Organizaciones políticas y sociales denuncian el uso del Festival Internacional de Cine Independiente de Elche (FICIE) para presentar una imagen "amable" del estado sionista

Las organizaciones políticas y sociales firmantes manifestamos nuestra oposición frontal a la presencia del estado de Israel, como país invitado, en la 41ª edición del Festival Internacional de Cinema Independent d’Elx. Entendemos que este tipo de reconocimientos no hacen sino lavar la imagen de un estado que lleva setenta años desarrollando una política auténticamente genocida contra el pueblo palestino. Como se ha señalado ya desde BDS-PV, son iniciativas como esta las que permiten al estado sionista mostrar su rostro “amable” y ocultar los horribles crímenes que comete a diario.

No se puede admitir el pretexto de una supuesta independencia de la cultura para justificar una acción como la que se va a llevar a cabo en el FICIE. Ni el cine, ni la cultura en general, pueden mantenerse impasibles ante lo que está sucediendo en Palestina. Los 3000 niños asesinados por Israel (que llega a afirmar cínicamente que en muchos casos se trataba de «terroristas»); la demolición de viviendas; la destrucción sistemática de cultivos e infraestructuras; el robo del agua y la tierra de los palestinos; los abusos policiales contra este pueblo y las masacres contra manifestantes; la miseria a la que el estado israelí condena a diario a la población de Gaza, el mayor campo de concentración de la historia; los asesinatos cotidianos llevados a cabo vil y cobardemente por francotiradores, incluyendo a niños y personal sanitario; más de 6000 presos palestinos, de los que más de 300 son niños..., son atrocidades que no pueden quedar en la impunidad ni en el olvido por parte de la cultura: esta no puede pretender encerrarse en una torre de marfil.

Recordemos que, hace ahora cincuenta años, el mismísimo Festival de Cannes fue suspendido en solidaridad con los estudiantes y obreros que se manifestaban en París. Con mucho mayor motivo, nuestros creadores y creadoras deberían tomar partido frente a un estado que abiertamente hace gala de sus posiciones supremacistas, y cuyos líderes defienden ya, sin tapujos, la continuación de la limpieza étnica iniciada en 1948: la Nakba. Por eso, no tienen ningún empacho en seguir reteniendo a los barcos de las organizaciones solidarias, ni en expulsar a defensores de los derechos humanos de los territorios ocupados; no quieren testigos del genocidio contra el pueblo palestino.

La responsabilidad de haber realizado esta invitación es un aspecto fundamental, pero el problema va más allá de las responsabilidades concretas de quienes corresponda por haberla llevado a cabo, o por haber contribuido a su buen desarrollo a través de la financiación pública. Es de sobra conocido el apoyo de la sociedad valenciana, e ilicitana en particular, a la causa palestina; así ha quedado demostrado en innumerables muestras de solidaridad frente a los ataques y abusos perpetrados por las autoridades y las tropas israelíes desde hace décadas, y también con numerosas iniciativas institucionales en los diferentes niveles de las administraciones públicas, que se han mantenido firmes frente a las presiones y amenazas de la diplomacia sionista. Sin embargo, tanto el FICIE como las administraciones han seguido adelante con un homenaje que es a todas luces aberrante, a pesar de los llamamientos realizados desde diversas organizaciones de la sociedad civil. Por supuesto, aplaudimos el gesto de los creadores que han retirado sus obras de esta edición del FICIE en solidaridad con la causa palestina, sumándose a muchos otros que en todo el mundo han atendido al llamamiento a llevar a cabo un boicot cultural contra el estado de Israel.

Sin lugar a dudas, si el estado sionista sigue llevando a cabo sus crímenes es porque goza del beneplácito de los gobiernos de EEUU y la Unión Europea, España incluida. Pero eso no quiere decir que a los pueblos no nos quepa nuestra parte de responsabilidad en hacer frente a la barbarie. No olvidemos que la presión internacional (¡también en el mundo de la cultura!) fue fundamental para hacer hincar la rodilla al estado racista sudafricano, a principios de la década de 1990. La misma presión debe hacerse contra Israel, igualmente un régimen de apartheid, si queremos poner fin a los sufrimientos del pueblo hermano palestino. Para la comunidad internacional, y para los pueblos y sus organizaciones en primer lugar, Israel debe convertirse en un auténtico apestado.

Consecuentemente con todo ello, llamamos a todas las organizaciones defensoras de los derechos humanos, y a la población de Elx en general, a mostrar su solidaridad con el pueblo palestino llevando a cabo una acción de boicot a la inauguración del FICIE, este viernes 13 de julio a las 21 horas en el Hort del Xocolater.

 

Organizaciones firmantes:

Partido Comunista de España (marxista-leninista) [PCE (m-l)]

Juventud Comunista de España (marxista-leninista) [JCE (m-l)]

Federación Republicanos (RPS)

Rumbo a Gaza

Carrers del Món – Drets Humans

Vamos por los Derechos

Comunidad Islámica de Elche

Hiparquía

Respuesta Popular

BDS País Valencià

PCPE

Revolución