MARRUECOS: El País de los Sin Sentidos
El 31 de marzo de 2010, las fuerzas de represión cargaron, una vez más, de manera salvaje, vil y cobarde contra los Diplomados en Paro que se manifestaron pacíficamente por el centro de Nador (N.E. de Marruecos – El Rif) para exigir su legítimo derecho al trabajo y a la vida digna.
No es la primera vez que este vil y cobarde régimen cargue contra los militantes de esta combativa asociación y tampoco creemos que será la última, porque el odio al Pueblo corre por sus venas y no habrá alternativa sin respuesta global que arranque desde su raíz a este régimen anti popular impuesto y sostenido por las potencias imperialistas de la región.
No es casual ver en las calles de Marruecos apalear y golpear a los manifestantes, en Rabat, frente al “Parlamento” pasa todos los días de lunes a jueves. Sin embargo nadie se atreve a gritarles a esos cabrones, porque el retrato del CUATRERO, como es en este caso, está siempre omnipresente con su cínica sonrisa sanguinaria y sus perros rabiosos listos para atacar…
Otro día triste para la libertad y la emancipación, un balance duro y pesado que ha dejado tristeza y llanto en más de un hogar; 17 hospitalizados, 4 de ellos en situación crítica. El delito: ¡Pedir el puto trabajo!
Otro día glorioso para los que creen en su justa lucha, nos informan que ellos no se rinden, que los cobardes pagarán, que ellos seguirán con sus movilizaciones, con sus reivindicaciones, con su día a día, con su pan y agua avanzando con pasos firmes como lo han ido haciendo desde hace más de una década y nos invitan a sumarnos a su lucha el día 02 de abril a las 16h en la plaza Cornish de Nador.
Valoración de CEAS-SAHARA ante la nueva ronda de conversaciones
ENTRE MARRUECOS Y EL FRENTE POLISARIO
Una nueva reunión entre Marruecos y el Frente Polisario acaba de celebrarse y no puede decirse que sea en un momento esperanzador. Las dos partes, junto con representantes de Argelia y Mauritania, se han encontrado los días 10 y 11 de febrero, en una localidad de las afueras de Nueva York, para discutir acerca de la posible convocatoria de una quinta ronda de negociaciones sobre el futuro del Sáhara Occidental.
La ONU espera que ambas partes acudan con un ánimo “productivo y serio”, tras las tensiones producidas por “el caso Haidar”. Un deseo alejado de la realidad, pues la voluntad negociadora del reino alauita se halla en entredicho como consecuencia del mantenimiento de una política represiva, incrementada los últimos meses, sobre las organizaciones civiles saharauis (lo mismo que con quien disiente de la política oficial entre los ciudadanos marroquíes), ejemplificada en la torpeza con que se trató de impedir la vuelta de Aminatu a su tierra y en una rectificación interesada y mercenaria, comprada a peso de oro.
No cabe duda de que la legalidad internacional, reconoce y garantiza el derecho de libre determinación del pueblo saharaui. Esta base legal está asentada en la doctrina que emana de los principios del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de las múltiples Resoluciones aprobadas por la Asamblea General en relación con este contencioso.
¿Cuáles son las razones por las que no se ha podido, hasta la fecha, aplicar por las Naciones Unidas la vigencia de este principio básico de legalidad en el territorio del Sáhara Occidental?
En primer lugar, porque no existe voluntad política de hacerlo cumplir y, en consecuencia, no se realiza ningún tipo de presión diplomática y política hacia Marruecos, que le exija el respeto de las Resoluciones internacionales. Estas conversaciones no pasarán de ser una pantomima, mientras que las Naciones Unidas no actúen de forma clara y contundente, y ello será difícil mientras algunos de los Países miembros permanentes del Consejo de Seguridad sigan colaborando en la persistente prolongación de esta ocupación.
Hora es ya de que las democracias occidentales dejen de adjudicarle a Marruecos el papel de aliado preferente o guardián y garante de los intereses del mundo desarrollado en el Magreb, pues ni esa visión corresponde ya a un análisis político actual ni facilita la resolución de los múltiples problemas que afectan a la estabilidad del Magreb e impiden el desarrollo de su potencial.
Por otra parte, la Unión Europea, instrumentalizada por la voluntad proteccionista de Francia hacia su antigua colonia, y con la actitud cómplice del Estado español, incapaz de asumir con dignidad las consecuencias de un tratado de Madrid en el que se traficó con el pueblo Saharaui como rehén, no solo premia las arbitrariedades del estado marroquí con la concesión de un estatuto de asociación preferencial sino que se apropia de los recursos pesqueros del banco sahariano en complicidad con su aliado preferente.
Un cinismo político que se hace más patente e inaceptable en la medida en que la comunidad europea viene silenciando todas las denuncias que se hacen sobre el respeto a los derechos humanos tanto en Marruecos como en el Sáhara Occidental, emitidas hasta por una Comisión de su propio Parlamento, de las que sólo se hizo eco ante la presión de la opinión pública en la dramática coyuntura que hizo peligrar la vida de Aminatu Haidar.
Marruecos sigue obstaculizando una solución democrática. Tiene el control de facto del Sáhara Occidental, tras su ocupación militar del territorio, y ahora tiene la pretensión de ampliarlo a un sometimiento de “jure” mediante su plan de autonomía, dentro de un anunciado proyecto de regionalización del país.
La oferta de autonomía de Mohamed VI resulta inaceptable, porque parte de la premisa de que su soberanía sobre el territorio es incuestionable, a pesar de que se trata de un territorio invadido que nunca, a lo largo de la historia, ha formado parte del Reino de Marruecos. Y, sobre todo, porque supone seguir ignorando tanto la legalidad internacional como la decidida voluntad de los y las saharauis. Esta nueva maniobra, desacreditada por la realidad cotidiana de las tensas relaciones entre la población saharaui y sus ocupantes, supone un “chantaje” al intento de negociaciones entre las dos partes, sin asumir que la única solución definitiva para la cuestión del Sáhara Occidental será la resultante del libre ejercicio de la autodeterminación del pueblo Saharaui mediante un plebiscito realizado con las debidas garantías, un derecho indiscutible que Marruecos lleva pisoteando desde 1975.
La Resolución 1871/2009 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, hace un llamamiento a Marruecos y al Frente Polisario “… para continuar las negociaciones bajo los auspicios del Secretario General, sin condiciones previas y de buena fe, a fin de lograr una solución justa, duradera y mutuamente aceptable para apelar a la determinación del pueblo del Sáhara Occidental”. La pretensión de Marruecos de imponer su engañosa solución, lo hace improbable. Y ello, justamente, cuando España ostenta la presidencia de turno de la Unión Europea, desde donde debería de trabajar, de verdad, para liderar la búsqueda de una solución a un conflicto que dura ya demasiado tiempo y que sangra sin cesar en la memoria de una gran parte del pueblo español.
Es una provocación más que los amigos del pueblo Saharaui y todos quienes en el mundo entero se identifican con la defensa de la dignidad y la justicia no deberíamos de admitir. Y que requiere una constante vigilancia del proceso y la denuncia de todas las dejaciones, tibiezas e insidias que constantemente se producen y, sin duda, se producirán.
Madrid, 12 de febrero de 2010
El pueblo saharaui vendido y traicionado
diciembre 21, 2009 por PCE (m-l)
Publicado en: Artículos, Internacional
Vaya por delante nuestra alegría por que la heroica Haminetu Haidar haya salvado la vida. El enorme coraje con el que defiende la dignad del pueblo saharaui y la suya propia, es digno del respeto y admiración de los que luchamos contra la reacción y apoyamos con hechos, no con palabrería huera, la lucha del pueblo saharaui dirigido por su representante el FPOLISARIO, contra el vil sátrapa alauita, ese «señor» medieval de cuya amistad hace gala el impuesto Borbón.
La lucha de Haminetu ha puesto de manifiesto , una vez más, que no se puede dejar en el olvido al Sáhara y su anhelo de independencia y libertad, lucha que desde hace casi cuarenta años demuestra la férrea voluntad de ese pueblo de no someterse a los dictados de un gobierno brutal que se cisca en los derechos humanos, que trata las resoluciones de la ONU como papel mojado (al igual que los otros «demócratas» de los gobiernos israelíes) y que chantajea a las llamadas democracias, en primer lugar a los pusilánimes gobernantes de España ya sean de derechas como de «izquierdas».
Y también ha puesto de manifiesto, la grotesca actitud del Gobierno de Zapatero y de su paladín Moratinos: Se hicieron cómplices al permitir que Haminetu fuera embarcada contra su voluntad para España, y han cedido lacayunamente a la exigencia de reconocer los «derechos« de Marruecos sobre el Sáhara. La torpe declaración del Sr. Moratinos, «La ley marroquí se aplica en el Sáhara Occidental.» No hace falta estudiar en academias para diplomáticos para saber lo que eso significa: rendirse ante la satrapía marroquí, y el ordeno y mando de los EE.UU. que han impuesto sus intereses en la zona a la justa reivindicación del pueblo saharaui. No olvidemos que el Gobierno de Washington, incluido el del Sr. Obama que rápidamente se ha desenmascarado como lo que es, un fiel servidor del sistema estadounidense (que al lado del analfabeto y brutal Bush, parece otra cosa, y no lo es), tiene como interés fundamental mantener la línea Turquía-Israel-Marruecos.
El Parlamento de Madrid aprobó hace unos días reconocer el derecho a la auto determinación del Sáhara. Ya vemos lo que valen las decisiones del PSOE: nada, reniegan de todo, son capaces de vender todo, se humillan y se hacen cómplices de lo que decidan sus mentores estadounidenses y otros. Esa actitud no es nueva, muchos son los ejemplos históricos que demuestran que ese partido ha sido casi siempre y salvo muy dignas excepciones (Negrín, Álvarez del Vayo…), quien hace la cama a la reacción. No nos remontemos muy atrás, recordemos que Felipe Gonzáles pronunció en su visita al Sáhara, sin saber que esas palabras eran oídas por camaradas nuestros que trabajaban allí voluntarios, que «apoyaría la lucha del pueblo saharaui hasta la victoria y la independencia, etc.etc.».
La lucha continúa, la de Haminetu, ha sido una victoria, mas no la definitiva. El pueblo saharaui necesita seguir contando con el apoyo de las fuerzas democráticas y revolucionarias. También será necesario estar atento a las maniobras y provocaciones que puedan montar la reacción marroquí para silenciar para siempre a esa luchadora de frágil aspecto y voluntad de hierro.Nada más llegar a su casa del Aaiún, la familia de Haminetu está sometida a vigilancia especial y su casa rodeada por la policía. La misma Haminetu, sostenida casi en vilo por familiares, tuvo que salir de su casa para que su médico pudiese entrar, ya que la policía del “humanitario” gobierno le impedía el acceso. En verdad, «la ley marroquí se aplica en el Sáhara Occidental»..
El pueblo marroquí, que conoce bien lo que es la dictadura, la represión, la falta de libertades, debe apoyar la lucha de sus hermanos saharaui, como lo hace con valor y dignidad la organización Vía Democrática.
¡Viva la lucha del pueblo saharaui!
¡Fuera del Sahara las tropas marroquíes!
¡Solidaridad internacionalista con el FPOLISARIO y su justa lucha!
Madrid, 19 de diciembre de 2009 Partido Comunista de España (m-l)
¡Salvemos a Aminetu Haidar!
diciembre 8, 2009 por PCE (m-l)
Publicado en: Comunicados
La vida de la activista saharaui, Aminetu Haidar, corre serio peligro, tras veinte días de huelga de hambre. El pasado 14 de Noviembre, Haidar fue expulsada a España desde El Aaiún, su ciudad, por las autoridades marroquíes de ocupación que le retiraron además el pasaporte, tras regresar de EEUU, donde había acudido para recoger un premio a su actividad de defensa de los derechos del pueblo saharaui. El régimen marroquí se niega a devolverle el pasaporte salvo que “pida perdón o acepte la marroquinidad del Sáhara. Desde entonces, Haidar permanece en huelga de hambre, defendiendo dignamente su derecho y el de su pueblo, frente al atropello y la humillación constantes de los ocupantes. Haidar con gran determinación y dignidad, está haciendo frente al régimen de Mohamed VI, al negarse a aceptar sus intolerables exigencias.
No estamos solo ante un grave y urgente problema humanitario. Lo que la lucha ejemplar de Haidar ha puesto sobre la mesa, es ante todo un serio problema político que prueba a las claras el cinismo del imperialismo, principalmente EEUU y la UE; la inoperancia de la ONU; la impotencia cobarde del Gobierno de Zapatero y el cinismo cómplice del régimen continuista español, con el dolor del pueblo saharaui. Un pueblo condenado a vivir, desde hace treinta y cuatro años fuera de su tierra, en condiciones deplorables o a resistir la ocupación extranjera que reprime sus derechos más elementales.
Desde su llegada al trono, a la muerte de su padre, el tirano Hassan II, las potencias imperialistas se han esforzado en presentar el régimen de Mohamed VI como una democracia parlamentaria, cuando no es sino una satrapía, controlada por una casta mafiosa encabezada por la familia real, implicada, como han señalado infinidad de denuncias, en todo tipo de negocios ilícitos: desde el tráfico de drogas, al de personas.
Esta casta, oprime y explota de forma implacable a su propio pueblo. Por ello, miles de marroquíes siguen arriesgando sus vidas en las pateras, para huir de la miseria a la que les condena la monarquía alauita y encontrarse finalmente con la brutalidad de las leyes de extranjería de la “civilizada” Europa del capital, cuyos gobiernos, apoyan sin reservas las atrocidades del tirano, al que consideran su aliado.
En esta crisis, ni EEUU, ni la UE, han hecho nada, más allá de unas falsas protestas verbales, para presionar a Mohamed VI y obligarle a cumplir con el derecho internacional, devolviendo su ciudadanía a Haidar. Tampoco la ONU ha ido más allá de “mostrar su preocupación”, lo que en el lenguaje diplomático del imperialismo sólo tiene el significado de dar carta blanca a Marruecos para que continúe con su atropello.
De hecho, como recientemente ha denunciado el escritor, José Saramago, el régimen marroquí y el nazi sionista de Israel, han ignorado impunemente todas las resoluciones de la ONU y continúan ocupando Palestina y el Sáhara, respectivamente, sin que la llamada “comunidad internacional” haya movido un dedo para impedir sus constantes atropellos.
Pasados 34 años desde la “Marcha Verde”, la pantomima orquestada por Hassan II para llevar a cabo la ocupación del Sáhara; Marruecos sigue ocupándolo e impidiendo la celebración del referéndum de autodeterminación.
Entonces, el régimen franquista, ignorando cobardemente las obligaciones de España como potencia colonial, abandonó a su suerte al pueblo saharaui. Hoy, el Gobierno español, como los que le precedieron, sigue olvidando su responsabilidad en la terrible situación que viven miles de personas en los campos de refugiados de Tinduf y en el Sáhara ocupado.
Es intolerable que Moratinos, el Ministro de Exteriores de Zapatero, haya mostrado ante la dignidad de Haidar, una actitud amenazadora que se torna suplicante y medrosa frente al tirano de Rabat. No, el Gobierno español no puede lavarse las manos ante la suerte de Haidar. Su obligación es la de trabajar activamente para imponer a Mohamed VI el respeto del derecho internacional y la devolución de sus derechos a Aminetu Haidar. No hay otra respuesta aceptable a la actitud criminal y repugnante de las autoridades marroquíes.
Es obligado también denunciar el papel vergonzoso del rey Borbón, impuesto por el asesino Franco, en nombre de quien acudió en 1.975, semanas antes de perpetrarse la traición contra los saharaui, a visitar a las tropas de ocupación españolas. Él, que siempre ha tratado con familiaridad a la casa real de Marruecos, llegando a llamar al tirano Hassan II, su hermano mayor; él, que tuvo la torpe osadía de mandar callar al presidente electo de un Estado soberano: Chávez; guarda ahora silencio ante esta nueva y repugnante fechoría de su “sobrino” Mohamed VI.
Ha quedado claro una vez más que nada cabe esperar de los imperialistas. Únicamente la solidaridad de los pueblos podrá evitar la impunidad de los regímenes títere como el marroquí que, a cambio de defender los intereses del imperialismo, tienen vía libre para avasallar a su propio pueblo e imponer a sangre y fuego sus intereses a otros pueblos.
Nuestro Partido reitera su apoyo a la causa saharaui en su justa lucha, exige la celebración inmediata del referéndum de autodeterminación, expresa su solidaridad con Aminetu Haidar, y llama a apoyar todas las acciones encaminadas a lograr su vuelta a El Aiún y el respeto de sus derechos civiles.
Madrid, 5 de diciembre de 2009-12-06
Partido Comunista de España (Marxista-leninista)



