Elecciones entre manipulaciones, trampas y miedos

abril 1, 2010 por  
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29 de marzo de 2010

Las elecciones no le salieron bien al gobierno y a la oligarquía que, con sus partidos y los medios de comunicación monopolizados, trataron de ponerlas como centro y vía de la solución a los afanes y penurias populares. Fueron elecciones carentes de debates de interés popular y sólo ganaron resonancia el hundimiento de la reelección, la inmoralidad en la composición de las listas como la del Partido de Integración Nacional (narco paramilitares) y la trampa en las urnas que a muchos incrédulos les demostró que “quien escruta elige”.

Las elecciones le salen mal al régimen cuando de 29´853.299 millones de ciudadanos sólo participaron 13´203.762, es decir el 44.23% de la población apta para votar. O sea que la abstención fue de 55.77%, que 16 millones 649 mil 537 ciudadanos colombianos no votaron.

Quitémosle a la cifra de participación los 1´403.913 votos nulos y los 473.351 tarjetones no marcados, el alcance de los resultados electorales se agravan. Fácilmente concluimos que de la minoría que salió a votar a cerca de dos millones (al 14%) el sistema no les permitió expresar su voluntad y muchos más le expresaron su protesta votando por fuerzas distintas a las de Uribe o en blanco (391.456). Y los votos comprados por el narco paramilitarismo y el empresariado, la clientela por puestos y la miseria tratada por el Estado con asistencialismo tipo “Familias en Acción”, son la reproducción vegetativa –pero con más debilidades- de la burocracia del Estado y de las demás instituciones políticas, económicas y sociales de la burguesía pro imperialista. El “uribismo” logra mejor votación pero disminuye las 70 curules del 2006, dato exacto que se tendrá cuando termine el reconteo.

La “irrupción electoral” del partido verde (de los tres ex alcaldes de Bogotá) y del movimiento del ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, ha tenido una gran difusión en medios burgueses e intencionadamente englobada con “encuestas de opinión” como parte de la estratagema para romper el avance del Movimiento de Oposición al Régimen, en general, y del Polo Democrático Alternativo (PDA), en particular. Pero vale mirar que aunque el PDA logra aumentar ligeramente su base social y mantenerse en pié luego de las calumnias de Uribe, sin embargo lo presentan como “desmoronado” y se realza la votación del partido verde que es la mitad de la del Polo. Realmente el PDA mantiene el lugar logrado en el 2006 porque el corrupto PIN es una bien conocida “desagregación táctica” del “uribismo”.

Así las cosas, el Congreso de Colombia elegido el 14 de marzo en medio de ilegalidades y de la ilegitimidad, tiene las mismas características del actual. Esto es, no hay renovación política y mucho menos la depuración ética que tímidamente pregonan líderes de la burguesía y su gobierno. De todas maneras, es necesario tener presente que la elección del Congreso arroja una correlación de fuerzas que no le da la mitad mas uno a ninguno de los partidos derechistas, que deja en aprietos al llamado “uribismo” si se dividen los conservadores y si opera “la silla vacía” por acción penal de la Corte Suprema. Estas situaciones van a incidir mucho en las conductas políticas de las fuerzas burguesas en las elecciones presidenciales y en los procesos unitarios del pueblo.

La burguesía trabajó duro no sólo para asegurar con la escandalosa compra-venta de votos, las amenazas y el clientelismo con el presupuesto del Estado a favor de sus candidatos, también actuó –y con mucha saña- para cerrar espacios en lugares donde la corriente democrática, progresista, de izquierda y los revolucionarios tenían posibilidades de obtener curules. Entre otros sitios, esto se vio en los departamentos de Nariño, Cauca y Norte de Santander; en el último se dieron redadas y detuvieron primero 26, luego a 34, activistas polistas, además se dieron 6 asesinatos y el cierre de la frontera con Venezuela para impedir el paso a votar. El trabajo contra la oposición pasa por la penalización de la protesta social y las amenazas de muerte, incluye calumniar llamando “colaboradores del terrorismo” a destacados dirigentes para iniciarles procesos penales y administrativos con la Procuraduría, entre otros ataques lanzados por el propio presidente Uribe para aterrorizar al pueblo y alejarlo de las filas opositoras. Esa votación por el Polo, que es una de las organizaciones políticas de la oposición, da una señal –desde lo electoral- de la existencia en Colombia de la corriente progresista, democrática y de izquierda que recorre a América Latina y el Caribe.

Pero ni la represión ni la farsa electoral lograron desactivar el momento propicio para el avance del conjunto del movimiento popular en el 2010, como lo indican los aprietos del gobierno por la pelea contra la “emergencia social” que agrava más la salud pública. Persisten las movilizaciones estudiantiles por presupuesto. Los pequeños y medianos transportadores enfrentaron con paros a voraces monopolios. Y cuando otros sectores populares rechazan los nuevos impuestos sobre la vivienda y la canasta familiar, llegaron las noticias sobre los combates de la insurgencia que rompen el mito gubernamental de su derrota.

Crece la Colombia de batalla y “tropel”, no sucumbe ante el engaño, pero no es menos cierto que por razones históricas y políticas los resultados de las luchas de esa Colombia no siempre desembocan en votos en las urnas de las convocatorias del régimen. Si, las elecciones no resumen toda la riqueza de la vida y el momento político que continua marcado con el elemento fundamental de la tendencia al ascenso de la lucha popular.

Es evidente que si los oligarcas pro imperialistas (mafiosos o no) sólo logran la mayoría entre la minoría que votó y la lucha popular tiende al ascenso, no cabe hablar de “derechización o conservatización nacional”. Que si salen exitosas las luchas y se preparan más batallas no se puede hablar de la “indiferencia popular”. Lo electoral no es la única lente para mirar la realidad de Colombia.

Sigue la tarea de construcción desde la base de una fuerza capaz de constituirse en alternativa de poder, sin circunscribirse a lo institucional, priorizando lo extra institucional.

Es posible avanzar hacia la convergencia unitaria de los sectores democráticos y antiimperialistas para derrotar al fascismo y la dominación de nuestra patria, de allí que en la campaña presidencial la tarea clave es construir unidad y acumular fuerza popular sin ilusiones en triunfos de la oposición en este episodio electoral. Tarea a desarrollar sin limitarse al vaivén del discurso y la promoción de la candidatura presidencial de Gustavo Petro, que apoyamos críticamente porque tiene rasgos progresistas pero está plagada de vacilaciones y falta de interés en unirse y sintonizarse con la lucha popular, con la acción de las masas.

Haremos campaña con energía y empeñados en difundir las posturas de la corriente progresista, democrática y de izquierda (en especial las nuestras) ella tiene condiciones para acumular fuerzas para luchar, por distintas vías, por un gobierno táctico y por el poder.

Combatiendo Unidos Venceremos!
Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

FRANCIA: El 21 de Marzo, la derecha ha sido duramente golpeada

marzo 24, 2010 por  
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Las elecciones regionales han castigado duramente al gobierno de Sarkozy, su política, sus contrarreformas de regresión social. Es él mismo quien escogió a los principales candidatos y envió a sus ministros y viceministros a la batalla electoral; él impuso su estrategia, pero ante la derrota se niega a revisar su política de hacernos pagar la crisis. Al contrario, apelando a la crisis quiere seguir desmontando el sistema de jubilación, continuar suprimiendo servicios públicos, continuar con los despidos y la supresión de puestos de trabajo.

No es solamente un «mensaje» lo que le han enviado los electores: es un grito de cólera. Es el negarse a pagar por los ricos, por los grandes detentores de acciones, por los bancos que se han enriquecido antes de la crisis, y ahora han sido salvados por miles de millones de dinero público. Es el rechazo de un futuro sin perspectivas para los jóvenes, de la intensificación del paro, de la pobreza y la miseria de los ancianos, y de la generalización de bajos salarios.

LA UNIÓN: CONDICIÓN PARA LA VICTORIA

Es también un principio de esperanza: la esperanza lograda por la unidad de las fuerzas de la izquierda de transformación social, de la izquierda de la resistencia, de lucha, de la izquierda que trabaja para desarrollar las movilizaciones en las fábricas y empresas, en la calle, en los barrios, la izquierda que se ha unido para estas elecciones regionales. La izquierda son las fuerzas que se han aliado para presentar las listas «Juntos por regiones de izquierda, solidarias, ecológicas, ciudadanas». No solamente han contribuido al éxito del 21 de marzo, también han hecho avanzar las posiciones de resistencia y de ruptura con la política neoliberal; han asumido las exigencias y las medidas urgentes obreras y populares, como la de la defensa de la jubilación a los 60 años con pleno salario, sin descuentos.

APLICAR LOS COMPROMISOS DE LA CAMPAÑA

Reforzar e implantar este frente político y social, es condición esencial para que las esperanzas, los deseos y las exigencias obreras y populares se tomen, no sólo en cuenta, sino sobre todo para que sean aplicadas con medidas concretas obviadas en esta campaña:

  • Protección social en las regionaes para las capas afectadas por la crisis.
  • Transporte gratuito para los jóvenes, los parados y los trabajadores en precario.
  • Ninguna subvención para las subcontratas.
  • Apoyo a las luchas de los trabajadores por un aumento de los salarios, contra las reestructuraciones, los despidos, la precariedad, la flexibilidad, por la regularización de los trabajadores sin papeles, contra la criminilación de la actividad sindical.
  • Apoyo a la demanda de prohibir los despidos en las subcontratas.
  • Alto a la disminución de los servicios públicos de la enseñanza, de la sanidad, de la energía, transportes, desarrollo de esos servicios en las regiones.
  • Dotar de medios a las masas populares para que puedan organizarse, para que puedan movilizarse.

ORGANIZARSE PARA RESISTIR E IMPONER NUESTRAS DEMANDAS

Duros son los combates que se anuncian: no estamos a salvo de un programa de gran austeridad, como el que el gobierno socialista quiere imponer a los trabajadores, al pueblo griego, a instancias de la Unión Europea y del FMI. Además, aunque la derecha reconoce a regañadientes su derrota política, no cesa en utilizar la crisis para justificar de antemano las medidas que tratará de imponer para hacérnosla pagar.

En una crisis tan profunda del sistema capitalista, el gran capital está interesado en colocar en posiciones avanzadas a los grupos y partidos de la extrema derecha, para así tratar de dividir el rechazo de esa política y poder utilizarlo. Son Sarkozy, Besson, Hortefeux y cía. los que favorecen al FN[1] que en estas elecciones resurge con nuevos bríos.

Celebramos la derrota política propinada a la derecha, derrota a la que hemos contribuido con las fuerzas de las listas «Juntos por las regiones de izquierda». Es un primer paso y un estímulo para movilizarse. Para todas las fuerzas implicadas es un aliento para movilizarse. Es, para todas las fuerzas que han contribuido un compromiso para continuar el combate unidos contra la política reaccionaria de Sarkozy, una política al servicio exclusivo del gran capital, de los bancos y los accionistas.

París, 23 de marzo de 2010

Partido Comunista de los Obreros de Francia-

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