El Racisme ens Divideix
Julio 21, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Convocatorias, Destacado
Hores abans de la final del mundial, a Cornellà de Llobregat, tres individus van propinar una pallissa a un veí d’aquesta localitat. Carlos Gustavo, d’origen equatorià, va morir com a conseqüència de l’atac sofert. Li van colpejar brutalment entre crits de “sudaca de mierda” i “vete a tu país”, segons els testimonis presencials, i ho van fer davant de la seva filla petita.
Els tres agressors van ser detinguts per homicidi, però el jutge va decidir deixar-los en llibertat imputant-los només un delicte de lesions. El fet ha merescut escassa atenció dels mitjans de comunicació, dedicats exclusivament a cobrir la victòria de la selecció espanyola. El nostre ajuntament sembla mirar per a altre costat ocultant, com en altres ocasions, el caràcter racista d’aquestes agressions.
Aquest crim xenòfob ens crida en primer lloc a solidaritzar-nos amb les persones properes a Carlos, la seva família, els seus amics i coneguts.
Volem denunciar el racisme homicida que està en la base d’aquest crim i les conductes feixistes que creixen emparades en les administracions “democràtiques”. També denunciem la impunitat de la qual gaudeixen els que cometen aquest tipus d’agressions que haurien de causar alarma social.
El racisme que impregna la nostra societat és culpable de la invisible mort de Carlos, també de la invisibilitat de les morts d’aquells que intenten arribar en pasteres o de la vulneradora de drets humans Llei d’Estrangeria. Ens preocupa en gran manera la propagació dels actes i conductes racistes en la relació entre persones i comunitats. La mort que denunciem avui és només la punta de l’iceberg.
Amb aquest crim el conjunt de la societat perd. No siguem còmplices amb el nostre silenci, vine a la concentració en repulsa per aquest atac racista.
Assemblea ciutadana, familiars i amics
EL RACISMO NOS DIVIDE
En vísperas de la final del mundial, en Cornellà de Llobregat, tres individuos propinaron una paliza a un vecino de esta localidad. Carlos Gustavo, de origen ecuatoriano, murió como consecuencia del ataque sufrido. Le golpearon brutalmente entre gritos de “sudaca de mierda” y “vete a tu país”, según los testigos presenciales, y lo hicieron delante de su hija pequeña.
Los tres agresores fueron detenidos por homicidio, pero el juez decidió dejarlos en libertad imputándoles sólo un delito de lesiones. El hecho ha merecido escasa atención de los medios de comunicación, dedicados exclusivamente a cubrir la victoria de la selección española. Nuestro ayuntamiento parece mirar para otro lado ocultando, como en otras ocasiones, el carácter racista de estas agresiones.
Este crimen xenófobo nos llama en primer lugar a solidarizarnos con las personas cercanas a Carlos, su familia, sus amigos y conocidos.
Queremos denunciar el racismo homicida que está en la base de este crimen y las conductas fascistas que crecen amparadas en las administraciones “democráticas”. También denunciamos la impunidad de la que gozan los que cometen este tipo de agresiones que deberían causar alarma social.
El racismo que impregna nuestra sociedad es culpable de la invisible muerte de Carlos, también de la invisibilidad de las muertes de los que intentan llegar en pateras o de la vulneradora de derechos humanos Ley de Extranjería. Nos preocupa sobremanera la propagación de los actos y conductas racistas en la relación entre personas y comunidades. La muerte que denunciamos hoy es sólo la punta del iceberg.
Con este crimen el conjunto de la sociedad pierde. No seamos cómplices con nuestro silencio, acude a la concentración en repulsa por este ataque racista.
Asamblea ciudadana, familiares y amigos.
DÍA: 22, JUEVES
HORA: 19.15
LUGAR: METRO SANT ILDEFONS
Colombia: Movilización de víctimas del Plan Consolidación de La Macarena, en medio de la estigmatización oficial
Julio 17, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Destacado, Internacional
Redacción: Mesa de Acompañamiento Permanente al Ariari – Guayabero
Bogotá, 12 de julio de 2010: El Comité Organizador de La Audiencia Pública de La Macarena (Meta) “Crisis humanitaria en los Llanos Orientales” a realizarse el día 22 de julio, manifestó su enorme preocupación por los rumores difundidos, al parecer, desde el alto mando militar en La Macarena, en el sentido que la guerrilla de las FARC-EP estaría obligando a los campesin(a)s a movilizarse para participar en las actividades de denuncia programas para esta fecha.
La movilización de las víctimas y campesin(a)s a la Audiencia, es totalmente libre y está siendo coordinada por los Comités veredales y regionales de Derechos Humanos de cada cuenca hidrográfica. Cada campesino(a), familiar o víctima se desplaza debidamente identificado y en grupos debidamente identificados, para evitar ser confundidos con cualquier grupo armado al margen de la ley.
Desde el día 18 de julio cerca de 500 campesinos provenientes de las cuencas hidrográficas de los ríos Guayabero, Guaviare, Ariari y Güejar, al igual desde el Departamento del Caquetá, iniciarán sus respectivos desplazamientos por tierra y agua a fin de llegar el día 19 de julio al casco urbano de La Macarena.
La Audiencia estará presidida por la Comisión de Paz y Acuerdo Humanitario del Senado de la República de Colombia y contará con la presencia de una delegación compuesta de 22 personas de Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Irlanda, Italia, Portugal, el Reino Unido y los Estados Unidos. Incluye diez dirigentes sindicales, seis Miembros del Parlamento Europeo, tres Miembros del Parlamento británico, y dos abogados, quienes escucharán de viva voz de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales sus testimonios.
La Corporación Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda y el Banco de Datos de Derechos Humanos del Cinep (P. Javier Giraldo Moreno S.J.) darán a conocer casos de falsos positivos consistentes en la ejecución extrajudicial de por lo menos 10 campesinos cuyos cadáveres fueron llevados al Cementerio de NN de La Macarena y “legalizados” por Ejército Nacional como guerrilleros dados de baja en combate.
“Creemos que la estrategia de difundir falsas acusaciones contra los Comités de Derechos Humanos, víctimas y familiares, al parecer, por parte del Ejército y en general por la inteligencia militar, busca evitar que los testigos y familiares de estas atrocidades puedan llegar a la audiencia y expresar ante la delegación internacional el sufrimiento e ignominia que han padecido” expresó el Padre Javier Giraldo vocero autorizado del Comité Organizador.
“Exigimos del gobierno nacional y el alto mando militar brindar las garantías de seguridad y movilidad de los campesinos(as), familiares de víctimas e integrantes de los Comités de Derechos Humanos para que libremente puedan asistir a la actividad de denuncia programada para el 22 de julio” puntualizó el Padre Giraldo.
Organizaciones convocantes:
- Comisión de Derechos Humanos del Bajo Ariari –DHBAJOARIARI-
- Colectivo SocioJurídico Orlando Fals Borda –OFB
- Comité Regional de Derechos Humanos de Vistahermosa
- Comité Regional de Derechos Humanos del río Guayabero
- Comité Regional de Derechos Humanos de Puerto Toledo
- Comité Regional de Derechos Humanos de Puerto Rico
Comité Organizador: Mesa de Acompañamiento Permanente al Ariari y Guayabero MAPAG
ACP, ASODEMUC, CUT, COMISIÓN INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ, CORPORACIÓN CLARETIANA, CPDH, FENSUAGRO, FIDH, MOVICE, OHP, REINICIAR, SRPS-CSC, UNITE THE UNION, JUSTICIA POR COLOMBIA, CINEP /PPP, USO, entre otros.
Valencia: Solidaridad con Paqui Cuesta, trabajadora y sindicalista de CGT despedida por la empresa multinacional Ford
Julio 17, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Destacado, Movimiento Obrero
Los firmantes de esta carta solidaria manifestamos nuestra condena y preocupación por el reciente despido de Paqui Cuesta, la secretaria general de la sección sindical de la Confederación General del Trabajo en Ford España (Almussafes, Valencia).
Consideramos que el fulminante despido, burdamente justificado por la multinacional del automóvil como “despido disciplinario por no atender órdenes de un superior y poner en peligro la seguridad de los trabajadores” no es más que un paso de gigante hacia el creciente recorte de derechos y libertades que el capitalismo está acometiendo al amparo de una crisis a su servicio.
Este despido, recurrido por nulo al tratarse de un claro caso de persecución sindical y de atentado contra la libertad sindical, es el colofón a una carrera de acoso, sanciones injustificadas, cambios de puesto de trabajo arbitrarios, errores en las nóminas y persecución que comenzó a raíz de que la compañera decidiera encabezar, hace 3 años, la candidatura de la Confederación en la planta de Ford España.
Paqui es una luchadora enérgica, incansable, una mujer trabajadora cuya dignidad y compromiso se han vuelto insoportables para la multinacional. La empresa lleva a cabo una política laboral volcada en socavar los derechos de los trabajadores para exprimirlos más aún… Y el objetivo de despedir a Paqui es doble: quitar de en medio a una sindicalista honesta, y en consecuencia peligrosa para sus intereses, y METER MIEDO al resto de la plantilla para acallar la contestación, para imponer su dictadura sin ninguna oposición.
Baste recordar que la CGT, con un 15% de representatividad en Ford España acumula el 100% de las sanciones. ¿Casualidad? Pensamos que no, como tampoco lo es que Ford se permita ahora hacer lo que jamás se hubiera atrevido hace 10 años: ritmos de trabajo insostenibles, Expedientes de Regulación de Empleo injustificables, incumplimiento constante de la normativa laboral, despidos selectivos.
Condenamos el silencio impuesto, las censuras, la impunidad y agitamos la bandera de la solidaridad y la lucha frente a la injusticia.
[Fuente: CGT]
La refundación de Izquierda Unida y los fundamentos de la unidad
Refundar Izquierda Unida: ese es el objetivo que se marcó la coalición en su IX Asamblea General de noviembre de 2008. En ese proceso, el primer encuentro general se celebró en Fuenlabrada, el pasado 26 de junio.
Al menos en teoría, toda la izquierda española es consciente de la necesidad de unirse para afrontar la ofensiva política de la derecha envalentonada. Los sindicatos de masas han dado un primer paso convocando, tras mucha indecisión, a los trabajadores a la huelga general el próximo 29 de septiembre. Pero la clase obrera tiene enfrente un bloque oligárquico que controla más del 90% del Parlamento, la inmensa mayoría de las instituciones del estado monárquico y un poderosísimo aparato de propaganda puesto sin fisuras a su servicio. Con este panorama, si algo debe quedar claro, es que las clases populares no van a obtener victorias significativas en la lucha que empieza, si no la dota de objetivos políticos generales.
Se da por descontado que las fuerzas políticas y sociales de la izquierda coincidiremos en la organización de la Huelga General, en las convocatorias de solidaridad y en las movilizaciones populares que están por venir. Así ha sido en otras ocasiones. Pero no se trata sólo, ni fundamentalmente, de eso; hablamos de reconstruir unitariamente la izquierda política, lo que no es necesariamente lo mismo que refundar IU; hablamos de orientar y dar perspectiva política a un enfrentamiento que no sólo va a ser largo y duro, sino que se da en condiciones de debilidad frente a un enemigo poderoso. Hablamos, en definitiva, de unidad de acción para preparar el éxito de la Huelga General, sí, pero sobre todo, de la necesidad de lograr la unidad popular para trabajar desde ya por la superación democrática del régimen monárquico continuista, por un nuevo marco republicano, popular y federal que permita desarrollar en mejores condiciones la lucha de la mayoría social frente a la oligarquía y sus servidores. Cualquier otra alternativa lleva al movimiento popular a una vía sin salida.
Por eso es lógico que se vea como algo positivo la refundación de IU, siquiera sea porque la mayoría de gentes y fuerzas de esa coalición son parte fundamental en la reconstrucción de una referencia política nueva que unifique, represente y dirija las demandas de las clases populares.
Ahora bien, refundar una organización política requiere asentar su programa sobre nuevos fundamentos, adoptar unas bases y principios de actuación nuevos, acordar unas formas de organización que garanticen una coherencia entre lo que se dice en las asambleas y lo que defienden sus dirigentes y representantes en los foros e instituciones políticas del estado.
Es ilustrativo que fuera precisamente la IX Asamblea la que adoptó la decisión de refundar IU, porque esa Asamblea fue la mejor prueba de la permanencia de la contradicción que la ahoga: la consciencia de que «algo ha de cambiar» para volver a «hacer creíble y necesaria una propuesta de izquierda anticapitalista, alternativa y transformadora» y la incapacidad de construir nada nuevo y capaz de ilusionar, sin atacar la raíz de los problemas y con los Llamazares, Pérez, Nuet y cía., es decir, una parte importante y muy significativa de la dirección real (la que adopta las decisiones y marca la agenda política de IU en las instituciones del Estado en las que participa) haciendo la política que más les conviene, aunque ello signifique hacer justo lo contrario de lo que se predica.
¿Es posible que a lo largo de estos meses haya cambiado algo sustancial; que, como Enrique de Santiago, coordinador del proceso de refundación, señala en una reciente entrevista: en IU, «todos han asumido la importancia de priorizar lo esencial sobre lo secundario»? ¿Es la refundación de IU el verdadero propósito puesto en evidencia en la Asamblea del pasado 26 de junio?
Mucho nos tememos que no. Confiada en el repunte electoral que auguran las encuestas, la dirección de IU se ha limitado a invitar a la asamblea, en un revoltijo amorfo, a un conjunto de organizaciones y personas (1) que, en general, siempre han estado en el ámbito de influencia de la coalición, cuando no dentro y que con el paso de los años fueron apartándose de ella por diversas razones. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que más que un primer paso para la refundación, la asamblea del pasado 26 de junio fue un intento de reagrupamiento de IU.
En la coyuntura actual, la unidad de la izquierda no se logra sumando en un todo caótico y disperso las diversas áreas sectoriales de trabajo. Es imprescindible establecer unos objetivos comunes, que necesariamente deben orientarse en un sentido de lucha por un nuevo marco republicano, popular y federal, con un programa político enfrentado, directa y frontalmente, al actual dominio de la oligarquía en la vida política española y al régimen que le da acomodo. Es decir, no hay verdadera unidad de la izquierda sin ruptura con el statu quo en el que se sigue moviendo, con mayor o menor convicción, la actividad institucional de Izquierda Unida.
El movimiento republicano y el movimiento sindical no son una parte más de la confluencia de la izquierda. Son precisamente los núcleos de vertebración de la unidad, o deben serlo si no queremos convertirla en la enésima “cesta de cangrejos” en la que todo cabe: hablar de transformación, ruptura democrática y república en los foros y asambleas, al tiempo que se pacta con el PP en Caja Madrid o se apoya una ley sobre las víctimas del terrorismo que, se reconozca o no, asume muchas de las posturas más aberrantes del PP en la materia y deja al margen el terrorismo de estado.
Seamos claros: una buena parte de los dirigentes de la coalición son objetivamente parte del sostén, por la izquierda, del régimen oligárquico que no cuestionan, y siguen condicionando decisiva y negativamente la actividad práctica de la coalición, deteriorando su imagen ante los trabajadores y ciudadanos.
En Izquierda Unida, la sufriente e ignorada militancia de base no participa de las grandes decisiones practicas que realmente adoptan sus dirigentes en las instituciones, mientras que éstos se dividen continuamente en multitud de familias constantemente peleadas, estableciendo alianzas inestables para, al final, cerrar filas únicamente cuando toca mantener el delicado equilibrio de fuerzas interno, aunque hasta ahora ello se haya hecho, las más de las veces, arrojando la coherencia por la borda.
En Izquierda Unida, las cesiones siempre las ha hecho su izquierda: Cayo Lara, el actual Coordinador General, sin ir más lejos, fue elegido por un ajustado 55 % de los votos del Consejo Federal de IU, en diciembre de 2008, después de que la IX Asamblea General, la misma que puso en marcha formalmente el proceso de refundación, celebrada unas semanas antes, fuese incapaz de nombrar Coordinador (2).
Meses después, en marzo de 2009, IU de Madrid elegía su dirección, encabezada por Gregorio Gordo, triste hombre de paja del derechista y campeón de la marrullería, Ángel Pérez, por práctica unanimidad (nada menos que el 93% de los votos). Salta a la vista que, como decimos, sus dirigentes más desacreditados mantienen un cómodo control del aparato e imponen al final su criterio, utilizando la “unidad” como excusa.
La derecha de IU, sin embargo, nunca ha cedido en lo que considera esencial de su proyecto político; por el contrario, ha llegado a forzar o, incluso, encabezar la ruptura de la organización donde y cuando lo ha considerado necesario para reforzar su posición: así ocurrió en Cataluña, el País Valenciano y, más recientemente, Asturias. Y eso es lo que pasó anteriormente con la denominada “nueva izquierda”, que terminó echándose en brazos de la “casa común”, tras sabotear durante meses el trabajo de Izquierda Unida, con una libertad de movimientos realmente inexplicable.
De hecho, en las próximas elecciones municipales y autonómicas, muchos de esos dirigentes oportunistas van a ser quienes lideren en la práctica la política de la coalición, su cabeza visible en lugares tan importantes como Madrid (3), lo que va a dañar la credibilidad del propio proceso de refundación de IU, que está previsto que finalice en 2012, significativamente tras las próximas elecciones generales.
Tenemos muy claro que en una fuerza unitaria de la izquierda es necesario convivir con sectores oportunistas y derechistas; que la “pureza” en política es, muchas veces, el argumento final de quienes temen crear las condiciones para hacer más fuerte al campo popular. Nosotros sabemos y aceptamos que la unidad sólo se alcanzará si todos somos capaces de colocar lo esencial por delante de lo secundario. Pero esa convivencia no puede condicionar el programa real, las grandes líneas que unen a las fuerzas y gentes implicadas. Un buen ejemplo histórico de lo que decimos nos lo brinda la experiencia del Frente Popular, que fue capaz de respetar la actividad de cada fuerza comprometida, aun con sus contradicciones, al tiempo que forzaba a todas a respetar los acuerdos comunes.
Y mucho nos tememos que ello aún no es posible en IU (aunque sí con la mayoría de su gente), ni lo será mientras su izquierda más consecuente no acepte correr el riesgo de romper con los sectores que mantienen a la coalición en el “limbo” de la indefinición, pegada al frufrú de la política cortesana, del consenso y de lo aceptable en el juego institucional.
Fuera de IU hay mucha izquierda y bueno es que una parte de su dirección lo sepa y lo señale públicamente; pero fuera de IU (y cada vez en mayor medida, al margen de la lucha política y de la izquierda) hay millones de trabajadores y ciudadanos que están sufriendo la brutal contundencia de una crisis que es algo más que económica, sin instrumentos políticos propios.
Seguiremos trabajando por esa unidad, veremos cómo evoluciona el proceso de refundación de IU y esperamos que los sectores de verdad interesados en avanzar juntos, que son muchos en Izquierda Unida, no lo dudamos, den el paso de colocar en el eje de la unidad los principios que pueden dar fundamento real a lo nuevo que debe nacer, si no queremos arriesgarnos a una grave derrota del campo popular. Pero lo primero es delimitar el campo, determinar quiénes y en qué condiciones pueden (podemos) aportar a esta tarea. En definitiva, el principal obstáculo para su refundación está dentro de IU. Fuera queda todo un trabajo que hacer, que estamos dispuestos a encarar sin demora, pero eso sí, con la claridad y la firmeza que las circunstancias requieren.
J. Romero
(1) En su Guía participativa para la refundación de la izquierda, esta es la relación de los movimientos “emancipadores y transformadores” convocados a la “refundación”: feministas, ecologistas, sindicalistas, defensores (y defensoras) de los derechos humanos, personas migrantes, activistas del movimiento LGTB, activistas del cristianismo de base, personas del movimiento republicano, jóvenes pertenecientes al movimiento estudiantil, personas del movimiento vecinal, activistas de la cultura y la comunicación, personas del movimiento cooperativista y por otra economía, activistas del mundo rural y trabajadores (y trabajadoras) del campo, activistas por la solidaridad internacional y todo tipo de activistas contra la exclusión social y defensores de los derechos de minorías, de personas con discapacidad, de internautas, etc.
(2) En la IX Asamblea, la lista de Cayo Lara obtuvo el 43,3%, frente al 27,7% de los llamazaristas y el 18,8% de la llamada 3ª Vía o N-II, encabezada por el derechista Joan Josep Nuet.
(3) En marzo de este mismo año, por ejemplo, IU Madrid elegía como candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento a Gregorio Gordo y Ángel Pérez respectivamente, con una holgada mayoría cercana al 80% de su Consejo Regional. La izquierda de la coalición se plegaba una vez más, en aras de la “unidad interna”, y apoyaba a las cabezas visibles de una política que ha llevado a la coalición a unas cotas de descrédito muy serias.
Huelga del Metro de Madrid: ¿Ensayo de la huelga general?
Después de más de una semana de negociaciones con la empresa, los trabajadores del Metro de Madrid vuelven a la Huelga. El objetivo de los sindicatos es defender el cumplimiento del Convenio colectivo y evitar el recorte de los salarios que les quiere imponer el Gobierno ultrarreaccionario de la Comunidad de Madrid, por decisión personal de la “lideresa” del PP madrileño, Esperanza Aguirre.
Es de reseñar que con la convocatoria de la huelga, después de varios días de “tregua” por las negociaciones, de victorias futboleras y excitación de los nacionalismos patrios, hemos vuelto a la “normalidad” política y económica de crisis, a las medidas antisociales contra la clase obrera y a la ejemplar respuesta de los trabajadores del metro de Madrid, que desató, hace sólo unos días, la histeria de la oligarquía en forma de editoriales, artículos y opiniones de los “tertulianos” charlatanes de feria de turno, que se lanzaron en una verdadera cruzada contra los huelguistas.
Es primordial sacar lecciones de la lucha y desenmascarar la feroz campaña antihuelga, ya que la burguesía ensaya los métodos propagandísticos y legales para combatir las futuras luchas obreras y hacer fracasar la huelga general de septiembre, atacando sistemáticamente a los trabajadores y sindicatos del Metro, acusándolos de hacer una huelga «salvaje», «incumplir la ley» y los «servicios mínimos», tratándolos de «saboteadotes» que agredían con sus piquetes y de chantajistas que utilizan a los «madrileños como rehenes» para conseguir sus «egoístas» fines, de defender «privilegios»…
Los motivos de la huelga, la negociación colectiva, el convenio…
La huelga se inició en protesta contra la decisión de la Comunidad de Madrid de “ahorrar” 7,9 millones de euros recortando un 5% los salarios a los trabajadores del Metro, que son empleados públicos pero no funcionarios, amparándose en que así lo dictaba el decreto ley aprobado por el Gobierno social-liberal de Zapatero. Sin embargo, la Comunidad de Madrid quiere ir más allá del “tijeretazo”, puesto que en él se «excluía a las sociedades mercantiles, como es Metro de Madrid y como son Renfe, Adif o Aena, que además de ser sociedades mercantiles tienen convenio propio», como afirma Ignacio Arribas, secretario general de Comisiones Obreras de Metro de Madrid.
Para los sindicatos, lo más grave de esta agresión es la vulneración del derecho fundamental de los trabajadores a la negociación colectiva, al imponer un recorte salarial saltándose el convenio colectivo vigente sin ni siquiera negociar con los sindicatos. El artículo 37.1 de la Constitución define claramente este derecho: «La Ley garantizará el derecho a la negociación colectiva laboral entre los representantes de los trabajadores y empresarios, así como la fuerza vinculante de los convenios». Es indecente la hipocresía de la oligarquía española, así como de Esperanza Aguirre, que siempre cacarean sobre la defensa de la Constitución de 1978, cuando se trata de exaltar el «patriotismo constitucional» y la monarquía, pero no les crea ningún estupor saltársela, si se trata de pisotear los derechos sindicales y laborales de la clase obrera.
Recortes salariales, despilfarro, amiguismo, servicios “mínimos” abusivos… Estalla la indignación
Tras conocer los planes brutales e ilegales de la “lideresa”, los sindicatos se pusieron en marcha unitariamente, convocando a los trabajadores a asambleas masivas y a la huelga. La respuesta de la Comunidad de Madrid no se hizo esperar, imponiendo unos servicios “mínimos” abusivos del 50% del servicio, que dejaban la huelga sin efecto en la práctica.
La cólera se generalizó entre los trabajadores del metro. ¿Hacer una huelga para que no tenga efecto? ¿Cumplir los servicios mínimos abusivos y esperar unos meses para saber si son legales? Mientras a los trabajadores les recortan el sueldo, el derroche de dinero público para los “amigos” se generaliza, aumentando los altos cargos directivos (un 25,81%), que cobran más de 82.000 euros con sus extravagantes gastos a cargo de la empresa, construyendo estaciones de metro en descampados para facilitar operaciones inmobiliarias o haciendo obras faraónicas que son innecesarias.
Pero el gasto más llamativo es el de publicidad: 51 millones de euros en los últimos cuatros años. ¡Qué casualidad!, buena parte del presupuesto de publicidad de Metro de Madrid se va a la empresa Carat-España, cuyo presidente, Miguel Ángel Rodríguez, fue portavoz del primer Gobierno del deplorable y criminal de guerra J.Mª. Aznar.
La provocación era constante: incumplimiento del convenio colectivo, recortes salariales, despilfarro para los “amigos”, servicios mínimos abusivos… la total impunidad y la injusticia se convirtieron en indignación, la huelga se radicalizó y se paró el servicio totalmente.
Linchamiento mediático, sanciones, intentos de romper la huelga
La contundencia de la huelga puso muy nerviosa a la burguesía. Tanto el PP como el PSOE, así como la mayor parte de los medios de “comunicación”, unieron sus voces en un mismo discurso para criminalizar esta ejemplar huelga sin contemplaciones, tratando de enfrentar a la población usuaria del metro con los trabajadores y acusar a estos últimos de llevar a cabo un paro ilegal.
Los ejemplos de la campaña antisindical y antiobrera son innumerables: «Huelgas con rehenes. El incumplimiento de los servicios mínimos no puede convertirse en la pauta de sindicatos serios» (Editorial de El País); «Mañana huelga salvaje en el Metro sin servicios mínimos» (La Razón); «Su actitud es una auténtica vergüenza, un insulto y un desprecio a los madrileños» (Ignacio González, vicepresidente regional del PSOE de Madrid); «Son 30 años de democracia y no hemos hecho todavía una ley de huelga. Esto quiere decir que los representantes legítimos de los trabajadores siguen teniendo poder para colapsar ciudades y, en el caso de Madrid, para retener a 6,4 millones de personas, y eso no es propio de un país democrático» (Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid).
Un programa de Antena 3 manipulaba descaradamente, diciendo que los sueldos de los trabajadores eran de 2700 € mensuales sin decir que era la media en bruto, sin descontar el IRPF y la Seguridad Social (más de 1000€), ni el dinero que pierden los trabajadores cada día de huelga. Los medios trataban a los trabajadores de «funcionarios en el peor sentido, de vagos, de peseteros», con acusaciones de ser «unos trabajadores privilegiados de la Comunidad de Madrid», criticándoles de «egoístas» por no asumir los “sacrificios” que la Comunidad de Madrid ha aplicados a «todos».
Esta campaña se combinó con intentos de reventar la huelga obligando a conductores de reserva, intentando desplegar autobuses, queriendo enfrentar a los trabajadores pagando salarios a esquiroles por no hacer nada, amenazando con despidos, abriendo expedientes sancionadores, haciendo despliegues policiales exagerados. Pero, a pesar de la tentativa de intimidar a la plantilla, a pesar del linchamiento y la represión, la huelga fue un éxito rotundo.
La huelga fuerza la negociación
Después de varios días de huelgas con servicios mínimos abusivos y dos días de huelga total, los trabajadores decidieron levantar el pie del acelerador y se dieron una semana de plazo para negociar. Tras unos días de reuniones, los sindicatos mantienen su reivindicación de que los recortes no salgan de los salarios. Tras las últimas negociaciones, han logrado reducir a 4,5 millones de euros el ahorro, pero la dirección del Metro sigue exigiendo que haya recortes de un 1,5% en los salarios.
Los sindicatos, unificados en un comité de huelga, plantean que haciendo recortes en diferentes aspectos, como los de publicidad, se conseguían prácticamente los 7,9 millones de euros de ahorro que plantea la Comunidad de Madrid. Pero no se ha podido llegar a un acuerdo, ya que las órdenes de Esperanza Aguirre son claras: reducir los salarios de los trabajadores. Es por esto que los trabajadores, reunidos en asamblea, han vuelto a la huelga cumpliendo los servicios mínimos esta semana, y posiblemente convoquen más jornadas de protesta a lo largo de este mes, con más contundencia o menos, en función de cómo avance la negociación.
¿A qué se debe tanta saña contra la huelga de los trabajadores del Metro?
La oligarquía responde irritada a través de sus medios políticos y propagandísticos porque está nerviosa. La profunda crisis del capitalismo y el calado de las brutales medidas antisociales, auspiciadas por la UE y el FMI y aprobadas tanto por Zapatero como por la “lideresa” filofascista Aguirre, están generando un creciente descontento e indignación entre los trabajadores y las clases populares.
Desde que estalló la crisis, los medios del régimen han tratado de “gestionar” su discurso y su política para que nada escape a su control, combinando el miedo a perder lo que tenemos, la resignación de que no podemos hacer nada frente al poder del capital y la “ilusión” sobre la pronta “recuperación”. Está claro, si nos portamos bien, somos obedientes y responsables, tras las duras medidas “necesarias” e “inevitables” (recortes de las pensiones, salarios, laborales y sociales) veremos la luz al final del túnel, vendrán las inversiones, la prosperidad, el trabajo y el dinero de nuevo, pero si nos portamos mal (huelgas, protestas, manifestaciones) sólo servirá para que la miseria y el paro se ceben sobre nosotros.
En este momento de salvaje ofensiva patronal, la clase obrera está todavía dispersa, desorganizada, y no es consciente de su fuerza cuando se organiza y lucha. Con el fin de evitar que los trabajadores nos unamos, estimulan nuestro enfrentamiento (públicos-privados, parados-activos, inmigrantes-autóctonos, entre diferentes nacionalidades del Estado…); para evitar que nos organicemos, fomentan la desconfianza hacia las organizaciones sindicales (campañas contra las huelgas, los “liberados” y la “financiación” de los sindicatos…), estimulando también la despolitización de los obreros para que dejemos nuestro “destino” en sus manos. En resumen, aquí la política la hacen los «mercados financieros», los banqueros, hombres de negocios y grandes industriales a través de sus políticos a sueldo, los trabajadores tenemos que resignarnos, no podemos hacer nada, las tesis de la izquierda han fracasado históricamente y las protestas populares sólo servirán para espantar a los “inversionistas”.
Pero, a pesar de sus esfuerzos demagógicos, el equilibrio entre su discurso “tranquilizador” y la cruda realidad es cada día más precario e injusto: mientras las grandes fortunas, bancos y empresas rebosan de beneficios, evaden impuestos, defraudan a Hacienda y encima reciben “ayudas” públicas escandalosas, a los trabajadores nos pasan la factura. Los recortes neoliberales se generalizan, pasa el tiempo y la situación empeora dramáticamente, el paro se extiende, las familias obreras se empobrecen rápidamente y crece la desesperación al reducirse drásticamente nuestros ingresos y calidad de vida, al perder las viviendas…
El caldo de cultivo de las protestas masivas está creado y determinadas luchas ejemplares pueden calar y contagiar a otros sectores económicos como una chispa que enciende la gasolina de forma incontrolable. Ese es el “mal” ejemplo de los trabajadores del metro de Madrid. Ese es el problema y eso es lo que les preocupa.
Ninguna huelga puede tener éxito. Para la patronal y sus acólitos, políticos y mediáticos, es fundamental transmitir la sensación de que ninguna demostración de fuerza y de solidaridad de los trabajadores puede frenar los recortes sociales. No pueden permitir que los huelguistas se salgan con la suya y siembren un peligroso ejemplo que podría romper la actual desmovilización e impulsar la huelga general de 29 de Septiembre, así como animar a los trabajadores de otros sectores económicos a movilizarse.
Una lucha ejemplar
El ejemplo cala a pesar de la campaña mediática. Hemos escuchado estos días comentarios en los centros de trabajo o en los barrios obreros: «esto es una huelga con cojones», «si todos hiciéramos lo mismo, otro gallo cantaría». Es un sentimiento profundo en el pueblo, que muestra la voluntad de resistir frente los ataques patronales y al mismo tiempo la impotencia de no poder hacer nada. Por eso son importantes las luchas y las victorias. Si ellos lo han logrado, ¿por qué nosotros no?
Es evidente que una lucha de estas dimensiones se da en la gran empresa, o como en este caso en el sector público, donde los trabajadores mantienen unas condiciones laborales, un grado de concentración de miles de trabajadores y los sindicatos mantienen una relevancia frente a la empresa. La importancia de estas luchas estriba en que ayudan a cambiar el estado de ánimo de los trabajadores, a combatir la resignación, a aprender y a sacar lecciones para organizar la resistencia:
1. La unidad sindical a través del comité de huelga compuesto por el Sindicato de Conductores, CCOO, UGT, Solidaridad Obrera, Sindicato Libre y Sindicato de Estaciones, que mantiene una sola voz frente a la empresa y la opinión pública.
2. El alto grado de unidad de los trabajadores para poder hacer frente a las mentiras, las manipulaciones y la represión.
3. La democracia asamblearia, donde los trabajadores discuten y deciden sobre las movilizaciones y las negociaciones.
4. La contundencia de las huelgas, que muestra claramente la firme voluntad de los trabajadores de Metro de defender el convenio colectivo y luchar contra los recortes.
Todos ganamos si el Metro gana
Mucho se ventila tanto en la huelga del Metro de Madrid, como en las próximas protestas en ciernes. La ofensiva patronal busca destruir derechos históricos, conquistados tras más de cien años de heroica lucha de la clase obrera, que debemos defender con fiereza:
a. El derecho de huelga, que intentan desvirtuar por ley, a través de unos servicios “mínimos” abusivos, mediante la utilización masiva del esquirolaje, las represalias patronales o la represión policial.
b. Los servicios públicos (sanidad, educación, transporte…) de calidad y sostenibles, que tratan de privatizar parcial o totalmente.
c. Los derechos sociales (jubilación, prestaciones de desempleo, bajas IT, maternidad…), que quieren recortar y desmantelar.
d. Los salarios, las condiciones de trabajo dignas para la clase obrera y los empleados públicos.
e. Los derechos políticos y la libertad sindical: garantías sindicales, delegados LOLS y del comité de empresa, la negociación colectiva.
En los próximos tiempos viviremos ataques sin precedentes; esto supondrá el aumento de campañas de linchamiento mediático contra los sindicatos y los obreros en lucha, que serán cada día más habituales. Querrán convencernos de que defender el derecho “constitucional” a la negociación colectiva o a nuestro empleo es preservar «privilegios», pero meter dinero público a saco, para los beneficios de la gran banca inmoral y parásita, es defender «derechos».
Las leyes regresivas contra nuestros derechos se extenderán. La patronal sabe que la resistencia popular crecerá frente a sus planes y trata de prepararse. Las luchas “salvajes” como la del Metro de Madrid irán a más, y si vencen ellos, nos abren las puertas a todos.
Los trabajadores del Metro nos demuestran, con su coraje y su determinación a luchar, que se puede plantar cara frente a los recortes, que podemos vencer. La huelga de los trabajadores del Metro de Madrid es un nuevo capítulo de la lucha de clases en este país, que puede servir como ensayo para la huelga general. Es esencial trabajar en solidaridad con los trabajadores del Metro, es el momento de cambiar la correlación de fuerzas a favor de la clase obrera y el pueblo, hay que preparar la huelga general del 29 de septiembre para que sea masiva y contundente. No nos queda otra vía.
Rompamos el Bloqueo: MANIFESTACIÓN
Julio 15, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Convocatorias, Destacado
Lunes 26 de Julio de 2010, a las 20:00. Recorrido de Atocha a Tirso de Molina, Madrid
¿Vamos a permitir más recortes?
Julio 15, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Convocatorias, Destacado
Acto de Debate Público
Fecha y lugar: Sábado 17 de julio, 18:30. Mutua Ilicitana, Elx
Solidaridad con los Internacionalistas Asesinados por el Nazi-Sionismo Israeli
Mayo 31, 2010 por PCE (m-l)
Publicado en: Comunicados, Destacado
COMUNICADO
SOLIDARIDAD CON LOS INTERNACIONALISTAS ASESINADOS POR EL NAZI-SIONISMO DE ISRAEL
¡PAREMOS EL GENOCIDIO ISRAELÍ CONTRA EL PUEBLO PALESTINO!
El régimen nazi-sionista y delincuente de Israel ya cuenta con unas cuantas víctimas inocentes más en su infinita lista de crímenes. El reciente ataque militar contra una flota pacífica con ayuda humanitaria en aguas internacionales, que se dirigía por mar al territorio palestino de Gaza, donde la población asediada sufre el genocidio de los nazis israelíes, constituye una nueva muestra del terrorismo de Estado típico de Israel.
El régimen delincuente y genocida ha tratado de deformar la verdad de los hechos, presentando a los internacionalistas que se dirigían a la franja de Gaza como los agresores, y a los asesinos como víctimas pacíficas de los primeros. Tanto los vídeos como los numerosos testimonios presentes desmienten las mentiras del nazi-sionismo: las verdaderas víctimas, los valientes internacionalistas, se defendieron como pudieron y de forma totalmente legítima, con unos medios muy inferiores, de una agresión militar realizada traicioneramente. Se trata de un crimen de guerra cometido con premeditación y alevosía.
Israel ha vuelto a desafiar por enésima vez a la legalidad internacional y ha demostrado sobradamente que debe ser castigado por sus descomunales crímenes y por su actitud genocida respecto al pueblo palestino. El engendro nazi de los Estados Unidos y la OTAN en Oriente próximo, que sólo puede sobrevivir chapoteando en la sangre de otros pueblos y pisoteando los cadáveres de los miles de niños palestinos asesinados a sangre fría, no puede seguir actuando impunemente y se merece una respuesta clara y firme de los defensores de la humanidad, la democracia y la vida. Aquí no mezclamos, por supuesto, a los valientes ciudadanos israelíes y judíos progresistas y demócratas que se oponen resueltamente a un régimen sediento de sangre.
Desde el PCE (m-l), queremos ofrecer nuestras condolencias a los familiares y amigos de los heroicos internacionalistas caídos bajo las balas de los nazis israelíes.Queremos también rendir un modesto homenaje a todos aquellos que han tenido la gran valentía de participar en la flota humanitaria por la libertad y por la vida, frente al crimen y el genocidio.
Condenamos todo intento de contemporizar con el régimen criminal nazi-sionista por parte de los diferentes gobiernos imperialistas, entre ellos el gobierno español. Exigimos que se aísle al régimen sionista, que se ponga a fin a todo intercambio comercial, militar o cultural y que se rompan las relaciones diplomáticas con los nazis israelíes. Asimismo, exigimos que se depuren responsabilidades de los cómplices y agentes del Mossad que existen en nuestro país, camuflados como intelectuales y políticos pro-sionistas al servicio de una potencia extranjera. Es necesario un nuevo Juicio de Nuremberg que castigue a los jerarcas nazi-sionistas y les obligue a reconocer los legítimos derechos del pueblo palestino, así como las compensaciones económicas y territoriales que sean precisas para reparar más de medio siglo de crímenes en masa.
Por todo ello, el PCE (m-l) se suma y llama a participar en todos los actos convocados en solidaridad con los internacionalistas asesinados, con el pueblo palestino, y por la ruptura incondicional de las relaciones diplomáticas con el Estado nazi-sionista.
Madrid, 31 de mayo de 2010
Firmado el acuerdo sindical que convoca a los trabajadores a la lucha.
Ante la nueva agresión del régimen contra las clases populares, unidad y firmeza en la respuesta
Zapatero acaba de hacer público su Plan de Medidas para acelerar la reducción del déficit. Se trata de un plan absolutamente inaceptable por reaccionario, y cuyo objetivo es defender los intereses de la oligarquía española, que se sigue enriqueciendo a manos llenas, a costa de inmensos sacrificios de la mayoría trabajadora.
Entre otras medidas, el Gobierno impone: la reducción del salario de los trabajadores del sector público, en un 5% de media a partir de junio, y su congelación en 2011; la suspensión de la revalorización de las pensiones; la aplicación inmediata de la exigencia del requisito de los 61 años y el cumplimiento del 25% de la jornada en la jubilación parcial; la eliminación de la prestación de 2.500 euros por nacimiento; una reducción de 6.045 millones de euros en la inversión pública estatal, entre 2010 y 2011, y la exigencia de un ahorro adicional de 1.200 millones en el gasto de Comunidades Autónomas y Entidades Locales. Ni una medida que afecte a las grandes rentas, a las entidades financieras, etc.
Todas ellas son medidas que, además de suponer en muchos casos nuevos sacrificios para los trabajadores, van a provocar una contracción de la actividad económica, como ha reconocido el propio Presidente del Gobierno. De esta forma, se agrava deliberadamente la crisis de la economía real, para asegurar los vergonzosos beneficios de una minoría de especuladores sin escrúpulos que son, por otra parte, los responsables de la crisis.
Tras dos largos años de crisis con unas consecuencias sociales demoledoras y atendiendo a las presiones de la clase política de la monarquía y de las instituciones imperialistas, el Gobierno social-liberal de Zapatero da un nuevo paso, que se suma a las medidas anunciadas en febrero: aumento de la edad de jubilación y del periodo de cálculo de las pensiones, recortes del gasto público en 50.000 millones de euros, amenaza de reformar por decreto la legislación laboral, aumento del IVA un 2%, etc.
Paso a paso, se conforma un férreo bloque contra los trabajadores y las clases populares que debemos romper. La economía política no es neutra; sólo caben dos opciones: aplicar medidas de protección de los derechos sociales y laborales y del empleo, reformar drásticamente la fiscalidad para acabar con el fraude de grandes empresarios y especuladores, que supera los 70.000 millones, recuperar el Impuesto de Patrimonio y de Sucesiones y Donaciones, establecer un impuesto a las grandes fortunas, imponer un control social y político de la economía controlando la actividad antisocial de los especuladores financieros a cuyo frente se sitúan los grandes bancos; o, por el contrario, aplicar sucesivos recortes, cada vez más duros contra los trabajadores, recortar las prestaciones y subsidios sociales, plegarse completamente a la voluntad de los «mercados», eufemismo con el que se encubren sinvergüenzas con nombre y apellidos perfectamente conocidos, que sientan en sus consejos de administración a representantes de la clase política del régimen y establecen sólidas alianzas entre sí.
El Gobierno ha tomado partido desde el principio por esta segunda opción. Quienes han arruinado la economía española, imponen ahora unas medidas que van a suponer la pérdida de conquistas que han costado mucho sufrimiento y dolor a generaciones enteras de trabajadores y luchadores.
El Gobierno debe pagar en términos políticos su traición y debe ser el proletariado español, las clases populares, quienes zanjen cuentas con él y con el régimen podrido que sustenta a los ladrones que la clase política oficial ampara. El PCE (m-l) llama, por ello, a los sindicatos a responder de inmediato a este nuevo ataque con toda la contundencia. La clase obrera española, la mayoría social trabajadora, no entenderían más el silencio de quienes deben dirigir sus luchas. No cabe plantear que una confrontación directa con el Gobierno pueda favorecer a la derecha tardofranquista: este Gobierno se ha situado deliberadamente enfrente de los intereses de la mayoría y con ello ha firmado su sentencia política; pero debe ser el pueblo trabajador quien lo arroje. Es preciso seguir el ejemplo del proletariado griego y responder con contundencia a las provocaciones de la oligarquía imperialista de la Unión Europea y sus servidores.
Llamamos a todas las fuerzas y gentes de izquierda y progresistas a redoblar los esfuerzos por responder de forma unitaria a estos ataques, reforzando las convocatorias sindicales, y a trabajar con responsabilidad y firmeza por alumbrar una alternativa que supere al régimen monárquico y sus pantomimas seudo democráticas: un marco republicano que permita poner en su sitio a la minoría empresarial y financiera que nos arruina.
¡Viva la lucha de la clase obrera!
Secretariado del Comité Central del PCE (m-l)
12 de mayo de 2010













