Artículos

Agustín Bagauda

clima

A finales de 2018 una desconocida, la  niña Greta Thunber, ocupaba espacios de todos los grandes diarios, emisoras de radio y televisión del planeta, a partir de su intervención en la XIV Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas. A raíz de aquello se sucedieron una serie de movilizaciones en todo el mundo, contra el calentamiento global, en la primera mitad del año en curso. Al calor de las mismas, de su promoción y del encumbramiento de aquélla a estrella mediática por los grandes medios de comunicación, se ha convocado para finales de septiembre una “huelga” (en España el día 27 y básicamente dirigida a los estudiantes) “contra el cambio climático”.

Coinciden los científicos (y ya a nadie se le escapa salvo a los “negacionistas”) en que la Tierra está sufriendo un cambio climático, un calentamiento global. Es uno más de los problemas que aquejan a los pueblos del mundo y al mismo planeta. Mas, como todo problema, requiere un análisis que establezca un diagnóstico y, lo más importante, esclarecer las causas y, por ende, situar las oportunas responsabilidades y actuar en consecuencia. No podremos dar una solución real partiendo de las consecuencias y no de la etiología; y no solo eso, si no que llegaríamos, como veremos, a conclusiones perniciosas y reaccionarias.
Es compartido por buena parte de la izquierda política y social que esa causa radica en el sistema capitalista, en la formación social capitalista en la que vivimos. El cambio climático, el calentamiento global, las distintas acciones de devastación ecológica y degradación de la naturaleza tienen su origen en la naturaleza depredadora del actual modo de producción: el capitalismo.

Antonio González

cloaca

Desde la abdicación de Juan Carlos I en junio de 2014 (por la presión popular ante los escándalos de corrupción, amantes y cacerías que salieron a la luz entonces) hasta hoy, la monarquía se las prometía felices con la entronización de Felipe VI ”El Preparao” y la puesta en marcha de la maniobra de una segunda transición que tapara las vergüenzas borbónicas que dejara sin mácula al nuevo rey. Pero los hechos son tozudos y lejos de ser una balsa de aceite su reinado, a Felipe VI, desde entonces, le están lloviendo chuzos de punta.

Todos los meses salen más detalles de cómo se ha enriquecido el emérito rey y su familia a raíz de las declaraciones de una de sus amantes, filtradas por un comisario de policía –Villarejo- de las cloacas del estado monárquico. El escándalo es tal que ni los medios afines han podido ocultarlo aunque han tratado las noticias como algo menor publicándolo en sus páginas interiores.

Las cloacas de un régimen putrefacto

No voy a abundar aquí en lo que ya es público y notorio de la corrupción de la monarquía pero sí en señalar que Felipe VI no es ajeno ni desconocedor de lo que ocurre en las cloacas de su familia (que es como decir del sistema monárquico), pese a que en estos momentos sus corifeos de propaganda traten de hacer creer lo contrario.

trifachosmadrid

Julio Calafat

«No hay verdades estériles-habla Juan de Mairena- ni aun siquiera aquellas que se dicen mucho después que pudieron decirse, porque nunca para la verdad es tarde. Lo censurable es que se pretenda confundir y abrumar con la verdad rezagada a quienes acertaron a decirla más oportunamente. Esto encierra una cierta injusticia y, en el fondo, falta de respeto a la verdad.» (Antonio Machado)
Sabido es que la Iglesia no sólo abusa de los creyentes, de los verdaderos, incluso de los fariseos e hipócritas que participan en el engaño generalizado. Se sabía que se apoderaban de bienes públicos, de tierras, de fortunas heredadas mediante presiones y amenazas … Y que los gobiernos de este país, con un descaro tremendo participan de una u otra forma en el latrocinio que llevan desde hace siglos los súbditos del Vaticano. Los concordatos con el Vaticano, son un medio más que sirve a esos príncipes de Roma, concordatos que después de la muerte de Franco, se han podido arreglar y rebajar, pero, de nuevo los gobiernos, han dejado las cosas como estaban cuando no las han empeorado. Gracias a uno de esos presidentes de Gobierno, el tal Aznar, la iglesia ha podido «legalizar» sus robos. Ejemplo, la famosa mezquita de Córdoba, obra genial de la cultura árabe, ha pasado a pertenecer a la Iglesia por el precio de 30 euros. Son miles los robos así efectuados. Los registradores de la propiedad han pasado la lista con todo detalle al Gobierno. Resultado, silencio administrativo, creo que lo llaman. «La religión es el opio del pueblo» administrado por los secuaces del jefe de los cuarenta ladrones.

Sergi Sanchiz | Teoría y Praxis

stalinUcrania

La indigenización en Ucrania
En abril de 1926, Stalin se dirigió al Politburó ucraniano, encabezado por Kaganovich desde hacía un año, para transmitirles las quejas de Shumski, comisario de Educación en aquella república. Stalin daba la razón a Shumski en sus quejas por la incomprensión hacia el desarrollo de la cultura ucraniana por parte de muchos dirigentes del Partido y del Estado, «imbuidos de un espíritu de ironía y escepticismo» frente a esta nueva situación, lo que hacía necesario seleccionar y forjar los «cuadros marxistas puramente ucranianos» capaces de ponerse al frente de este movimiento, para que no acabara siendo liderado por elementos antisoviéticos.
Aunque Stalin discrepaba con Shumski porque «con una perspectiva acertada, no tiene en cuenta el ritmo», lo que podría acabar provocando un chovinismo ucraniano, su misiva pone de relieve que, a mediados de la década de los veinte, la “korenizatsiia” bolchevique estaba encontrando dificultades. Como reconoce Terry Martin, ello no se debió a la falta de compromiso de las autoridades soviéticas, puesto que no solo el aparato estatal, sino incluso lo que él denomina «órganos de línea dura» (es decir, los vinculados a las políticas consideradas como nucleares por el Partido), tales como el Orgburó y el Departamento de Cuadros del Comité Central, mantuvieron una estricta vigilancia sobre esta cuestión. Más aún, cuando en 1929-1930 militantes de base reclamaron el fin de la indigenización, Stalin la defendió tanto públicamente como en privado.

Por A. Bagauda

Declaraba nuestro Comité Central de marzo que “… Las elecciones del próximo 28 de abril, no van a cambiar nada sustancial del panorama político. Lo que no quiere decir que nos sea indiferente su resultado. A pesar del oportunismo de unos y otros en el campo de la izquierda, es preciso evitar que la reacción aproveche la debilidad del campo popular para avanzar posiciones”. Se tratabade “ganar tiempo para avanzar en la acumulación de fuerzas, en la movilización y articulación organizativa de los más amplios sectores de la clase obrera y clases populares, en la unidad de la izquierda y en la unidad popular con objetivos rupturistas y republicanos, sin lo cual no se puede hacer frente eficazmente a la reacción ni sentar las bases para eliminar sus pilares”.

La posible conformación de un gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos, por tanto, tampoco “cambiaría nada sustancial del panorama político”. No obstante su relevancia radica en que permitiría frenar, siquiera momentáneamente, al fascismo; al, como se le llama ahora, “trifachito”. Por otro lado, un gobierno de coalición “progresista” era de difícil conformación por cuanto supondría una contradicción con la oligarquía dominante, que es quien, realmente, detenta el poder.

Sea como fuere, ayer, con la fallida investidura del Presidente del gobierno, ganó la derecha extrema y la extrema derecha. Que se frotó las manos. Y perdió la izquierda, no solo la izquierda reformista, institucional e institucionalizada, sino el conjunto de la izquierda, y con ella las clases trabajadoras y los pueblos de España.

Heridas abiertas en la frontera hispano-marroquí

Por Mohamed Merabet, miembro del Comité Nacional de Vía Democrática (Marruecos).

En la frontera entre Marruecos y España hay mujeres que cargan en sus espaldas el peso del sistema racista, colonial y patriarcal. Ellas encuentran como porteadoras la única salida económica para responder a las necesidades básicas de sus familias como resultado de la falta de acción del Estado marroquí y de la irresponsabilidad del Estado español y sus cuerpos de seguridad que mientras aplican una inhumana política de control fronterizo hacen la vista gorda en el paso del contrabando y el negocio ilícito que gangrena la zona norte de Marruecos desde hace décadas. Un fenómeno que se nutre del contexto patriarcal y de la precarización de la zona fronteriza adquiriendo dimensiones delictivas mafiosas muy peligrosas que impactan directamente sobre la población autóctona, su modo de vida y su entorno sociocultural y ambiental.

La cuestión nacional en la URSS de Stalin (V)

Por Sergi Sanchiz | Teoría y Praxis

Antes del verano de 1917, tanto Lenin como Stalin habían criticado la idea de la federación, y habían defendido un estado unitario cuyas regiones nacionales tuvieran, además del reconocimiento de su derecho a la autodeterminación, la autonomía política equivalente a la de un “oblast” (región), y en las que se utilizara las lenguas nacionales en la administración y el sistema educativo.

En “Contra el federalismo”, una crítica a los eseristas (marzo de 1917), Stalin había arremetido contra una forma de Estado que consideraba opuesta a la tendencia del desarrollo histórico, y por tanto transitoria. La razón se hallaba en el hecho de que «el desarrollo del capitalismo en sus formas superiores y, en relación con ello, la ampliación del marco del territorio económico, con su tendencia centralizadora, no exigen un Estado federal, sino un Estado unitario.»

Por J.P. Galindo

Cuando las agitadas aguas sociales del 15M fueron finalmente canalizadas y decantadas desde las plazas públicas hacia las urnas aprovechando la esperanza de un cambio que parecía rozarse con los dedos, desde las cúpulas de ese nuevo movimiento político se lanzó una consigna fundamental: había que moderar el lenguaje radical de los años de las asambleas callejeras para lanzar un mensaje de seriedad y formalidad capaz de atraer el voto de las capas sociales más amplias posibles y conseguir mayorías institucionales con las que trabajar en la política real.

Si la izquierda clásica aspiraba a aglutinar elementos dispersos a través de su identificación genérica como marginados del régimen dominante («Arriba parias de la tierra» proclama el arranque de La Internacional) tendiendo puentes a través de su posición de clase, buscando constituir una masa social cuantitativamente crítica con la que amenazar ese régimen dominante, la nueva izquierda ha devenido en los últimos 50 años en un movimiento dirigido por una táctica basada en la pureza cualitativa con la que, lejos de construir redes de conexión social, se resalta la diferenciación mutua de los elementos que componen el conjunto hasta el punto de paralizarlo colectivamente.

Apuntes generales*

Por Edgar Isch L.

[Descargar PDF] El capitalismo es un sistema y una civilización en crisis que se caracteriza, entre otros aspectos fundamentales, por la explotación del trabajador, la súper explotación de la naturaleza y la enajenación del trabajo y los seres humanos que se miran al margen o por encima del mundo natural. Por ello, la crisis ambiental que vivimos hoy es parte de la crisis general del sistema. El marxismo entrega un método para entender esa realidad, que debe ser aplicado para analizar y enfrentar los problemas ecológicos, comprendiendo que la transformación social debe restituir el metabolismo entre sociedad y naturaleza. Elementos de ese método se consideran aquí.

Notas sobre el "reconstitucionismo"

Por P. Villa / I. Alonso

Ex nihil nihil fit (De la nada, nada puede salir).

En vista de que el reconstitucionismo, última degeneración de moda entre los maoístas de nueva generación, está desplegando una campaña en redes sociales (dónde si no) en las que, a través de un lenguaje pedante y rimbombante, consigue confundir a más de un joven con falta de bagaje ideológico y así hacer pasar sus tesis revisionistas e izquierdistas por revolucionarias, nos vemos en la tarea de elaborar un pequeño texto desmintiendo, explicando, y sobre todo, aclarando algunos de sus planteamientos, para, en la medida de lo posible, contribuir a la crítica de esta tendencia y que esta “seduzca” a cuantos menos jóvenes sea posible. Para ello hemos procedido a la lectura de algunos de sus documentos clave, que fueron escritos por el PCR (parte de una escisión que hubo en el PCPE hace ya más de 20 años), y que por lo visto son suscritos como las bases de esta línea perdida en la incapacidad política.

En uno de sus documentos clave, las denominadas “Tesis de Reconstitución del Partido Comunista”, hacen afirmaciones completamente alejadas de la realidad material. Para muestra un botón:

Por Jaime | JCE (m-l) Murcia

Se cumplen diez años del asesinato del joven antifascista Carlos Palomino a manos de un militar neonazi en el metro de Madrid, un hecho que conmocionó a todos los antifascistas.

Lamentablemente, diez años después, el panorama no mejora, pues vivimos en un momento en el que las agresiones fascistas se han convertido en un hecho cada vez más habitual y que, en muchos casos, quedan totalmente impunes (como el asesinato de Jimmy a manos de miembros del Frente Atlético, en 2014). No es casual este envalentonamiento de las bandas fascistas, pues la deriva represiva del estado monárquico contra el pueblo de Cataluña, que ha culminado con la aplicación del artículo 155 de la constitución monárquica y la encarcelación de los líderes de ANC y Òmnium, y de los miembros del Govern que seguían en Cataluña, ha dado pie a que estos grupos actúen cada vez más a sus anchas: hay que destacar, en los últimos meses, las agresiones en Valencia y la ''noche de los cristales rotos'' en Barcelona.

Por J. Romero

Et propter vitam, vivendi perdere causas (Y, por vivir la vida, perder la razón de vivir)

«Los marxistas, a diferencia de los anarquistas, admiten la lucha por las reformas… pero a la vez sostienen la lucha más enérgica contra los reformistas que directa o indirectamente circunscriben a las reformas los anhelos y la actividad de la clase obrera… La burguesía liberal concede con una mano reformas, pero siempre las anula con la otra mano… las utiliza para subyugar a los obreros, para desunirlos por grupos… Por eso el reformismo, incluso cuando es totalmente sincero se transforma de hecho en un instrumento de la burguesía para corromper a los obreros y reducirlos a la impotencia…» (V.I. Lenin, Marxismo y reformismo).

No se puede negar que los principales ideólogos y dirigentes de Podemos tuvieron audacia para rentabilizar un ambiente de movilización general que distaban mucho de dirigir. Bien es verdad que los medios de un sector de la oligarquía fueron puestos a su servicio, también que las movilizaciones no tenían un objetivo político definido más allá de desalojar al PP del Gobierno, y que el propio proyecto que dio origen a Podemos no era sino la consumación de un larguísimo proceso de degradación ideológica y política de la izquierda (incluida una buena parte de la autodenominada comunista) que había renunciado desde hacía años a cualquier objetivo realmente transformador, por lo que su mera aparición contribuyó a acelerar el proceso, dinamitando literalmente el panorama político: su único objetivo desde el principio era ganar “el poder” (entiéndase ganar las elecciones) y a él sacrificaron cualquier otro objetivo verdaderamente transformador.

A las 13. 30 del martes 29 de agosto, falleció Riccardo Gualino («Mariano Alcántara»).

Nació en Roma en abril de 1941. En 1960, vino a Madrid a estudiar. En la universidad, rápidamente se vio inmerso en un ambiente de protesta y rechazo del franquismo, de ruptura con el oscurantismo que abarcaba todos los ámbitos. Ingresó en el PCE cuando en este ya se registraban discusiones sobre la política de su dirección, tanto en lo ideológico como en lo político. Formó parte de la asociación de estudiantes FUDE.

En 1964, con la constitución del PCE (m-l), en la que participó el grupo «Proletario», Riccardo ingresó en el que ya fue su partido para siempre.

Por J. Romero

“La nefasta ilusión de Lasalle de una intervención socialista del gobierno prusiano, no cabe duda que irá seguida de una inevitable decepción. La lógica de las cosas hablará por sí misma. Pero el honor del Partido Obrero exige que descarte semejantes quimeras antes de que su inanidad estalle al contacto con la experiencia. La clase obrera es revolucionaria o no es nada” Carta de K Marx a Schweitzer

La pelea desatada en el desarrollo del XI Congreso Confederal de CCOO, con ser dura, ha terminado en un armisticio temporal entre las fuerzas que disputan la dirección política del sindicato. La puesta en escena del Plenario celebrado los días 29, 30 y 1 de julio, se ha centrado en la lucha por colocar en la Ejecutiva a representantes de uno u otro cuerpo de ejército en liza: ha sido una lucha de nombres, por parcelas de poder interno. Pero las grandes contradicciones que se dirimen en el seno de la clase obrera y de sus organizaciones sindicales, siguen en pie.

Por J.P. Galindo

El agónico proceso de moción de censura protagonizado recientemente por Podemos debe servir a los revolucionarios para reflexionar sobre la labor política parlamentaria. Pese a que sus protagonistas han repetido hasta la saciedad el carácter rompedor y de punto de inflexión que el acto parlamentario debía transmitir, lo cierto es que pocas veces una herramienta política ha sido utilizada de una manera más vacía e inútil.

Ante todo debemos recordar que por mucho que los medios de manipulación informativa repitan lo contrario una y otra vez como un mantra, un sistema parlamentario no es equivalente a un sistema democrático per se. La existencia de un parlamento regido por sus propias normas y con funciones definidas no garantizan absolutamente nada en cuanto a la democratización del estado en el que funciona. Las asambleas griegas, las cortes medievales, la España franquista o la Sudáfrica del apartheid fueron regímenes con un cuerpo legislativo de votación y sin embargo no pueden ser calificados de ejemplos democráticos debido a la orientación social de sus actos y a los importantes sectores sociales excluidos en su funcionamiento.

La identificación del parlamento con la idea misma de democracia deriva de la cultural liberal que derrocó al absolutismo entre los siglos XVII y XIX apelando a la idea de igualdad de individuos de una misma nación, convirtiendo a los “más destacados” de todos ellos como los representantes de todo el conjunto.

Por Agustín Bagauda

El pasado 29 de junio podíamos ver en la Web del principal sindicato de estibadores, la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), una nota de prensa en la que leía que “La reunión mantenida durante la mañana de hoy en Madrid entre la patronal Anesco y las organizaciones de trabajadores con representación en el sector se ha cerrado con acuerdo entre las partes”.

“La patronal garantiza el 100% del empleo, los sindicatos ratifican los compromisos adquiridos el 29 de marzo y ambas partes se comprometen a la negociación del V Acuerdo Marco”. “De este modo, las organizaciones de trabajadores con representación en el sector desconvocan la huelga para todos los días en los que estaba preavisada” (las negritas son suyas).


El conflicto surge en 2013, cuando la Comisión Europea lleva a España al Tribunal de Justicia de la UE porque no había cambiado la contratación en los puertos. Hasta ahora las empresas estibadoras no podían contratar a sus trabajadores sin participar en el capital de las SAGEP (Sociedades Anónimas de Gestión de Estibadores Portuarios).

Por Santiago Baranga

Apenas presentada la ley sobre la cual el Govern catalán convoca el referéndum del 1 de octubre, han arreciado las amenazas del Gobierno Rajoy. La más brutal, la de la ministra de Defensa, que, siguiendo la estela del generalato más reaccionario, ha recordado que la Constitución monárquica otorga al Ejército la misión de defender la «integridad territorial» de España.

Y es que ese espíritu militarote es el que, mal que le pese al conciliador Pedro Sánchez, reside en el franquista artículo 8.

Por esa razón, no es de extrañar que la vicepresidenta Soraya Sáenz aportase su bravuconada particular al declarar que al Gobierno español le bastarán 24 horas para anular la ley catalana, aunque con tal afirmación dinamitara la sacrosanta división de poderes burguesa, puesto que esa resolución corresponde al Tribunal Constitucional; hecho que, por cierto, no parece haber importado a nadie en el reino borbónido, lo cual tampoco puede ya sorprendernos. Lo mismo se puede decir del llamamiento de García-Margallo a «desalojar el Parlament» si se proclama la independencia.

Por Sofía Ruiz

“Llegó un tiempo en que todo lo que los hombres habían venido considerando como inalienable se hizo objeto de cambio, de tráfico y podía enajenarse. Es el tiempo en que incluso las cosas que hasta entonces se transmitían pero nunca se intercambiaban; se donaban pero nunca se vendían; se adquirían pero nunca se compraban: virtud, amor, opinión, ciencia, conciencia, etc., todo, en suma, pasó a la esfera del comercio. Es el tiempo de la corrupción general, de la venalidad universal, o, para expresarnos en términos de economía política, el tiempo en que cada cosa, moral o física, convertida en valor de cambio, es llevada al mercado para ser apreciada en su más justo valor”. Carlos Marx, La miseria de la Filosofía.

En década de los 60, se produjo una profunda “revolución sexual” que puso en tela de juicio las reglas que gobernaban el comportamiento sexual y las relaciones sexo-afectivas, provocando la liberalización sexual femenina, debido a los cambios en la posición social de las mujeres y en el desarrollo de una anticoncepción efectiva.
Pero, como otras reivindicaciones de esos años, la libertad sexual se redefinió como libertad de mercado. Su consigna lo privado es publico dio paso a que el capitalismo mercantilizara, todo lo que la moral burguesa conocía como ámbito privado; y la identidad sexual, el deseo, la fantasía se transformaron en objetos de lucro de una industria que en la actualidad es la más poderosa a nivel mundial: la industria del sexo, que acabó con las formas tradicionales de organizar la prostitución para adquirir una mayor escala, concentración, normalización e integración en la esfera corporativa. La globalización amplia a escala planetaria la trata de mujeres para la explotación sexual, reduciendo la prostitución individual y “voluntaria”, a algo residual.

Por Julio Calafat

Homenaje a las víctimas del terrorismo, en el parlamento con la presencia de todos los partidos. Todos…incluidos algunos que fueron artífices y dirigentes de organizaciones terroristas al servicio del Estado. ¿Qué era el GAL dirigido, por un tal X, que el juez Garzón no quiso, o no pudo nombrar? El GAL asesinó, torturó y secuestró. Sus víctimas no figuraron en el homenaje. El Batallón vasco-español, ídem de ídem: sus víctimas tampoco fueron mencionadas. Quizá los próceres consideren que son «daños colaterales». ¿Los abogados de Atocha? Las centenas de antifascistas asesinados durante, y después, de la transición… Y los miles y miles de republicanos asesinados y arrojados a fosas comunes por los fieles al sátrapa y felón Francisco Franco Bahamonde…

¡Qué vergüenza, qué indignación ver que el patrón de torturadores, Martín Villa, recibió una medalla de manos del Borbón Felipe VI! Ese individuo, Martín Villa, no vaciló en condecorar hace algunos años, al siniestro Pacheco (Billy el Niño). Ambos, el patrón y el sicario, están reclamados por la justicia argentina, por los múltiples crímenes cometidos durante la dictadura franquista. Da igual, en esta España «modélica» la justicia, en muchos casos es un puro cachondeo, como dijo alguien de cuyo nombre no me acuerdo... Como tampoco se acuerdan los Cascos, Acebes, y cía. de lo que sucedía mientras detentaban altas responsabilidades en el Gobierno. Epidemia generalizada de amnesia.

Por J.P. Galindo

El 22 de abril se conmemoró a nivel mundial el “día de la Tierra” con el que se pretende, como con otras muchas efemérides artificiales, crear una consciencia de la problemática específica que amenaza a nuestro planeta por causas humanas; contaminación, sobreexplotación, cambio climático, extinciones, etc. Se da la circunstancia de que también el 22 de abril millones de revolucionarios de todo el mundo conmemoraron el nacimiento de una figura histórica de valor incalculable; Vladimir Ilich Ulianov, apodado Lenin, que nació el 22 de abril de 1870 y cambió para siempre el rumbo de la historia liderando la primera revolución proletaria del mundo.

Pueden parecer dos aniversarios inconexos, pero no lo son. Si el planeta necesita instaurar un día dedicado exclusivamente a recordarnos lo cerca que estamos del colapso es, precisamente, porque el modelo de vida predominante es el mismo contra el que Lenin combatió toda su vida.

El capitalismo es un modo de producción de bienes y servicios anárquico por definición. Los productores se dedican a ofrecer mercancías al mercado a ciegas, sin tener la certeza de que estas vayan a servir para cubrir demandas (lo que termina generando crisis periódicas) consumiendo con ello enormes cantidades de recursos que, en gran medida, son derrochados por ser convertidos en mercancías perecederas y no reutilizables.

Por Agustín Bagauda

“El fin no justifica los medios”, no justifica las formas, métodos, consignas y mensajes, porque fines y medios están en dialéctica e íntima comunión, pudiendo resultar, como así ocurre, que siendo inadecuados los segundos los primeros no se consiguen o incluso pueden devenir en su contrario.

¿A cuenta de qué viene esto? A cuenta de la campaña contra la corrupción que ha lanzado el “ciudadanismo”. Nos centraremos, por ilustrativa, en la convocatoria de concentraciones en toda España, el pasado 15 de mayo, del Frente Cívico “Somos Mayoría”, liderado por Julio Anguita, aprovechando la conmemoración del 15-M y en relación con la moción de censura de Unidos Podemos, bajo el lema de “Todos contra la corrupción”, que, en algunas ciudades, fueron impulsadas y organizadas por IU.


Julio Anguita, en nombre del FCSM y de cara a esa “movilización”, hizo un llamamiento a ciudadanos, fuerzas políticas, sindicales, etc., para que “pongan a su gente a trabajar en esto y creen juntas sin banderas, salvo los símbolos de los que cada junta acuerde dotarse”, y para que la “gente de todas las ideologías se organicen en juntas como es costumbre en la historia”. En su comunicado de 30 de marzo se podía leer: “Los actos y actividades de las Juntas en las que se constituye el Ministerio Público no exhibirán pancartas, símbolos u otros signos externos partidarios u organizativos” (las negritas son nuestras).

Por Carlos Hermida

En 1986 España ingresó en la Comunidad Económica Europea. El gobierno de Felipe González lo festejo por todo lo alto. Por fin éramos europeos y nos podíamos sacudir el pelo de la dehesa. España era  moderna, dinámica; aquí se podían hacer grandes negocios, nos habíamos convertido en  el paraíso de la inversión extranjera.

Los peajes que nos costó el ingresó en la CEE, entre ellos la reconversión industrial, se silenciaron. Llegaron los millones de los fondos FEDER y poco después la Expo de Sevilla y la Olimpiada de Barcelona. Ya no llevábamos boina ni comíamos garbanzos. Ahora, el paisaje se poblaba de coches de alta gama, restaurantes de diseño y nuestros políticos vestían de Armani y lucían Rolex en la muñeca.

Cada cuatro años se celebraba la fiesta de la democracia. ¡Qué bonito era ser nuevo rico, nuevo demócrata y nuevo europeo! Nadie había sido fascista y si alguien recordaba la impunidad del franquismo o los miles de muertos sepultados en las cunetas, ya se encargaban los medios de comunicación de condenarlo por nostálgico, aguafiestas, resentido o comunista trasnochado.

Nada de abrir viejas heridas; ahora había prosperidad y oportunidades para todos. El crédito comenzó a fluir con generosidad, el precio de las viviendas se disparó y las familias se endeudaron con hipotecas a treinta y cuarenta años. Miles de jóvenes dejaron los estudios atraídos por los altos sueldos de la construcción. Estudiar latín o matemáticas no tenía sentido si en las obras podías ganar más dinero que un profesor de Instituto. Y si de vez en cuando estallaba un escándalo de corrupción, no importaba si era “uno de los nuestros”. Los españoles éramos felices, nos habíamos desprendido de nuestros ancestrales complejos. ¡África ya no empezaba en los Pirineos!

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