Amenaza de muerte a las madres colombianas

enero 29, 2010 por  
Publicado en: Noticias

Acoso anónimo a las que denuncian la desaparición de sus hijos

Algunos de los cadáveres sin identificar hallados en la enorme fosa común de la región de Meta. – COLPRENSA
ANTONIO ALBIÑANA – 27/01/2010 02:30

Las Madres de Soacha y el propio defensor del pueblo de esa localidad periférica de Bogotá, que se han coordinado para poner en evidencia los crímenes del ejército colombiano conocidos como “falsos positivos”, denunciaron ayer una campaña de terror contra las que buscan a sus hijos desaparecidos.

Muchas sufren amenazas de muerte a través de llamadas telefónicas y panfletos introducidos en los buzones sus domicilios, exigiéndoles que abandonen su reclamación de que se aclaren las muertes de sus hijos.

En la región de Meta hay una fosa que podría contener 2.000 cadáveres

Unos 30 jóvenes en paro de la localidad de Soacha fueron engañados por intermediarios del ejército para trabajar en fincas de la remota región de Santander. Sus cuerpos fueron enterrados en fosas comunes después de ser mostrados por los militares como guerrilleros “muertos en combate”, con la esperanza de que la lejanía de su localidad de origen y su rápido enterramiento como “NN” (No Nominados, es decir, no identificados) dejaría el crimen impune.

A través de ciertos indicios y por sus propios medios, algunos familiares se desplazaron hasta la región de Santander y lograron identificar a sus seres queridos en una fosa común.

El hallazgo de esa fosa y, sobre todo, la que está descubriéndose en La Macarena (región de Meta), donde se calcula que podría haber hasta 2.000 “NN”, ha reavivado en Colombia el escándalo por la desaparición de víctimas del conflicto, la mayor parte asesinadas por el ejército y los paramilitares, enterradas en centenares de fosas clandestinas diseminados por todo el país, como ha reconocido el propio General Óscar Naranjo, jefe de la Policía y una de las figuras aperturistas del Gobierno de Álvaro Uribe.

Los casos de enterramientos clandestinos afloran día a día

Práctica “sistemática”

Organizaciones de derechos humanos colombianas e internacionales y el relator de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Philip Alston, han denunciado el fenómeno. Alston señaló en su informe que “el problema de los falsos positivos asesinatos de civiles para fingir que se abaten guerrilleros es una práctica sistemática en el ejército”.

Los casos de enterramientos clandestinos afloran día a día. Iván Cepeda, portavoz de las Víctimas de Crímenes de Estado, ha denunciado la existencia de los restos de por lo menos 1.500 personas en distintas fosas de municipios como Puerto Santander y Ocaña, víctimas de 42 masacres perpetradas hasta 2004 por paramilitares apoyados por el ejército.

El ejército dio una fiesta para 46 militares que fueron investigados

Mientras, los 46 militares presuntos culpables de los asesinatos, que descansan en sus guarniciones, tras ser puestos en libertad sin juicio debido a que prescribió el plazo para mantenerlos detenidos sin juzgarlos, fueron objeto durante el fin de semana de un homenaje “cívico-militar” que incluyó “orientación psicológica, payasos y almuerzo con lechona”, informó ayer el diario El Tiempo. La fiesta fue preparada por el Departamento de Derechos Humanos de las Fuerzas Armadas.

A Haití le Salvarán su Pueblo Heróico y la Revolución

enero 17, 2010 por  
Publicado en: Comunicados

Mientras el imperialismo, que ha hundido Haití en la miseria mas absoluta, derrama lágrimas de cocodrilo y habla de la "maldición bíblica" que "castiga" al pueblo haitiano por el "pecado" de haber protagonizado la primera gran revolución social en el Caribe y haber creado la primera república libre del Caribe, el pueblo pobre lleno de dignidad, desde el comienzo del terremoto ha asumido la lucha por la supervivencia y la ayuda mutua. Así lo describe el escritor canadiense de origen haitiano Dany Laferrière que visitaba Port-au-Prince en el momento del terremoto (leer su testimonio en http://www.lemonde.fr/ameriques/article/2010/01/16/haiti-le-temoignage-bouleversant-de-l-ecrivain-dany-laferriere_1292475_3222.html).

A Haití no lo ha condenado ninguna "maldición" sino el brutal colonialismo francés y el imperialismo gringo y sus agentes locales. El imperio francés impuso a Haití el pago de la exorbitante cifra 21 mil millones de dólares actuales desde 1825 hasta 1947 para no invadirlo brutalmente como hizo Napoleón. El naciente imperio gringo comenzó su agresión contra Haití en 1806 cuando el Congreso de los USA prohibió el comercio con Haití por presión francesa. Los marines gringos han invadido Haití en 1914, 1915, 1994 y 2004. Ocuparon el país durante 19 años de 1914 a 1934 y se apropiaron de 500 ooo dolares en oro que eran las unicas reservas monetarias del país. El imperialismo ha controlado a todos los presidentes salidos de la burguesía negra o mulata, dictadores asesinos o supuestos "demócratas", que han colaborado con el saqueo del país: general Vilbrum Guillaume Sam (1914), Phillipe S. Dartiguenane (1915-1922), Joseph Borno, Elie Lescot (1941), Sténin Vincent, Duvalier padre e hijo (1956-1986), general Namphy (1986), general Prosper Avril (1988), general Raoul Cédras (1991), Gerard Latortue (2004), … El imperialismo ha masacrado y apoyado todas las masacres sufridas por el pueblo haitiano: 3 mil patriotas masacrados en 1919, 18 mil haitianos masacrados por el tirano dominicano Trujillo en 1935, 40 mil revolucionarios y opositores liquidados por la feroz dictadura Duvalier. Sobre todo ha saqueado el país mil y una veces para que no saliese jamás de la miseria: los gringos controlan financieramente el país hasta 1941, Duvalier hijo se refugia en 1986 en la Francia de Mitterrand llevando consigo 900 millones de dolares de las arcas públicas, cifra superior a la deuda externa del país en aquella época, la liberalización del país tras Duvalier lo hunde mas en la miseria.

Pero Haití es patria de grandes revolucionarios: Rosalvo Bobo líder de la primera insurrección antiimperialista de 1915, Charlemagne Peralte líder de la segunda insurrección (1918-1920), Jacques Roumain, gran intelectual fundador del Partido Comunista haitiano, Antoine G. Petit, el profesor Gerard Pierre Charles…

Y es un país de organizaciones revolucionarias hoy activas: el Comité de iniciativa para la formación del Partido Comunista de Haití (COIFOPCHA), el Nuevo Partido Comunista de Haití, el Partido Popular Nacional y de organizaciones de masas como el frente obrero Batay Ouvriye, la organización campesina Tet Kole Ti Peyizan Axisyen,…

El futuro de Haití depende de que cese la injerencia política y militar imperialista, se fortalezca la revolución en su vecina República Dominicana y en el Caribe, se reconstruyan las organizaciones revolucionarias haitianas en el interior y en la diáspora y el país reciba una sincera solidaridad de los países del mundo.

Que Obama haya puesto al genocida Bush y al no menos belicoso Clinton al frente de los 10 mil marines, portaaviones y aviones que van a "socorrer" a Haití ya permite vislumbrar las intenciones imperialistas: mantener al país en la miseria y en la sumisión para presionar a Cuba e impedir la revolución en República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica.

Comisión Nacional de Comunicaciones
                  del
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC(AP)
 
www.accionproletaria.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Veinte Años de la Caída del Muro de Berlín: Nada que Celebrar

diciembre 2, 2009 por  
Publicado en: Artículos

El 9 de noviembre de 1989 fue la fecha en la que se inicia el derribo de un muro que separaba y dividía no solamente a la ciudad de Berlín y a Alemania, sino también a dos Europas y a dos sistemas sociales, económicos y militares que abarcaban medio mundo y que estuvieron enfrentados cara a cara durante medio siglo. La caída del muro fue el preludio de la desaparición de la República Democrática Alemana (RDA) poco tiempo después, y más tarde de la descomposición de la Unión Soviética y del bloque de países que lideraba.

Hoy, tras veinte años de haber caído el muro, y a pesar de los juicios fáciles sobre lo apropiado o inapropiado de una medida tan drástica que afectó personalmente a muchas familias, es preciso valorar la decisión en su contexto histórico: a pesar de que la propaganda anticomunista ha utilizado la existencia del muro como una muestra de la «naturaleza criminal de la RDA», y por extensión, de la idea del socialismo como sistema antagónico al capitalismo, lo cierto es que la edificación del muro fue un acto de soberanía por parte de un país que trataba de proteger una frontera que también separaba dos alianzas militares de carácter mundial, la OTAN y el Pacto de Varsovia, enfrentadas cara a cara en las dos Alemanias. Por otra parte, solamente la RDA había realizado un proceso de “desnazificación” y de depuración de criminales nazis, mientras que en Alemania occidental se habían reciclado y muchos de ellos ocupaban altos cargos en la administración del Estado, del ejército o en partidos políticos. El revanchismo siempre estuvo presente en los dirigentes de Alemania occidental y del imperialismo norteamericano, quienes se habían visto obligados a reconocer oficialmente la existencia de la RDA muy a su pesar.

El muro de Berlín se edificó el 13 de agosto de 1961 como respuesta a graves problemas económicos y sociales que estaban afectando a la RDA: contrabando a gran escala de productos subvencionados a bajo precio para ser revendidos en Alemania occidental; fuga de miles de profesionales y técnicos de la RDA y otros países del Este en busca de salarios mucho mayores en los países occidentales, con lo cual se desangraba gravemente la economía; provocaciones de Alemania occidental y del bloque imperialista con el objetivo de estimular un éxodo masivo y llevar al caos a todo el país; y, finalmente, la necesidad de frenar la penetración masiva de espías y saboteadores, la mayoría antiguos nazis, al servicio de la CIA y otros organismos de espionaje occidentales. Recordemos tan sólo que menos de diez años antes, en 1953, la antigua red de espionaje nazi al servicio de la CIA, había provocado la insurrección de Berlín Este y otras ciudades, tratando de colapsar a la RDA.

Se puede discutir si el muro fue la solución o agravó los problemas de la RDA, pero lo cierto es que durante casi cuarenta años de la existencia del muro, la RDA tuvo una elevada estabilidad social y un desarrollo económico importante, colocándose entre las primeras potencias industriales del mundo y como primera potencia tecnológica del bloque del Este. Asimismo, hubo un elevado nivel de bienestar social y material que creó una identidad cultural germano-oriental entre la población, y que todavía es añorada hoy por una buena parte de la población del Este de Alemania. Posteriormente, a principios de los años setenta se consolidó el reconocimiento internacional de la RDA por parte de la mayoría de países, incluyendo sus más acérrimos enemigos, EE.UU. y Alemania occidental.

Pero el declive económico, político e ideológico que se desarrollaba en la URSS desde los años cincuenta y que emergió abruptamente durante la época de Gorbachov afectó muy negativamente a la RDA y al bloque del Este. En 1989 Gorbachov había decidido entregar la RDA a Alemania occidental, y conspiró para deshacerse de sus dirigentes más incómodos. La crisis económica y el espejismo de la opulenta sociedad de Alemania occidental, estimuló el descontento de un sector de la sociedad, amplificado por Gorbachov y sus partidarios en la RDA, y por los dirigentes occidentales que prometían grandes beneficios a los que abandonaran el país. Así se extendieron las protestas de algunos sectores sociales que provocaron la destitución del presidente Honecker y otros dirigentes partidarios del mantener la RDA y contrarios a las posiciones internacionales de Gorbachov. Rápidamente se sucedieron los acontecimientos que llevaron al derribo del muro y a la desaparición de la RDA que fue absorbida por Alemania occidental. Todo ello se celebró a nivel mundial como el «triunfo de la libertad» sobre la «tiranía comunista».

Con la caída del muro no sólo desapareció un bloque antagónico al occidental: sin armas para combatir, en Nicaragua, el Frente Sandinista entregaba el poder poco después en las elecciones a los candidatos apoyados por el imperialismo, en El Salvador y Guatemala las guerrillas abrían procesos negociadores con los regímenes genocidas, Cuba entraba en una de las épocas más duras de su historia con un futuro muy incierto, y los gobiernos africanos llamados “de orientación no capitalista”, sin aliados económicos y militares, giraban hacia la socialdemocracia o el neoliberalismo en busca de salvación. En los países occidentales, se abría una etapa de retrocesos importantes en los derechos sociales y laborales, con una oleada de privatizaciones, precarización laboral, etc., mientras que los antiguos países del Este y la ex–URSS sufrían un descenso catastrófico de la producción económica, la pérdida de los servicios públicos, educacionales y de salud, despidos masivos, empobrecimiento generalizado, retroceso demográfico agudo y otras calamidades sociales como la drogadicción, prostitución, miseria infantil, etc., que en gran parte habían sido erradicados en esas sociedades. Finalmente, tras la caída del muro se produjo la primera guerra en territorio europeo desde 1945, en la antigua Yugoslavia, que provocó decenas de miles de víctimas civiles. En su desencadenamiento Alemania occidental tuvo un papel destacado, consiguiendo además su sueño histórico de extenderse por el Este de Europa mediante el dominio económico y político de algunos de los antiguos países del bloque soviético.

Veinte años después, el muro permanece como mito del anticomunismo y de la “lucha por la libertad”, pero para los habitantes de la antigua RDA hay poco que celebrar: Alemania occidental desmanteló la mayoría del tejido industrial, encarceló a muchos dirigentes, depuró y expulsó a cientos de miles de funcionarios, universitarios y obreros, y provocó el desempleo y la miseria de millones de alemanes del Este. Despojados de su identidad y humillados como ciudadanos de segunda, recibiendo el mismo trato que en un país colonizado, los ciudadanos de la antigua RDA, piensan en una idea de socialismo como sistema de justicia social que es capaz de resolver las necesidades de los trabajadores.

En medio de la crisis económica del capitalismo y de la miseria de las poblaciones del Este, hoy se convierte en algo grotesco las celebraciones de los capitostes del imperialismo y de sus marionetas como Gorbachov, mientras los grandes medios de propaganda del imperialismo ocultan el verdadero “muro de la vergüenza” y del racismo edificado por Israel y tolerado por los “defensores de la libertad”.

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