Páginas de la ciencia y la cultura soviéticas: V.I. Vernadsky, por C. Hermida
La revolución de Octubre de 1917 abrió una nueva etapa en la historia de la humanidad. Era la primera vez que los obreros y los campesinos conquistaban el poder y comenzaban la edificación de una sociedad socialista. El socialismo pasaba de ser un planteamiento teórico, contenido en las obras de Marx y Engels, a convertirse en una realidad. En medio de inmensas dificultades, los bolcheviques destruyeron la autocracia zarista y transformaron la Rusia semifeudal de 1917 en un país moderno, poderoso y dueño de sus propios destinos. Bajo la dirección de Stalin, la planificación económica y la colectivización del campo de los años treinta convirtieron a la Unión Soviética en una gran potencia en los ámbitos económico, militar y científico.
El entusiasmo que despertó la revolución bolchevique entre los trabajadores de todo el mundo y el peligro que suponía para el capitalismo, provocó la reacción de la burguesía a escala mundial. Desde la intervención militar en los años 1918-1920 hasta las campañas más infames de intoxicación ideológica, las clases dominantes ensayaron todos los medios para destruir y desprestigiar la experiencia soviética.
Los aparatos de propaganda burgueses se dedicaron durante decenios a tergiversar groseramente la realidad económica, social, política y cultural de la Rusia Soviética., negando sus evidentes logros sociales y su espectacular avance científico. La difamación y las burdas mentiras, o el simple ocultamiento, se utilizaron para impedir la difusión de la cultura soviética. Tras la desintegración de la URSS, un espeso manto de silencio ha venido a cubrir la experiencia socialista de la Unión Soviética. El resultado es que la ciencia y la cultura soviéticas son, con algunas excepciones, completamente desconocidas en la actualidad. En cualquier país del mundo, prácticamente todos los ciudadanos saben que los estadounidenses llegaron a la Luna, pero esos mismos ciudadanos ignoran que los primeros vuelos espaciales los realizaron los soviéticos. Y lo mismo ocurre con los grandes matemáticos, físicos, biólogos, poetas, dramaturgos, historiadores… ¿Cuántos científicos, escritores o pintores de la URSS sabría citar un universitario español? En la inmensa mayoría de los casos, ninguno.
La lucha de clases se libra en todos los niveles y es imprescindible que los jóvenes militantes y cuadros comunistas adquieran una sólida formación intelectual que les permita rebatir los planteamientos ideológicos burgueses. Parte fundamental de esa formación es el conocimiento del espectacular desarrollo que experimentó la ciencia en la Rusia soviética. Fue la economía socialista la que puso las bases materiales que permitieron a un país dominado por analfabetismo, la ignorancia y el oscurantismo situarse a la cabeza del desarrollo científico.
Con el título de «Páginas de la ciencia y la cultura soviéticas» iniciamos una serie de breves semblanzas biográficas y profesionales de figuras clave del pensamiento soviético, cuya obra forma parte del patrimonio intelectual de la humanidad, y que han sido ninguneados, intencionadamente ignorados y tergiversados por los mandarines culturales de las denominadas democracias occidentales, fieles servidores de laboratorios multinacionales, fundaciones patrocinadas por grandes empresas y universidades privadas.
Uno de los científicos más brillantes de la desaparecida Unión Soviética fue VLADÍMIR IVÁNOVICH VERNADSKI (1863-1945). En 1885 se graduó en Física y Matemáticas por la Universidad de San Petesburgo, continuó su formación en varias universidades europeas y desde 1900 fue profesor de mineralogía y cristalografía en la universidad de Moscú. Perteneció a la Academia Rusa de Ciencias desde 1912 y en 1918 fundó la Academia Ucraniana de Ciencias. Vernadsky fue miembro del Partido Kadete, viceministro de Educación en el gobierno de Kerenski y no se identificaba con los bolcheviques, pero, aun teniendo oportunidad de quedarse a vivir en Francia tras residir en París entre 1922 y 1926, volvió a la Unión Soviética y colaboró en la planificación económica. El hecho de que un científico que no apoyó la revolución decidiera permanecer en su país y recibiera todo el apoyo material del régimen para sus investigaciones, contradice una vez más la imagen de unos intelectuales implacablemente controlados por el gobierno y amenazados permanentemente con el encarcelamiento si se desviaban un ápice de la ortodoxia ideológica.
Vernadsky fue un investigador multidisciplinar que trabajó en diversos campos. En 1924 publicó “Geoquímica”, donde puso las bases de esa disciplina científica, pero sin duda su obra más importante es “La Biosfera” (1926), a la que definía como la única envoltura terrestre en la que puede existir la vida. En la biosfera diferenciaba la materia viva de la inerte. Esta última predominaba en gran medida en forma de masa y volumen, produciéndose una interacción dialéctica entre ambas, una migración continua de átomos desde la materia inerte hacia la viva y viceversa.
Sus investigaciones sobre la relación entre la actividad humana y la biosfera desembocaron en la formulación de un concepto nuevo, la Noosfera, a la que definió como un estado geológico provocado por el trabajo del hombre:
«Vivimos una época geológica brillante y totalmente nueva. El hombre, por medio de su trabajo -y su relación consciente con la vida- transforma la envoltura de la Tierra, la región geológica de la vida, la biosfera. El hombre la lleva a un nuevo estado geológico: a través de su trabajo y su conciencia, la biosfera está en proceso de transición a la noosfera. El hombre crea hoy en día procesos bioquímicos que nunca antes habían existido. La historia bioquímica de los elementos químicos -un fenómeno planetario- cambia drásticamente. Se crean en la Tierra enormes masas de metales libres (como el aluminio, el magnesio y el calcio) y sus aleaciones, que nunca antes existieron aquí. Se cambia y altera la vida vegetal y animal de la manera más drástica. Se crean nuevas especies y razas. La faz de la Tierra cambia profundamente. Se está creando la fase de la noosfera. Dentro de la biosfera de la Tierra, un intenso florecimiento está en marcha, cuya historia posterior, nos parece, será grandiosa».
(«Sobre la distinción energético-material esencial entre cuerpos naturales vivos y no vivos en la biosfera», 1938).
Esta nueva fase abría al género humano la posibilidad de alcanzar los ideales de liberación y justicia. En el artículo titulado «La biosfera y la noosfera», publicado en enero de 1945 en el número 33 de la revista “American Scientist”, planteaba esa perspectiva de futuro: «En el siglo XX, el hombre, por vez primera en la historia de la Tierra, ha conocido y abarcado la biosfera en su totalidad, ha completado el mapa geográfico del planeta Tierra y ha colonizado toda su superficie. La humanidad se ha convertido en una sola totalidad en la vida de la Tierra. No hay lugar alguno en la Tierra en que el hombre no pueda vivir si así lo desea. Por vez primera en la historia de la humanidad, los intereses de las masas por un lado, y el libre albedrío de los individuos, por otro, determinan el curso vital de la humanidad y proporcionan estándares para las ideas humanas de justicia. Tomada en su conjunto, la humanidad se está convirtiendo en una poderosa fuerza geológica. Se plantea entonces el problema de la reconstrucción de la biosfera en interés de la humanidad librepensadora como totalidad. Este nuevo estado de la biosfera, al que nos aproximamos sin darnos cuenta, es la noosfera… La noosfera constituye un nuevo fenómeno geológico en el planeta. En él, y por vez primera, el hombre deviene una fuerza geológica de enorme magnitud. Puede y debe reconstruir su campo vital por medio de su trabajo y de su inteligencia, debe reconstruirlo de forma radical en comparación con el pasado. Ante él se abren posibilidades creativas cada vez más amplias. Podría ser que la generación de nuestros nietos se acercase a la plenitud…
Parece que será posible realizar en el futuro los bellos sueños contenidos en los cuentos: el hombre está intentando traspasar los límites de este planeta para entrar en el espacio cósmico, y probablemente lo logrará…»
La preocupación por el impacto del hombre en la naturaleza convierten a Vernadsky en un precursor de la ecología, pero muy alejado de las corrientes que hoy reclaman esta denominación, porque el investigador soviético no habla de crecimiento cero ni de volver a estadios previos. Por el contrario, la noosfera representa un escalón superior evolutivo de la biosfera. Cuando en 1926 regresó a Leningrado después de su estancia en Francia, donde estuvo en contacto con Marie y Pierre Curie, organizó un laboratorio de bioquímica, y en 1934 presentó en Moscú los resultados de sus primeras investigaciones sobre la influencia de determinados minerales, como el estroncio y el bario, en la salud humana. Posteriormente trabajó sobre los efectos de las radiaciones en los organismos vivos y demostró la posibilidad de datar los estratos geológicos con elementos radiactivos, lo que más tarde constituirá el método del carbono 14 utilizado por os paleontólogos. También realizó investigaciones relacionadas con el uranio y la energía atómica.
Pionero y fundador de la geoquímica, la biogeoquímica y la radiogeología, Vardnesky es indudablemente uno de los grandes científicos del siglo XX. Sin embargo, en España hubo que esperar hasta 1997 para que apareciese traducida al castellano “La biosfera”, editada en 1926 y, como ya hemos indicado más arriba, su obra fundamental. Aquí, en el solar hispano, ese desconocimiento hay que atribuirlo a una doble causa: el anticomunismo visceral y la indigencia intelectual que, desde 1939, ha caracterizado a los máximos responsables políticos de nuestro sistema educativo
La revolución de Octubre de 1917 abrió una nueva etapa en la historia de la humanidad. Era la primera vez que los obreros y los campesinos conquistaban el poder y comenzaban la edificación de una sociedad socialista. El socialismo pasaba de ser un planteamiento teórico, contenido en las obras de Marx y Engels, a convertirse en una realidad. En medio de inmensas dificultades, los bolcheviques destruyeron la autocracia zarista y transformaron la Rusia semifeudal de 1917 en un país moderno, poderoso y dueño de sus propios destinos. Bajo la dirección de Stalin, la planificación económica y la colectivización del campo de los años treinta convirtieron a la Unión Soviética en una gran potencia en los ámbitos económico, militar y científico.
El entusiasmo que despertó la revolución bolchevique entre los trabajadores de todo el mundo y el peligro que suponía para el capitalismo, provocó la reacción de la burguesía a escala mundial. Desde la intervención militar en los años 1918-1920 hasta las campañas más infames de intoxicación ideológica, las clases dominantes ensayaron todos los medios para destruir y desprestigiar la experiencia soviética.
Los aparatos de propaganda burgueses se dedicaron durante decenios a tergiversar groseramente la realidad económica, social, política y cultural de la Rusia Soviética., negando sus evidentes logros sociales y su espectacular avance científico. La difamación y las burdas mentiras, o el simple ocultamiento, se utilizaron para impedir la difusión de la cultura soviética. Tras la desintegración de la URSS, un espeso manto de silencio ha venido a cubrir la experiencia socialista de la Unión Soviética. El resultado es que la ciencia y la cultura soviéticas son, con algunas excepciones, completamente desconocidas en la actualidad. En cualquier país del mundo, prácticamente todos los ciudadanos saben que los estadounidenses llegaron a la Luna, pero esos mismos ciudadanos ignoran que los primeros vuelos espaciales los realizaron los soviéticos. Y lo mismo ocurre con los grandes matemáticos, físicos, biólogos, poetas, dramaturgos, historiadores… ¿Cuántos científicos, escritores o pintores de la URSS sabría citar un universitario español? En la inmensa mayoría de los casos, ninguno.
La lucha de clases se libra en todos los niveles y es imprescindible que los jóvenes militantes y cuadros comunistas adquieran una sólida formación intelectual que les permita rebatir los planteamientos ideológicos burgueses. Parte fundamental de esa formación es el conocimiento del espectacular desarrollo que experimentó la ciencia en la Rusia soviética. Fue la economía socialista la que puso las bases materiales que permitieron a un país dominado por analfabetismo, la ignorancia y el oscurantismo situarse a la cabeza del desarrollo científico.
Con el título de «Páginas de la ciencia y la cultura soviéticas» iniciamos una serie de breves semblanzas biográficas y profesionales de figuras clave del pensamiento soviético, cuya obra forma parte del patrimonio intelectual de la humanidad, y que han sido ninguneados, intencionadamente ignorados y tergiversados por los mandarines culturales de las denominadas democracias occidentales, fieles servidores de laboratorios multinacionales, fundaciones patrocinadas por grandes empresas y universidades privadas.
Uno de los científicos más brillantes de la desaparecida Unión Soviética fue VLADÍMIR IVÁNOVICH VERNADSKI (1863-1945). En 1885 se graduó en Física y Matemáticas por la Universidad de San Petesburgo, continuó su formación en varias universidades europeas y desde 1900 fue profesor de mineralogía y cristalografía en la universidad de Moscú. Perteneció a la Academia Rusa de Ciencias desde 1912 y en 1918 fundó la Academia Ucraniana de Ciencias. Vernadsky fue miembro del Partido Kadete, viceministro de Educación en el gobierno de Kerenski y no se identificaba con los bolcheviques, pero, aun teniendo oportunidad de quedarse a vivir en Francia tras residir en París entre 1922 y 1926, volvió a la Unión Soviética y colaboró en la planificación económica. El hecho de que un científico que no apoyó la revolución decidiera permanecer en su país y recibiera todo el apoyo material del régimen para sus investigaciones, contradice una vez más la imagen de unos intelectuales implacablemente controlados por el gobierno y amenazados permanentemente con el encarcelamiento si se desviaban un ápice de la ortodoxia ideológica.
Vernadsky fue un investigador multidisciplinar que trabajó en diversos campos. En 1924 publicó “Geoquímica”, donde puso las bases de esa disciplina científica, pero sin duda su obra más importante es “La Biosfera” (1926), a la que definía como la única envoltura terrestre en la que puede existir la vida. En la biosfera diferenciaba la materia viva de la inerte. Esta última predominaba en gran medida en forma de masa y volumen, produciéndose una interacción dialéctica entre ambas, una migración continua de átomos desde la materia inerte hacia la viva y viceversa.
Sus investigaciones sobre la relación entre la actividad humana y la biosfera desembocaron en la formulación de un concepto nuevo, la Noosfera, a la que definió como un estado geológico provocado por el trabajo del hombre:
«Vivimos una época geológica brillante y totalmente nueva. El hombre, por medio de su trabajo -y su relación consciente con la vida- transforma la envoltura de la Tierra, la región geológica de la vida, la biosfera. El hombre la lleva a un nuevo estado geológico: a través de su trabajo y su conciencia, la biosfera está en proceso de transición a la noosfera. El hombre crea hoy en día procesos bioquímicos que nunca antes habían existido. La historia bioquímica de los elementos químicos -un fenómeno planetario- cambia drásticamente. Se crean en la Tierra enormes masas de metales libres (como el aluminio, el magnesio y el calcio) y sus aleaciones, que nunca antes existieron aquí. Se cambia y altera la vida vegetal y animal de la manera más drástica. Se crean nuevas especies y razas. La faz de la Tierra cambia profundamente. Se está creando la fase de la noosfera. Dentro de la biosfera de la Tierra, un intenso florecimiento está en marcha, cuya historia posterior, nos parece, será grandiosa».
(«Sobre la distinción energético-material esencial entre cuerpos naturales vivos y no vivos en la biosfera», 1938).
Esta nueva fase abría al género humano la posibilidad de alcanzar los ideales de liberación y justicia. En el artículo titulado «La biosfera y la noosfera», publicado en enero de 1945 en el número 33 de la revista “American Scientist”, planteaba esa perspectiva de futuro:
«En el siglo XX, el hombre, por vez primera en la historia de la Tierra, ha conocido y abarcado la biosfera en su totalidad, ha completado el mapa geográfico del planeta Tierra y ha colonizado toda su superficie. La humanidad se ha convertido en una sola totalidad en la vida de la Tierra. No hay lugar alguno en la Tierra en que el hombre no pueda vivir si así lo desea. Por vez primera en la historia de la humanidad, los intereses de las masas por un lado, y el libre albedrío de los individuos, por otro, determinan el curso vital de la humanidad y proporcionan estándares para las ideas humanas de justicia. Tomada en su conjunto, la humanidad se está convirtiendo en una poderosa fuerza geológica. Se plantea entonces el problema de la reconstrucción de la biosfera en interés de la humanidad librepensadora como totalidad. Este nuevo estado de la biosfera, al que nos aproximamos sin darnos cuenta, es la noosfera…
La noosfera constituye un nuevo fenómeno geológico en el planeta. En él, y por vez primera, el hombre deviene una fuerza geológica de enorme magnitud. Puede y debe reconstruir su campo vital por medio de su trabajo y de su inteligencia, debe reconstruirlo de forma radical en comparación con el pasado. Ante él se abren posibilidades creativas cada vez más amplias. Podría ser que la generación de nuestros nietos se acercase a la plenitud…
Parece que será posible realizar en el futuro los bellos sueños contenidos en los cuentos: el hombre está intentando traspasar los límites de este planeta para entrar en el espacio cósmico, y probablemente lo logrará…»
La preocupación por el impacto del hombre en la naturaleza convierten a Vernadsky en un precursor de la ecología, pero muy alejado de las corrientes que hoy reclaman esta denominación, porque el investigador soviético no habla de crecimiento cero ni de volver a estadios previos. Por el contrario, la noosfera representa un escalón superior evolutivo de la biosfera.
Cuando en 1926 regresó a Leningrado después de su estancia en Francia, donde estuvo en contacto con Marie y Pierre Curie, organizó un laboratorio de bioquímica, y en 1934 presentó en Moscú los resultados de sus primeras investigaciones sobre la influencia de determinados minerales, como el estroncio y el bario, en la salud humana. Posteriormente trabajó sobre los efectos de las radiaciones en los organismos vivos y demostró la posibilidad de datar los estratos geológicos con elementos radiactivos, lo que más tarde constituirá el método del carbono 14 utilizado por os paleontólogos. También realizó investigaciones relacionadas con el uranio y la energía atómica.
Pionero y fundador de la geoquímica, la biogeoquímica y la radiogeología, Vardnesky es indudablemente uno de los grandes científicos del siglo XX. Sin embargo, en España hubo que esperar hasta 1997 para que apareciese traducida al castellano “La biosfera”, editada en 1926 y, como ya hemos indicado más arriba, su obra fundamental. Aquí, en el solar hispano, ese desconocimiento hay que atribuirlo a una doble causa: el anticomunismo visceral y la indigencia intelectual que, desde 1939, ha caracterizado a los máximos responsables políticos de nuestro sistema educativo.
Concentración en Alicante contra los bombardeos sobre el pueblo libio
El pasado martes estuvimos en la Concentración convocada por el MRG d’Alacant en contra de los bombardeos sobre el pueblo libio.
Un centenar de personas participaron en esta convocatoria oyéndose consignas como “No a la Guerra Imperialista”, “No más sangre por petróleo” o “Zapatero asesino”.
El acto culminó con la lectura del manifiesto de los convocantes y con el llamamiento a participar en la siguiente Concentración que se celebrará el próximo martes 29 de marzo a las 20:00h en la Plaza de Toros de Alicante.
El PCE(m-l) y la JCE(m-l) se oponen rotundamente a esta brutal agresión imperialista sobre el pueblo libio, que no tiene otra finalidad que la de pretender evitar una salida revolucionaria a la revuelta popular contra el reaccionario Muamar el Gadafi.
Exigimos el cese de la agresión contra el pueblo libio y la retirada inmediata del ejército monárquico español de esta operación.
Llamamos a reforzar la solidaridad con los pueblos árabes en su lucha por la dignidad y la conquista de sus derechos democráticos, sociales y nacionales.
Llamamos también a todas las organizaciones y gentes progresistas a participar en las movilizaciones de apoyo y solidaridad con los pueblos árabes en lucha.
CONTRA EL IMPERIALISMO, ¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!
MARRUECOS: Una empresa española despide a un delegado sindical por pedir agua potable para los obreros agrícolas
marzo 24, 2011 por PCE (m-l)
Publicado en: Movimiento Obrero
La Federación Nacional del Sector Agrícola de la Unión Marroquí del Trabajo (FNSA-UMT) ha denunciado que la empresa Donna Export-Agadir desprecia los derechos sindicales, tras el despido de un delegado sindical por haber pedido al responsable proporcionar agua potable a los trabajadores.
El gobierno marroquí está animando al capital extranjero para invertir en la agricultura, proporcionándole la tierra, el sol, el agua y una mano de obra barata sin garantizar para sus trabajadores un mínimo respeto al Derecho del trabajo y la dignidad humana. El sindicato marroquí ha expresado su enérgica condena e indignación por este despido, producido en flagrante violación del derecho de trabajo por la empresa Donna Export, productora y exportadora de pimientos, que son comercializados bajo la marca FRUCA.
Más aún, para justificar este despido abusivo, la dirección de la empresa ha acusado por «insultos e injurias al responsable» al trabajador que pidió agua para los empleados, que trabajan en condiciones inhumanas; el sindicato recuerda que esta es una justificación utilizada a menudo para combatir la acción sindical y someter a los trabajadores agrícolas a la explotación y al desprecio de su dignidad.
La FNSA- UMT llama a la sociedad española Donna Export a respetar el Código del trabajo en vigor en el país, y exige al gobierno marroquí que cumpla con sus responsabilidades para detener estos comportamientos escandalosos y hacer cumplir la ley.
La FNSA- UMT también pide a todos los trabajadores y trabajadoras que se movilicen para hacer frente a todas las formas de abusos y que mantengan la solidaridad entre ellos para luchar contra la explotación e imponer su derecho a vivir con dignidad.
Fuente: UMT / CGT
Sobre los procesos revolucionarios en el mundo árabe. A los pueblos hermanos árabes
Los pueblos del mundo hemos asistido con admiración y esperanza al levantamiento de nuestros hermanos árabes, tras décadas de explotación, corrupción y tiranía de gobiernos sometidos al imperialismo. Pero el heroísmo de los pueblos árabes no sólo ha encendido nuestro entusiasmo: también ha revitalizado el movimiento de respuesta popular a la opresión imperialista en todo el planeta, y nos ha aportado valiosísimas lecciones a los revolucionarios.
1. En primer lugar, porque ha demostrado que la lucha de clases puede acelerarse; que, tal y como hemos venido insistiendo, la situación política es muy fluida, que puede evolucionar muy rápidamente, que las contradicciones pueden tener desarrollos inesperados y que es necesario, por tanto, que los comunistas estemos preparados para ello.
2. Estos procesos revolucionarios han puesto de relieve el papel del movimiento obrero. En efecto, pese a los esfuerzos de los medios de comunicación por ocultarlo, especialmente en el caso de Egipto (donde se ha pretendido que el movimiento tenía un carácter espontáneo, vinculado a las redes sociales virtuales), es evidente que las movilizaciones obreras de los últimos años han ido dejando un poso de respuesta organizada que, con el estallido de las protestas, ha sido capital para fortalecer y articular el movimiento, y para encauzar sus energías hacia objetivos políticos. Las corrientes que insisten en el supuesto papel de las “identidades”, de las “redes” o de “los ciudadanos” han sido enviadas de un puntapié al desván de las ideologías trasnochadas.
3. El desigual desarrollo de las revueltas ha demostrado, asimismo, la necesidad del partido de la clase obrera, de la organización que recoja y convierta en política concreta la rica experiencia del marxismo-leninismo. En Túnez, nuestros camaradas del PCOT han desarrollado una acertada política de unidad de la oposición (con el Comité por el Congreso Nacional de Salvaguarda de
La crisis, las cajas de ahorro y la lucha de clases, por P. García Bilbao
Durante los años de gobierno del Partido Popular se llevó adelante la liberalización del suelo. Todo el suelo podría ser declarado edificable si los ayuntamientos tomaban una decisión en ese sentido. El objetivo declarado era lograr supuestamente un descenso de los precios de la vivienda actuando sobre la cantidad de suelo disponible, al existir más suelo para construir, la doxa neoliberal establece que la bajada de este coste implicaría el descenso de los precios finales. No fue así. El resultado fue la acumulación de suelo en manos de las grandes empresas constructoras o de una miríada de empresas constituidas ad hoc por propietarios locales con buenos contactos políticos. Y esa ingente cantidad de suelo acumulado en muy poco tiempo en pocas manos era retenido y construido con un claro afán especulativo; quienes compraron suelo disponían de capital y recursos y pudieron mantener los precios altos; la mano invisible fue en realidad una mano de hierro que no deseaba renunciar a una alta tasa de beneficio, si el suelo fue más barato gracias a la liberalización, el nuevo propietario podría aprovechar tal circunstancia para aumentar su tasa de beneficio, por lo que los precios finales no bajaron en modo alguno. Los compradores podían acceder a la propiedad obteniendo hipotecas en una época que todavía era de tipos bajos, por lo que la demanda quedó amparada por el crédito, aumentó la deuda de las familias, aumentó la dependencia de todo el sistema financiero español del exterior, pues con el déficit de ahorro de los españoles, bancos y Cajas sólo podía cubrir el desfase acudiendo al sistema financiero internacional.
Hubo varios actores principales en este proceso, y un actor necesario en todos los casos, las Cajas de Ahorro, quizá más que los propios bancos. Los actores principales fueron las grandes constructoras. Estas empresas habían recibido un gigantesco impulso con los planes de modernización de infraestructuras de comunicación que se llevaron a cabo en España en los años ochenta y noventa; todas las mejoras en la red de carreteras, en las ciudades, en la construcción de la red de autovías y, por supuesto, en la gran red de ferrocarriles de alta velocidad (AVE, Ala Velocidad Española), se habían beneficiado de los Programas Europeos de ayuda que fluyeron hacia España en aquella época, es decir, una inversión keynesiana de gran alcance y que explica en cierto modo la gran transformación del paisaje español desde los años ochenta. Las constructoras españolas lograron grandes contratos y grandes beneficios y profundizaron además su extensión internacional. Cuando en lo años noventa los fondos estructurales europeos comenzaron a decaer, la masa de capital disponible por las constructoras era todavía ingente. La liberalización del suelo les permitió acaparar grandes extensiones en las zonas circundantes a las grandes ciudades o en los nudos de comunicaciones nuevos. Tenían el capital para comprar suelo y para retenerlo o aguantar los precios finales hasta encontrar compradores. De esta forma los ciudadanos que deseaban una vivienda se encontraban con que, pese a la liberalización —o precisamente por ella—, los precios eran muy altos y la única forma de conseguir una era entregándose a los bancos.
Hemos calificado de actor necesario a las Cajas de Ahorro. Es preciso explicar primero algunas cuestiones sobre las Cajas de Ahorro españolas. Son las instituciones de ahorro y crédito con mayor tradición en España y han estado ligadas siempre al servicio público, a disposición de los ciudadanos sencillos. Las Cajas no son bancos —o no lo eran— pues su propiedad no se basa en el sistema de sociedad por acciones. Las Cajas son regidas por una alianza entre los representantes del estado —ayuntamientos, comunidades autónomas—, los trabajadores de la propia entidad —mediante la representación sindical— y los propios impositores, elegidos en asambleas. Son instituciones públicas regidas derecho público y con una finalidad social, estando obligadas a reinvertir sus beneficios en lo que en España se llama «obra social». Las Cajas no tienen accionistas, se deben a la sociedad, obtienen sus beneficios de la actividad bancaria normal y de su política de inversiones, con obligaciones claras de apoyar actividades de utilidad pública y apoyar con su crédito a las empresas pequeñas y medianas. El banco central, el Banco de España, y la autoridad del gobierno central velaban por el respeto a estas reglas de juego. En los años noventa, los gobiernos del partido socialista y del partido popular destruyeron la completa y competitiva red española de banca pública (la corporación «Argentaria») entregándola a los bancos privados; quedaban solamente, por tanto, las Cajas de Ahorro como banca pública y con obligaciones sociales.
Para comprender el proceso seguido que llevaría a la crisis del sector inmobiliario debe entenderse bien el papel jugado por las Cajas. En España, el estado democrático nacido en la transición desde la dictadura fascista de Franco, había establecido un modelo territorial descentralizado: las comunidades autónomas. Las Cajas de Ahorro siempre habían estado muy ligadas a un territorio, fuera una ciudad, una provincia, una comarca o una región. Al crearse las Comunidades Autónomas, por un lado, y producirse, en paralelo, el declive de la banca pública, cuyo sacrificio fue exigido por el sistema bancario privado, las Cajas de Ahorro, gracias a su sistema de dirección basado en la participación de políticos, sindicalistas y ciudadanos (estos con mucho menos poder), pasaron a convertirse en la banca pública indirecta al servicio de quienes controlaban políticamente ayuntamientos o regiones, comunidades autónomas. La nueva división administrativa y política del territorio creo nuevos centros de poder político y las Cajas pasaron a tener un peso importante en esos nuevos escenarios. La sociedad democrática tenía a su disposición un sistema bancario público alternativo y mucho más cercano al territorio y a la gente que las grandes estructuras bancarias nacionales privadas.
Esta unión de intereses locales, cercanía a los ayuntamientos y gobiernos regionales y al tejido empresarial local situó a las Cajas de Ahorro en una posición privilegiada en la era del suelo barato fruto de la liberalización. Las grandes constructoras estaban ligadas a los grandes bancos nacionales privados y al poder central, y no tenían problemas de liquidez en esos momentos. Pero el nuevo modelo territorial permitió la proliferación de nuevos actores. Actores locales, muchas veces con intereses compartidos con la política y los partidos en el ámbito local y regional. Al combinarse las sinergias existentes entre empresarios locales, emprendedores de todo tipo, políticos locales (concejales, alcaldes, gobiernos regionales) y las necesidades de los ciudadanos, comenzaron a aparecer «las oportunidades», es decir, comenzó una carrera por obtener suelo y situarse en posición para lograr una parte de los grandes beneficios que una era con suelo barato prometía. Las grandes constructoras se encontraron con competidores. Aquí es donde entraron en escena las Cajas de Ahorro. En numerosos casos, el control «político» de las Cajas permitió financiar grandes proyectos inmobiliarios con dinero salido del ahorro de los ciudadanos, o con dinero arrebatado a la inversión industrial local que hasta entonces caracterizó a las Cajas. Se pasó de apoyar a las familias y al tejido productivo real, para comenzar a emplear los recursos financieros propios a operaciones especulativas con protagonistas locales. Una empresa pequeña, creada ad hoc, incluso con un capital muy reducido y sin recursos propios, podría iniciar una andadura como empresa constructora de cierto nivel si contaba con los apoyos políticos necesarios en los Consejos de Administración de las Cajas de Ahorro de su ámbito. Esta dinámica empezó a proliferar y llegó a extremos, en algunos casos, sencillamente grotescos, como el protagonizado por Caja Castilla-La Mancha —con fuerte presencia del PSOE y un notorio silencio del PP—, o Caja Sur, ligada a la Iglesia Católica en Córdoba, en la que los excesos y la falta de profesionalidad superaron todo lo admisible. La burbuja inmobiliaria así creada empezó a crecer. Hay que recordar, no obstante, que no todas las Cajas de Ahorro pasaron por estos procesos ni de la misma forma, pero todo el sistema de las Cajas se vio sometido a tensiones internas en este sentido: abandonar la rentabilidad social e ir, directamente, a la rentabilidad privada o de grupos de poder e influencia.
El resultado fue una gigantesca oferta de vivienda construida que ninguna demanda justificaba. En España, debe recordarse además, la oferta de alquiler es limitada, con una oferta muy pequeña a causa de las pautas «culturales» de los empresarios españoles. Las grandes constructoras mantenían altos los precios porque podían permitírselo, las pequeñas y medianas constructoras que tenían el apoyo público de las Cajas también lo hicieron. Cuando los sufridos ciudadanos empezaron a tener problemas para lograr crédito e hipotecas o empezaron a sufrir retrocesos salariales y la amenaza de la precariedad laboral, la demanda efectiva se hundió. Al hundirse la demanda, junto a un número realmente gigantesco de vivienda construida nueva más allá de todo lo razonable, las empresas constructoras, todas ellas, comenzaron a tener serios problemas. Las grandes empresas constructoras, fuese por tener recursos propios o por tener acceso a inversiones alternativas donde situar sus activos y lograr así mantener la circulación de ingresos, se resituarían en el mercado, disponiéndose a seguir adelante en otros sectores distintos. Que se despidiera a centenares de miles de trabajadores o se arruinase a miles de pequeñas empresas especializadas en suministros o subcontratas de la construcción, no tiene por qué ser una amenaza a la cuenta de resultados si se es suficientemente grande. Esta «reubicación» en el mercado explica el que en España las grandes constructoras —o capital y empresarios procedentes de ellas— se encuentren ahora bien situadas en sectores como el fútbol (algo más que anecdótico en una economía como la española), las empresas de la Energía (redes de distribución, petroleras, nuclear, y sobre todo la emergente e importantísima energía alternativa), las subcontratas privadas que llevan la gestión de importantes servicios públicos o incluso el sector privado de la asistencia social; hablamos de empresas muy diversificadas, con mucho capital y en algunos casos «demasiado grandes para caer».
La idea de que si caes en tu sector o actividad de origen es algo sinónimo de fracaso es incorrecta en el neoliberalismo, pues lo del sector es irrelevante, lo único importante es la tasa de reproducción del capital: la suerte de las empresas, los trabajadores y los ciudadanos es un factor secundario, si las plusvalías obtenidas pueden ser reinsertadas en otros circuitos.
La suerte de las constructoras ligadas a Cajas de Ahorro y que no procedían de lo que pudiéramos llamar «el gran capital» de arraigado origen, fue en cambio muy distinto. Al caer el mercado inmobiliario por una crisis que tomó como rehenes a los ciudadanos, colapsó el crédito y que había sido creada por la loca carrera especulativa emprendida, las empresas con menos apoyos sufrieron más. Quienes habían logrado capital para invertir gracias solamente a que las Cajas asumieron riesgos desmedidos comenzaron a tener serios problemas para pagar sus obligaciones. Las Cajas de Ahorro en las que se sobrepasaron los límites de riesgo se encontraron seriamente amenazadas. Pero el sistema de las Cajas de Ahorro en España no se encuentra en peligro por estas malas prácticas, sino porque la existencia misma del sistema de Cajas es visto como una amenaza por el sistema financiero privado, tanto español como internacional El problema de las Cajas no deriva de que los sacerdotes católicos ejecutivos de Caja Sur o los políticos del PSOE en Caja Castilla La-Mancha tuvieran amistades peligrosas con constructores irresponsables, las Cajas constituyen un problema por el sencillo hecho de existir. Entidades bancarias públicas, ligadas a territorios y a poblaciones concretas, con una obligación legal de ayudar a los ciudadanos y al tejido productivo real, sin accionistas que atender y con una finalidad social, con el respeto y la confianza de millones de personas, que podrán estar indignadas con las malas prácticas de sus políticos, pero que se han educado durante generaciones en que las Cajas de Ahorro son algo sin ánimo de lucro y en las que se puede confiar, es algo realmente muy peligroso. La gran banca privada desea entrar al saqueo de los activos, los clientes y los depósitos de las Cajas de Ahorro y ellos y la banca financiera internacional disponen en España de las mismas sinergias que aquellos constructores locales tuvieron con sus Cajas, y se está comenzando un camino conducente a liquidarlas. El gobierno del partido socialista se ha plegado por completo a esta dinámica atroz y ha decretado el inicio del fin del sistema de las Cajas, la última red bancaria pública que quedaba. Es significativo el silencio que guardó el Banco de España en los años en los que se sobrepasaron riesgos en las Cajas de Ahorro y mucho más significativa la propuesta de solución que se propugna. Matar al enfermo no es curar la enfermedad, salvo que lo que se busque es ocupar la casa del muerto por otros inquilinos.
El gobierno español propone, lo tiene ya en marcha, un plan para las Cajas de Ahorro consistente en convertirlas en Bancos. El sistema de Cajas precisa una inyección de dinero público que sanee las cuentas llevadas de forma incorrecta en algunos casos concretos, y aunque es un volumen importante, perfectamente asumible; las Cajas, por otra parte, se están fusionando entre sí para sumar activos y clientes y racionalizar costes. El sistema seguido se llama «fusión fría» y trata de evitar duplicar costes en las uniones de entidades, se están llevando a cabo miles de despidos y el cierre de miles de oficinas, pero el problema que encontramos no radica en estos hechos, que habría que analizar en detalle, sino en otro asunto: el problema es la desaparición del concepto mismo de Caja de ahorro como entidad bancaria pública, sin ánimo de lucro y con obligaciones sociales. Esta es la cuestión fundamental. Se está empleando dinero público para sanearlas y una vez hecho eso, las Cajas pasarán a presentarse en la Bolsa como sociedades por acciones, pasando por tanto a convertirse rápidamente en sociedades que ya no tendrán el bien común como finalidad, sino el beneficio de sus accionistas.
Hay más detalles estremecedores en este proceso. No solamente se liquida un gran sistema de crédito y ahorro publico al servicio del bien común, sino que se lleva a Bolsa de una forma que amenaza incluso hasta su supervivencia tras este paso. Al salir a Bolsa todo el sistema de Cajas a la vez, y dado su gran volumen, la capacidad del sistema bancario financiero internacional para valorar justamente y absorber algo así queda limitado. Todo parece indicar que se comprarán Cajas para luego liquidarlas, cerrando competidores después de enajenar sus activos más valiosos. En el sistema neoliberal la palabra clave no es «invertir» —un concepto de la era fordista—, sino «desinvertir», esto es, abandonar una inversión cuando las oscilaciones de precios lo aconsejen y obtener así dividendos. Una parte de las Cajas españolas será comprada por los Bancos privados españoles para heredar activos y clientes, liquidando así competidores, otra por los fondos de inversión especulativos deseos de «desinvertir» en los momentos que les sean favorables y otra por las inversiones estratégicas del capital chino o de los fondos soberanos de los emiratos árabes que desean situarse en la economía española, actuando además con los apoyos y sinergias de una parte del sistema político español que se está prestando gustoso a actuar como sus representantes. Los sauditas apoyaron las necesidades estratégicas occidentales asistiendo a la monarquía de Juan Carlos Borbón durante la Transición en ocasiones sensibles, por ejemplo, y también durante la campaña del Referéndum OTAN en los años ochenta; este nuevo servicio es más personal si cabe que aquellos, en esta nueva era neoliberal donde la integración de las elites mundiales es garantía de sus cada día más comunes intereses de clase en este mundo convulso.
La crisis financiera del 2007-8, la crisis de la burbuja inmobiliaria en España y todas las manifestaciones de crisis que se sufren son, en primer lugar, excusas para justificar un proceso de transformación muy profundo de toda la sociedad occidental. Las crisis son ciertas pero también lo es que los actores principales causantes de esos procesos son los que están dictando las soluciones y las reformas que supuestamente deberían poner a las consecuencias negativas de la crisis para la población. Vivimos en una situación donde el doble lenguaje —o mejor dicho, la deriva orwelliana del lenguaje— lo domina todo. Superar las consecuencias de la crisis no es igual a lograr mantener el nivel de vida de la población y asegurar salarios dignos y acceso a la vivienda, la salud, la educación y las pensiones, no, en modo alguno. Superar la crisis es lograr mantener el incremento de las plusvalías del capital aunque para ello haya que sacrificar a los ciudadanos. La crisis es un drama a solucionar solamente si se considera que más pobreza, más inseguridad, más diferencias sociales, más precariedad laboral y más angustia para millones de personas son algo malo. Si se considera que la sociedad no existe y que el bien común no es más que la suma de los egoísmos individuales, que la propiedad y el dinero son la única garantía de libertad y que pretender derechos sociales y una vida digna para millones de personas es un camino de servidumbre, entonces no hay drama ninguno, solamente un mundo lleno de posibilidades para emprendedores sin lastres morales antiguos. La lucha de clases es más fuerte que nunca y la tendencia dominante es la de un darwinismo social feroz que justifica y ampara toda la miseria del presente y la que está por llegar.
Se hace necesario añadir que existen voces que denuncian estos procesos y que reclaman cambios urgentes de políticas y prioridades, pero lo hacen suponiendo que en el mundo real basta con tener razón o defender el bien común para que la verdad se imponga. No es así. Vivimos bajo el imperio del cinismo. El poder financiero, que tiene nombre y apellidos, sabe perfectamente cuáles son las imposturas ideológicas de sus servidores en los gobiernos, la política o la academia. El discurso que emplea la crisis para justificar las nuevas cadenas es notoriamente falso e impresentable, no soporta el mínimo análisis con un cierto rigor epistemológico, pero esto no entra en la ecuación. El discurso de «los 100 economistas», el del Banco de España, el de los dirigentes de la patronal o de los reconocidos astrólogos de la Escuela Austriaca no es un discurso científico, sino ideológico en el peor y más miserable sentido de la palabra. Para poder combatir esta situación es preciso hablar claro, sí, pero también hacer frente a las contradicciones, a todas ellas. Es por ello que cuando algunos de los más respetados colegas que como Juan Torres López, Carlos Martínez, o el propio Vicenç Navarro denuncian estas imposturas valientemente, pero son incapaces de exigir públicamente que los representantes de los Sindicatos CC.OO y UGT o de los partidos de izquierda en las Comunidades Autónomas o de los ayuntamientos en los Consejos de Administración planten cara a estas situaciones terribles que vivimos, a muchos se nos haga muy difícil soportarlo.
Difícilmente vamos a poder hacer frente al capital financiero internacional en lucha por sus intereses y dispuesto a sacrificar al planeta entero, si se es incapaz de llamar al orden a las propias filas. Es lo malo de suponer que todo apoyo es bueno. En ocasiones los que están asustados por el alcance de tus palabras te abrazan para que no puedas moverte. Algunos de los apoyos a las llamadas «Mesas de convergencia» parecen buscar ese abrazo del oso. Quienes compartimos esta preocupación por cambiar las cosas y cambiarlas ya, debemos hablar y converger, estoy de acuerdo, pero debemos hacerlo con claridad y combatiendo las contradicciones. Algunos estamos ya muy mayores para «converger» con Santiago Carrillo o con Gaspar Llamazares , mientras los colegas respetados de ATTAC ponen el coro con una ingenuidad aterradora. Con los compañeros de ATTAC podemos ir hasta donde haga falta, con el cinismo de quienes votan a Esperanza Aguirre en Caja Madrid, no, por mucho que digan querer apoyar la «convergencia».
Valencia: Los sindicatos cifran el seguimiento del paro en Metrovalencia en un 85%
marzo 24, 2011 por PCE (m-l)
Publicado en: Movimiento Obrero
Los sindicatos convocantes de los paros en Metrovalencia cifraron en un 85% el seguimiento de la protesta del día 12 llevada a cabo entre las 13.00 y las 15.00 horas, horario coincidente con el disparo de la mascletà. El paro se repitió el domingo cumpliendo con los servicios mínimos, fijados en un 60%. Convocado por UGT, CCOO y el SIF, afectó a la circulación ordinaria regular de trenes y tranvías. Para las protestas del 14 de marzo se establecieron servicios mínimos del 70%, que se incrementó al 90% en las horas más próximas a la mascletà.
Alicante: Los empleados de FGV colapsa la ciudad
marzo 24, 2011 por PCE (m-l)
Publicado en: Movimiento Obrero
El pasado 28 de febrero se manifestaron los trabajadores de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) en Alicante, colapsando el tráfico de la ciudad. La marcha había sido convocada en protesta por la privatización de la gestión de la línea 2 del tranvía, la más rentable de la red, y por la falta de acuerdo en la negociación del convenio colectivo, que ha provocado ya varias jornadas de paros parciales en el servicio. Tras la protesta, la plataforma Alicante por un Tranvía Público entregó más de 4.000 firmas contra la privatización de la gestión.
Miles de trabajadores de Nueva Rumasa se manifiestan en Madrid
marzo 24, 2011 por PCE (m-l)
Publicado en: Movimiento Obrero
Bajo el lema «Por la defensa del empleo y los centros de trabajo», miles de trabajadores se manifestaron el pasado día 12 convocados por CCOO y UGT para defender sus empleos. «Por el empleo, fuera Ruiz Mateos», coreaban los manifestantes. Los organizadores culpan a la familia Ruiz Mateos del desastre, pero señalan como cómplices al Gobierno, las comunidades autónomas, el ministerio de Economía y el ministerio de Trabajo. «No puede ser que en un país vuelva a ocurrir lo mismo que hace 28 años», señaló Ramón Górriz, de CCOO. «Tenemos que seguir luchando, exigimos que Nueva Rumasa nos pague lo que nos debe» manifestó el representante de UGT. También se denunció la «ingeniería fiscal de la familia Ruiz Mateos», por haber descapitalizado las empresas del grupo.
A la manifestación, además de los trabajadores de las plantas de Madrid de Clesa y de Helados Royne, acudieron 26 autobuses de otras ciudades. «Venimos aquí porque no hay futuro, queremos luchar por nuestros empleos», aseguraban trabajadores extremeños de Carcesa.
MADRID: Cientos de personas cortan la Gran Vía por los despidos en PRISA
marzo 24, 2011 por PCE (m-l)
Publicado en: Movimiento Obrero
Cerca de 1000 personas se manifestaron el pasado 24 de febrero en contra de la reducción de plantilla anunciada por el Grupo PRISA que afectaría a 2.500 empleados. La concentración, convocada por CCOO y UGT ante la sede del grupo, cortó la Gran Vía durante hora y media. En enero, la empresa anunció un proceso de “reestructuración” de su plantilla en todo el mundo que afectará al 18% de sus trabajadores. Algunos asistentes denunciaban, sin embargo, que los despidos alcanzan más de 5.000 trabajadores, contando las empresas participadas por PRISA.
En un manifiesto, los organizadores piden la desaparición de bonos e incentivos para los directivos, así como un Plan de Viabilidad que aporte trabajo estable y de calidad. La plantilla seguirá con las protestas y planea ir a la huelga. Los primeros en hacerlo serán los trabajadores de Sogecable, donde el grupo planea recortar 814 de los 1.100 puestos de trabajo.
Ibiza: Huelga de trabajadores de IB3 por despidos encubiertos
marzo 24, 2011 por PCE (m-l)
Publicado en: Movimiento Obrero
Los trabajadores de IB3 subcontratados en Ibiza y Formentera por la productora Frame Media, se concentraron el 24 de febrero ante la sede de la televisión en Sant Rafel para exigir que la nueva concesionaria (Central Broadcaster Media) mantenga sus puestos de trabajo y que estas dos islas «tengan un espacio adecuado y una buena cobertura informativa en la televisión autonómica».
Los trabajadores convocaron dos jornadas de huelga, hartos de sufrir la precariedad y ante la desaparición de cinco empleos a raíz del cambio de concesionaria, «un ERE encubierto», como denunciaba la delegada de personal. Los trabajadores denunciaron, además, que la contratación indirecta de los informativos «encarece la producción, favorece la falta de transparencia en la utilización de los fondos públicos y deja en manos de intereses particulares la elaboración de los contenidos informativos».





