Sabido es que, en su discurso del 20 de mayo pasado, el jefe del Estado Patrice Talon declaró (entre otras cosas): «soy consciente de que nadie puede faltar en la tarea de construir nuestro país; próximamente invitaré a toda la clase política a conversaciones sinceras, francas y constructivas para nuestro bien común, es decir Benín».

En declaraciones hechas el 21 de mayo, el Partido Comunista de Benín (PCB) declaraba a propósito de esto que «todas las medidas avanzadas en su discurso de mano tendida a la oposición para esas conversaciones "directas, francas y constructivas" no son más que iniciativas para consolidar la autocracia y presentarla menos odiosa ante la opinión internacional».

Todos los actores y observadores honestos y serios de la situación política en Benín opinan como nosotros, es decir, que esa propuesta no es más que tierra echada a los ojos de la opinión pública nacional e internacional, dada la naturaleza de doblez de este régimen, de astucia y crímenes en los tres años que lleva en el poder. Varias personalidades e instituciones se ofrecen a actuar como mediadores en ese diálogo. Entre ellos citaremos a organizaciones de la sociedad civil, concretamente la Conferencia episcopal de Benín. ¿La visita sobre las redes sociales anunciada por Talon a la sede de la Conferencia Episcopal en Cotonú el lunes 3 de junio, no forma parte de ese marco?

La práctica de la Ruptura aplicada por el Poder, confirma lo que decimos, es decir, que el poder de Patrice Talon es incapaz de dialogar con quien esté a favor de los valores democráticos y de honradez, con quien esté empeñado en la defensa de los intereses superiores del país.

¿Cómo pretender dialogar cuando al mismo tiempo se detiene a jóvenes por concentraciones pacíficas; cuando se encierra en cárceles a miles de personas, so pretexto de instrucción; con qué fin desde el 1 de mayo se mantiene en prisión domiciliaria a un antiguo presidente de la República, que también es presidente de honor de un partido político el FCBE, y le lleva ante el juez de instrucción? ¡Curiosa manera de dialogar!

Con estos actos del poder después de las elecciones, el confinamiento en su domicilio del presidente Yayi Boni, se pretende reforzar la presión para someter rápida y totalmente al pueblo y a los partidos perdedores. Eso es lo que pide Talon y que secundan sus sostenedores; los partidos de la oposición vencidos, apoyan la mascarada electoral del 28 de abril y el parlamento privado y negocian sobrevivir junto al dictador.

Por lo tanto, cualquier apoyo de partidos, personalidades o instituciones civiles o religiosas, a esas elecciones, significa una traición a la voluntad popular y la soberanía del pueblo de Benín y apoyo a la mascarada, el fraude y a la dictadura. El objetivo del conflicto, la última medida contra la paz en el país, es excluir al pueblo de escoger libremente a sus diputados, y a los partidos de la oposición de las elecciones legislativas.

El Partido Comunista de Benín declara:

Si «nadie podrá faltar en la tarea de construir nuestro país» como declara el jefe del Estado «… para que haya intercambios directos, francos y constructivos para el bien común de Benín», son condiciones indispensables:

1ºQue todos los exiliados del territorio, no podrán participar «a la construcción de nuestro país» mientras estén bajo la represión del poder, en las cárceles o el exilio, por lo tanto deben poder volver libremente a sus hogares para participar en esos «conversaciones directas, francas y constructivas para el bien común: Benín” Ello exige la declaración presidencial de una amnistía, la liberación de los detenidos políticos y el regreso de los exiliados políticos, así como la libertad para el presidente Yayi.

2ºQue la voluntad del pueblo manifestada por un 90% el 28 de abril en las elecciones legislativas, sea respetada y en consecuencia, se reconozca la nulidad de esas elecciones. Que se organicen nuevas elecciones legislativas, inclusivas, de una Asamblea representativa del pueblo, beninés.

3ºQue sean derogadas todas las leyes liberticidas contra los trabajadores, la juventud y el pueblo.

Cotonú, 7 de junio de 2019

Partido Comunista de Benín.