Frente a la crisis y las agresiones del nuevo gobierno de la oligarquía: unidad de la izquierda y lucha política, por A. Bagauda

enero 16, 2012 por  
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Ya tenemos nuevo gobierno, novísimo (el frasco, no la esencia, rancia ella), que trae en la mochila más paro, recortes y mentiras(1). Sus primeras medidas (nada nuevas) forman la primera parte del paquete, «El inicio del inicio» (la Vicepresidenta dixit). La segunda parte, la gruesa, esperará a las elecciones andaluzas para no asustar mucho a potenciales votantes.

Más de lo mismo al cuadrado. Medidas neoliberales para curar a una sociedad enferma de capitalismo. Medidas como parte de un programa político y económico de la oligarquía financiera, iniciado con el Gobierno del PSOE, que busca utilizar la crisis para aumentar al máximo la tasa de ganancia mediante la sobreexplotación de las clases trabajadoras y la eliminación de derechos, retrotrayéndonos al siglo XIX.

El acuerdo con la Europa del capital, de “Merkozy”, exige la reducción del sacrosanto déficit público al 6 % en 2011 (4,4 % en 2012 y 3 % en 2013). Eso implica para el 2012 un “ajuste” de 16.500 millones de euros. Por cada punto superior a ese 6 % son 10.000 millones más. El previsto para 2011, según el Gobierno, «se sitúa alrededor del 8 por 100», dos puntos por encima, lo que significa que la reducción del déficit da una cifra de 36.500 millones (2).

Así las cosas, el pasado 30 de diciembre «El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto Ley de medidas urgentes de orden económico y social, y de corrección del déficit público por el que se reduce el gasto en una cuantía aproximada de 8.900 millones de euros y se incrementan los ingresos en otros 6.275». Todo ello porque «El Gobierno entiende que estas medidas responden a la necesidad de afrontar el primer problema de España, que es el paro…». «Se trata de un esfuerzo de todos, pero que no recaiga en los más débiles». «Este esfuerzo colectivo va a permitir a España cumplir con sus objetivos, recuperar la confianza y volver a la senda del crecimiento económico y la creación de empleo». (Secretaría de Estado de Comunicación, Ministerio de la Presidencia).

¿Cuáles son estas medidas? En síntesis (3): 1) Incremento en un 1 % de las pensiones, cuando el IPC ha cerrado 2011 con un 2,4 % de inflación y la prevista para 2012 será del 2%, con lo cual las pensiones no recuperan sino que siguen perdiendo poder adquisitivo, afectando a uno de los sectores sociales «más débiles»; 2) Congelación del Salario Mínimo Interprofesional (641,40 euros), lo que golpea a las rentas más bajas; 3) Congelación del IPREM (532,51 euros), índice de referencia para el cálculo del subsidio por desempleo, ayudas y becas, que recae, también, sobre «los más débiles»; 4) Aumento del IRPF(4), indiscriminadamente (aunque con porcentajes según tramos de renta): «los más débiles» también tendrán que pagar más; 5) aumento del IBI, que puede alcanzar a los sectores más pobres; 6) «Aplazamiento hasta el 1 de enero de 2013 de la aplicación de la Ley de Dependencia para nuevos beneficiarios», dejando fuera de las ayudas a los dependientes moderados; 7) Congelación del sueldo de los empleados públicos, incremento de sus horas de trabajo (37,5 h.) y congelación de la tasa de reposición, lo que significa la pérdida de miles de puestos de trabajo y una menor oferta de empleo público… con la justificación de «afrontar el paro».

En conclusión, estas primeras “Medidas urgentes”, para «recuperar la confianza y volver a la senda del crecimiento económico y la creación de empleo», no van a hacer otra cosa que aumentar el paro, hundir más la economía del país, consolidar la incipiente recesión y, por ende, generar más desconfianza. Constituyen una profundización de la ofensiva de la oligarquía contra la clase obrera y clases populares en un contexto de recesión económica y de debilidad de la izquierda, política y sindical, con una izquierda institucional que, si bien ha aumentado su presencia, posiblemente, vistos sus primeros pasos, ponga por encima de todo una política de Estado (5).

A esa ofensiva y a la situación de crisis sólo se las puede hacer frente si estamos unidos. Una unidad que queremos caracterizar porque, entendemos, no todo vale.

Veamos. Una parte importante de las clases populares huye de todo lo que huela a “política” y desconfía de los partidos de izquierdas, porque con sus pactos, componendas y consensos, las han llevado de derrota en derrota; porque ven que la “izquierda” hace política de derechas; porque anteponen sus intereses personales, mezquinos, a los de clase. De ahí lo de “todos los políticos son iguales”. La parte más avanzada de aquéllas son conscientes de que, sin la colaboración de las principales fuerzas de izquierda, la oligarquía no hubiera podido imponer su Constitución, su Monarquía; de que para arreglar los rotos de este país hay que soltar amarras y romper con un Régimen de especuladores, corruptos y parásitos. También son conscientes de que la izquierda institucional legitima al sistema monárquico, navega en sus cauces, puede que vociferando y haciendo aspavientos, pero sin romper con él. Gritan que este sistema “lo llaman democracia y no lo es”. Esto es lo que piensan, sienten, nos dicen y quieren.

La unidad de la izquierda debe tener dos aspectos fundamentales. Primero: basarse en estos sentimientos y anhelos; en la ruptura con los pactos de la “Transición” y la lucha decidida por una democracia de verdad, es decir, por la III República. Segundo: esa izquierda no deberá estar compuesta solamente por organizaciones, que no sería otra cosa que una estéril y contraproducente suma de siglas, sino también por todos los hombres y mujeres que forman parte de las clases populares, hombres y mujeres que es necesario participen en este proceso de transformación. Sin ambas premisas traicionaremos esos anhelos, no será posible esa transformación social y volveremos a llevar a las clases trabajadoras a un callejón sin salida, a una nueva derrota y a una nueva frustración, que, en el momento presente, resultaría muy peligrosa porque puede ser canalizada por el populismo o, incluso, el fascismo.

Se trata de aglutinar a todas las clases y sectores populares, forjar la unidad popular, en torno a un programa común rupturista, basado en la defensa de los intereses y derechos (sociales, políticos y económicos) populares y en la creación de un verdadero sistema democrático: la III República. Sin esta unidad no hay futuro, no hay cambio, ni esperanza. Sí los hay con ella, porque cambiaríamos la correlación de fuerzas, podríamos influir en la política de nuestro país defendiendo los intereses populares y avanzar en la consecución de nuestro objetivo: el Socialismo.

Un tercer aspecto es que hay que crearla desde abajo, desde la base, en un proceso progresivo de debate, franco y honrado, y organización, consolidando cada paso que demos; garantizando que toda persona que se implique en este proyecto debe ser y sentirse protagonista de su construcción.

Por esta unidad es por la que apuesta REPUBLICANOS, para quien la unidad de la izquierda no es una frase vacía o mero formalismo, sino un firme compromiso que ya está impulsando y que debe tomar forma en cada localidad, en cada comunidad, en nuestro país. Republicanos se ha comprometido a iniciar «un diálogo con todas las fuerzas de izquierdas, que propicie un Encuentro por la Unidad de la izquierda» porque «la unidad es urgente y más necesaria que nunca y está dispuesto al debate por la unidad desde este mismo momento» (6).

Este es el camino. Frente a las agresiones del bloque oligárquico: ¡unidad!, ¡unidad de la izquierda y lucha política por la III República!
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(1) El señor Rajoy, cuyo Gobierno ha subido el IRPF y el IBI, no ha actualizado las pensiones y ha metido la tijera a los empleados públicos, venía declarando que: «Yo no voy a subir los impuestos, no» (16/11/11); «El Gobierno dará cumplimiento a uno de sus grandes compromisos electorales: la actualización del poder adquisitivo de las pensiones a partir del 1 de enero de 2012» (19/12/11); «No me parece justo hacer un recorte (a los funcionarios) sobre un anterior recorte y por tanto no lo contemplamos» (16/11/11). En el mismo Discurso de Investidura se comprometía a «decir siempre la verdad, aunque duela, decir la verdad sin adornos ni excusas, llamar al pan, pan y al vino, vino».
(2) Para hacerse una idea de lo que supone esto, téngase en cuenta que los recortes de Zapatero desde mayo de 2010 supusieron un “ajuste” del déficit de unos 10.000 millones de euros.
(3) Significativos algunos recortes por Ministerios: El de Industria tiene un recorte del 51,9 %; Sanidad, del 15,6 %; Educación, del 13,1 %; Defensa, del 4,9 %.
(4) «Recargo temporal de solidaridad», lo llaman. ¡Tiene guasa la cosa!

A Vuelapluma, por Julio Calafat

enero 16, 2012 por  
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No es hacer leña del árbol caído, es simplemente recordar hechos indignantes del mandato del Sr. Rodríguez Zapatero. Su lamentable sumisión ante la Iglesia, de la que ha soportado ataques y zancadillas. No ha aplicado los acuerdos por los cuales esta sucursal en España del farsante de Roma debería autofinanciarse; al contrario, ha aumentado las subvenciones a la cavernícola institución; ha permitido que durante la visita del dicho farsante (léase Papa), el gobierno de Madrid y su alcaldía empleasen millones de euros de dinero público, y que la lideresa «pobre de pedir» aumentase un 50% el billete de metro y obligase a ampliar la jornada laboral a los empleados del transporte público. Más aún, obedeciendo el mandato de los jefes de la UE, reformó en tres días la Constitución, sin consultar siquiera al Parlamento, en detrimento de la llamada democracia, con lo cual se demuestra, una vez más, que no lo es. Ha aceptado el escudo antimisiles estadounidense en Rota, con lo que toda la zona es un objetivo principal en caso de guerra. Días antes de dejar su poltrona al astuto y ladino Rajoy, amnistió a un banquero condenado por estafa, cohecho y muchas más cosas. Podríamos seguir, pero basta con estos datos cuyo orden no altera el producto. Y quedan dudas, ¿cobardía, estulticia, tarambana, frivolidad congénita? ¡Pobre «Bambi»!
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La casi totalidad de los «políticos», así como de los periodistas, pesebreros, peseteros y otros, han aclamado el discurso del Borbón, por abordar, sin nombrarlo, el trapicheo que se ha traído entre manos su yerno Urdangarin. Alguno, como el editorialista de ABC, desbarra en sus ditirambos: «El primero de los españoles [¿?] ha sabido ejercer de nuevo su alta magistratura con la hondura y patriotismo….». Lo que sólo pocos periodistas han dicho es que las aventuras del navarrico empezaron hace seis años, y no ahora, cuando ha saltado la liebre. No lo ignoraban en la llamada casa real, pero prefirieron dejar correr el tiempo. Ahora, el delfín franquista dice que «la justicia es igual para todos» ¿También para él? Pues que se investigue el origen de su fortuna personal, que no es moco de pavo…
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Los ministros de Rajoy, zorras guardando gallinas: Luis de Guindos (pájaro al que no hay que perder de vista), cabeza de Lehman Brothers, principal causante de la crisis, que declaró que «no hay burbuja inmobiliaria», cuando cientos de miles de familias perdían sus casas y ahorros. Pedro Morenés, quien preconiza un ejército como el de Inglaterra. Vendedor de armas, entre ellas las bombas de racimo. Está contra la investigación con embriones. Progresista él. Cristóbal Montoro, según el cual el ladrillo «ejerce de motor económico»… ¿Cínico o miope? Jorge Fernández Díaz, como la mayoría de sus colegas, está contra el aborto, el matrimonio homosexual y la educación para la ciudadanía, que va «contra la función social de la familia». Todavía en las cavernas. Ana Mato, la que no se enteró de que tenía un cochazo Jaguar en su garaje; además de ser furibundamente antiabortista, rezuma racismo: «Los niños andaluces son prácticamente analfabetos». García- Margallo, defensor a ultranza del «chorizo» (aún presunto) Camps, el Curilla, coleccionista de trajes, zapatos y camisas de lujo, regalo de su «amiguito del alma», al que «quiere un huevo»… Ana Botella, como alcaldesa de Madrid, pone la guinda.
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Salario mínimo congelado, decide Rajoy. Salario que en España es de 641 euros. En Francia es más de 1.000 euros, en Alemania cerca de los 2.000. Europeos, mas no hay comparación. Son esos salarios mínimos, de hambre, los que Rajoy y su gobierno congelan. No recortan sus sueldazos, prebendas y canonjías. Normal, son reaccionarios capitalistas, y obedecen lacayunamente a la Sra. Merkel y a látere. «Los pueblos tienen el gobierno que se merecen», dijo alguien. ¿Es posible que sea así? ¿Tanto gregario, tanto pazguato, ignorante e indiferente se dan por estos pagos? ¿Tanta huella ha dejado el franquismo? Puede que sí, aunque cueste reconocerlo. Son sus herederos y seguidores los que gobiernan esta «Pobre España sin ventura…», que escribió aquel lejano poeta. Quizá sea que hemos tomado al pie de la letra el proverbio «siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo». Años, largos años de lucha, sacrificios, sufrimientos. ¿Seguimos esperando, o no?

Páginas de la ciencia y la cultura soviéticas: T. D. Lysenko (1), por Carlos Hermida

enero 16, 2012 por  
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TROFIM DENISOVICH LYSENKO (1898-1976) leyó en la “Academia Lenin de Ciencias Agrícolas” un extenso informe sobre la situación de la Biología en la URSS, en el que atacaba las posiciones de los mendelistas y morganistas y defendía contundentemente los postulados del biólogo Iván Vladímirovich Michurin (1855-1935), quien, recogiendo la herencia intelectual de Lamarck, había creado más de 300 nuevas especies de frutales a partir de técnicas de hibridación. Se trataba de una controversia científica de gran alcance. Mientras los mendelistas-morganistas negaban la herencia de los caracteres adquiridos y se mostraban partidarios del formalismo genetista, Lysenko, por el contrario, defendía que los animales y las plantas podían heredar las variaciones individuales de los caracteres adquiridos bajo la influencia de las condiciones de vida; es decir, la influencia externa podía modificar el genotipo.
El discurso de Lysenko fue objeto de una amplia polémica científica, con posturas encontradas, y muchos investigadores se manifestaron abiertamente contra los postulados lysenkoístas y a favor de las tesis genetistas. El debate, que pudo seguirse sin trabas en la prensa soviética, desmiente de forma radical el cuadro de unos científicos férreamente controlados por el partido comunista, obligados a supeditar sus investigaciones a criterios políticos y objeto de la más despiadada represión si discrepaban de la ortodoxia marxista.

Lo que en principio fue una discusión entre especialistas, muy pronto desbordó el marco de la Unión Soviética y Lysenko fue objeto de una campaña brutal de linchamiento en los países capitalistas, que le presentaron como un charlatán ignorante al servicio de Stalin, culpable de los fracasos agrícolas de la URSS y cómplice de la represión que se abatió sobre los mejores representantes de la escuela genetista. Esa imagen deformada en el espejo anticomunista es la que se refleja hoy en día en la inmensa mayoría de los manuales de Biología que estudian los universitarios del llamado mundo occidental.

¿Quién fue este científico y qué defendió realmente? T.D. Lysenko nació en el seno de una familia campesina ucraniana, realizó estudios en la Escuela Uman de Horticultura, donde se graduó en 1921, se doctoró en Ciencias Agrícolas en el Instituto Agrícola de Kiev y en 1937 alcanzó la presidencia de la Academia Lenin de Ciencias Agrícolas, cargo que desempeñó hasta 1956, siendo reelegido de nuevo en 1961 por otros cinco años. Lysenko fue un ejemplo de las gigantescas transformaciones sociales que introdujo la revolución bolchevique. La educación y la cultura dejaron de ser el privilegio de unos pocos para convertirse en un derecho al que accedieron masivamente los obreros y campesinos. Si en 1913 había alrededor de 300 Universidades, Escuelas Superiores y Centros de Investigación, en 1940 los establecimientos de enseñanza superior eran 2.300. Cientos de miles de técnicos, científicos y especialistas se formaron en los años treinta y la URSS se convirtió gracias a los planes quinquenales en una gran potencia en todos los órdenes: industrial, militar y científico. Lysenko formaba parte de este enorme avance educativo y fueron sus propios méritos los que le llevaron a presidir la institución más prestigiosa en el ámbito de la agricultura.

En 1929 inició una serie de experimentos para desarrollar la técnica de la vernalización, un tratamiento con frío artificial para acelerar el proceso de desarrollo de las semillas. De forma muy resumida, Lysenko argumentaba que el tratamiento de semillas con esta técnica producía cambios genéticos que eran heredados en las siguientes generaciones. Las investigaciones de Lysenko demostraban la posibilidad de acelerar el crecimiento vegetativo de las plantas, pudiendo obtener dos cosechas donde antes sólo se podía lograr una. [Continuará en el próximo número]

Un caco en la corte de los borbones, por R. Marco

noviembre 21, 2011 por  
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Aunque hay presiones múltiples para que la fiscalía no impute al Sr. Urdangarín por apropiación indebida de algunos millones de euros, o  sea, robar (latrocinar, apandar, hurtar, defraudar, estafar,  rapiñar…) a través de una organización sin ánimo de lucro (¡!), mal se le pone el futuro al yerno del Borbón. Las pruebas se acumulan contra el marido de la hija de Juan Carlos, es decir, Urdangarín al que ya algunos llaman «HURTAgarín».

Hasta ahora ni Urdangarín ni su socio han podido explicar que han hecho con más de ocho millones de euros de fondos públicos que les fueron concedidos, graciosamente, por pájaros como Jaume Matas y Francisco Camps (ambos acusados y en espera de proceso por corrupción).

Iñaki Urdangarín, pasó de ser jugador de balonmano, de familia acomodada, sin más, a yerno del rey Borbón, y en pocos años a acumular una fortuna cuya procedencia no puede explicar, cosa que lo mismo sucede con su suegro que ya es una de las mayores fortunas de Europa,   quizá  lograda por su espíritu espartano y ahorrativo…Es una suposición, claro. Mas llama la atención cuando se sabe que su real familia vivía en Estoril, prácticamente de la ayuda de la «nobleza» y alguna subvención de la dictadura Franquista.[1]

En esta familia, los borbones, todo es sorprendente desde el inicio de la dinastía. Basta con referirse al irrepetible, es un decir, Fernando VII, felón donde los hubiere hasta, por el momento, Alfonso XIII que negoció cual vil mercader con la guerra de África, en la que se distinguieron individuos como el General Franco, otro felón aunque no Borbón.

De momento las investigaciones siguen, aunque ya los medios, casi todos, a guardar silencio, ante las andanzas del conde consorte Urdangarín. Pero mal le pinta a ese señorito que se dice dispuesto a defender su honor. Muy bien, pero si devolviera la pasta que ha afanado, junto con su compinche y socio Diego Torres, quedaría medianamente bien. El tal Torres, mano derecha de Urdangarín en la empresa «sin ánimo de lucro», Nóos, ya ha sido imputado por la fiscalía por delitos de falsedad documental, fraude a la Administración  y malversación de caudales públicos (El País, 17-XI-01). La fiscalía  anticorrupción sostiene que la empresa Nóos, organizó «un entramado societario, utilizando un grupo de sociedades mercantiles a través de las cuales desviaban fondos públicos y privados que recibía el instituto Nóos, apoderándose de los mismos.» En la junta directiva de Nóos, estaba además de Urdangarín, su esposa Cristina de Borbón y Grecia y su secretario García Revenga secretario de las hijas de Juan Carlos desde hace veinte años, que ejercía como tesorero de Nóos…

El auto de la fiscalía dice textualmente que el instituto Nóos, del que era presidente Urdangarín (luego sustituido por su socio Diego Torres), fijaba precios «totalmente desproporcionados por los servicios que prestaba para la Administración pública y tras recibir los fondos públicos se simulaba por parte de dicha asociación la contratación de servicios ficticios a dichas entidades mercantiles o presumiblemente facturados por importe superior al servicio realmente prestado, emitiendo las mismas correspondientes facturas contra el Instituto Nóos, acabando de esta forma los fondos públicos es manos de mercantiles controladas por Diego Torres e Iñaki Urdangarín.»

Urdangarín no ha sido TODAVÍA imputado, pero muchos malabarismos tendrán que hacer los jueces para no hacerlo de un  momento a otro, pese a las presiones que sin duda sufren.

Hay situaciones que por mucho que se quieran ocultar, hablan por sí solas. Por ejemplo, Urdangarín es el representante de Telefónica en Estados Unidos y América latina, con residencia en Washington, como señala un periodista, «puesto que, probablemente, jamás ocuparía si  no estuviese casado con una hija del Rey» (José Oneto, 10.XI.01)

En fin, tampoco es nada anormal, estas y otras andanzas de los  borbones y adjuntos… Lo que es completamente anormal, es que en el siglo XXI, después de cuarenta años de dictadura franquista, exista una monarquía cuyo máximo representante juró fidelidad a los principios fundamentales del franquismo. Monarquía decidida por el mismo Franco Bahamonde y su camarilla de militares, falangista, vaticanistas y opusdeístas.

Los mismos que hoy mantienen a Juan Carlos I, más la ayuda de una socialdemocracia, corrupta y tarambana que, como siempre hace la cama a la reacción.  En fin, cambian los collares, mas no los perros.

Pero llegará el momento en que se logrará que ondee vencedora, «la bandera republicana, la tricolor, la bandera que hoy como ayer, es símbolo de libertad y de esperanza en España.» Y para ello, para lograrlo,  es necesario insistir y trabajar para lograr una amplia unidad  popular, de todas las fuerzas realmente de izquierda que acabe barriendo la monarquía y toda la escoria que la mantiene.



[1] Para mejor conocer las andanzas de Juan Carlos de Borbón y Borbón, es recomendable la lectura del libro de Amadeo Martínez Inglés «Juan Carlos I el último Borbón»; «El negocio de la libertad », de Jesús Cacho, y «Un rey golpe a golpe», de Patricia Sverlo.

El apoyo a REPUBLICANOS es un apoyo a la reconstrucción de la izquierda, por A. Bagauda

noviembre 15, 2011 por  
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Republicanos camina con paso firme, y a medida que lo hace se desarrolla y crece. Con la presencia de unas 200 personas, el pasado 1 de octubre iniciaba su labor la Asamblea Abierta de REPUBLICANOS, en la que se presentó el proyecto político, así como a organizaciones y personas de distintos lugares de España, se expuso y debatió el programa político de base y se informó sobre las elecciones del 20-N. La Asamblea ha supuesto la reafirmación y el lanzamiento de este proyecto político que, recordemos, se asienta en estos 4 ejes: 1) Ruptura con la “Transición” y superación de la Monarquía; 2) República Democrática de trabajadores de toda clase; 3) Programa de choque contra la crisis y 4) Regeneración democrática.

Desde su legalización, a finales de septiembre, Republicanos ha sido capaz de presentar candidaturas en 8 provincias (Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Cantabria, Tarragona, Huelva y Ávila) a pesar de las trabas y la reaccionaria reforma de la ley electoral que obligaba a recoger firmas. Éstas nos han impedido presentar listas en Sevilla y Cádiz, así como que los compañeros del PRE-Republicans lo hicieran en Barcelona, Girona y Lleida. Es un éxito y damos la enhorabuena a los compañeros de Republicanos.
Decíamos en el último Octubre que “La participación en las Elecciones Generales supondrá un aldabonazo en esa dirección” (llevar a las masas el debate político, nuestras propuestas, el discurso republicano, agrupar fuerzas). No ha comenzado la campaña y ya lo está siendo. Las ilusiones y expectativas que está levantando el proyecto de Republicanos son muchas. Constantemente se reciben mensajes de personas que quieren informarse, colaborar, afiliarse; compañeros que están dispuestos a crear un núcleo en su localidad; gentes que nos animan a seguir adelante. Electricistas, abogados, escritores, amas de casa, actores, obreros, estudiantes, jubilados,…; miles de personas del pueblo respaldan la unidad de los republicanos y la lucha por la República.

En todos aquellos sitios, al calor de la recogida de firmas y del proceso electoral, surgen nuevos núcleos y se consolidan los existentes; y en otros (que por falta de tiempo no iniciaron la recogida de avales) surgen personas (muchas reencontrándose con algo que creían perdido) que encarnan el proyecto de Republicanos, dispuestas a levantar su bandera. Todo ello es base y garantía para avanzar hacia la construcción de la referencia de clase que tanta falta hace.

Republicanos va más allá de las elecciones. Nace con el ánimo de participar activamente en la vida política del país y contribuir a la reconstrucción de la izquierda sobre bases de avance: unitarias y republicanas. Es, además, un proyecto en construcción. Una vez concluyan las Elecciones Generales se iniciarán los trabajos para preparar una Asamblea General en la que se defina mejor el programa político y se dote de cuerpo organizativo a la Federación.

Ahora toca mantener la tensión, hacer una campaña de calle, con los ciudadanos, con los trabajadores, en definitiva, con nuestra gente, teniendo presentes nuestros objetivos, ofreciendo un espacio organizativo a cuantas personas y organizaciones se nos acerquen, nos apoyen, quieran colaborar y/o ser parte de Republicanos, en la perspectiva de dar pasos en la configuración de una estructura estatal que perfilaremos en la Asamblea General.

Volvemos a hacer un llamamiento a nuestra militancia, a nuestros compañeros y allegados a fortalecer y extender Republicanos. Éste debe ser un proyecto de todos, abierto a todos aquellos, personas y organizaciones de toda índole, que no se conforman con el estado de las cosas, que siguen levantando la bandera de la dignidad, de la lucha, de la defensa de los intereses de las clases trabajadoras frente a los de la oligarquía especulativa y explotadora; la bandera de la III República, como marco político de libertad, de convivencia, que permita un futuro mejor para nuestros jóvenes y la solución de los principales problemas del país

Apoyando a Republicanos se contribuye a la unidad, a reconstruir la izquierda, a fortalecer el campo popular y hacer frente a los ataques… a crear un futuro de esperanza. ¡Si la monarquía es de los mercados, la República será del pueblo!

La constitución monárquica, el socialismo y las torpezas del candidato, por J. Romero

noviembre 15, 2011 por  
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En un debate celebrado en la Universidad de Las Palmas, el coordinador general de IU, Cayo Lara, hizo unas declaraciones cuando menos inoportunas, innecesarias y erróneas. En ellas, desgranaba alguno de los tópicos: España es “juancarlista”; el rey no juega ningún papel especial en los planes de ajuste, su cargo es más decorativo que real en estos momentos, el monarca se ha ganado la confianza del país, etc., con los que la izquierda institucional intenta justificar su compromiso real y efectivo con el orden establecido, con el marco político que, según su opinión, no condiciona (y según la nuestra, determina) la situación de acelerada degradación política y social que se vive en España.

Antes de centrarnos en sus palabras, permítasenos dejar constancia de que la actitud de Cayo Lara no es nueva en los dirigentes de IU y del PCE (pues ambas circunstancias se dan en el candidato). En realidad, cada vez que se ha planteado una encrucijada política cuya resolución puede condicionar la coyuntura en la que se desarrolla la lucha de clases, los dirigentes de ambas fuerzas han apostado siempre por mantener el statu quo y plegarse a las miserias del consenso. Nunca han cuestionado el marco político impuesto por la llamada transición, que sus predecesores en la dirección de esas dos formaciones aceptaron hace treinta años, cuando el movimiento popular era fuerte y reclamaba la ruptura con el franquismo, contribuyendo de esa forma a la consiguiente desmovilización general que aún dura.

Sobran los ejemplos, recordaremos tres, por su trascendencia: En 1992, cuando el Parlamento debatió y votó el tratado de Maastricht, que establecía la limitación legal del déficit público y sujetaba la política económica a criterios neoliberales, el grupo parlamentario de IU se pronunciaba mayoritariamente por el “sí crítico” (este fue el eufemismo con el que pretendieron encubrir su cobardía) y Julio Anguita, entonces Coordinador General, hubo de llegar a un acuerdo de forma que un parlamentario del sector mayoritario (Jerónimo Andreu) no votara, resultando que 8 lo hicieron a favor y 8 se abstuvieron.

En 2000, Francisco Frutos, quien en aquel momento ocupaba el mismo cargo, firmó un pacto de once puntos con el candidato del PSOE, Joaquín Almunia, en el que se renunciaba a alguna de las reivindicaciones más sentidas de la izquierda; lo hizo (claro está) para evitar que el reaccionario Aznar ganara la elecciones, cosa que logró con mayoría absoluta, gracias, entre otras cosas, a la desorientación que provocó semejante decisión entre los votantes de la coalición. En aquellas elecciones, IU perdió más de la mitad de sus votos.

Y por último, en junio de 2009, la dirección madrileña de Izquierda Unida suscribía otro acuerdo con Esperanza Aguirre que daba la mayoría al PP en Caja Madrid (hoy Bankia), gracias al cual la dirección de esta entidad financiera pasó al político de derecha y ex director gerente del FMI, Rodrigo Rato.

Es decir, que más allá de las frases radicales y los gestos díscolos y combativos al calor de los procesos electorales, el corazón de los dirigentes de IU (y también del PCE) late al ritmo que marcan las normas establecidas por el régimen continuista. Nada nuevo, por lo tanto, en la actitud de Cayo Lara; salvo, si acaso, que en esta ocasión, con la derecha envalentonada, a las puertas de unas elecciones que pueden abrir un periodo duro y complicado para el movimiento popular, que precisa más que nunca de perspectivas y objetivos claros, este tipo de manifestaciones gratuitas son más inoportunas y peligrosas, si cabe.

Pasemos ahora a las palabras del candidato en la Universidad de Las Palmas. En esta ocasión, Cayo Lara, que tanto gusta de airear su espíritu republicano y socialista, afirmaba: «Nuestra Asamblea General ha señalado que queremos construir el socialismo del siglo XXI». Hasta aquí nada extraño, pero conviene añadir que, para Cayo Lara, el socialismo que defiende la coalición «es compatible con la economía de libre mercado»: eso bastaría para reconocer lo limitada que es su comprensión de tal concepto. Pero, lanzado por la pendiente de la verborragia, el orador remachaba: «al socialismo o casi al socialismo [sic] se puede llegar con la Constitución [se refiere, claro está, a la monárquica de 1978], ya que los artículos 128 a 131 hablan de planificación de la economía, del acceso de los trabajadores a los medios de producción…».

Claro está que el compañero Lara no conoce la Constitución, no entiende lo que es el socialismo o ambas cosas a la vez. Para empezar, ignora que la Constitución no es únicamente un conjunto de preceptos sobre el papel; es, además y sobre todo, un cuerpo de leyes que los desarrollan y forman un conjunto coherente con las instituciones y la estructura política, jurídica y administrativa que da consistencia al sistema político.

Por ese motivo, los derechos reconocidos formalmente por la Constitución de 1978 no son exigibles ante los tribunales; por eso, por ejemplo, aunque el artículo 47 del texto constitucional diga expresamente: «Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación», la realidad, como todos los ciudadanos saben, es justo la contraria.

Y, aunque el mismo texto mencione la posibilidad de planificar la actividad económica, la muy reciente reforma de la Constitución acaba de establecer un límite máximo de endeudamiento, lo que no deja de ser una planificación económica… pero al dictado del capital imperialista y a su exclusivo servicio e interés.

Podrá decirse que una cosa es la Constitución y otra la utilización que se haga de ella; pero decir que el texto de 1978 es en sí mismo democrático y que puede crear las condiciones para un avance de las reivindicaciones populares, es también falso: La Constitución del 78 consagra la monarquía, una forma de estado anacrónica y antidemocrática que se ha constituido en la garantía de que la lucha política en la España monárquica nunca sobrepasará ciertos límites consensuados con las clases explotadoras, representadas por las fuerzas políticas (hoy abrumadoramente mayoritarias en las instituciones) que sostienen sus intereses; prohíbe expresamente la federación entre Comunidades Autónomas (art. 145); niega el carácter vinculante de los referendos (art. 92); garantiza el amparo y la subvención estatal de la actividad de las confesiones religiosas, en especial de la católica (art. 16), etc. ¿Dónde ve Cayo Lara el punto de avance hacia el socialismo (o casi hasta el socialismo)?. ¿Ignora quizá que para cambiar cualquier punto de la Constitución se necesita al menos el apoyo de los 3/5 de cada Cámara?

No, el conjunto de instituciones, normas jurídicas y estructuras políticas de la monarquía continuista forma un todo coherente cuyo objeto, insistimos, es el de garantizar el control del aparato de Estado por una minoría oligárquica que detenta el poder real. Y eso nada tiene que ver con que el dos veces Borbón sea percibido como una persona “simpática”, entre otras cosas porque todos los medios de comunicación y los políticos cortesanos se han dedicado, a lo largo de treinta y cinco años, a ensalzar la «campechanía», la supuesta “bonhomía” y el “buen talante” del rey designado por Franco.

En política, solo los necios o malintencionados recurren al tópico para justificar lo injustificable. Millones de ciudadanos van adquiriendo consciencia de que los límites del sistema político vigente en España van estrechándose cada vez más; de que los derechos democráticos y las conquistas sociales que alcanzó el pueblo español con su lucha (y que no les regaló ningún Borbón “apacible”, ni los Fraga y Suárez de turno, reconvertidos de franquistas convencidos a “demócratas de toda la vida”) están camino de perderse si no se actúa con rapidez, determinación y audacia; de que en momentos como los actuales, en los que la oligarquía rechaza las más elementales formas democráticas, en estos momentos, decimos, la cobardía es el peor de los defectos de una organización política.

Y esa es precisamente la clave de la cuestión: IU y el resto de fuerzas de la izquierda institucional e institucionalizada se han negado siempre a romper con el régimen monárquico; sus dirigentes han defendido siempre (aunque en los congresos hagan profesión de fe progresista y republicana) que es posible llegar al socialismo (o casi al socialismo) respetando unas reglas de juego que ellos contribuyeron decisivamente a establecer y cuyo desarrollo lógico ha llevado en una época de crisis a la situación actual.

Precisamente por esa simple razón: porque sin romper con las reglas de juego que nos impusieron (que no son aquellas por las que lucharon el proletariado y el movimiento popular) no es posible encarar la aplicación de un programa de progreso social, los dirigentes de Izquierda Unida (los que están en las instituciones y finalmente deciden la orientación práctica de la coalición) siempre se han movido entre la retórica bienintencionada y la impotencia; pero, cuando han debido decidir, lo han hecho en general guiados por el posibilismo más miserable, procurando siempre ser “políticamente correctos”, ser uno más de los adoradores del consenso, que consiste en imponer, al final, el criterio de la derecha.

Puede parecer utópico defender que la superación del régimen monárquico no es solo, ni fundamentalmente, un anhelo futuro o un requisito ético (hasta estético podría decirse), sino una necesidad urgente y posible; pero lo verdaderamente utópico (o mendaz) es que un dirigente político de izquierda se empeñe, a estas alturas y contra toda evidencia, en que es posible avanzar sin atacar la raíz del problema.

Se va a tardar tiempo en recuperar la iniciativa, y más aún en lograr el objetivo de traer la República como un nuevo marco más democrático, de convivencia y acción política; pero el iniciar la tarea no admite demoras.

Lo que afirma Cayo Lara es una majadería que ni siquiera tiene la fuerza y credibilidad suficientes para generar falsas expectativas entre sus votantes: probablemente IU suba en voto (mucho nos tememos que bastante menos de lo que prevén sus dirigentes); pero quienes les voten, lo harán guiados por el “mal menor”, sabiendo que muy probablemente la mayor representación de la coalición en el Parlamento no sirva para llevar la voz de la mayoría social a las instituciones. Torpezas como esta, únicamente contribuyen a que las clases populares perciban a la izquierda institucional como algo al margen de sus intereses y preocupaciones.

¿Se entiende ahora por qué decimos que la unidad de la izquierda que nuestra clase necesita, se hará necesariamente con la militancia de Izquierda Unida, pero al margen de esa organización, ya agotada? ¿Se entiende por qué no es posible retrasar más el trabajo de articulación de la izquierda, bajo la premisa de romper con el marco monárquico y sobre unas bases distintas a las que representa IU?
Esa tarea está ya en marcha. En estas elecciones, en ocho circunscripciones participa una nueva fuerza decidida a agrupar las fuerzas del campo popular y a recuperar los objetivos políticos que hace treinta y cinco años se traicionaron y que los dirigentes actuales de la izquierda institucional no representan.

En estas elecciones, en Murcia, Alicante, Valencia, Tarragona, Cantabria, Ávila, Madrid y Huelva, los ciudadanos contarán con la presencia de Republicanos: ese es el germen en desarrollo de la unidad.

Páginas de la ciencia y la cultura soviéticas: I. V. MICHURIN, por C. Hermida

noviembre 14, 2011 por  
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Iván Vladimir Michurin nació en la localidad de Verchina en 1855, en el seno de una familia campesina. Asistió a la escuela local del distrito de Pronsk y durante un tiempo cursó estudios en la ciudad de Riazán. A los diecisiete años comenzó a trabajar como ayudante en la oficina de la estación ferroviaria de la localidad de  Kozlov. Tras contraer matrimonio, adquirió  un pequeño terreno en el que comenzó a experimentar con la selección artificial de semillas para obtener nuevas variedades de manzanos.

La afición por la fruticultura la había heredado de su padre, pero Michurin carecía de formación científica y sus primeros experimentos terminaron en fracaso. Sin desanimarse, realizó un viaje por su distrito, visitando diferentes huertos para observar las especies producidas mediante injertos. En su recorrido tuvo la ocasión de visitar la empresa frutícola de Ilya Illich Krechetnikov, un terrateniente ilustrado con amplios conocimientos sobre fruticultura. El joven Michurin fue consciente entonces  de sus nulos conocimientos de botánica, biología y agronomía, y decidió marchar a Moscú para conseguir el bagaje científico del que carecía.
De Moscú regresó a Kozlov con un buen cargamento de libros, instaló un taller de relojería y óptica y continuó con sus investigaciones autodidactas. En 1888 tuvo su primer gran éxito, cuando un cruce de cerezo con guindo dio abundantes frutos. Michurin escribió dos artículos y los envió a San Petesburgo, al Instituto de Bosques, a nombre del prestigioso profesor Alejandro Rudsky. Ambos trabajos fueron publicados en el Mensajero de la Horticultura y Fruticultura.

El año 1890 fue muy  importante en la vida de Michurin. Varios cruces de diferentes variedades de manzanos, perales, ciruelos y guindos fructificaron. Su fama comenzó a extenderse, mientras él incrementaba sus lecturas, entre las que figuraban catálogos de horticultura europeos y norteamericanos. A pesar de la importancia de sus trabajos de hibridación, el régimen zarista no concedió ninguna ayuda oficial al eminente agrónomo. La falta de reconocimiento oficial no le desanimó y rechazó la oferta que le hizo el gobierno norteamericano para que se instalase en Estados Unidos con un sueldo anual de ocho mil dólares.

La situación cambió completamente cuando los bolcheviques tomaron el poder en Octubre de 1917. El huerto de Michurin fue puesto bajo la protección del Estado, Lenin se interesó personalmente por sus investigaciones y en 1922 el sabio naturalista recibió la visita de Kalinin, uno de los máximos dirigentes del Estado soviético.  En 1923 Michurin recibió el primer premio otorgado por el jurado de la Exposción Agrícola de la Rusia Soviética.

El régimen soviético prestó el máximo apoyo a Michurin. Declaró su sementera  como bien de interés público y difundió sus técnicas entre los sovjoses y koljoses del país. En 1925  se concedió al investigador la Orden de la Bandera Roja y en 1931 la Orden de Lenin. Fue nombrado también miembro honorario de la  Academia de Ciencias de la URSS y de la Academia Lenin de Ciencias Agrícolas.
Michurin, a quien se conoció como el “renovador de la naturaleza”,  se identificó con el gobierno soviético, con la revolución socialista, y quiso mostrar su agradecimiento en una carta que casi al final de su vida dirigió a Stalin:

Moscú. Al camarada Stalin.

Querido líder:

Permítame escribirle lo que sigue. El gobierno soviético convirtió mi obra del cultivo de nuevas variedades de frutas, comenzada hace sesenta años, en un gran centro de la horticultura industrial con miles de hectáreas cultivadas, con magníficos laboratorios, con experimentados colaboradores científicos.

El gobierno soviético hizo también que yo mismo, de un solitario experimentador, no reconocido y ridiculizado por la ciencia oficial y por los funcionarios del zar, me convirtiera en el director de trabajos  sobre centenares de miles de plantas.

El gobierno soviético me ha dado todo lo necesario, todo lo que puede desear un experimentador para su trabajo. Se ha realizado el sueño de mi vida. Las variedades cultivadas por mí penetraron en millares de huertos, reemplazando a la acostumbrada acidez que reinaba allí desde tiempos remotos.

El gobierno soviético me hizo objeto de las más altas distinciones, editó y reeditó mis obras y hasta dio mi nombre a la ciudad donde vivo.

Sepa usted que yo acepto todo esto no como una cosa lógica y natural, sino con profunda emoción, por lo cual quiero expresarle a usted la gratitud, el reconocimiento y el amor en nombre de la causa a la cual dediqué sesenta años de vida y trabajo.

Querido conductor del país: tengo ya ochenta años de edad, pero la energía que yo veo en todos los que me rodean me contagia también a mí el ansia de vivir y trabajar para el pueblo al cual entregué mi huerto.
Me enorgullece saber que el pueblo me ha confiado la dirección de este gigantesco criadero para que yo pueda continuar mis experimentos…”  (1)

Pocos días después llegó la respuesta de Stalin, felicitándole por su labor y deseándole mucha salud y nuevos éxitos en su tarea.
Michurin falleció en 1935 y dejó en sus registros las anotaciones de diez mil injertos. Creó trescientas especies nuevas de frutales adaptando especies de climas templados a climas fríos. La base de su experimentación fue el rechazo de las teorías de Mendel sobre la herencia genética, defendiendo y demostrando en la práctica que  los caracteres hereditarios se pueden modificar si el medio que rodea al individuo favorece ese cambio.
—————————————–
1. V. LEBEDEV: El renovador de la naturaleza. Vida y obra de Michurin. Buenos Aires, Ediciones Siglo XX, 1948. Págs. 242-243.

La EU2015: estrategia del capital contra la universidad pública, por JCE(m-l)

septiembre 28, 2011 por  
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«Si alguna Universidad va a cerrar no será por Bolonia, será por el mercado. No le pongamos a Bolonia más problemas de los que tiene. Bolonia solamente permite que las personas con una titulación puedan circular libremente y que, a lo largo de la vida, se le reconozcan las capacitaciones que ha ido adquiriendo en los distintos trabajos. Ese es el proceso inicial de Bolonia, pero aquí se la ha querido incorporar la financiación, la gobernanza, la transferencia, el estatuto, la internacionalización… Y esto es Estrategia 2015, no Bolonia».

Estas declaraciones pertenecen a Màrius Rubiralta, secretario de Estado de Universidades en el año 2008, en plena fase de luchas estudiantiles contra el Plan Bolonia. Su sinceridad se debe a que el problema entonces no era la respuesta a la conocida como Estrategia Universidad 2015, sino la lucha antibolonia planteada con mayor o menor intensidad en todas las universidades de España. Pero ¿qué pretenden el Gobierno español y la Unión Europea con la Estrategia Universidad 2015?

La EU2015 es un nuevo ataque al carácter público, democrático y de calidad del sistema universitario español. Su objetivo fundamental es introducir estrategias de gestión privada en el ámbito universitario, obligar a las universidades a competir entre ellas en vez de cooperar, dificultar el acceso a la universidad a los sectores populares y liberalizar y flexibilizar el empleo ligado a la Universidad, en consonancia con las políticas laborales de la oligarquía española en los últimos años.

De este modo, las Universidades públicas deberán pelear primero por conseguir financiación privada, y si son exitosas en esta labor podrán recibir adicionalmente financiación pública. Se abre también la posibilidad de donaciones, lo que obligará a la Universidad a realizar cambios en el sentido requerido por sus “mecenas”, aumentarán las barreras para el acceso a la formación superior y se producirá una fuerte subida de tasas a los estudiantes, con precios más propios de la privada.

Para que todo esto sea posible, es necesario “dejar a cero” la democracia universitaria. Para ello nace la figura del rector de la nueva Universidad-empresa, que ya no será un académico sino un profesional, un ejecutivo elegido por las empresas que más aporten a la Universidad. Este nuevo rector contará con una nueva remuneración, más ajustada a sus características de ejecutivo de la Universidad-empresa. Este rector elegirá directamente a los decanos, los cuales a su vez elegirán a los jefes de departamento, en un proceso de arriba-abajo sin ningún control democrático.

Estos son los datos, pero, ¿qué objetivos tiene la oligarquía con esta nueva reforma?

La oligarquía, con la EU2015 y anteriormente el Plan Bolonia, pretende abrir nuevos ámbitos de negocio. En la actual situación de crisis y con la necesidad de ser competitiva en el sistema capitalista, la oligarquía española pretende arrancar de manos públicas determinados servicios para que sean explotados de forma privada.
El objetivo de la oligarquía no es privatizar el conjunto de la Universidad pública, sino únicamente aquellos sectores en donde se pueda encontrar rentabilidad económica. Con la nueva EU2015 habrá universidades que tengan, por sus planes de estudio, por la flexibilización de sus empleos, etc. interés para la oligarquía, y en las cuales la gestión pasará paulatinamente al sector privado. Estas universidades serán, en la práctica, universidades de gestión privada, con tasas para los estudiantes propias de la privada, flexibilización de los empleos asociados y masters dirigidos directamente por las grandes empresas del país.
Pero habrá otras universidades que no podrán o no sabrán adaptarse tan rápido a estos cambios y apenas recibirán financiación privada, lo cual repercutirá en una bajada importante de su calidad. Serán el ejemplo de lo mal que funciona la gestión pública. Estas universidades coincidirán con las zonas de España más depauperadas y con menor estructura productiva. Así, habrá universidades de primera y de segunda, en un sistema de dos velocidades que destruye los cimientos del actual sistema público.

Ante la gravedad de la situación, ¿qué hacer?

La situación es grave, porque la privatización de los servicios públicos ataca directamente los intereses de las clases populares. Los servicios públicos universales son parte del salario de los trabajadores, un salario indirecto (que no llega a fin de mes), pero que mejora nuestra calidad de vida. Su deterioro y privatización es por tanto, en primer lugar, un ataque a nuestras condiciones de vida. A su vez, las barreras económicas que se van a introducir para el acceso universitario dificulta que las clases populares podamos acceder a una educación superior.

La experiencia con el Plan Bolonia nos indica que solo la lucha de toda la comunidad educativa podrá parar este ataque. La EU2015 perjudica gravemente a los trabajadores, al introducir mecanismos de flexibilidad en el empleo que redundarán en su precariedad; también perjudica a los estudiantes con subidas de tasas, reducción de titulaciones y pérdida de calidad de la Universidad. Trabajadores y estudiantes están objetivamente interesados en la lucha por una Universidad pública, gratuita y de calidad.

Al mismo tiempo, la oligarquía quiere abrir otros ámbitos de negocio privatizando más servicios públicos, como determinados sectores de la sanidad pública; Aguirre, por su parte, ya ha planteado en la Comunidad de Madrid el Bachiller de excelencia, una propuesta elitista y segregacionista de las que siempre son anticipo de los intentos de privatización. Por tanto, se hace necesaria la lucha unida de las clases populares para parar la acometida neoliberal contra los servicios públicos en su conjunto. Pero esta lucha solo tendrá éxito si somos capaces de poner los objetivos por delante de las movilizaciones, si en definitiva rompemos la baraja de la oligarquía española: la monarquía constitucional y el capitalismo.

El pueblo chileno está dando un ejemplo de lucha unida y propuesta política con su búsqueda de una nueva constitución. Las movilizaciones que vendrán en defensa de los servicios públicos deberán demostrar altura de miras para romper con el sistema que permite el deterioro y privatización de los servicios públicos.

En nuestra web también se puede consultar sobre este tema el detallado artículo de Carlos Hermida El modelo de financiación en el eje de la Estrategia Universidad 2015 (véase la sección Artículos).

El modelo de financiación en el eje de la estrategia Universidad 2015, por C. Hermida

septiembre 22, 2011 por  
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El 26 de abril de 2010, el Consejo de Universidades y el Consejo General de Política Universitaria aprobaron un extenso informe titulado Documento de mejora y seguimiento de las Políticas de Financiación de las Universidades para promover la excelencia académica e incrementar el impacto socioeconómico del Sistema Universitario Español,en el que se plantea una profunda remodelación de la financiación de la Universidad española en el marco de la denominada “Estrategia Universidad 2015”. Dicha Estrategia se propone adaptar el sistema universitario de nuestro país al “Espacio Europeo de Educación Superior” y tiene como objetivo insertar la universidad en los nuevos cambios económicos y en el nuevo modelo de crecimiento económico que se prevé para los próximos años. En esta estrategia, uno de los ejes fundamentales de actuación es el referido a la financiación: “La cuestión es identificar qué cambios organizativos y qué instrumentos de financiación son idóneos para que las universidades españolas puedan convertirse en piezas clave del cambio de modelo de crecimiento económico basado en las mejoras de la productividad que puedan derivarse de un cambio en la especialización de la economía impulsado por el desarrollo científico y tecnológico y por la innovación” (Documento… p. 12).

Adornado por la necesidad de alcanzar la excelencia académica y situar a nuestras universidades entre las mejores del mundo, lo que el Documento plantea es la supeditación de la Universidad a la empresa privada y el sometimiento a las leyes del mercado. De forma explícita se afirma que el cambio propuesto encontrará diversos obstáculos, entre ellos “la falta de tradición y colaboración con el tejido productivo y la escasa cultura para realizar investigación bajo demanda” (p. 12). La Universidad debe, por tanto, adaptarse a las transformaciones que conlleva el modelo económico establecido por el gobierno en la Ley de Economía Sostenible y ajustarse a la “Actualización del Programa de Estabilidad de España 2009-2013”, lo que “obliga a acelerar el proceso de austeridad, racionalización y ahorro en las Universidades” (p.16).

Las reformas que se plantean en el Documento deberán profundizarse y acelerarse teniendo en cuenta el nuevo horizonte que plantea la Unión Europea en la Estrategia 2020: “Por todo ello, en la nueva arquitectura propuesta de Estrategia Europa 2020 debe tenerse en cuenta que la Universidad debe estar presente con un enfoque más adecuado a la nueva situación socioeconómica y a los nuevos retos introducidos por la Comisión. En España, la oportunidad de replantearse el papel de la Universidad en las políticas para salir de la actual crisis, debe complementarse con la necesidad del análisis y redimensión de la actual estructura universitaria y de su eficiencia y eficacia. Cuando la propuesta Europa 2020 sea implantada con la nueva hoja de ruta europea, y por ello de España, el proyecto universitario español deberá reanalizar la oportunidad de adecuar su estrategia Universidad 2015 al horizonte 2020, lo que coincidirá con dos nuevos períodos legislativos” (pág. 23).

Sobre estos presupuestos de tipo esencialmente económico, el Documento establece unas propuestas de financiación universitaria sobre varios ámbitos de actuación, que comprometerían al Estado, a las Comunidades Autónomas y a la Universidad.

  1. Becas y ayudas al estudio Universitario y Precios Públicos de matrícula. Observatorio universitario de Becas, Ayudas al Estudio y Rendimiento Académico

En este ámbito se establece que el precio de la primera matrícula será el 15% del coste medio de previsión del servicio docente. Los estudiantes que repitan y se matriculen por segunda vez, pagarán el 50% de ese coste medio y, en caso de una tercera matrícula el coste subirá hasta el 100%. Aunque el cambio se justifica sobre la base de una mayor equidad contributiva, penalizando a los alumnos que permanecen en la universidad sin obtener rendimientos positivos, en realidad se perjudicaría notablemente a los alumnos que compaginan trabajo y estudios y que por esa razón se ven obligados a alargar su tiempo de estancia en el sistema universitario. Es cierto que el documento hace referencia a estos alumnos, pero de una manera marginal y sin concretar, indicando que su “situación será analizada y se les concederá una atención especial” (p. 48).

Otro elemento justificatorio apunta en el sentido de que los estudiantes, al sentirse presionados por el encarecimiento de las matrículas, demandarán mayores niveles de exigencia para con el profesorado. Se introduce aquí un elemento de intimidación preocupante. ¿Se va a juzgar a los profesores universitarios en función del número de suspensos? ¿Qué se entiende realmente por niveles de exigencia?

  1. Equidad financiera institucional de las Comunidades Autónomas.

El lenguaje tecnocrático, plagado de referencias a la eficacia, apunta en una dirección muy determinada: la financiación debe basarse en la obtención de resultados y se establecerá en proporción a los servicios producidos, para lo cual es obligatorio eliminar debilidades y deficiencias en el funcionamiento, e impulsar un buen número de mejoras, entre ellas:

  • El ajuste de la oferta a la demanda de estudios: reduciendo los costes de mantener la oferta docente excedente o no atender parte de las demandas insatisfechas permanentes.

  • La reducción de la carga docente presencial: muy superior a la de otros países y que no parece reducirse con los nuevos planes, dificultando la adaptación a una enseñanza más activa.

  • La mayor atención a las actividades de transferencia: promoviendo la captación de proyectos y recursos, que por el momento son, en general, escasos, e intensificando el esfuerzo por ofrecer servicios de formación continua a los profesionales y las empresas.

  • El reconocimiento y apoyo a los grupos de excelencia: tanto a aquellos que alcanzan niveles de reconocimiento internacional en la actividad investigadora y/o en la formación de posgrado, como los que destacan por su vinculación y sus contribuciones a la mejora del tejido productivo.

Parece evidente que la Universidad se concibe, no ya como un organismo autónomo generador de cultura, sino como un elemento más del sistema capitalista, que debe regirse por criterios de rentabilidad y productividad. Más aún, la Universidad se coloca al servicio del modelo económico, con un funcionamiento basado en las reglas del mercado. De generadora de pensamiento crítico, la Universidad pasa a convertirse en una herramienta adaptada a las necesidades del capital, donde profesores y alumnos se convierten en mercancías definidas por la ley de la oferta y la demanda. Bajo el eufemismo de la adaptación a las necesidades de la sociedad, se esconde la realidad de colocar al mundo universitario al servicio de las necesidades de la empresa privada. Especialmente preocupante nos parecen las consideraciones establecidas respecto a la financiación pública de Universidades privadas y de la Iglesia, con el pretexto de que estas instituciones contribuyen a la modernización del Sistema Universitario Español a través de su participación en el llamado Triángulo del Conocimiento: educación, investigación y educación.

  1. Recursos humanos

En este capítulo se insiste en la movilidad del personal Docente e Investigador (PDI) como elemento estratégico en la modernización del sistema universitario y como medio de conseguir una mayor eficiencia en la asignación de recursos. Parece evidente que se propone un modelo en el que la vinculación permanente del profesorado a un centro de trabajo desaparece y la movilidad funcional y geográfica pasa de ser la excepción a convertirse en la regla. En el caso del personal de Administración y Servicios (PAS), la formulación es más explícita, afirmando con rotundidad que se “debería llevar a cabo la reformulación funcional de las actuales plantillas, mejorando los niveles de flexibilidad y adaptabilidad que se contemplan en las actuales relaciones de puestos de trabajo, así como un programa de movilidad entre universidades de la misma comunidad autónoma, con el fin de racionalizar plantillas, y entre universidades de diferentes Comunidades Autónomas, en el marco de programas de formación” (pp. 70-71).

  1. Adaptación de las infraestructuras universitarias al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y Espacio Europeo de Investigación (EEI). Campus de Excelencia Internacional (CEI)

Sobre la base de que las Universidades españolas deben afrontar nuevos retos y competir necesariamente con las universidades europeas, se hace necesaria una adaptación a las nuevas necesidades que “además de favorecer la capacidad competitiva de las universidades, impulsará y potenciará la generación de sinergias de creación de valor con el entorno territorial lo que se traducirá en mayor bienestar, mayor cohesión social y potenciación del desarrollo económico” (Pág.72). El lenguaje burocrático-tecno-productivista intenta enmascarar de nuevo el proyecto de vincular estrechamente la universidad a los intereses empresariales. Así, cuando se proponen mejoras en los entornos de I+D+i, se habla de creación de espacios de generación de proyectos empresariales ligados al conocimiento avanzado.

Llama la atención poderosamente, no ya en este apartado, sino en todo el Documento, la ausencia de referencias a la Universidad como generadora de pensamiento crítico, como laboratorio de ideas que promueva valores como la libertad, la igualdad y la solidaridad. Solamente se concibe la institución universitaria con criterios de rentabilidad económica, de eficacia y gestión empresarial que la alejan de su condición de servicio público.

De acuerdo con estos criterios se plantea también la creación de un nuevo complemento retributivo ligado a la productividad, en el que se debería tener en cuenta tanto el rendimiento científico y la excelencia artística/creativa, como la contribución a la difusión del desarrollo tecnológico y “la innovación en la economía productiva” (p. 83). El objetivo de este complemento es “impulsar la transferencia de conocimiento hacia los sectores productivos, y generación en los mismos de hábitos de relación con los productores de conocimiento” (p.83).

El objetivo real de la Estrategia Universidad 2015

Creemos que, a la luz del Documento, no sólo se plantea un modelo nuevo de financiación, sino un cambio radical en la relación entre la Universidad y la Sociedad. La institución universitaria se concibe como un apéndice del sistema económico, supeditado a las necesidades del mundo empresarial. Es evidente que debe existir, y se debe exigir, una gestión eficaz de los recursos públicos, pero la sanidad y la educación públicas nunca pueden regirse por criterios de rentabilidad capitalista. Porque ese es un criterio que va indefectiblemente unido a la empresa privada. Competencia, productividad, eficacia, son conceptos que, aplicados a los servicios públicos, apuntan directamente a la privatización; primero en gestión y, en segundo lugar, en la titularidad jurídica.

El nuevo modelo de financiación adquiere su verdadero sentido cuando se pone en relación con el Documento elaborado por la Fundación Conocimiento Y Desarrollo (CYD), presidida por Patricia Botín, y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), presidida por Federico Gutiérrez Solana, sobre “La gobernanza de la Universidad y sus entidades de investigación e innovación”, dentro igualmente de la “Estrategia Universidad 2015.”

El Documento parte de que la globalización económica exige de forma inaplazable una modificación radical en la gestión de las instituciones españolas de enseñanza superior. Los fines últimos de la reforma son: 1) garantizar el papel de la Universidad española como elemento clave en la consecución y desarrollo de valores económicos y sociales relevantes; 2) permitir a la Universidad española competir con garantías de éxito en el contexto internacional; 3) propiciar que la Universidad sirva de elemento dinamizador de la economía nacional y 4) garantizar una enseñanza de calidad.

De cara a cumplir estos fines, los objetivos a corto plazo de la reforma son:

  • Incrementar la agilidad en la toma de decisiones

  • Incrementar y fortalecer la relación sociedad-universidad.

  • Posibilitar el diseño y la ejecución de una planificación estratégica integral, estable y coherente.

  • Incrementar la transparencia y la responsabilidad en la rendición de cuentas.

Para alcanzar estos fines y objetivos se realizan varias propuestas. En primer lugar, una reforma legislativa que opte por la desregulación progresiva y flexible tanto de los órganos de gobierno de la Universidad como de las relaciones de carácter estatutario o laboral dentro de la institución. Así, se propone un cambio profundo en la elección del Rector, optando por la adaptación a España del modelo USA, en el que el criterio de eficacia empresarial es decisivo. Los decanos deberían ser designados por el Rector de acuerdo con una Junta de Gobierno que pasaría a estar formada, en su mayoría, por miembros externos a la Universidad. En definitiva, lo que se propone abiertamente es una reforma de carácter antidemocrático, donde las Juntas de Facultad, los Claustros y los mecanismos electivos perderían peso y atribuciones.

En segundo lugar, el Documento defiende la flexibilización en la contratación del profesorado y del personal de Administración y servicios; es decir, el modelo que se pretende implantar supondrá la precarización del trabajo extendida a todas las categorías del personal laboral.

En tercer lugar, se opta por un modelo de financiación mixto, basado en la financiación pública y en la captación de recursos externos.

En definitiva, este documento, que se presenta como un borrador pendiente de revisión, pretende implantar un modelo de Universidad radicalmente opuesto el actual, regido exclusivamente por criterios empresariales y tomando como base el paradigma estadounidense. De aplicarse, supondrá el fin de la Universidad como espacio de participación democrática y como servicio público.

Ambos documentos, el de financiación y el de gobernanza, son complementarios y representan no solamente el pensamiento de la oligarquía española con respecto a la Universidad, sino que también son un reflejo de la estrategia del capitalismo europeo respecto a la crisis económica estructural que padecemos. Frente a esta crisis, la estrategia del capital pasa por privatizar los servicios públicos, desmontar el Estado del Bienestar y reducir al máximo los espacios en los que se puede ejercer la libertad de expresión y crítica. En este sentido, no es casual que la Universidad se haya convertido en un objetivo de las clases dominantes europeas. La privatización de la enseñanza superior abre al capital privado unas amplias expectativas de ganancia, una revalorización de una masa de capital que ahora se encuentra inactiva; por otro lado, las reformas de carácter institucional y de las formas de financiación, acordes con un modelo de gestión empresarial, limitarán seriamente la libertad de pensamiento, convirtiendo a la institución universitaria en una dócil correa de transmisión de las grandes empresas.

La forma de justificar estas reformas es difundir entre la población la idea de que la Universidad pública derrocha recursos económicos e imparte una deficiente educación. Si bien esto es cierto en muchos casos, la forma de subsanar estas deficiencias no es mediante la privatización, sino elaborando una reforma que profundice en los mecanismos democráticos de control, que introduzca unos planes de estudio verdaderamente científicos, que disminuya el número de alumnos por aula., etc. Bolonia y la Estrategia Universidad 2015 pretenden únicamente destruir la Universidad Pública o convertirla en un espacio marginal, aniquilar el pensamiento crítico y convertir a los universitarios en autómatas despolitizados.

La visita del farsante de Roma

septiembre 21, 2011 por  
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Ante la visita del farsante de Roma, Ratzinger, ha habido como no podía ser de otro modo, diversas interpretaciones, manipulaciones, juicios dispares, etc., etc. Vergüenza ajena da leer el artículo de Vargas Llosa. ¿Qué se podía esperar de un Jiménez Losantos, o de Anson (o Ansón), de los plumíferos de “La Razón”, “ABC” y otros, de la Cospedal y la señora condesa consorte, Aguirre, etc.? El fámulo borbónico Jaime Peñafiel califica a uno de los jóvenes manifestantes que increpaba a una de las mochileras, de «hijo de puta», y lamenta que no hubiera quien le sacudiese «un par de hostias» (él, es evidente, no se atrevió a hacerlo por si se las devolvían). Los peperos y otra gente de mal/buen vivir, lamentan la tibieza de la policía contra los manifestantes, reclaman mano dura y hasta policías propias (Dª. Espe dixit), para poner orden. Afortunadamente, se han podido salvar vídeos y fotos que muestran que esos angelitos antidisturbios son unas malas bestias (con excepciones, claro que sí). Hay, como siempre, personas que no venden su conciencia y testimonian sin miedo, varios son los periodistas que lo han hecho; citamos a uno de ellos, David Torres, en “El Mundo” del 21 de agosto, en su columna “Matones de Ley”:

«La escena es espeluznante. Un grupo de matones cruza la calle con decisión, como si la calle fuera suya, y se encara con una pareja que pasa por allí .La joven grita “¿qué pasa?”, y uno de los matones, el más cobarde, el más chulo va y la golpea sin miramientos Todos los demás lo alientan y secundan, el joven intenta protegerla en vano. “Vete a tomar por culo”, grita otro matón. Un reportero dispara su cámara para inmortalizar el abuso pero el flash alerta al macho alfa de la manada, que se lanza contra él: “La cámara, que me des la puta cámara te he dicho”, ordena el machote. Como el hombre no obedece, le cae encima una lluvia de golpes y patadas, entre ellos un porrazo en la nuca que suena a cabeza rota y lo deja tendido en el suelo. […] Esta escena no tuvo lugar en cualquier dictadura vergonzosa de Oriente Medio ni de Sudamérica, sino el jueves mismo en la calle de Atocha de Madrid. Los matones gastaban uniforme, casco y porra, y eran policías, o al menos iban disfrazados de tal. […] La policía española se ha cubierto de gloria con esta actuación digna de una banda de borrachos. Aparte de bestias, de abusones y de cobardes, son tan lerdos que permitieron a las víctimas llevarse las pruebas que testificaban la agresión. […] Habrá que preguntarse también si no saldría más barato prescindir de uniformes y contratar directamente a una pandilla de matones de discoteca. Preguntarse si los ciudadanos no deberíamos llevar armas para defendernos de estos homínidos a los que más valdría encerrar en un zoo, a tiro de cacahuete y bien lejos de mujeres y periodistas. Qué miedo, tú.»

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