Sin categoría

¡Basta de usar a los migrantes como peones sacrificables por los intereses de la clase dominante!

La crisis migratoria en la frontera entre Bielorrusia y Polonia está en el centro de la atención pública.

Trabajadores y pueblos contemplan las dramáticas condiciones de miles de migrantes provenientes principalmente de Oriente Medio, atrapados en el frío, entre una alambrada de espinos y las fuerzas armadas en la misma frontera de los dos países, mientras crece la tensión internacional.

Polonia y la UE acusan a Bielorrusia de enviar de forma intencionada y organizada a inmigrantes en represalia por las sanciones, mientras que Bielorrusia niega tales cargos y amenaza con cortar el suministro de gas ruso a los países de la UE.

Es evidente que los inmigrantes son víctimas de las disputas "geopolíticas" entre Bielorrusia y Rusia, por un lado, y Polonia y la UE, por el otro.

Ningún poder burgués se preocupa por las personas que huyen de sus países, devastados por décadas de políticas imperialistas, de agresiones, de opresión y miseria, para alcanzar una vida mejor.

J.P. Galindo

El Ingreso Mínimo Vital será un azucarillo arrojado al océano de la especulación y la inflación del “libre mercado” mientras los recursos estratégicos del país sigan en manos de la burguesía.

El gobierno de coalición PSOE-UP acaba de aprobar el llamado Ingreso Mínimo Vital (IMV) presentándolo como un “escudo social” con el que tratar de reducir los brutales efectosde la enésima crisis del capitalismo sobre la clase obrera.

Evidentemente, cualquier medida encaminada a que quienes hoy sufren hambre en España puedan mejorar su dramática situación debe ser recibida con satisfacción. No en vano, según datos de UNICEF para el año 2018, España presenta una de las tasas más altas de pobreza infantil de la Unión Europea y es el tercer país tanto en pobreza relativa como en pobreza anclada solo por detrás de Rumanía y Grecia. Ahora bien, no podemos llevarnos a engaño pensando que esta medida paliativa vaya a significar un cambio en la situación de extrema desigualdad social que sufre España. Por el contrario, si no se acompaña de medidas estructurales radicales (y nada hace pensar que barajen tomar estas medidas) será el mejor aval para perpetuar esa desigualdad.

J.P. Galindo

La confiada burguesía europea se ha visto atrapada en la reorganización del imperialismo mundial de este nuevo siglo sin haber completado su propio proyecto imperialista.

Allá por el año 1916 Lenin recogió en su obra “El imperialismo, fase superior del capitalismo” un curioso pronóstico del economista capitalista inglés John A. Hobson publicado en 1902, que pintaba la situación relativa a los futuros Estados Unidos de Europa así: “un puñado de ricos aristócratas que percibirían dividendos y pensiones del Lejano Oriente, con un grupo un poco más considerable de empleados y de comerciantes y un número mayor de domésticos y de obreros ocupados en la industria del transporte y en la industria dedicada a la última fase de preparación de artículos   de   fácil   alteración.   En   cambio,   las   ramas   principales   de   la   industria   desaparecerían   y   los   productos   alimenticios   de   gran   consumo,   los   artículos   semi-manufacturados corrientes afluirían, como un tributo, de Asia y África”. Más de un siglo después, aquellas palabras son hoy una triste realidad.

La principal apuesta de estas elecciones era sobre quién estaría en cabeza de un escrutinio que se decidía en una sola vuelta: el partido de Macron, la República en Marcha (LRM) aliada a Modem (partido de centroderecha, aliado desde el principio con Macron) o la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen. Esas apuestas «europeas» servían a la confrontación. La participación de un 50,7% ha aumentado (más de 7 puntos en relación al récord de abstenciones de 2014), mas eso está ligado al conjunto nacional y no únicamente a un incremento de adhesión de las capas populares a la construcción europea, por la UE, su parlamento y su plétora de diputados. Es en los medios populares donde la abstención ha sido la más fuerte.

Comunicado

Cuando el gobierno de Pedro Sánchez convocaba estas elecciones, la victoria de la derecha y el acceso de una fuerza fascista al parlamento en Andalucía acababan de poner en evidencia que el reformismo y el miedo de la izquierda institucional a enfrentar con claridad y decisión los gravísimos problemas que afronta la mayoría trabajadora, su dispersión y falta de objetivos verdaderamente transformadores, abren el camino al fascismo. Como señalaron la mayoría de los analistas, fue precisamente la abstención de los sectores populares, hartos de la incapacidad de las fuerzas de la izquierda institucionalizada, la que facilitó la victoria de la derecha.

Sempre en solidariedade con ALCOA!!!

Fronte á desastrosa noticia do monopolio ianqui de Alcoa, anunciando o peche da súa fábricas na nosa cidade e en Avilés, desde a Plataforma Galega pola Terceira República ( P3 R ), queremos mostrar o máis enérxico rexeitamento a esta política da patronal e respaldo co persoal.

Entendemos que este conflito non é unha tema illado, senón que forma parte do plan dos grandes capitalistas para salvar os seus excesivos beneficios, adquiridos estes con a nosa suor e sangue. Este feito pon de manifesto o modelo económico imposto a base de deas industrialización e unha avanzada perda de postos de emprego.

Podemos citar como exemplo déala mantelación prevista para as centrais térmicas de Meirama, no 2020, e das Pontes, sobre o 2030, coa escusa de que non cumpren as normativas de actualización necesarias.

La larga campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales ha terminado con el paso a la segunda de E. Macron y de M. Le Pen. Pese a la fuerte presión para votar, la abstención ha sido del 20%. En esta cifra se encuentran todas las personas que han querido manifestar su rechazo al sistema. Es la posición que hemos defendido y aplicado.

Las diferencias entre los cuatro primeros candidatos son muy reducidas: Logran entre el 19,5% y el 24% de votos, lo que demuestra la estrecha base electoral de los dos candidatos que se van a enfrentar.

El rechazo masivo hacia los representantes de los dos partidos que han gobernado durante cuarenta años, Fillon por la derecha y Hamon por el PS, es uno de los aspectos a destacar de los resultados. El golpe es particularmente severo para el PS, que ya ha explotado.