Artículos

Por P. Recife

Entre los años 2012 y 2014 multinacionales tecnológicas de primera línea como MySpace, Linkedin o Dropbox fueron objeto del robo de cientos de millones cuentas y claves de sus usuarios. En septiembre de este año saltaba la noticia de que se habían “hackeado” (en el 2014) cientos de millones de cuentas de correo de la multinacional YAHOO. La empresa lo puso en conocimiento público, mediante un comunicado del 22 de ese mes1, en el que manifestaba sus sospechas de que el ataque ha sido avalado por algún Gobierno. Cinismo puro, como veremos.

Semanas después, según informaron dos exempleados y una tercera persona al corriente de los hechos, la realidad era muy otra: Yahoo espió cientos de millones de cuentas de correo electrónico de sus clientes al servicio de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) o la Oficina de Investigación Federal (FBI). Yahoo, lejos de desmentir la noticia se limitó a declarar a la agencia REUTERS: “Yahoo es una empresa que opera en el marco legal y cumple con las leyes de Estados Unidos”.

Por Marcial Tardón

El pasado 4 de septiembre era canonizada en Roma la albanesa Agnes Gonxha, más conocida como la “Madre Teresa de Calcuta”. Dicho acontecimiento no revestiría ningún significado especial, salvo para los seguidores de una organización ideológica creada por el hombre, que da títulos tan legítimos como imaginarios a sus personajes más relevantes.

Pero sí nos incumbe profundizar con cierto detenimiento en la vida y en la obra de esta mujer en su vertiente netamente humana, pues es aquí donde se refuerza con más rotundidad los claroscuros de esta “santa” y de la organización que la ha dado amparo y cobijo durante décadas. Para ello no solo necesitó de la “ayuda espiritual”, sino de una amplia relación con personajes poco o nada edificantes para cualquier persona y se supone que aún menos para alguien que defendía a capa y espada la llamada religión católica. Su candidatura a los altares se había lanzado mucho antes de este año.

Por P. Recife

¿Una herramienta represiva contra la clase obrera?

En anteriores artículos ya hemos visto diversos aspectos de cómo es utilizada la tecnología por el capitalismo para su sostén y desarrollo, para su crecimiento y acumulación de capital pero nunca para los intereses de la inmensa mayoría de la Humanidad. Pero también hemos visto cómo trata de controlar nuestras vidas por diversos medios telemáticos. En esta y siguientes entregas tratamos algunas tecnologías que pasan desapercibidas pero que sirven, o pueden servir, para controlar y, en última instancia, reprimir.

En enero del año pasado fue presentado en Lleida, por el denostado Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, acompañado por el director de la policía, Ignacio Cosidó, el nuevo DNI electrónico. Esto no tendría mayor relevancia si no fuera porque este nuevo DNI, que es obligatorio para cualquier ciudadano, trae innovaciones de dudosa legalidad y respeto a la intimidad de las personas.

Por J. Anero

La URSS en la década de los veinte, tras la Revolución, era un país claramente atrasado. En 1925, aproximadamente la mitad de la renta nacional se generaba en la agricultura, que ocupaba a más del 80% de la fuerza de trabajo y la producción industrial per cápita era 16 veces inferior a la norteamericana. En los años que pasaron desde 1928 hasta 1941 los planes quinquenales convirtieron a la URSS en la segunda potencia económica del mundo, lo que le permitiría rechazar al invasor nazi y vencerlo, llegando hasta la Cancillería de Berlín en 1945.

Los falsos historiadores, al servicio de la burguesía, nos presentan aquellos años con un cuadro dantesco, purgas, hambrunas, jornadas interminables, producción masiva sin ninguna calidad…pareciese que todo el pueblo soviético fue esclavizado durante años bajo el yugo del poder comunista y con la ayuda de siniestros agentes de seguridad y orden.

¿Quién puede creerse semejante cuento? La realidad es justo la contraria, el factor humano, libre y soberano ha desempeñado un papel fundamental en semejante desarrollo económico.

Por Agustín Bagauda

Las pasadas elecciones gallegas y vascas son importantes no solo per se, sino también por la transcendencia que tienen para la política estatal, muy en concreto para los procesos de investidura y la situación de crisis, en relación con lo anterior, que vive el PSOE.

En Galicia hemos asistido a una victoria incontestable del PP de Feijoo, ese partido “casta” y pata del bipartidismo que sale reforzado y consolidado, con un 47,5% de los votos y 41 escaños (la mayoría es con 38), los mismos que en 2012 pero con casi dos puntos porcentuales más. Y eso que la participación ha aumentado en casi nueve puntos, pasando del 54,91 % al 63.75 %, que debiera orientar el resultado hacia la izquierda (normalmente la abstención tiene ese sentido). Se produce el “sorpasso” y En Marea se convierte en la segunda fuerza con el 19,1 % de los votos y 14 escaños y el PSdeG-PSOE recibe un varapalo al perder 4 diputados y quedarse con 14, pero con menos votos que aquélla.

Por Santiago Baranga

Los marxistas-leninistas hemos insistido desde hace algún tiempo en que, pese a las apariencias, la situación política se ha ido aclarando desde la irrupción electoral del populismo “ciudadanista” en 2014. Y, en efecto, esta tendencia puede apreciarse, en primer lugar, en el sentido –muy negativo para las clases trabajadoras– de que se va despejando el camino hacia un nuevo gobierno del ultrarreaccionario Partido Popular (PP).

No hay duda de que millones de españoles se muestran atónitos, y a la vez indignados, frente a la capacidad de resistencia demostrada por el PP y la evidencia de que millones de trabajadores golpeados por la crisis se mantienen fieles a ese partido. Es cierto que, como denuncian los populistas de Podemos (silenciando interesadamente otros elementos), el factor “generacional” tiene su peso, al igual que la pertenencia al mundo rural.

Por J. Romero

«Para un marxista, es indudable que la revolución es imposible sin una situación revolucionaria; además, no toda situación revolucionaria desemboca en una revolución. ¿Cuáles son, en términos generales, los signos distintivos de una situación revolucionaria?... 1) la imposibilidad para las clases dominantes de mantener inmutable su dominación…, una crisis en la política de la clase dominante, que origina una grieta por la que irrumpe el descontento y la indignación de las clases oprimidas. Para que estalle la revolución no suele bastar con que “los de abajo no quieran”, sino que es necesario además que “los de arriba no puedan” seguir viviendo como hasta entonces. 2) Una agravación, superior a la habitual, de la miseria y de los sufrimientos de las clases oprimidas. 3) Una intensificación considerable, por estas causas, de la actividad de las masas, que en tiempos de “paz” se dejan expoliar tranquilamente, pero que en épocas turbulentas son empujadas… a una acción histórica independiente» (V.I. Lenin, La Bancarrota de la II Internacional).

Por P. Recife

Pese a lo que pretendían sus asesinos, sus ideas no fueron silenciadas con la bebida letal: ácido sulfúrico y gasolina, “el cóctel de la verdad”. Cipriano Martos, fué detenido en 1973 por difundir propaganda contra el régimen franquista y su maniobra continuista en la persona de Juan Carlos. Murió asesinado tras ser obligado a beber ácido en el cuartel de la Guardia Civil de Reus. Tenía 28 años, era encofrador y comunista. Cuarenta y tres años después, aún no se sabe quién le suministró el líquido corrosivo. Ahora la juez María Servini quiere arrojar luz sobre todo lo que rodeó a los últimos días de la vida  nuestro camarada.

Nació en Huétor-Tájar (Granada) el 5 de julio de 1945, hijo de una humilde familia de jornaleros del campo que tuvo que emigrar pronto para huir de la miseria de la posguerra. Cipriano, que trabajó desde los 11 años en el campo, se fue pronto de casa: fue jornalero en Morón de la Frontera (Sevilla), minero en Teruel, empleado en fábricas textiles de Sabadell y Terrassa y, por último, encofrador en Reus. Según explicó él mismo en sus declaraciones en el auto de detención, llegó a la capital del Baix Camp «cuatro o cinco meses» antes de que sucedieran los hechos, esto es, entre marzo y abril de aquel 1973.

por J. Anero

La educación y la política educativa son cuestiones de clase. La burguesía utiliza dos métodos principales para reprimir al proletariado, uno es el obvio de la violencia, ya sea con leyes injustas, eliminando derechos adquiridos o con el propio uso de la represión contra las legítimas protestas; el segundo es el control de las conciencias de los ciudadanos. Este segundo es más sutil y menos obvio, pero por eso, a veces,  es más difícil de luchar contra él.

En el control de la conciencia están el uso de los grupos de comunicación como altavoces de los intereses de la burguesía, la censura a los textos accesibles, la vigilancia de internet y resto de dispositivos de comunicación, pero el punto que más nos interesa es la política educativa.
El capitalismo sabe perfectamente que el control de la política educativa le supone enormes beneficios, los comunistas también lo sabemos, recordando a Stalin: “La educación es una arma cuyo efecto depende de quién la tenga en sus manos y de a quién apunte”, baste como prueba que desde 1990 los diversos gobiernos en España han promulgado hasta siete leyes orgánicas de educación. Es obvio que la educación es un arma política.

por S. Ruiz

La rica historia del trabajo por los derechos de la mujer en los países en desarrollo ha sido diluida por la “perspectiva de género” y la implementación de las ONGs, la generación más vieja de activistas y pensadoras parece haber sido silenciada. Desde hace varias décadas, las voces de las feministas se agruparon bajo el manto de la institucionalidad de las ONGs, esto llevo a incorporar a las “representantes de las mujeres” al proceso de distribuir recursos estatales, con el coste de distanciarlas de su base social y de reforzar, en vez de enfrentarse, las políticas e ideología neoliberal.

LOS MICROCREDITOS
“La necesidad de colocar sus productos en mercados cada vez más amplios empuja al capitalismo a los más apartados rincones del planeta. En todas partes tiene que afincarse, echar raíces y establecer relaciones. Mediante la explotación del mercado mundial, el capitalismo ha imprimido un carácter global a la producción y al consumo de todos los países”. (Carlos Marx y Federico Engels, El Manifiesto Comunista)

por Agustín Bagauda

Nada nuevo bajo el sol. La situación política no ha variado sustancialmente en relación con los meses pre-estivales y ha estado (y sigue) centrada en la política de salón y el mezquino juego parlamentario, derivados del 26-J, con su proceso de investidura y sus prolegómenos, especialmente las negociaciones y pacto de PP y Ciudadanos, su marca blanca, objeto de atención constante, cansina, de cámaras y micrófonos de los grandes medios. Mientras, los problemas siguen vivos, palpitantes, lacerando el cuerpo de nuestro pueblo, de nuestros pueblos. Mientras, se siguen tomando disposiciones antidemocráticas como la expulsión de Otegui de las listas electorales.

Ese pacto es la continuidad de la política neoliberal, a que estamos acostumbrados desde 2010, y del autoritarismo y leyes y normativas reaccionarias y antidemocráticas, porque ninguna cuestiona, de los últimos años. Su primer párrafo condensa su espíritu: “Consideramos fundamental mantener un firme compromiso con la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea”.

Por Raúl Marco

La noticia del fallecimiento de José Menese fue un tremendo golpe. Aturdido leí y releí la nota que publicaba un periódico digital; cambié de canal buscando confirmación.

Menese, el artista genial, el camarada, el amigo…

Han pasado los días, y una pena muy «jonda» sigue, me atenaza.

Con motivo de su muerte han escrito artículos sobre Pepe Menese, en general muy buenos. Destaco el de Cayetano López en «El País» del 2 de agosto, del que cito dos párrafos:

«…no me he referido todavía a su faceta más personal, la del compromiso político, tan menospreciado en los últimos tiempos, pero presente a lo largo de su vida adulta…

Por Javier Pérez Galindo

En un artículo anterior, escrito en octubre de 2015 y titulado "Podemos, el postmodernismo y la política invertebrada" lanzaba una serie de ideas sobre el éxito inicial de PODEMOS y el fracaso de los partidos de izquierda tradicional. En ese artículo venía a decir que el abandono de la lucha de clases como explicación y filtro de la realidad diaria de la clase trabajadora, por parte de quienes se llaman al mismo tiempo representantes de la clase obrera, provoca una frustración en ella debido a la desconexión entre discurso y realidad. El artículo finalizaba diciendo que el partido que lograra vertebrarse alrededor de la lucha de clases sería capaz de crear una fuerza social prácticamente imparable.

Ahora, en julio de 2016 podemos observar las consecuencias de lo que se exponía anteriormente. Los partidos de izquierdas han continuado con la negación de la dura realidad apelando a la lógica electoral y reduciendo el debate a la simple aritmética, y la clase obrera ha respondido con la lógica del rechazo.

por C. Hermida

Se cumple este mes de julio el octogésimo aniversario del comienzo de la Guerra Civil española (1936-1939).  El 17 de julio de 1936 comenzó el golpe militar en el Protectorado marroquí y al día siguiente la sublevación se extendió por el resto de España.

Aunque se han escrito miles de libros sobre la contienda, tratando los más diversos aspectos, el desconocimiento de esta guerra por parte de una buena parte de la sociedad española, y en particular las jóvenes generaciones, es preocupante; sobre todo, porque a ese desconocimiento se unen tergiversaciones y tópicos que, difundidos durante la larga dictadura franquista y propalados después por el revisionismo neofranquista encabezado por Pío Moa, han arraigado profundamente en la población.

Por Raúl Marco

No hay mitin o reunión de varios partidos que no acabe con un «¡Viva el internacionalismo proletario!». La hermosa consigna lanzada en el Manifiesto Comunista, «Proletarios de todos los países, uníos», se grita y se repite, mas, ¿somos realmente conscientes de lo que significan esas palabras? Palabras, consigna que Marx y Engels opusieron a la consigna idealista hasta entonces utilizada de «Todos los hombres son hermanos» que, evidentemente, no correspondía a la realidad. Leer y sopesar los planteamientos del Manifiesto Comunista (teniendo en cuenta que en algunas cuestiones existe un lógico desfase), lleva siempre a la necesidad de materializar esa consigna, de llevarla a la práctica.

Marx insistía en no olvidar que

«La experiencia del pasado nos enseña cómo el olvido de los lazos fraternales que deben existir entre los trabajadores de los diferentes países y que deben incitarles a sostenerse unos a otros en todas sus luchas por la emancipación, es castigado con la derrota común de sus esfuerzos aislados.»

por S. Ruiz

“El sistema capitalista se implantó con una dosis de violencia brutal, sobre todo los momentos en que grandes masas de hombres son despojadas repentina y violentamente de sus medios de subsistencia y lanzadas al mercado de trabajo como proletarios libres y desheredados…  despojados de todos sus medios de producción y de todas las garantías de vida que las viejas instituciones feudales les aseguraban. Esta expropiación queda inscrita en los anales de la historia con trazos indelebles de sangre y fuego.”El Capital” Carlos Marx

Para la supervivencia del sistema capitalista era y es preciso crear divisiones, jerarquías y privilegios en esa masa de desheredados; en razón de sexo, de raza….el hombre sobre la mujer, el blanco sobre el negro, …
El tipo de producción capitalista separó el ámbito de la producción, del ámbito de la reproducción, y la familia capitalista, que dejó de ser centro de producción, quedó en el espacio privado dedicada a la reproducción del sistema, tanto en el aspecto físico (reproducción y reposición de trabajadores), como en el ideológico (transmitiendo y educando a los nuevos trabajadores en los valores del sistema).

por J. Romero

En apenas un año, el ciudadanismo, la última y más depurada de las corrientes oportunistas, ha pasado en Europa del triunfalismo a la frustración. Syriza, en Grecia, levantó enormes expectativas entre amplios sectores populares, que traicionó en apenas cinco meses: hoy Tsipras y su gobierno  aplican la política neoliberal dictada por la Comisión Europea, cuyas directrices cumplen cabalmente como alumno aventajado (acaba de imponer la subida del IVA del 23% al 24% y un recorte de pensiones) frente a la contestación en aumento de las clases trabajadoras que han realizado cuatro huelgas generales desde julio del año pasado, la última de cuarenta y ocho horas.

Algo parecido ha ocurrido en España con PODEMOS, que paso a paso ha probado su incapacidad de transformar nada sustancial del régimen y su conformidad efectiva con él.
Ahora, Varoufakis, quien fuera Ministro de Finanzas del primer gobierno Tsipras, ha puesto en marcha, junto a un nutrido grupo de representantes y cargos públicos de diversas fuerzas ciudadanistas, una nueva iniciativa, el denominado “Plan B” en torno al lema: «Una rebelión democrática en Europa».

por Agustín Bagauda

Más allá de la coyuntura tenemos una situación política que se explica en buena medida por la crisis del capitalismo y la situación del capital y con varios rasgos que la caracterizan. Todos los datos que se van conociendo apuntan a que el sistema capitalista mundial profundizará su crisis, lo que afectará a una Europa muy condicionada por la evolución económica de los llamados países emergentes y sobre todo de China. Pero afectará muy especialmente, por su débil estructura económica, a España.

Los principales países de la UE están ralentizando su crecimiento económico con previsiones a la baja. Así, Alemania que pasaba de un crecimiento de su PIB de un 0,3 %, en 2013, a un 1,6 %, en 2014, ha tenido en 2015 un 1,7 %, con una previsión (OCDE) para 2016 del 1,3 %. España obtuvo el pasado año un aumento del PIB del 3,2 % pero se le prevé un 2,7 % para 2016 y un 2,3 % para 2017 (FMI), amén de toda una serie de datos negativos que no ha lugar mentar aquí. Brasil, BRIC y uno de los principales “emergentes”, está en recesión desde 2014 y su economía se ha contraído en 2015 por encima del 4 %.

por ELX - PCE(m-l)

Este 14 de Abril ha demostrado que el republicanismo empieza a recuperar el pulso después del paréntesis producido por la palabrería “ciudadanista”, pero también se ha constatado que sigue habiendo profundas divergencias teóricas en torno al problema de la República y su conquista.
Así, por una parte, tenemos a quienes equiparan el problema político (que es central, pues todo problema social es un problema político, el de la clase que está en el poder, como bien señalaron ya los “clásicos” del marxismo), a cuestiones no irrelevantes, pero sí sectoriales y determinadas en todo caso por el sistema económico y la clase en el poder, como son el ecologismo, el feminismo, etc.

por S. Ruiz

“El impulso de acumular significa una continua reforma de las instituciones que el capitalismo mismo ha creado: La burguesía no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y, por consiguiente, las relaciones de producción, y con ello todas las relaciones sociales. La conservación del antiguo modo de producción era, por el contrario, la primera condición de existencia de todas las clases industriales precedentes. Una revolución continua en la producción, una incesante conmoción de todas las condiciones sociales, una inquietud y un movimiento constantes distinguen la época burguesa de todas las anteriores. Todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de llegar a osificarse. Todo lo estamental y estancado se esfuma; todo lo sagrado es profanado, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas.” (Carlos Marx y Federico Engels. Manifiesto Comunista)

por A. Bagauda

En artículos anteriores nos hemos referido al problema de la hegemonía, según fue definido por Antonio Gramsci. Pero, de acuerdo con su preocupación constante por vincular teoría y práctica, el planteamiento quedaría incompleto si no atendiéramos a los instrumentos con los que extender esa hegemonía: esto es, resumiendo, la dirección política de la clase llamada a acabar con el capitalismo, el proletariado.

En este sentido, es conocida la imbricación del problema del Partido y de los intelectuales en la concepción gramsciana. Hay un tipo de partidos, los de masas, dice, en los que estas «no tienen otra función política que la de una fidelidad genérica, de tipo militar, a un centro político, visible o invisible».

por P. Recife

Las tecnologías 2.0 se han puesto de moda en nuestro país a raíz de la aparición de los partidos ciudadanistas. A partir de la propaganda dada a la utilización de éstas hemos empezado a descubrir que existen “community managers”, “records manager” y otros. Pero ¿ qué es toda esta jerga?

Los términos Web 2.0 o Web Social, se refieren a aquéllas que permite realizar trabajo colaborativo entre varios usuarios o colaboradores utilizando esas tecnologías. No suplen ni son una actualización de la Worl Wide Web como cabría pensar, si no que se refiere a cambios acumulativos en la forma en la que desarrolladores de software y usuarios finales utilizan la Web.

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