AVISO:

Esta es nuestra web antigua.
La hemos dejado aquí para que todo el mundo pueda consultar
los artículos escritos antes de Noviembre de 2014 que todavía
no hemos copiado a su ubicación definitiva.

Para ver todos los artículos escritos desde Diciembre de 2014 en adelante,
por favor visita nuestra nueva página web.

Sobre la abdicación del borbón

junio 2, 2014 por  
Publicado en: Comunicados

logonuevopñoCon la abdicación de Juan Carlos de Borbón, el régimen ha puesto en marcha la maniobra con la que intenta asegurar la continuidad de la monarquía

La noticia de la abdicación de Juan Carlos de Borbón y Borbón es la culminación del proceso de descomposición del régimen. Aunque no han trascendido, a esta hora, los motivos que aducen la Corona y el Gobierno para tal iniciativa, las causas son claras y era perceptible, desde hace años, que se estaba preparando esta maniobra: el régimen se halla en descomposición, con una crisis inédita que no es sólo económica, sino que se ha convertido en social y, finalmente, política. La desafección creciente de las masas populares hacia el régimen del 78, incluyendo el cada vez mayor apoyo al independentismo en Cataluña y País Vasco, se ha visto refrendada por la enorme caída del voto que los dos grandes partidos de la oligarquía han sufrido en las elecciones Europeas, encendiendo todas las alarmas del capital y sus lacayos.

La crisis brutal que padece nuestro país en todos los órdenes: económico, político e institucional, obliga al bloque dominante a intentar canalizar la indignación y el descontento de millones de ciudadanos, en un proceso que, de nuevo, deje al margen los problemas y reivindicaciones centrales a los que hacen frente la mayoría trabajadora.

Las fuerzas del régimen, quienes han contribuido todos estos años a mantener unas reglas de juego que la mayoría ya no acepta, van a unir todas sus fuerzas para lograr que a Juan Carlos I, un rey ilegítimo impuesto por un dictador, le suceda Felipe VI, igualmente ilegítimo en la medida en que no representa los intereses de la mayoría, de los pueblos de España.

Durante los últimos años, a medida que trascendían los escándalos de corrupción y la vida de desenfreno de la familia real, los medios de comunicación del régimen han tenido mucho cuidado en mantener al margen la figura del heredero borbónico, destacando sus “enormes cualidades” para preparar el recambio en cuanto fuera necesario, y retrasando cualquier retoque constitucional en torno a la monarquía para que no se desatara un debate social que escapara a su control.

Como hemos señalado repetidas veces, el problema no es de personas, sino de la propia institución monárquica, impuesta por el dictador Franco; y, más aún, del entramado jurídico e institucional del que la Corona es la clave de bóveda. La maniobra continuista que ahora se ha destapado busca asegurar este marco para mantener la dominación de la minoría oligárquica, también heredada del franquismo en buena medida, que ha controlado el poder político y económico en nuestro país durante estos treinta y cinco años.

La convocatoria de un referéndum en el que el pueblo pueda optar entre monarquía y república como forma de estado es una primera exigencia democrática. Pero ese plebiscito debe reunir unas mínimas condiciones democráticas para ser legítimo y debe ir acompañado por una renovación completa del marco político: el gobierno, deslegitimado en las últimas elecciones democráticas, no representa las aspiraciones de la mayoría social y debe convocar de inmediato unas elecciones generales que las fuerzas populares deberán aprovechar para agrupar fuerzas, de cara a forzar la apertura de un proceso constituyente que establezca un marco constitucional que permita encarar un plan de medidas contra la crisis y en defensa de un futuro de progreso social y político.

La izquierda debe hacer frente a su responsabilidad y trabajar unida para evitar una nueva frustración como la que evitó la ruptura con el franquismo y sentó las bases de este modelo de estado que se hunde.

Es el momento de que todas las fuerzas de la izquierda social y política encaremos unidas la defensa de la mayoría trabajadora frente al régimen que frena sus aspiraciones; unidas por la III República como expresión de los anhelos y esperanzas de las clases trabajadoras.

Es hora de dar pasos seguros, de una vez por todas, para la formación de un Frente Popular capaz de generar una amplia movilización social y política que haga realidad la definitiva ruptura con el régimen monárquico heredero del franquismo.

¡Abajo el régimen monárquico!

¡Unidad de la izquierda por la Tercera República!

 

Secretariado del Comité Central del PCE (m-l)

2 de junio de 2014

counter on tumblr