La refundación de Izquierda Unida y los fundamentos de la unidad
Refundar Izquierda Unida: ese es el objetivo que se marcó la coalición en su IX Asamblea General de noviembre de 2008. En ese proceso, el primer encuentro general se celebró en Fuenlabrada, el pasado 26 de junio.
Al menos en teoría, toda la izquierda española es consciente de la necesidad de unirse para afrontar la ofensiva política de la derecha envalentonada. Los sindicatos de masas han dado un primer paso convocando, tras mucha indecisión, a los trabajadores a la huelga general el próximo 29 de septiembre. Pero la clase obrera tiene enfrente un bloque oligárquico que controla más del 90% del Parlamento, la inmensa mayoría de las instituciones del estado monárquico y un poderosísimo aparato de propaganda puesto sin fisuras a su servicio. Con este panorama, si algo debe quedar claro, es que las clases populares no van a obtener victorias significativas en la lucha que empieza, si no la dota de objetivos políticos generales.
Se da por descontado que las fuerzas políticas y sociales de la izquierda coincidiremos en la organización de la Huelga General, en las convocatorias de solidaridad y en las movilizaciones populares que están por venir. Así ha sido en otras ocasiones. Pero no se trata sólo, ni fundamentalmente, de eso; hablamos de reconstruir unitariamente la izquierda política, lo que no es necesariamente lo mismo que refundar IU; hablamos de orientar y dar perspectiva política a un enfrentamiento que no sólo va a ser largo y duro, sino que se da en condiciones de debilidad frente a un enemigo poderoso. Hablamos, en definitiva, de unidad de acción para preparar el éxito de la Huelga General, sí, pero sobre todo, de la necesidad de lograr la unidad popular para trabajar desde ya por la superación democrática del régimen monárquico continuista, por un nuevo marco republicano, popular y federal que permita desarrollar en mejores condiciones la lucha de la mayoría social frente a la oligarquía y sus servidores. Cualquier otra alternativa lleva al movimiento popular a una vía sin salida.
Por eso es lógico que se vea como algo positivo la refundación de IU, siquiera sea porque la mayoría de gentes y fuerzas de esa coalición son parte fundamental en la reconstrucción de una referencia política nueva que unifique, represente y dirija las demandas de las clases populares.
Ahora bien, refundar una organización política requiere asentar su programa sobre nuevos fundamentos, adoptar unas bases y principios de actuación nuevos, acordar unas formas de organización que garanticen una coherencia entre lo que se dice en las asambleas y lo que defienden sus dirigentes y representantes en los foros e instituciones políticas del estado.
Es ilustrativo que fuera precisamente la IX Asamblea la que adoptó la decisión de refundar IU, porque esa Asamblea fue la mejor prueba de la permanencia de la contradicción que la ahoga: la consciencia de que «algo ha de cambiar» para volver a «hacer creíble y necesaria una propuesta de izquierda anticapitalista, alternativa y transformadora» y la incapacidad de construir nada nuevo y capaz de ilusionar, sin atacar la raíz de los problemas y con los Llamazares, Pérez, Nuet y cía., es decir, una parte importante y muy significativa de la dirección real (la que adopta las decisiones y marca la agenda política de IU en las instituciones del Estado en las que participa) haciendo la política que más les conviene, aunque ello signifique hacer justo lo contrario de lo que se predica.
¿Es posible que a lo largo de estos meses haya cambiado algo sustancial; que, como Enrique de Santiago, coordinador del proceso de refundación, señala en una reciente entrevista: en IU, «todos han asumido la importancia de priorizar lo esencial sobre lo secundario»? ¿Es la refundación de IU el verdadero propósito puesto en evidencia en la Asamblea del pasado 26 de junio?
Mucho nos tememos que no. Confiada en el repunte electoral que auguran las encuestas, la dirección de IU se ha limitado a invitar a la asamblea, en un revoltijo amorfo, a un conjunto de organizaciones y personas (1) que, en general, siempre han estado en el ámbito de influencia de la coalición, cuando no dentro y que con el paso de los años fueron apartándose de ella por diversas razones. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que más que un primer paso para la refundación, la asamblea del pasado 26 de junio fue un intento de reagrupamiento de IU.
En la coyuntura actual, la unidad de la izquierda no se logra sumando en un todo caótico y disperso las diversas áreas sectoriales de trabajo. Es imprescindible establecer unos objetivos comunes, que necesariamente deben orientarse en un sentido de lucha por un nuevo marco republicano, popular y federal, con un programa político enfrentado, directa y frontalmente, al actual dominio de la oligarquía en la vida política española y al régimen que le da acomodo. Es decir, no hay verdadera unidad de la izquierda sin ruptura con el statu quo en el que se sigue moviendo, con mayor o menor convicción, la actividad institucional de Izquierda Unida.
El movimiento republicano y el movimiento sindical no son una parte más de la confluencia de la izquierda. Son precisamente los núcleos de vertebración de la unidad, o deben serlo si no queremos convertirla en la enésima “cesta de cangrejos” en la que todo cabe: hablar de transformación, ruptura democrática y república en los foros y asambleas, al tiempo que se pacta con el PP en Caja Madrid o se apoya una ley sobre las víctimas del terrorismo que, se reconozca o no, asume muchas de las posturas más aberrantes del PP en la materia y deja al margen el terrorismo de estado.
Seamos claros: una buena parte de los dirigentes de la coalición son objetivamente parte del sostén, por la izquierda, del régimen oligárquico que no cuestionan, y siguen condicionando decisiva y negativamente la actividad práctica de la coalición, deteriorando su imagen ante los trabajadores y ciudadanos.
En Izquierda Unida, la sufriente e ignorada militancia de base no participa de las grandes decisiones practicas que realmente adoptan sus dirigentes en las instituciones, mientras que éstos se dividen continuamente en multitud de familias constantemente peleadas, estableciendo alianzas inestables para, al final, cerrar filas únicamente cuando toca mantener el delicado equilibrio de fuerzas interno, aunque hasta ahora ello se haya hecho, las más de las veces, arrojando la coherencia por la borda.
En Izquierda Unida, las cesiones siempre las ha hecho su izquierda: Cayo Lara, el actual Coordinador General, sin ir más lejos, fue elegido por un ajustado 55 % de los votos del Consejo Federal de IU, en diciembre de 2008, después de que la IX Asamblea General, la misma que puso en marcha formalmente el proceso de refundación, celebrada unas semanas antes, fuese incapaz de nombrar Coordinador (2).
Meses después, en marzo de 2009, IU de Madrid elegía su dirección, encabezada por Gregorio Gordo, triste hombre de paja del derechista y campeón de la marrullería, Ángel Pérez, por práctica unanimidad (nada menos que el 93% de los votos). Salta a la vista que, como decimos, sus dirigentes más desacreditados mantienen un cómodo control del aparato e imponen al final su criterio, utilizando la “unidad” como excusa.
La derecha de IU, sin embargo, nunca ha cedido en lo que considera esencial de su proyecto político; por el contrario, ha llegado a forzar o, incluso, encabezar la ruptura de la organización donde y cuando lo ha considerado necesario para reforzar su posición: así ocurrió en Cataluña, el País Valenciano y, más recientemente, Asturias. Y eso es lo que pasó anteriormente con la denominada “nueva izquierda”, que terminó echándose en brazos de la “casa común”, tras sabotear durante meses el trabajo de Izquierda Unida, con una libertad de movimientos realmente inexplicable.
De hecho, en las próximas elecciones municipales y autonómicas, muchos de esos dirigentes oportunistas van a ser quienes lideren en la práctica la política de la coalición, su cabeza visible en lugares tan importantes como Madrid (3), lo que va a dañar la credibilidad del propio proceso de refundación de IU, que está previsto que finalice en 2012, significativamente tras las próximas elecciones generales.
Tenemos muy claro que en una fuerza unitaria de la izquierda es necesario convivir con sectores oportunistas y derechistas; que la “pureza” en política es, muchas veces, el argumento final de quienes temen crear las condiciones para hacer más fuerte al campo popular. Nosotros sabemos y aceptamos que la unidad sólo se alcanzará si todos somos capaces de colocar lo esencial por delante de lo secundario. Pero esa convivencia no puede condicionar el programa real, las grandes líneas que unen a las fuerzas y gentes implicadas. Un buen ejemplo histórico de lo que decimos nos lo brinda la experiencia del Frente Popular, que fue capaz de respetar la actividad de cada fuerza comprometida, aun con sus contradicciones, al tiempo que forzaba a todas a respetar los acuerdos comunes.
Y mucho nos tememos que ello aún no es posible en IU (aunque sí con la mayoría de su gente), ni lo será mientras su izquierda más consecuente no acepte correr el riesgo de romper con los sectores que mantienen a la coalición en el “limbo” de la indefinición, pegada al frufrú de la política cortesana, del consenso y de lo aceptable en el juego institucional.
Fuera de IU hay mucha izquierda y bueno es que una parte de su dirección lo sepa y lo señale públicamente; pero fuera de IU (y cada vez en mayor medida, al margen de la lucha política y de la izquierda) hay millones de trabajadores y ciudadanos que están sufriendo la brutal contundencia de una crisis que es algo más que económica, sin instrumentos políticos propios.
Seguiremos trabajando por esa unidad, veremos cómo evoluciona el proceso de refundación de IU y esperamos que los sectores de verdad interesados en avanzar juntos, que son muchos en Izquierda Unida, no lo dudamos, den el paso de colocar en el eje de la unidad los principios que pueden dar fundamento real a lo nuevo que debe nacer, si no queremos arriesgarnos a una grave derrota del campo popular. Pero lo primero es delimitar el campo, determinar quiénes y en qué condiciones pueden (podemos) aportar a esta tarea. En definitiva, el principal obstáculo para su refundación está dentro de IU. Fuera queda todo un trabajo que hacer, que estamos dispuestos a encarar sin demora, pero eso sí, con la claridad y la firmeza que las circunstancias requieren.
J. Romero
(1) En su Guía participativa para la refundación de la izquierda, esta es la relación de los movimientos “emancipadores y transformadores” convocados a la “refundación”: feministas, ecologistas, sindicalistas, defensores (y defensoras) de los derechos humanos, personas migrantes, activistas del movimiento LGTB, activistas del cristianismo de base, personas del movimiento republicano, jóvenes pertenecientes al movimiento estudiantil, personas del movimiento vecinal, activistas de la cultura y la comunicación, personas del movimiento cooperativista y por otra economía, activistas del mundo rural y trabajadores (y trabajadoras) del campo, activistas por la solidaridad internacional y todo tipo de activistas contra la exclusión social y defensores de los derechos de minorías, de personas con discapacidad, de internautas, etc.
(2) En la IX Asamblea, la lista de Cayo Lara obtuvo el 43,3%, frente al 27,7% de los llamazaristas y el 18,8% de la llamada 3ª Vía o N-II, encabezada por el derechista Joan Josep Nuet.
(3) En marzo de este mismo año, por ejemplo, IU Madrid elegía como candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento a Gregorio Gordo y Ángel Pérez respectivamente, con una holgada mayoría cercana al 80% de su Consejo Regional. La izquierda de la coalición se plegaba una vez más, en aras de la “unidad interna”, y apoyaba a las cabezas visibles de una política que ha llevado a la coalición a unas cotas de descrédito muy serias.
Verdad, Justicia y Reparación. Movilizaciones programadas.
Ciudadanas, Ciudadanos. Compañeras, Compañeros y Camaradas.
Hace unos meses estuvo en primera línea del debate en la sociedad la cuestión de la represión franquista. El auto del Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional, cuyo titular es el juez Garzón, puso altavoz a reivindicaciones que desde hace años los familiares y asociaciones memorialistas llevábamos denunciando pero no tenían el eco que se merecían. La inhibición posterior del juez dejó en muchas personas la sensación de frustración pero, muy al contrario, creemos que debe hacernos redoblar esfuerzos para acabar de una vez por todas con el modelo español de impunidad.
Porque nos asiste la razón y el derecho a saber, exigimos VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN. Después de más de 70 años del frustrado golpe militar que desembocó en la Guerra Civil y posteriores 40 años de represión dictatorial, es inconcebible que estemos en esta situación. Cuando el Estado español pretende ser adalid en la defensa de los Derechos Humanos en otros países, al llegar a nuestras fronteras, un tapón de impunidad, silencio y desprecio impide aclarar el paradero de desaparecidos y asesinados, y hacer justicia ante la represión sufrida por los que defendieron la democracia y la legalidad constitucional de la República.
Aún hoy, cuando miles de compañeros y compañeras permanecen sepultados en campos y cunetas, los jueces se inhiben, la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo se declaran no competentes, trasladando la responsabilidad a los mismos tribunales territoriales que llevan una década lavándose las manos ante las denuncias de familiares y organizaciones memorialistas.
Es hora de movilizarse, de salir a la luz pública para hacer patente lo obvio: que los actos represivos del franquismo son crímenes contra la humanidad cubiertos por un manto de silencio y de impunidad, y que las víctimas del franquismo y sus familiares nos encontramos en una situación de manifiesta indefensión legal.
Asimismo, tenemos que continuar denunciando que las sentencias judiciales franquistas contra los defensores de la democracia y las libertades, continúan siendo plenamente vigentes y legales.
Se lo debemos a todos los que sufrieron la represión, a los que nos dejaron y a los que aún viven, tenemos que seguir luchando para conseguir VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.
MADRID: Decenas de miles de voces claman contra la impunidad, el fascismo y por la III República
Madrid ha vuelto a ser un río humano contra el fascismo. Decenas de miles de voces exigiendo la III República y Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo, transformaron las marchas de apoyo a Garzón, también en el resto de manifestaciones y concentraciones que se hicieron en el país y el extranjero, en un homenaje a las víctimas del franquismo y un clamor contra el fascismo.
La prensa y medios de comunicación no se atreven o no quieren dar cifras de asistentes. Todos reconocen decenas de miles de manifestantes y fuentes fiables hablan de un cuarto de millón de manifestantes. Una hora antes de la convocatoria, centenares de personas con retratos de víctimas del franquismo y banderas republicanas ya estaban en Banco de España. Cuando se compuso la cabecera, ésta ya estaba sobrepasada por miles de manifestantes que casi llegaban a Sol. Por detrás de la cabecera, antes de salir, cruzaba Cibeles y llegaba casi a la puerta de Alcalá y por el Paseo del Prado subían a la cita varios centenares.
Miles de pins, bufandas, pañuelos republicanos entre un mar de banderas republicanas y retratos de víctimas del franquismo fueron arropados continuamente con las consignas de “España, mañana, será republicana” (“La clásica rima fue la más repetida en la marcha…”, Diario Público, 24-04-2010), “Aquí estamos, somos republicanos”, “No hay dos sin tres, República otra vez”, “Fuera fascistas de los tribunales”, “Verdad, Justicia y Reparación”. Escasas las referencias a Garzón (las “oficiales”) pese a lo que pretendían algunos de los organizadores y lo que se ha difundido en la prensa.
La llegada de nuestro bloque a Sol, formado por los compañeros de la Federación Estatal de Foros por la Memoria y la Plataforma de Ciudadanos por la República, con un pancarta en la que se podía leer “Verdad, Justicia y Reparación para las Víctimas del Franquismo”, fue recibida por vecinos desde los balcones con el Himno de Riego y vivas a la República y, durante varios tramos del recorrido, cerrados aplausos. La manifestación se despidió cantando “La Internacional”.
Ya Disponible el Nº35 de Octubre
abril 20, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Prensa de la CIPOML
Accede a las noticias desde la Web o descárgalo en PDF.
Concentración: Investigar el franquismo NO ES DELITO
abril 8, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Convocatorias
URGENTE, ¡PÁSALO!
Posiblemente sea inminente la suspensión de Garzón. Ésta nunca se habría producido si no hubiera metido sus narices donde la Transición sólo echó mierda: en los crímenes del franquismo. Tras muchos años de ejercicio judicial ninguna de sus decisiones impulsó su inhabilitación… Todo es posible en este país menos tocar a nuestros criminales.
Por eso se está promoviendo una concentración frente a la Audiencia Nacional para el día en que sea suspendido Baltasar Garzón. A las 20h en la calle Génova. Si la inhabilitación se produce más tarde de esa hora, la concentración será al día siguiente.
Se lo debemos a tantas víctimas del genocidio, a tantas personas que lucharon con su vida, con años de prisión y tortura, con el exilio… No con nuestro silencio.
ELX: Concentración contra la CRISIS
febrero 10, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Convocatorias
Diversas organizaciones políticas y sociales de la izquierda ilicitana hemos visto la necesidad de coordinarnos para dar una respuesta conjunta a la brutal crisis económica que estamos sufriendo; esta iniciativa de trabajo unitario está abierta a todas aquellas organizaciones o personas a nivel individual que quieran colaborar. Por ahora las organizaciones que han decidido dar este decisivo paso para la unidad de acción de la izquierda en Elx son: Carrers del Món, CGT, Esquerra Unida, Movimiento Ciudadano, Movimiento po la Constituyente Popular-Colombia, MUP-Republicanos, PCE, PCE (m-l), PCPE y PH.
Mientras millones de trabajadores realizamos enormes esfuerzos para llegar a fin de mes, el lujo y el despilfarro de una minoría son insultantes. Ahora, después de años de beneficios escandalosos de una minoría a costa del endeudamiento masivo de la mayoría trabajadora, quieren que paguemos entre todos las pérdidas de los grandes capitalistas. ¡Así es como entienden la “democracia”: pelotazos para los de siempre y palos para los trabajadores! Hasta ahora, desde las instituciones lo único que se está haciendo es poner parches, como el Plan E, que ofrece unos puestos de trabajo temporales y sigue fomentando el modelo económico especulativo basado en la construcción, precisamente el que nos ha llevado a la crisis en la que nos encontramos ahora.
Frente a esto, es necesaria la unidad de todos los sectores populares para defender los intereses de la mayoría. Es necesario construir un modelo económico más justo, más democrático, en el que se produzca con arreglo a una planificación económica controlada por la sociedad y no por el afán de lucro de unos pocos, es necesario fomentar la industria y los servicios públicos. ¿Es posible otra política? SÍ, y además es absolutamente necesaria si no queremos perder las conquistas sociales logradas hasta ahora. Es urgente que el Estado ponga fin al continuo e impune saqueo de la riqueza del país, en manos de unos pocos, y defienda los intereses de la mayoría trabajadora.
Por todo esto, desde el Movimiento por la Unidad del pueblo-Republicanos, EXIGIMOS:
- Control social sobre la economía: Nacionalización real de la banca.
- Defensa de los Servicios Públicos. Prohibición de privatizar los servicios públicos esenciales: sanidad, educación, transporte, energía y comunicaciones.
- Reducción de la jornada laboral sin reducción salarial y prohibición de las horas extraordinarias para fomentar el empleo. Prohibición de las subcontratas.
- Incremento del subsidio de paro, pasando a ser indefinido, y reducción de las condiciones necesarias para cobrarlo; aumento del salario mínimo hasta el 60% del salario medio; aumento de las pensiones, particularmente de las más bajas; prohibición de los desahucios cuando la hipoteca pese sobre la primera vivienda; moratoria en el pago de la hipoteca sobre la primera vivienda cuando su cuantía sea superior al 40% del salario, condonación del pago de la hipoteca a los parados mientras dure su situación; creación de un parque de viviendas públicas en alquiler; transporte urbano gratuito para los parados y sus familias…
Concentración contra la CRISIS
Sábado 13 de febrero,18:30 h.
Plaza Algeps (Chimeneas), Elx
MUP-Republicanos
www.ciudadanosporlarepublica.info / mup.republicans@gmail.com
“La Guerra Nacional Revolucionaria del Pueblo Español contra el Fascismo”"
A modo de aclaración
Cuando hace cerca de treinta años procedimos a elaborar (en comisión del Comité Central de entonces), el análisis sobre la guerra contra el fascismo, y como se señala en la introducción, pretendíamos acabar con los tópicos de unos y otros, refutar las patrañas, embustes y deformaciones que, tanto los trotskistas (siempre a la vanguardia en falsificar y tergiversar los hechos, como el agente de los servicios secretos ingleses, George Orwell), y por supuesto la reacción, como sectores anarquistas amén de los “lúcidos” intelectuales burgueses, difundían sobre aquella gesta heroica de los pueblos de España.
Nos interesaba particularmente, desenmascarar las manipulaciones de los revisionistas de Carrillo y su equipo, manipulaciones que desfiguran lo sucedido en los tres años de guerra, sin contar ya la falsificación llevada a cabo sobre lo acaecido en la posguerra.
En plena batalla ideológica contra el revisionismo jruschovista, abrazado por Carrillo y Cía., muchas direcciones comunitas de entonces acabaron asumiendo el jruschovismo, o plegándose a él, posiciones rechazadas explicita y consecuentemente por China, Albania, Corea…, era vital para esa lucha desenmascarar a “nuestros” revisionistas. La visión y análisis que daban de aquella guerra iniciada por la traición de los “cuatro generales”, que con la ayuda de la Alemania hitleriana, la Italia mussoliniana y el Portugal salazarista 1, trataba de justificar en último análisis, la traidora política de reconciliación nacional, el abandono de la lucha por la república y las torticeras alianzas con sectores de la burguesía “ilustrada”, los ataques a Stalin, etc…
Al releer ahora aquel análisis, me parece que habría que matizar algunos aspectos, profundizar en otros, desarrollar más. Por ejemplo, pienso que no es justo calificar de renegado a Enrique Líster. Cierto es que, quizá por seguidismo hacia Carrillo, durante tiempo defendió posturas revisionistas y oportunistas, que después de muchas vacilaciones y de luchas intestinas (Semprún, Claudín,Gallego y otros miembros de la dirección del PCE), rompió con Carrillo, al que denunció en un libro que aclaraba bastantes puntos oscuros. Pero sus posiciones oportunistas, no dan pie, en mi opinión, para calificarlo de renegado y olvidar el importante papel que desempeñó durante la guerra. Igualmente, “meter en el mismo saco” a Dolores Ibárruri con Santiago Carrillo, tampoco es correcto. No se trata de negar u olvidar las posturas erróneas y oportunistas que adoptó “Pasionaria” (véase la diferencia entre lo que ella dice con lo manifestado por José Díaz, meses antes 2, y que durante años se plegó, o por lo menos no manifestó su oposición a las posturas revisionistas del renegado Carrillo, ese sí. Empero, su responsabilidad no fue nunca, repito, a juicio mío, comparable con la del gran traidor. Son aspectos que merecen matizaciones.
Cuando surja el partido marxista-leninista por el que trabajamos, deberá abordar esta tarea y profundizar algunos temas, como, por ejemplo, el siniestro papel de los trotskistas del POUM (de su dirección, evidentemente) que provocaron una criminal insurrección contra el Gobierno de la República, del Gobierno del Frente Popular, cuando se hallaba en lucha dificilísima contra la otra insurrección, la fascista. Aquellos dirigentes trotskistas, tan admirados por el chivato Orwell, desempeñaron objetivamente (faltaría saber si no hubo alguno que actuó subjetivamente) como agentes de la reacción. Eso es así de crudo.
Igualmente, hace falta analizar más a fondo, la situación del Partido, de sus organizaciones en España después de la derrota, y la heroica lucha de los guerrilleros, si se les prestó la ayuda necesaria, si estuvieron orientados y dirigidos correctamente; además de algunos puntos oscuros que necesitan aclaración. Son preguntas sin respuestas…por el momento.
Los comunistas concebimos proyectos, hacemos planes, señalamos tareas, etc., etc., que luego la realidad material, el tiempo, nos limita.
De todas formas, y pese a las lagunas evidentes, el análisis es correcto y sirve para que las nuevas generaciones, puedan hacerse una idea de lo que fue aquella heroica lucha, sin caer en los tópicos ni en las empalagosas “batallitas del abuelo”.
R.Marco, Mayo de 2006
1 Cuando se habla de la ayuda que el nazifascismo prestó a la sublevación fascista en España, se olvida generalmente que el Estado dirigido por el dictador Salazar, además de ayuda material en armas, envió soldados. La dictadura salazarista colaboró también, al final de la guerra, cerrando sus fronteras a los republicanos que trataban de escapar a la feroz represión franquista. Sin ir más lejos, no olvidemos que Miguel Hernández, que consiguió cruzar la frontera fue detenido y entregado a los franquistas, en cuyas mazmorras murió.
2 Es ilustrativa la lectura del libro de José Díaz, “Tres años de lucha”, cuya primera versión (y no otras posteriores, ya cercenadas cuando no manipuladas) reproducimos en nuestra página web.





