Artículos

Por Carlos Hermida | Octubre nº 90

En 1918, tras cuatro años de guerra mundial, la situación de Alemania era desesperada. Sometida al bloqueo marítimo por parte de la flota de guerra británica, las privaciones y los sufrimientos del pueblo alemán habían alcanzado una situación límite.  El levantamiento de los marineros de Kiel el 3 de noviembre de 1918 fue el detonante de un amplio movimiento revolucionario.

Los obreros y los soldados formaron Consejos, similares a los soviets de la revolución rusa, el 9 de noviembre el emperador dimitió y se proclamó la república. Sin embargo, lo que podía haber desembocado en una revolución socialista, quedó en una república burguesa en la que el aparato del Estado imperial se mantuvo prácticamente intacto.

Por J. Romero | Octubre nº 91

Tras las elecciones del 20D ha habido compañeros e incluso algún camarada que entraron en una especie de melancolía, al comprobar que en contra de lo que cabía esperar hace unos meses, el régimen salía debilitado pero con capacidad para mantener la iniciativa, mientras que en el campo popular la confusión crecía al imponerse una visión reformista y formal de la lucha política. Todo el galimatías  propio del lenguaje de las fuerzas “emergentes”, se limita a proponer reformas del statu quo actual, manteniendo integra la estructura política e institucional, y partiendo del propio texto que da cuerpo a la dominación de una minoría parasitaria: la Constitución del 78, hecha a la medida para lograr que el poder real siga en manos de ese puñado de familias que imponen sus intereses sobre los de la inmensa mayoría.

Elena Ódena, fundadora del Partido Comunista de España (marxista-leninista) y dirigente comunista reconocida nacional e internacionalmente, fallecía el diez de noviembre de 1985.

Si como persona fue apreciada por todos aquellos que la conocieron, como dirigente del PCE (m-l) fue reconocida nacional e internacionalmente como una gran dirigente comunista.

En tanto que fundadora y dirigente del Partido, como dirigente del FRAP, como persona dotada de una vasta cultura y capacidad de comunicación con los demás, se atrajo lamistad y simpatía de numerosas personalidades del mundo del arte y de la cultura, de la política y de la ciencia, de dirigentes políticos y sindicales de España y el extranjero.

Primera edición en castellano de la obra de D. Tottle Fraude, hambre y fascismo. El mito del genocidio ucraniano de Hitler a Harvard

Nuestro partido está procediendo a la traducción de la conocida obra de Douglas Tottle, Fraud, Famine and Fascism. The ukrainian genocide myth from Hitler to Harvard, publicada en 1987. Según se indica en el libro, «Nacido en Quebec, Douglas Tottle ha pasado la mayor parte de su vida en el Canadá Occidental. Ha trabajado como fotógrafo y técnico de laboratorio fotográfico, como artista de bellas artes, como minero y como trabajador metalúrgico. Activo sindicalista, Tottle editó la publicación del United Steelworkers, The Challenger, desde 1975 hasta 1985, durante cuyo período la publicación recibió más de 20 premios de periodismo sindical canadienses e internacionales.

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Por A. Bagauda | Octubre nº 89

Desde hace varios años algunas fuerzas de izquierda, y de “ni de izquierdas, ni de derechas”, declaran su apuesta por un proceso constituyente. Los “ni-ni”, rápido se aplicaron eso de “donde dije digo, digo Diego”. Pablo Iglesias, en su primer discurso como Secretario General, proclamaba solemnemente que había que abrir el candado de la Constitución de 1978” a través de un “proceso constituyente”. Ahora, un año después, el que abogaba por una constituyente se ha constituido en una de las patas del Régimen heredero del 18 de julio y solo habla de cambios constitucionales, de reforma constitucional (“Si después se sigue  llamando Constitución del 78 reformada nos da igual”). Otros mantienen, al menos formalmente, la apuesta por un proceso constituyente. Como fondo, las pasadas Elecciones Generales que serán un espaldarazo a una más que posible reforma constitucional para cerrar una segunda transición cuyo objeto no es otro que mantener el “statu quo”.

El del “proceso constituyente” es uno de los conceptos que junto con otros, como los de “ruptura” o “unidad popular”, ha sido arrastrado y vapuleado por la corriente del “ciudadanismo” en boga, desvirtuándolo, adulterándolo, vaciándolo, hasta hacerlo irreconocible y transformarlo en una inocente e inofensiva reforma constitucional.

Por S. Baranga | Octubre nº 89

El pensamiento de Antonio Gramsci ha dejado una huella muy importante en el campo de la educación, aunque se trate, frecuentemente, de círculos limitados y no siempre se haga explícita su influencia. En nuestro país, han sido quizá los colectivos orientados a una didáctica crítica –como los que estuvieron integrados en Fedicaria– quienes más y de forma más coherente han concretado las implicaciones de las tesis gramscianas en las prácticas pedagógicas, partiendo de los desarrollos llevados a cabo por la sociología crítica de la educación desde los años setenta.

¿Qué interés tiene preguntarse hoy, en España, por las aportaciones de Gramsci y sus desarrollos posteriores a la teoría sobre la educación? Creemos que uno similar al que en su día tuvo para el gran comunista italiano: el de combatir la ideología de la clase dominante en una de las instituciones fundamentales a través de las que sostiene su hegemonía: la escuela. Y ello, con vistas a construir una nueva hegemonía y un nuevo «bloque histórico» que permita a la clase obrera de nuestro país recuperarse de la derrota infligida por el capital.

Por P. Recife | Octubre nº 89

«Antes, toda la inteligencia humana, todo su genio creaba únicamente para dar a unos todos los bienes de la técnica y la cultura, mientras privaba a los otros de lo más necesario: de la educación y el desarrollo». (V.I. Lenin, Discurso de clausura del III Congreso Panruso de los Soviets, 31 de enero de 1918).

En el anterior artículo comenzamos diciendo que “que el desarrollo de las nuevas tecnologías y la irrupción de Internet  desde la mitad del siglo pasado han modificado nuestras relaciones, comportamientos y actividad cotidiana”. Pero internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías no han sido las únicas que han modificado nuestra forma de comunicación ni las únicas que nos sirven como herramienta revolucionaria.

Desde los comienzos del partido en el año 1964, cuando rompimos con la cúpula revisionista del PCE con S. Carrillo a la cabeza, no había célula u organización del mismo que no tuviera una vietnamita, una “máquina” multicopista algo más elaborada que la que utilizaron los vietminh, y aunque bastante rudimentaria –bastidor abatible, tela para entintar y colocar el cliché, plataforma para el papel y rodillo- se utilizó profusamente para imprimir octavillas de difusión y propaganda, revistas y hasta el periódico.

Por Carlos Hermida | Octubre nº 89

Tras el fracaso de la ocupación de fábricas en 1920, la burguesía italiana pasó a financiar ampliamente a los grupos fascistas. Contando con amplios medios económicos y con la connivencia del aparato del Estado, los fascistas llevaron a cabo durante 1921 sistemáticos actos de violencia contra las organizaciones obreras: asesinatos de militantes de izquierda, incendios de locales sindicales, destrucción de periódicos e imprentas, etc. En su libro “El nacimiento del fascismo”, escrito en 1938 en el exilio, el socialista Angelo Tasca denunció la ola de barbarie perpetrada por el fascismo contra los trabajadores italianos:

“la expedición de castigo se convierte, a finales de 1920, en el método habitual de expansión del fascismo… La expedición de castigo parte, pues, casi siempre, de un centro urbano y se difunde por el campo circundante.

Por Julio Calafat | Octubre nº 89

El resultado de las elecciones del día 20, si algo ha dejado claro, algo que ya es mucho, es que los partidos, digamos clásicos, hacen agua, se hunden por más que se esfuercen sus gloriosos dirigentes en mantenerlos a flote. Ni el tristiño Rajoy, ni el lenguaraz Sánchez, han logrado ninguno de sus propósitos: ninguno de los dos hasta ahora, han logrado obtener los apoyos necesarios para formar gobierno, en esta España sin ventura. No ha sido por falta de medios, que los tenían todos. ¿Qué ha sucedido, pues?

Por un lado sus rencillas a navajazos traperos han mostrado la miseria de esas fuerzas; por otro los indecentes casos de corrupción, de robo puro y simple, en los que ambas organizaciones, una más que la otra, pero las dos, están enfangadas. Han hartado a su propia militancia y apoyos de los que antes gozaban.

Por David García

Desde que surgieron las primeras crisis económicas del sistema capitalista, a principios del siglo XIX, salieron a la palestra distintas interpretaciones sobre sus causas; interpretaciones que han reflejado las posiciones de las distintas clases en presencia, reflejo de sus propios intereses. Pero aquí nos interesa detenernos en las posiciones de dos clases castigadas duramente por las crisis que vivimos: la pequeña burguesía y el proletariado. El diagnóstico sobre la crisis y las alternativas para salir de ella son distintas.

La pequeña burguesía ha diagnosticado siempre que el origen de la crisis está en el alto nivel de desigualdad en la distribución de la riqueza y en la baja capacidad de consumo de las masas, y ha propuesto medidas legales para nivelar estas desigualdades.

Por Carlos Hermida | Octubre nº 88

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Italia se encontraba en una situación de crisis generalizada, económica, social, política y moral. La guerra trajo consecuencias desastrosas para las clases populares, pero proporcionó gigantescos beneficios para los grandes grupos empresariales: Ansaldo, Ilva y Fiat, entre otros.  La desmovilización del Ejército provocó un rápido incremento del paro, debido a que la economía era incapaz de absorber a la masa de hombres que volvía de los frentes de batalla. El creciente desempleo, combinado con una fuerte inflación originada por el desabastecimiento, desembocó en múltiples conflictos sociales y huelgas, tanto entre los trabajadores industriales como entre los obreros agrícolas. En 1919 hubo 1.871 huelgas en las que participaron 1,5 millones de trabajadores.

Por P. Recife | Octubre nº 88

Es innegable que el desarrollo de las nuevas tecnologías y la irrupción de Internet desde la mitad del siglo pasado han modificado nuestras relaciones, comportamientos y actividad cotidiana.

Ya en 1984, en una de las primeras charlas del TED, Negroponte (uno de los primeros y más notables gurús de las nuevas tecnologías, conocido por fundar el Media Lab del MIT, la revista Wired y la asociación One Laptop per Child) se atrevió a realizar varias predicciones sobre la comunicación del futuro. Y acertó de lleno, adelantando la debacle de la prensa escrita, el auge de los dispositivos táctiles y la importancia de las nuevas tecnologías en el entorno educativo.

Por Julio Calafat | Octubre nº 88

El atentado en París, crimen que nada justifica, está teniendo «daños colaterales», cuales son un aumento de las posiciones derechistas y hasta nazis, no sólo en Francia, también en España, Alemania, etc. con una alarmante y atizada fobia anti musulmana que puede desembocar en una oleada de pogromos. Monsieur Hollande, cual revivida Juana de Arco , y émulo de Bush (el del trío de las Azores) llama a la guerra contra el Daesh, trata de convencer a sus compinches como Cameron, Merkel, a Obama, Putin, y otros (bajo cuerda presiona al Tancredo Rajoy) para montar una autentica coalición guerrera de asesinos contra una banda de asesinos.

Una vez más, se pone de manifiesto que hay víctimas de primera y de segunda. Los 130 muertos de París no se pueden justificar, repetimos.

Por Jesús Anero | Octubre nº 88

A mediados de los años veinte, la economía soviética era, en gran medida, una economía campesina. En 1925, aproximadamente la mitad de la renta nacional se generaba en la agricultura, que ocupaba a más del 80% de la fuerza de trabajo, la producción industrial per cápita era 16 veces inferior a la norteamericana.

Sin posibilidades de obtener financiación internacional y con una reducida capacidad de exportación para cubrir nuevas importaciones, la industria soviética disponía de márgenes muy limitados para su desarrollo.

Se carecía de materias primas y de combustible suficiente, el abastecimiento alimenticio era insuficiente, la infraestructura presentaba graves problemas, y la gestión administrativa de las empresas era deficiente. El atraso tecnológico, la organización del trabajo y el resto de problemas citados incidían negativamente sobre el comportamiento de la productividad.

Por Marcial Tardón | Octubre nº 88

La cita electoral del próximo día 20 de diciembre cada vez se encuentra más próxima y los partidos políticos que concurren a la misma van afianzando sus programas y ya han cerrado las listas electorales tanto al Congreso como al Senado. Donde mayor frenesí ha provocado la búsqueda de candidatos con nombre, ha sido en los dos partidos que dicen querer conquistar el espacio progresista de este país, me refiero a PSOE y Podemos, la carrera que inició el partido de los “socialistas” con la incorporación de la otrora azote del partido del puño y la rosa, la diputada por UPyD, Irene Lozano, no dejó a nadie indiferente, incluidos los propios militantes del partido centenario, que ya no saben cuál será el próximo esperpento de la cúpula de la calle Ferraz.

Por J. Romero

Hace apenas año y medio, se desarrollaba en España una movilización general que había colocado al bipartidismo contra las cuerdas. Dispersa, sí, sin objetivos políticos claros, también, pero generalizada. Hoy, sigue la dispersión y la falta de claridad en los objetivos políticos, algunas de aquellas mareas continúan por inercia, pero debilitadas en extremo; en definitiva, la paz social parece haberse impuesto.

Y todas las energías de la izquierda se centran en las elecciones del próximo mes de diciembre que cerrarán un largo ciclo electoral, iniciado en Andalucía. En este año y medio hemos asistido a un a veces grotesco baile de “convergencia”, que en realidad no pasaba de ser una pelea por la redefinición interna de fuerzas en la izquierda institucional; una pelea, en la que un sector de cuadros jóvenes (y no tan jóvenes que han tenido la “habilidad” de nadar a favor de corriente) comprometidos con el modelo institucionalizado y reformista de sus predecesores,

Por A. Bagauda | Octubre nº 87

La burguesía ha abierto dos nuevos frentes, uno aquí y otro en Europa, contra la clase obrera. Por una lado la patronal (CEOE y CEPYME) y por el otro la Unión Europea del Capital. La primera quiere, entre otras cosas, abaratar los despidos aún más. La segunda, más recortes con el pretexto del déficit. Veamos.

La patronal ha enviado a todos los partidos políticos un documento (“Quince reformas para consolidar la recuperación”) de cara a las elecciones generales de diciembre, en la que plantea una serie de propuestas entre las que destacan: 1) abaratamiento del despido: “reducir el coste del despido objetivo”; 2) “Flexibilizar las condiciones de jornada y salario” y “Eliminar las rigideces y la judicialización de los despidos colectivos”; 3) “vincular la prestación del paro al seguimiento del proceso de empleabilidad”; 4) rebaja de las cotizaciones a la Seguridad Social; 5) adelantar la implantación de la edad de jubilación a los 67 años y cálculo de la pensión utilizando toda la vida laboral; 6) “Configurar el turismo como prioridad política”.

Por J. Romero | Octubre nº 87

Aunque probablemente se desinfle del todo con la misma rapidez con la que surgió, lo cierto es que ha sorprendido, y mucho, la velocidad con que la pequeña burguesía ha conseguido inocular el “populismo ciudadano”, hasta dominar el campo popular. Entre las características más peligrosas de esta corriente, como ya hemos señalado muchas otras veces, están su tendencia a la dispersión de los objetivos, junto a su reformismo.

La cuestión es que si han podido condicionar la agenda del movimiento popular, apagar las movilizaciones y llevar la acción política al terreno del electoralismo más pacato, ha sido debido en gran parte a la debilidad del campo comunista que, dominado desde hace años por todo tipo de corrientes ajenas al movimiento obrero, se ha impregnado de su ideología.

Por Efrén H. | Octubre nº 87

Es frecuente escuchar a muchos periodistas y tertulianos que Rajoy no tiene un proyecto político para España, a diferencia de Suárez, Felipe González o Aznar (¡ojalá no lo hubieran tenido!). Llevados quizás por la estulticia del presidente y su mediocridad intelectual, no advierten que Rajoy sí que ha diseñado una estrategia política que no le está dando malos resultados.  Se le acusa de no tomar decisiones y dejar pasar el tiempo para que los problemas se soluciones por si solos, pero ese laissez faire, laissez passer  presidencial es en sí mismo un proyecto político.

En lo más duro de la crisis, cuando las movilizaciones sociales arreciaban y el sistema político parecía a la deriva, Rajoy consideró simplemente que el temporal amainaría. Se trataba de resistir hasta que la tempestad remitiese. Y en buena medida es lo que ha sucedido. El bipartidismo no se ha hundido, como algunos analistas poco perspicaces pronosticaban, aunque el panorama político se ha hecho más complejo.

[...] Así pues, con la proclamación de la República se generaron amplias expectativas sobre la importación y exhibición de esta renovadora, impetuosa y estética filmografía. «Popular Film», haciéndose eco de un significativo sector de la intelectualidad cinematográfica, no dudó, tan sólo dos semanas después del advenimiento republicano, pronunciarse sobre la asignatura pendiente del cine soviético: «La fenecida monarquía española con su legión de censores, elegidos entre lo más torpe y cerril de la burocracia nacional, puso el veto al cine ruso, tan aleccionador, tan pleno de enseñanzas históricas y sugerencias sociales [...]

Es de suponer que el Gobierno Provisional de la República no se oponga a la libre entrada y proyección en nuestros locales de films soviéticos, por audaz que sea su intención social. Debe tenerse en cuenta que el cinema ruso es, por encima de todo, pedagógico y educativo:

Por J. Romero

Que se acelera la pelea sorda (silenciada más bien), pero evidente, entre las diversas potencias imperialistas, es algo que venimos denunciando desde hace meses. Lo que está en juego es el reparto de áreas de influencia entre ellas en tiempos de aguda crisis capitalista.

El traslado de la tensión internacional al área Asia-Pacífico es parte del movimiento geopolítico que acompaña esta pelea, junto al incremento de conflictos militares, golpes de Estado, etc. en los que, de una u otra forma, directamente o no, están involucradas las potencias. Incluso al borde de las fronteras de Europa.

V.I. Lenin (Pravda, 1 de marzo de 1913)

«...Lancemos una ojeada a las vicisitudes de la doctrina de Marx en cada uno de estos períodos. En los comienzos del primer período, la doctrina de Marx no era, ni mucho menos, la imperante. Era sólo una de tantas fracciones o corrientes, extraordinariamente numerosas, del socialismo. Imperaban unas formas de socialismo afines, en el fondo, a nuestro populismo: incomprensión de la base materialista del progreso histórico, incapacidad de discernir el papel y la importancia de cada una de las clases de la sociedad capitalista, encubrimiento de la esencia burguesa de las reformas democráticas con ayuda de diversas frases seudosocialistas acerca del "pueblo", la "justicia", el "derecho", etc....»

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