Plenaria de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-leninistas (CIPOML)

La reciente Reunión Plenaria de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas, ante la situación creada tras la celebración, el pasado día 1 de octubre, de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, manifestamos:

  • Es cierto que sectores de la burguesía catalana han utilizado el movimiento popular por la autodeterminación para ocultar sus casos de corrupción y su propia responsabilidad en la degradación de la situación social en Cataluña; es verdad asimismo que la pequeña burguesía catalana ha encontrado en el nacionalismo el asidero que buscaba ante la prolongada crisis económica, para exigir una renegociación de su estatus frente a la oligarquía española, logrando arrastrar a importantes sectores populares a un camino político cuyas consecuencias eran previsibles, dado el carácter reaccionario del Gobierno español.
  • Con todo, ha sido la cerrazón del Gobierno español, apoyado por los llamados partidos «constitucionalistas» (PSOE y Ciudadanos), la que ha creado un gravísimo problema político cuyas consecuencias finales están todavía por ver, al negarse a buscar una salida política y optar desde el principio por la aplicación de todo tipo de instrumentos para impedir, por la fuerza de los hechos, el justo ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo catalán: legales (desde la caduca Constitución de 1978, hasta las nuevas leyes mordaza aprobadas por el PP para acallar la protesta social contra sus recortes); judiciales (en particular la Audiencia Nacional, un tribunal de excepción creado para sustituir al franquista Tribunal de Orden Público, que llevó a la cárcel a miles de demócratas durante la dictadura); propagandísticos, utilizando la apisonadora mediática de la “democrática dictadura” del capital a su servicio; políticos (lanzando a los cachorros del fascismo españolista a la calle, utilizando la figura del rey no elegido para amenazar a quienes pusieran en cuestión los límites pactados entre las distintas burguesías con su padre a la cabeza); y policiales, ocupando las calles, golpeando a los ciudadanos, con el resultado de más de 900 heridos en la jornada del 1 de Octubre, etc.
  • Lo ocurrido durante estos meses ha sido grave, al mantener un estado de excepción política que ha silenciado otros gravísimos problemas que siguen enfrentando las clases trabajadoras españolas. Con todo, las últimas decisiones y acontecimientos son aún más graves.

La detención y procesamiento por rebelión de los dirigentes de las instituciones catalanas que capitanearon el procès; las amenazas vertidas contra los alcaldes y cargos públicos que lo defendieron; la histérica movilización de los sectores más atrasados y agresivos del nacionalismo españolista; el intento de utilizar la cuestión catalana para llamar a la «unidad de la nación» -término en el que se engloba a las clase trabajadoras y a sus explotadores; a quienes ven continuamente mermados o negados sus derechos sociales y políticos, y el corrupto y corruptor bloque de poder que dicta las leyes, establece las prioridades políticas y las aplica a golpes-, son medidas antidemocráticas.

El PCE (m-l) ha defendido siempre y expresado, en sus programas políticos y tácticos, la necesidad de superar el problema nacional en España de la única manera en que es posible: reconociendo el derecho de las nacionalidades históricas a su autodeterminación hasta sus últimas consecuencias.

  • De la misma forma, el PCE (m-l) siempre ha defendido que su posición no es la de apoyar la independencia, sino la de avanzar en la unidad de los pueblos de España, en una República Popular y federativa.
  • La evolución de la situación política en España ha venido a dar la razón nuevamente a los comunistas y demócratas que hemos manifestado siempre que este inalienable derecho democrático, lo mismo que el conjunto de derechos sociales y políticos, no van a ser respetados -no lo han sido nunca- por un régimen heredero del franquismo ni por las fuerzas políticas que lo sustentan.
  • Apoyamos el llamamiento de los camaradas del PCE (m-l), junto a otras fuerzas, a la unidad de todos los demócratas contra la deriva fascista del régimen, contra la monarquía y su gobierno y por la República Federal del Pueblo.

Túnez, noviembre de 2017