa ruptura escribió las páginas más heroicas en la construcción de una nueva sociedad y en la lucha contra el nazi fascismo, la forma de estado terrorista a la que recurrió el imperialismo para intentar aplastar al proletariado. Y lo hizo combinando en todo momento la mayor firmeza en la defensa de los principios ideológicos del materialismo marxista leninista con la flexibilidad táctica que cada momento histórico requería.

 

Neste 25 de Xullo, Día Nacional de Galicia, testemuña histórica innegable das reclamacións da maioría traballadora galega e as capas populares, e cunha crise económica, política e social cada vez máis agudizada, emprazamos ao conxunto das forzas que nos reclamamos antimonopolistas, antiimperialistas e antifascistas a recuperar a esencia combativa desta data tan sinalada para nós como pobo.

A monarquía herdeira do franquismo impide ao pobo galego exercer o seu lexitimo dereito á autodeterminación e, en cambio, nos impón o chamado "estado das autonomías", que por unha banda só serve para o reparto de poderes e influencias entre os diversos clans oligárquicos e burgueses e os seus corruptos aparellos políticos; e pola outra divide e mesmo enfronta á clase obreira e os pobos do estado español, tratando de impedir a imprescindíbel unidade que precisamos na loita para lograr a derrota da oligarquía española, enemigo común que nos nega os nosos dereitos nacionais e que somete ao pobo traballador a un permanente estado de explotación e abuso, mentras garante os privilexios dos grandes ricos e os beneficios da banca, dos oligopolios e das multinacionais.

Partido Comunista de España (m-l)

Las elecciones de ayer en Andalucía han sido una penosa radiografía de la situación política en España; un nuevo jalón en el camino hacia el desastre de la izquierda en este país. El PP logra la mayoría absoluta, más que duplicando sus escaños en el Parlamento de esa Comunidad Autónoma (de 26 a 58); el PSOE obtiene el peor resultado de su historia (de 33 a 30 escaños), profundizando el hundimiento de este partido que en las pasadas elecciones ya había perdido la mayoría). La derecha del PP afianza, pues, su dominio político; con una participación (58%) similar a la de las elecciones anteriores.

Por encima de las cifras y porcentajes concretos, debemos resaltar que se confirma la tendencia a la derechización del régimen político y la profunda decepción de las mayoría trabajadora con la izquierda del régimen, y, en particular con un proyecto, el de UP, que levantó en su día muchas expectativas y ha probado ser incapaz de cambiar nada importante desde el gobierno de coalición.

Podemos buscar las excusas que se quieran, pero nada va a cambiar la evidencia que se impone: Frente a la situación cada vez más angustiosa de millones de personas, la izquierda reformista únicamente da árnica... y debates sobre cuestiones alejadas de las necesidades de la gente. Nada que no hayan dado antes los gobiernos del PSOE y PP que les precedieron.

 

 

Comité de Madrid del Partido Comunista de España (marxista-leninista)

Es el momento de pasar de la indignación a la organización para dejar de ser vasallos de un Régimen que nos quiere callados, ciegos y mudos ante los abusos y privilegios de la oligarquía.

Como si de un patético “Míster Marshall” se tratara, la visita de Juan Carlos el Fugado ha obligado a Gobierno y oposición a pronunciarse ante la gira relámpago que el “emérito” se ha montado para este fin de semana. No se trata de si ha dado o piensa dar “explicaciones” por sus trapicheos, negocios e infidelidades (políticas y personales), como pretende la moderada izquierda institucional; mucho menos de que “su majestad” no tenga ninguna cuenta pendiente con la justicia, como dicen los “patriotas” de la derecha, pues todos sabemos que son precisamente su justicia y su constitución las que blindan sus andanzas e impiden investigarle. El problema está al fondo de la cuestión, en la impunidad que de hecho disfruta el jefe del Estado en España, y que lo asemeja a sus queridos amigos de las teocracias absolutas de Oriente Medio.

 

La clase trabajadora celebra su día, el Primero de Mayo, en un momento político de gran confusión, afrontando las consecuencias de una terrible crisis económica a la que se une una guerra interimperialista.

El capital enfrenta una pelea por el control de los mercados sin dudar en dar el paso hacia una guerra abierta en Europa en la que se ha involucrado a los pueblos en la defensa de los intereses de los grandes monopolios y de una oligarquía financiera que se enriquece a la misma velocidad que empeora la precaria situación de la mayoría trabajadora.

En nombre de la paz y la seguridad se bombardea al pueblo de Ucrania; en nombre de los mismos principios, el régimen ucraniano pone en acción a fuerzas nazis que asesinan a su propio pueblo amparados en un irracional nacionalismo reaccionario.

En nuestro país, el gobierno de coalición que se presenta a sí mismo como el “más progresista de la historia” nos ha implicado en esta guerra, alineándose desde el principio con los sectores más agresivos y militaristas de la OTAN.

Las promesas del gobierno se han frustrado en cuestión de meses. La Reforma Laboral consensuada con la patronal ha dejado en pie el 95% de la impuesta por Rajoy en 2012, como reconoce la propia CEOE, sin derogarla por completo como se comprometieron.

El conflicto en el sector de transporte ha estado rodeado de tanto ruido que es difícil discernir qué hay de verdad y cómo posicionarse.

Desde que comenzaron los paros el pasado 14 de marzo, hemos visto cómo la extrema derecha ha intentado capitalizar la protesta y la izquierda institucional ha acusado a los manifestantes de ser títeres en manos de golpistas de ultraderecha.

Para saber qué hay de verdad en estas afirmaciones, debemos partir de la situación del sector y de sus reivindicaciones. El transporte viene desde hace décadas viviendo un proceso de “uberización”, por el cual las empresas se deshacen de trabajadores asalariados, obligándoles a vender su fuerza de trabajo como “trabajadores autónomos” y así ahorrar costes laborales. Se produce, entonces, una atomización empresarial ficticia: la inmensa mayoría de las empresas del sector son simples trabajadores con un camión que realizan su oficio cuando y como las grandes empresas matrices deciden. La situación, mala de por sí, estalla cuando los precios del combustible escalan y hacen que muchos autónomos se vean obligados a ofrecer sus servicios a un precio inferior al coste de los mismos.

De aquí se derivan las dos principales reivindicaciones: regulación del precio de los combustibles y que no se les pague el servicio por debajo del coste de este.

Los trabajadores no pagaremos la guerra imperialista

La guerra en Ucrania está sirviendo como excusa para implantar un recorte de derechos fundamentales y un discurso belicista que no tiene otra intención que la de facilitar la sumisión popular al retroceso democrático que estamos sufriendo en toda Europa.

El artículo 55 de la “sagrada” Constitución Española de 1978 recoge el único procedimiento legal para recortar los derechos y libertades fundamentales que el propio texto reconoce, señalando claramente que cualquier actuación en ese sentido debe estar precedida de los estados de excepción o sitio en los casos más graves, y de una actuación judicial en cualquier otro caso.

Sin embargo, desde que se produjo la invasión rusa sobre Ucrania hemos asistido a la desaparición acelerada de algunos de esos derechos especialmente protegidos, sin guardar las mínimas apariencias democráticas de cara a la galería y sin encontrar apenas críticas desde los partidos institucionales. La guerra en el este de Europa sirve de excusa para imponer una visión unilateral, la de la alianza económico-militar encabezada por los Estados Unidos de América, y silenciar cualquier voz discordante, empezando por los medios de comunicación vinculados al gobierno ruso, pero apuntando ya hacia la posible censura de cualquier crítica a la escalada bélica occidental.

Los trabajadores no pagaremos la guerra imperialista

El Gobierno de España lleva décadas asumiendo posiciones políticas frontalmente contrarias a los intereses estratégicos de nuestro pueblo, siguiendo la línea marcada por el imperialismo estadounidense para establecer un orden internacional favorable a su mantenimiento y expansión como potencia mundial.

Una de las contradicciones más llamativas del Régimen del 78 es su combinación de un discurso nacionalista hacia el interior, que le lleva a chocar con las nacionalidades históricas y a intentar crear cierta “paz social” en base al discurso nacional, y la completa sumisión en el exterior, especialmente hacia los Estados Unidos de América, que le obliga a seguir decisiones que perjudican gravemente la posición económica y política de nuestro país. El caso de la guerra en Ucrania no es una excepción.

La escalada de precios y la escasez de productos básicos son consecuencias directas del enfrentamiento económico y militar entre la OTAN y Rusia, que la clase obrera paga en sus propias carnes.

El pasado 28 de febrero, Josep Borrell, actuando como máximo responsable diplomático de la Unión Europea anunció que la UE está en guerra. De momento se trata de una guerra económica (aunque nuestra aportación militar no ha dejado de crecer desde el inicio de la invasión rusa), pero las principales víctimas, como en toda guerra, son las clases populares.

Los trabajadores llevamos soportando, crisis tras crisis, quince años consecutivos de pérdida de capacidad económica: bajada de sueldos, subida de precios, paro, degradación de condiciones de trabajo… Prácticamente todos los males imaginables han desfilado ya por nuestra economía. Y todos ellos han venido acompañados de la correspondiente retahíla de excusas y justificaciones de los gobiernos de turno: crisis mundial, recesión europea, reestructuración del mercado nacional, etc. La pandemia de 2020 y ahora la guerra en Ucrania no son más que los últimos disfraces para tratar de esconder una realidad: el capitalismo agoniza en una crisis general de la que no puede salir.

Secretariado del Comité Central del PCE (m-l)

[English]

Primero. Expresamos nuestra más fraternal solidaridad con los trabajadores y el pueblo de Ucrania, víctimas inocentes de la guerra y de las disputas interimperialistas.

Segundo. Condenamos la agresión que, bajo el cínico eufemismo de “operación militar especial” y en la jornada de hoy, la Rusia de Putin ha llevado a cabo en Ucrania, en manos del ultrarreaccionario régimen de V. Zelenski. Esa Rusia no es la de los trabajadores y el pueblo rusos, sino de la oligarquía mafiosa de la que Putin es su más avezado representante, y responsable de esa acción criminal que ya ha causado decenas de muertos civiles y azuza el nacionalismo reaccionario de uno y otro bando.

Tercero. Asimismo condenamos la beligerancia del imperialismo yanqui que, en su estrategia imperialista, con el beneplácito y asunción del europeo, lleva años cercando a Rusia. Llevar la OTAN a Ucrania forma parte de esa estrategia.

Cuarto. En Ucrania no se dirime el interés de los pueblos, sino el de las potencias imperialistas en liza. Por un lado EEUU y la Unión Europea, con su instrumento de guerra, la OTAN; del otro, Rusia (e, indirectamente, China).

Comité Territorial del PCE (m-l) en Castilla y León

16 de febrero de 2022

Aunque lejos de la mayoría de la cámara, ganó las elecciones el PP, con el 31,4 % de los votos y 31 escaños. Mas, a nadie se le escapa que quién triunfó fue, lamentablemente, Vox, que pasa del 5.5 % al 17,6 %, y de 1 a 13 escaños. No obstante, también triunfaron la abstención (36,6 %), que expresa el desencanto y hartazgo de determinados sectores populares, sobre todo de aquellos que viven en los barrios más deprimidos de las ciudades, por las políticas de los partidos burgueses, y la candidatura Soria ¡Ya!, con más de un 42 % del voto en la provincia y más del 50 % en la capital, también reflejo del mismo hartazgo, del abandono por parte de esos partidos y las instituciones y de la necesidad de dar solución a problemas estructurales enquistados durante décadas (falta de industria, servicios públicos, transporte, infraestructuras,…), proyecto al que los sorianos (equivocados o no) ven como ilusionante. En este sentido, A. Ceña (procurador electo de esa formación) declaraba: "Es para reflexionar porque el 42,05 % del electorado ha confiado en nosotros y creo que es un aviso para navegantes por el tipo de política que estaban haciendo los partidos mayoritarios".

Comunicado del Secretariado del CC del PCE (m-l)

En diciembre de 2019 PSOE Y UP firmaban un acuerdo de coalición que incluía en su decimotercer punto un compromiso: “Derogar la reforma laboral y Recuperar los derechos laborales arrebatados por la reforma laboral de 2012”. Dos años después, Dios mediante*(1),el pasado 23 de diciembre, Gobierno, patronal y sindicatos firmaban el texto de la nueva reforma laboral que la Ministra de Trabajo con la falta de humildad que le caracteriza definía en estos épicos términos: “Es un acuerdo histórico. Es la primera vez en 40 años que una reforma estructural de este calado se produce con el consenso de todas las partes... Vamos hacia un modelo europeo y a partir de ahora nuestros contratos van a ser estables. Es un cambio de paradigma fundamental".

Yolanda Díaz, campeona del oportunismo, se felicitaba al presentarlo porque el acuerdo es fruto del consenso con la patronal para cumplir con las exigencias de la Unión Europea antes de dar curso a los fondos prometidos.

La Reforma Laboral no es un convenio, ni siquiera un convenio plurisectorial de ámbito estatal; establece la normativa legal que va a condicionar y en muchos casos determinar la negociación de los convenios y las relaciones laborales tanto individuales como colectivas entre trabajadores y patronos. Por ese motivo, la intervención del gobierno como representante temporal del estado no puede ser, no es de hecho, neutra; no puede basarse en el consenso entre intereses contrapuestos, ni en el cumplimiento de unas condiciones nacidas de un acuerdo entre los capitalistas europeos.

 

Sofía Ruiz

“La problemática multiculturalista da testimonio de la homogeneización sin precedentes del mundo contemporáneo. Es como si, dado que el horizonte de la imaginación social ya no nos permite considerar la idea de una eventual caída del capitalismo, la energía crítica hubiera encontrado una válvula de escape en la pelea por diferencias culturales que dejan intacta la homogeneidad básica del sistema capitalista mundial. Entonces, nuestras batallas giran sobre los derechos a las minorías étnicas, los gays y las lesbianas, los diferentes estilos de vida y otras cuestiones de ese tipo, mientras el capitalismo continúa su marcha triunfal" Slavoj Žižek, “Multiculturalismo o la lógica económica del capitalismo multinacional”.

En las últimas décadas del siglo XX, los Estudios Culturales, en su asociación con el post-estructuralismo francés y la French Theory, proporcionaron el sustrato teórico y metodológico para una adecuada recepción de las diferencias culturales, étnicas y de género, y con ello la aceptación y preeminencia de los valores multiculturales.

Entre estos estudios culturales podemos encuadrar los estudios de la Mujer, posteriormente, estudios de Género.

La lucha por la liberación de la mujer, después de la segunda ola feminista, se aisló y se separo de los movimientos sociales, perdiendo la participación de la mujer trabajadora.

 Sofía Ruiz

Artículo publicado en la revista de CIPOML, Unidad y Lucha Nº 37, Octubre de 2018

Este año se ha cumplido el 200 aniversario del nacimiento de Carlos Marx, generando multitud de debates, desde distintos ámbitos, sobre su vida y su obra. 

El legado de Marx sigue vigente en nuestros días, como no va a estar vigente cuando el capitalismo sufre una grave crisis, que estalló en el centro del imperio hace unos pocos años y que sigue haciendo estragos y nos empuja a un nuevo gran ciclo de endeudamiento llevándonos a niveles impensados de desigualdad. 

En este debate abierto en el 200 aniversario del nacimiento de Marx queremos ahondar en el análisis de la opresión de la mujer desde el conjunto de categorías que Marx construyo en “el Capital” para analizar los profundos procesos estructurales por los que el modo de producción capitalista se reproduce a sí mismo. Tema que ya ha sido abordado por el feminismo marxista de la mano de teóricas como Lise Vogel o Susan Ferguson, etc., pero que sigue abierto al debate y la investigación

Es una cuestión controvertida puesto que gran parte del feminismo se separó del marxismo en los años 80-90 del siglo pasado; además se ha producido un retroceso en el movimiento popular, acompañado de la pérdida de muchas de las conquistas sociales y laborales a causa del ajuste del modo de producción capitalista. La desorientación, las desafecciones y las reorientaciones dieron lugar a un compromiso cada vez más débil con la política revolucionaria y la emancipación.

Camaradas del Partido Comunista de Albania:

El Partido Comunista de España (marxista-leninista), sus órganos directivos y toda su militancia os envían un caluroso saludo, fraternal y solidario, en el convencimiento de que vuestro XVI Congreso será un completo éxito que os permitirá el reforzamiento organizativo, político e ideológico para afrontar las duras luchas que se avecinan.

Vivimos en un momento histórico difícil y complejo. El capitalismo está sumido en una crisis económica, agudizada por la pandemia, que intenta superar incrementando la tasa de ganancia a costa de intensificar brutalmente la explotación sobre los trabajadores, destruyendo derechos sociales e imponiendo a las masas populares medidas económicas que deterioran gravemente su nivel de vida.

Las contradicciones interimperialistas se agudizan y la posibilidad de una guerra entre las grandes potencias capitalistas es una posibilidad real. Con la actual tecnología militar, una guerra a escala global amenazaría la existencia de nuestro planeta.

Que la Constitución Española de 1978 es un cadáver político es un hecho conocido y reconocido por todos. Desde la trabajadora más humilde y explotada, hasta el capitalista más rico y acomodado, no queda nadie que pueda decir sinceramente que la Constitución garantice la igualdad, la justicia y el bienestar de todos los españoles.

Unos lo comprobamos diariamente a través de la infinidad de incumplimientos de los derechos y libertades que, teóricamente, nos protegen y garantizan una vida digna; los otros lo comprueban a través de la impunidad de sus corruptelas, desfalcos y abusos de poder que garantizan, estos sí, la desigualdad y la injusticia del Régimen del 78. El caso es que todos somos conscientes de la falsedad del contenido social de un texto constitucional que nunca tuvo intención de aplicarse.

La historia nos enseña que esta mentira que vivimos hoy no es nueva; también en el siglo XIX y en el XX las dos patas de la burguesía (la progresista y la conservadora), dejaron a un lado sus diferencias para instaurar un sistema presuntamente constitucional y representativo en España, bajo el broche de oro de la monarquía borbónica.

Situación internacional

La sección internacional del informe aprobado por el Pleno del CC del pasado mes de marzo terminaba alertando sobre la acumulación de crisis que amenazan con la inminencia de una “tormenta perfecta” en la economía imperialista, y abrimos este informe constatando que en los seis meses transcurridos desde aquel pleno, esa crisis que se sumaría a la que el imperialismo arrastra desde hace años y se ha agravado con la pandemia, parece cada día más cercana.

Todos los indicadores económicos señalan una situación agónica, hasta el punto de que los principales medios de comunicación se hacen eco de los augurios más sombríos; aunque es verdad que el tono apocalíptico de muchos de ellos, busca a menudo un efecto sedante, bien porque quien los lea llegue a considerar inevitables los males que se aventuran o porque cualquier mejora relativa de las catastróficas previsiones se tome como un bálsamo. En cualquier caso, los datos objetivos apuntan, como decimos, a un recrudecimiento de las tendencias de las que tratamos en nuestro informe anterior hasta un extremo que amenaza la estabilidad del orden económico capitalista y anticipa tormentas políticas que pueden provocar rupturas abiertas en el actual equilibrio entre las potencias imperialistas, y en el interior de cada país.

Comité de Madrid del PCE(m-l)

En las últimas semanas y aprovechando el reinicio del curso político, han aparecido diversas convocatorias llamando a actuar contra la desmesurada subida del precio de la electricidad. Todas ellas comparten una característica: son fruto de la visión unilateral, oportunista, de grupos autodenominados revolucionarios que se consideran mesías a los que las masas deben seguir naturalmente, por su propio bien. 

Frente a esa concepción oportunista del papel de las organizaciones revolucionarias, el marxismo-leninismo defiende la unidad popular como base de actuación para responder a los ataques del capitalismo, a sus saqueos permanentes en todos los ámbitos de la vida, y también a las desviaciones reformistas, revisionistas y populistas que prometen soluciones milagrosas a cambio de confiar ciegamente en tal organización o tal personaje político. La amarga experiencia del populismo izquierdista, cuyos últimos coletazos estamos observando estos días, no puede dar paso a una reedición “roja” del mismo fenómeno.

Sofía Ruiz

El capitalismo se rehace periódicamente a sí mismo utilizando, en gran medida, elementos de la crítica anticapitalista que, resignifica  para legitimar los cambios que le son necesarios. El nuevo espíritu que ha servido para legitimar el capitalismo flexible neoliberal de nuestro tiempo surgió de la crítica de la nueva izquierda al capitalismo organizado de Estado, en la que estaba inmerso, el feminismo de la segunda ola.

Las feministas criticaron el estatismo del capitalismo organizado de Estado, dando legitimidad a la mercantilización y la reducción del Estado.
La crítica al androcentrismo reivindicando el derecho de la mujer al salario fue recogido en la primera conferencia de mujeres organizada por la ONU con el objetivo de ‘educar’ a los gobiernos del mundo para cambiar la legislación laboral a fin de permitir la entrada de las mujeres en el trabajo asalariado en un momento en que era necesario para el capitalismo flexible ya que el modelo de familia sustentada con dos proveedores implicaba menor nivel salarial, menor seguridad, aumento de las horas de trabajo asalariado por familia… La incorporación de la mujer al trabajo asalariado ha producido una autonomía de las mujeres respecto a los hombres, no respecto al capital: el neoliberalismo ha utilizado el sueño de la emancipación de las mujeres para ejercer mayor explotación y engrasar el motor de la acumulación capitalista.

Comunicado del Secretariado del PCE (m-l)

“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”. Antonio Gramsci

Lo que empezó siendo un intento de la dirección del PSOE de remodelar sus alianzas acercando a Ciudadanos a su campo ha permitido al PP hacer lo propio en el campo de la derecha, que gira claramente hacia posiciones filofascistas. La soberbia altanera de niña pija de Ayuso ha terminado, a falta de ningún otro atributo político, por ser decisiva para aglutinar el voto de una mayoría hastiada del buenismo retórico de la izquierda reformista, empantanada en un quiero y no puedo constante que es percibido por los votantes de las clases populares alejados de la política como lo que es: impotencia. A falta de alternativas que realmente puedan mejorar su situación, la actitud altanera de Ayuso y su equipo, su apuesta por la identidad casposa de “lo madrileño”, su seguridad en la pelea contra sus rivales políticos son percibidas como fuente de seguridad frente al descalabro general.

La situación recuerda a la del tamayazo de 2003, cuando la traición de dos diputados socioliberales abrió las puertas del gobierno de la Comunidad a Esperanza Aguirre, otro personaje cuya única cualidad política era el desparpajo, con el que lideró durante años el proceso de demolición del sector público y su venta a precio de saldo al capital privado.