Rechazado por más del 50% de la población, después de haber disparado con balas y matado los 1y 2 de mayo de 2019, para defender su política; después de haber callado en el Consejo de Ministros el 8 de mayo sobre esas muertes; imperturbable por los destrozos materiales causados; después de haber instalado a sus diputados como funcionarios; criticado por todos los demócratas del mundo por sus crímenes contra el pueblo, Talón se ha decidido a hablar. Después de tanta canallada, convencido de haber ganado una batalla contra el pueblo, decidió hablar el lunes 20 de mayo. ¿Para qué?

  • Para defender sus reformas liberticidas, concretamente las referentes a las libertades políticas con la reforma del sistema partidario, al que él ha declarado falsamente «deseado por todos» pues estaba dictada por la «necesidad imperiosa de acelerar el desarrollo socio económico de nuestro país» (sic).
  • Para negar la grave crisis actual y reducirla a «una controversia sobre algunas frustraciones inherentes a la vida en comunidad y los profundos cambios», acabó afirmando que «todo lo que nos pasa debe ser considerado como una crisis de crecimiento de nuestro proceso democrático» (sic).
  • Para negar su responsabilidad en el asesinato de manifestantes desarmados, muertos por sus órdenes, y rechazar la responsabilidad de la violencia sobre otros, que debido a una «controversia», acudieron a «esa manifestación violenta».

Semejante discurso pone en evidencia que Talon ha matado para defender su política de acaparamiento, para él y su clan, de las riquezas del país (el algodón, el puerto, los frutales, etc.), defender su política de gestión opaca de los bienes públicos, so pretexto de una aceleración del desarrollo socio económico. ¿Mas de qué desarrollo puede hablar, y para quién, en un país de gestión opaca donde incluso, los salarios de los ministros son un secreto de Estado?

Si las leyes liberticidas, las leyes de explotación y salvaje opresión contra los trabajadores, si la persecución y encarcelamiento de los adversarios políticos, la organización de elecciones exclusivas, si las razias contra jóvenes organizados pacíficamente, el envío de tanques y tropas contra manifestación pacíficas, la instalación de una Asamblea de diputados funcionarios protegidos por carros de combate, si todo eso hay que atribuirlo a un crisis de crecimiento, ¿ qué se puede esperar del poder de Talón? Nada salvo más actos monstruosos, más crímenes políticos y económicos contra los trabajadores, la juventud y el pueblo en general.

Todas las medidas anunciadas en su discurso de una pretendida propuesta de mano tendida a la oposición, es decir, una reedición de la Carta de los partidos y del Código electoral, la ley del Estatuto de la oposición, la próxima invitación a la clase política para «discusiones directas, francas y constructivas» no son más que iniciativas para consolidar la autocracia y hacerla más presentable ante la opinión internacional. El presidente Soglo tuvo la Experiencia de intercambios directos y francos con Talon, y ya sabemos a dónde conduce todo eso.

Ahora Talon, crecido por su momentánea victoria sobre la democracia, piensa que la imposición de leyes infames contra la libertad por tener un Parlamento a su servicio es algo fácil. Pero el pueblo y el PCB (Partido Comunista de Benín) afirman que nada se ha consumado, simplemente porque la dictadura autocrática no será factible. Privar de las libertades individuales y colectivas a los trabajadores y la juventud, impedir la libertad de acción, la multiplicación de tasas inicuas asfixia y traumatiza. Todo eso será rechazado.

Como afirmó Philippe Noudejenoume, en su proclama del 20 de mayo de este año, «se ha perdido una batalla por el pueblo», empero «la victoria está más cerca de lo que se piensa». «Hay que lanzarse al trabajo sin lamentos, ni desánimo; continuar resueltamente y con determinación el trabajo de formación y reforzamiento de los Comités de Resistencia y Acción (CRAC)» para el combate, sin cesar, contra la autocracia.

Como todos los poderes autocráticos, el de Patrice Talon será derribado y sustituido por un gobierno democrático, patriota y honesto.

Cotonú, 21 de mayo de 2019

Partido Comunista de Benín