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27092019

D. Urzaiz

Han pasado 44 años de aquel 27 de septiembre que describió con desgarro la poeta Aurora Albornoz:
Por vuestra noche de muros/en espera de la muerte,/me quema mi llanto mudo./La postrera soledad/de vida que cae a gotas/quiero-no puedo- contar./En ésas horas sin tiempo/ busco cinco rostros últimos/mas, ¿cómo encontrar sus gestos?/Ay, las palabras que quedan/ sin decir, en vuestros labios/¡Cómo en mis labios aprietan!/¡Ay, los ojos desvelados/ que recogen formas últimas! Quiero - no puedo – mirarlos./Latir vibrante de sienes/ que van a trizar al alba…/¡Si al viento gritar pudiese!/Horas de amargo callar/ de esta tierra ensombrecida /¡Dejadme al menos llorar!
Baena, Sánchez Bravo, García Sanz, militantes del PCE (m-l) y del FRAP; Txiki y Otaegui de ETA, fueron fusilados el 27 de septiembre por un régimen genocida que, nació asesinando y terminó de la misma forma.
Recojo fragmentos del libro de Raúl Marco “Ráfagas y retazos de la Historia del PCE (m-l) y del FRAP”:
«Eran luchadores por la libertad, jóvenes revolucionarios, comunistas. Eran tiempos en los que, ante el silencio y la pasividad cobarde de unos, o interesadamente ignorada por otros, llevábamos a cabo una dura lucha en condiciones harto difíciles. Los militantes del PCE (m-l) y del FRAP, éramos conscientes de la traidora maniobra que se preparaba para mantener el franquismo sin Franco, mediante una monarquía espuria y un señuelo de democracia. Había que luchar para impedirlo. No se pudo evitar, la traición ya había sido consumada. Pagamos un alto precio, pero el empeño era justo. Y aunque hoy todavía son muchos los interesados en ocultar aquel batallar, en silenciarlo o calumniarlo, nunca podrán borrar ni hacer olvidar que, en aquel tiempo de represión, de torturas, de asesinatos de Estado, de mentiras y canalladas sin fin, había jóvenes, principalmente, y veteranos militantes, que se enfrentaron decididamente a la dictadura sabiendo lo que arriesgaban.»
«La creación del FRAP, era la respuesta a una necesidad histórica de luchar por todos los medios contra la opresión, represión y explotación que sufrían los pueblos de España bajo la dictadura franquista.»


«No lo conseguimos, pero eso no significa que la decisión no fuera justa dada la situación política.»
Las movilizaciones, las protestas internacionales, el aislamiento del Régimen… La imagen de Franco, el 1 de octubre, en el balcón del Palacio de Oriente, acompañado de su designado sucesor a título de Rey, Juan Carlos de Borbón, sitúa gráficamente la maniobra continuista del franquismo.
Los crímenes del franquismo siguen impunes, miles de hombres y mujeres siguen en cientos de fosas sin exhumar, torturadores como Billy el Niño continúan disfrutando sus medallas en libertad, la momia de Franco sigue en el Valle de los Caídos y el Pazo de Meirás lo disfrutan sus herederos…y, viejas fuerzas, con total descaro, hacen gala de un pasado y unas posiciones y proposiciones abiertamente fascistas y están decidiendo en gobiernos autonómicos y locales, y penetrado en el Parlamento.
Si hay impunidad, es porque la actual monarquía, ayer con Juan Carlos, hoy con su hijo, Felipe VI, son herederos directos del franquismo, porque la Transición, dejó intactas las estructuras represivas, su entramado corrupto, su connivencia con la iglesia católica más reaccionaria, su dependencia y sumisión al imperialismo yanqui…
Actualmente, la brecha de desigualdad es cada vez más ancha, con tasas de pobreza y exclusión social que abarca a amplios sectores de población, aunque tenga trabajo, por las condiciones de precariedad, pérdida de derechos laborales, sociales… Los augurios de nueva crisis económica o agudización de la actual, en las condiciones que padece la clase obrera y demás sectores populares, va a traer graves sufrimientos a nuestro pueblo.
La división, desorientación y debilidad de las fuerzas de izquierda (partidos, sindicatos, asociaciones, movimientos sociales) no ayuda a enfrentar, con claridad y organizadamente, tan agudos problemas.
Tenemos una responsabilidad muy grande, necesitamos objetivos claros para aglutinar fuerzas, para revertir la situación actual, para acabar con el régimen corrupto de la monarquía heredera del franquismo y sus instituciones.
Para conquistar un futuro de progreso, es imprescindible la unidad de la izquierda para organizar un bloque social popular, que tenga como objetivo político la III República y con ella, la conquista y defensa de los intereses populares, en lo económico, lo político y lo social.
El mejor homenaje a nuestros camaradas asesinados y a todos los luchadores antifranquistas, es continuar su lucha para conquistar la REPÚBLICA y recuperar la libertad, dignidad y la soberanía nacional.