Comunicados

Afrontamos este Primero de Mayo en medio de una dramática situación social. Pese a ello, es claramente perceptible un descenso de la movilización popular: del mismo son responsables el oportunismo de los cabecillas sindicales, que, temerosos de verse desbordados por la combatividad de los trabajadores, han procurado llevar la lucha a los cauces, cada vez más inútiles, de la concertación y el pacto; y el miedo de los dirigentes políticos de la izquierda que han rechazado dar la batalla por la unidad contra el régimen, como exigía el clamor de las bases.

Comunicado del Comité Ejecutivo del PCE (m-l)

Las contradicciones siguen presentes. Y la alternativa que puede garantizar un cambio efectivo sigue siendo la misma. Nuestro país tiene unos gravísimos problemas estructurales que solo pueden encararse mediante la ruptura política con la monarquía y la proclamación de la III República. La monarquía y la Constitución de 1978 son el fundamento político de un modelo que apuesta por la privatización de los servicios públicos, la consolidación del paro y la precariedad laboral y el repliegue del Estado hacia funciones meramente represivas.

El Partido Comunista de España (marxista-leninista) apoya la lucha que llevan a cabo las Marchas por la Dignidad y considera que las movilizaciones populares deben llenarse con un contenido político, porque no existe una salida de la crisis sin una ruptura política con el régimen surgido en los años de la Transición, como tampoco es posible acabar con la corrupción en el marco de la monarquía y la Constitución de 1978. La monarquía, el bipartidismo y la Constitución forman parte de un entramado político al servicio de una oligarquía que se enriquece con la crisis.

Los Gobiernos del capital, y su Estado, están sometiendo a la clase obrera y clases populares a un ataque sin precedentes, en todos los ámbitos (salario, condiciones laborales, servicios públicos, derechos y libertades políticas,…), desde el inicio de la crisis del sistema.

Lo último es el Real Decreto aprobado por el Ejecutivo, por el que se permite la implantación de Grados de 3 años (hasta ahora 4 años + 1 de Máster), que es una nueva agresión contra los hijos de las clases trabajadoras y la Universidad Pública.

El Comité Gallego del Partido Comunista de España (Marxista Leninista) y el Comité Revolucionario Benigno Álvarez hemos secundado la gran manifestación convocada por la plataforma Queremos Galego el domingo 8 de febrero para defender nuestro idioma, frente a los ataques del impopular PP, tanto en la Xunta, haciendo de lacayo una vez más de los intereses del Régimen del 78 (que otorgaba una supuesta oficialidad a nuestra lengua, oficialidad cada vez más deteriorada por los gobiernos del capital), como a nivel estatal, imponiendo una forzosa castellanización a las naciones y pueblos de España.

En el marco del reciente Congreso del PCE (m-l), se ha reunido una delegación de la JCE (m-l) con la dirección del Partido para analizar la situación creada por la fracción encabezada por miembros de la dirección de la Juventud.

Los militantes de la Juventud que afirman haber roto con el Partido deben saber que han roto con la ideología marxista-leninista. Y lo han hecho cuando más necesario es librar la batalla contra el capital y las corrientes burguesas. Unas corrientes que afirman defender la libertad de conciencia, la democracia y la participación, pero que de hecho promueven la sumisión al sistema -al debilitar la unidad que necesita nuestra clase para combatir el régimen que sustenta la dominación de la oligarquía-; que niegan la lucha de clases, rechazan el papel de la organización e inoculan entre los jóvenes su ideología individualista.

Comité Ejecutivo del PCE (m-l)

La victoria electoral de Syriza el pasado 25 de enero ha sido la expresión del rechazo generalizado de los griegos a la política de miseria impuesta por la Unión Europea, que ha llevado a la caída de un 25% del PIB, al despido de 200.000 funcionarios y a la emigración de 200.000 personas, jóvenes en su mayoría. De hecho, si no tenemos en cuenta las fallidas promesas de Hollande antes de su elección en Francia, es la primera vez que una fuerza que accede al poder en la UE cuestiona la catastrófica política de «austeridad».

Sólo mediante una dura y sostenida pelea de los trabajadores europeos contra las políticas neoliberales, y contra los Estados que las sustentan, se podrá hacer que los desastres producidos por la crisis económica recaigan sobre sus responsables y avanzar hacia la superación de su causa última, el desorden capitalista. En este sentido, una victoria de Syriza puede devolver la iniciativa a los trabajadores y abrir una fase a la ofensiva en Europa.

Comunicado del Comité Ejecutivo del PCE (m-l)

La crisis estructural en que se encuentra sumido el capitalismo desde 2007 ha incrementado notablemente las tensiones entre las principales potencias imperialistas: Estados Unidos, Rusia y China. Aunque Estados Unidos se mantiene como primera potencia militar, su hegemonía económica, indiscutible durante las cuatro décadas posteriores a 1945, se ve comprometida por el ascenso de China, Rusia, Brasil e India. El gobierno de Estados Unidos ve con creciente inquietud el poder económico del capitalismo chino, que ha pasado de inundar con sus mercancías los mercados mundiales a invertir enormes sumas de capital en zonas estratégicas.

El III Congreso del PCE (m-l) en su nueva época (VIII de su historia) dirige su saludo a los camaradas de las organizaciones hermanas de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas, a todos los comunistas del mundo, al conjunto de la clase obrera y a los pueblos.

Estimados amigos y compañeros, estimados camaradas:

Acabamos de celebrar el III Congreso del Partido en su nueva época, en el que hemos elegido una nueva dirección a la que se incorporan camaradas jóvenes y con probada conciencia de clase.

Celebramos nuestro III Congreso de este nuevo período de existencia del Partido, tras su reconstrucción en 2006, en medio de una dura situación política y social. Tras siete años de crisis capitalista y brutales recortes de derechos, la amenaza de nuevas agresiones se cierne sobre nuestra clase, sin que haya síntoma alguno de remisión efectiva del paro y la miseria, pese a los augurios y fanfarrias del Gobierno.